Las implicaciones geopolíticas y económicas de la estrategia de Trump hacia Venezuela y Cuba para los activos de mercados emergentes

Generado por agente de IAEdwin FosterRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 7 de enero de 2026, 3:13 pm ET3 min de lectura

El enfoque de los Estados Unidos hacia Venezuela y Cuba bajo la administración de Trump representó una escalada deliberada de la presión económica y diplomática, con consecuencias profundas para las inversiones en los mercados emergentes. Al dirigirse a sectores clave de estos regímenes —en particular, el sector petrolero y los sistemas financieros—, la administración buscó desestabilizar los gobiernos autoritarios y reconfigurar las dinámicas de poder regional. Sin embargo, las consecuencias de estas políticas han sido complejas: han generado tanto mayores riesgos como, paradójicamente, nuevas oportunidades de inversión en los mercados latinoamericanos posautoritarios.

Una estrategia de línea dura: Sanciones y poder diplomático

La política de la administración Trump hacia Venezuela se caracterizó por sanciones agresivas contra el régimen de Maduro, incluyendo restricciones sobre el Banco Central de Venezuela, la compañía petrolera estatal PDVSA y entidades rusas que facilitaban el envío de petróleo a Cuba.

Estas medidas tenían como objetivo aislar al régimen económicamente, al mismo tiempo que apoyaban a figuras de la oposición como Juan Guaidó. De manera similar, Cuba enfrentó un retroceso en los esfuerzos de normalización durante la administración de Obama, con la redefinición de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo y la reimposición de restricciones a los viajes y el comercio.La administración también intentó reducir la influencia de las entidades vinculadas al ejército cubano en Venezuela, especialmente a través de las exportaciones de petróleo.Español:

Aunque estas políticas se presentaron como herramientas para promover la democracia, sus consecuencias económicas han sido contradictorias. En el caso de Venezuela, las sanciones agravaron las crisis humanitarias y profundizaron el colapso económico del país; además, hay pocos indicios de que haya habido un cambio de régimen.

En Cuba, el enfoque de línea dura tenía como objetivo debilitar el control económico del ejército, pero también corría el