El frío intenso en Nueva York: lo que las calles nos dicen sobre la respuesta a los sin hogar
Los números oficiales reflejan la actividad de una ciudad en tiempos de crisis. Pero la verdadera prueba se encuentra en lo que se ve en el terreno, durante un período de heladas históricas. Se espera que las temperaturas permanezcan por debajo de cero.15 días consecutivos.Es el período más largo de este tipo en los últimos 65 años. En las calles, eso significa que hay una lucha constante para mantener las aceras transitables. Cerca de 2,500 trabajadores del Departamento de Salud Pública se despliegan en cada turno, apoyados por operarios de emergencia que intentan limpiar la nieve y la basura dejada por la tormenta reciente. El resultado es un paisaje lleno de crestas heladas y montones de nieve, lo cual crea condiciones peligrosas que hacen que incluso una breve caminata sea arriesgada. Esta es la realidad física con la que la ciudad tiene que lidiar.
La respuesta de la ciudad incluye la apertura de 50 nuevas unidades de acogida en el Upper Manhattan, con el objetivo de eliminar una barrera común que impide que las personas compartan espacio. También se han ampliado las unidades de calefacción móvil hasta 20, y se han abierto nuevas unidades de acogida. Estos son pasos concretos hacia la mejora de la situación. Algunos residentes reconocen este esfuerzo. Como señaló uno de los columnistas de The New Yorker, la ciudad ha despejado los lugares necesarios para que las personas puedan moverse, pero los desechos siguen existiendo. Lo importante es que el número de muertos es alto. Según los datos preliminares, 16 neoyorquinos fueron encontrados muertos en las calles; en al menos 13 de esos casos, la hipotermia fue la causa de la muerte. Eso es una señal clara de que el sistema no logra llegar a todos a tiempo. La actividad de acogida sí está ocurriendo, pero el frío es insoportable, y las deficiencias en el sistema están costando vidas.
Prueba de alcance: ¿La gente realmente participa?

Los datos de la ciudad indican una actitud decidida por parte de las autoridades. Desde que se intensificaron las medidas de divulgación hace una semana, los funcionarios informan que han logrado…Se realizaron más de 930 traslados a refugios y lugares seguros.Se trata de un esfuerzo considerable. El alcalde también ha tenido que trasladar de forma involuntaria a 18 neoyorquinos que se consideraban una amenaza para sí mismos. En teoría, parece que el sistema funciona bien. Pero la prueba real está en el número de muertos, que sigue aumentando.
En resumen, las medidas de asistencia no llegan a todos a tiempo. A pesar de estos esfuerzos, la ciudad ya ha registrado 16 casos de neoyorquinos encontrados muertos afuera. En al menos 13 de esos casos, la hipotermia fue una de las causas de la muerte. Eso es una señal clara de que el sistema no funciona bien. Se pueden abrir refugios y enviar autobuses para proporcionar calor a las personas, pero si la gente no puede acceder a ellos, el frío seguirá cobrando vidas.
Los números en sí cuentan una historia de presión. La ciudad informó que, hace pocos días, más de 800 personas fueron alojadas en refugios. Desde entonces, ese número ha aumentado a más de 930 personas. Sin embargo, el número de muertos ha pasado de 13 a 16. Este desequilibrio sugiere que la actividad de ayuda está llegando a su límite, o que las personas más vulnerables simplemente no responden a los mensajes de ayuda. Podría tratarse de un problema de confianza, del miedo al ambiente de los refugios, o simplemente de que el frío es demasiado intenso para que los equipos de ayuda puedan seguir trabajando. Las capacidades expandidas –unidades individuales, autobuses para calefacción y refugios– parecen ser una buena solución, pero si las personas que realmente necesitan ayuda no acuden, todo eso no sirve para nada.
La resistencia del alcalde a la desmantelación de los campamentos es una decisión política. Pero las pruebas en las calles son claras: muchas personas mueren en las aceras, a pesar de todos los recursos que se han invertido. Eso significa que el sistema no está funcionando como debería. El sistema intenta hacer algo, pero el frío es insoportable, y las medidas tomadas no logran salvar suficientes vidas. El alto número de muertos es el indicador más importante… y está en rojo.
La prueba del “olor político”: ¿Funciona la estrategia del alcalde?
La estrategia del alcalde está sujeta a una evaluación política directa. Ha resistido la idea de desmantelar los campamentos, una postura que ha recibido críticas incluso dentro de su propio partido. El enfoque principal de su plan es claro: aumentar la capacidad de alojamiento y intensificar las actividades de asistencia durante las situaciones de emergencia. La ciudad ha inaugurado nuevas unidades de alojamiento y refugios calefactados. Los trabajadores de asistencia también se encargan de visitar las listas de personas prioritarias cada pocas horas. En teoría, se trata de una respuesta ejemplar a esta situación de crisis.
Pero lo más importante es el número de muertos, que sigue aumentando. El propio alcalde lo reconoció.16 neoyorquinos han fallecido fuera de sus hogares.La hipotermia fue un factor en al menos 13 casos. Ese es el indicador más importante. Cuando se ve que tantas personas mueren en las calles, a pesar de todos los recursos que se han desplegado, eso significa que el sistema no logra llegar a todas las personas a tiempo. La ayuda está siendo brindada, pero el frío es insoportable, y las brechas en el sistema están costando vidas humanas.
La presión política está aumentando. Mientras que el alcalde señala que hay más de 930 personas que necesitan alojamiento, los críticos argumentan que la respuesta debe ser más firme. Como dijo Donovan Richards, presidente del condado de Queens: “Si se trata de una situación de emergencia, debemos asegurarnos de que las personas estén protegidas”. La resistencia del alcalde a las operaciones de desalojo es una decisión política calculada, pero las pruebas en las calles son claras indicativas de lo que realmente está pasando. La capacidad expandida parece buena desde el punto de vista cartográfico, pero si las personas que realmente necesitan alojamiento no aparecen, ese espacio no sirve para nada.
La fecha crítica es el 7 de febrero, cuando la ciudad espera que el clima extremadamente frío finalmente termine. La estrategia del alcalde ya ha sido probada durante 10 días, y los resultados son bastante decepcionantes. El sistema está activado, pero el alto número de muertos indica que no funciona lo suficientemente bien o que no llega a las áreas más afectadas. Para el alcalde, el problema político es simple: necesita demostrar que se han salvado vidas, no solo que se han hecho planes. El tiempo corre contra nosotros.
Qué ver: Los indicadores de sentido común
El camino hacia la liberación está claro, y todo depende de unos pocos signos que podamos observar. La estrategia de la ciudad es sobrevivir a este período de frío. La fecha crítica es el 7 de febrero, cuando se espera que el clima de bajas temperaturas termine por cambiar. Hasta entonces, las métricas basadas en el sentido común son bastante claras.
En primer lugar, hay que observar el número diario de muertos. Este número ha aumentado de 13 a 16.Los hallazgos preliminares indican que la hipotermia jugó un papel en 13 de esas muertes.Los informes finales del médico forense confirmarán estas causas. Pero el patrón de los datos indica que la situación sigue empeorando. Si el número de muertos continúa aumentando mientras las temperaturas se mantienen así, eso significa que la capacidad de los centros de acogida y los refugios sigue siendo insuficiente. Un descenso en el número de muertos sería la primera señal de que el sistema está empezando a mejorar.
En segundo lugar, es necesario seguir de cerca cualquier anuncio sobre la creación de más capacidades de alojamiento o nuevas estrategias para llegar a más personas. La ciudad ya ha abierto 50 nuevas unidades de alojamiento y ha expandido las unidades móviles de calefacción a 20. Pero si el número de muertos sigue siendo alto, se espera que haya más medidas tomadas. El equipo del alcalde ha demostrado su disposición a actuar, como se vio con la expansión de las capacidades de emergencia la semana pasada. Cualquier nuevo paso será una respuesta directa a la presión que se está ejerciendo.
En resumen, la ciudad necesita que las temperaturas bajas continuen deje de ocurrir. Este período es histórico; se espera que las temperaturas permanezcan por debajo de cero.15 días consecutivos.Ese es el punto de presión fundamental. La expansión de las capacidades de asistencia y alojamiento son herramientas útiles, pero solo serán efectivas si pueden llegar a las personas antes de que el frío cause más muertos. Hasta que el clima mejore, los datos reales sobre la situación en el terreno nos indicarán la verdadera situación.



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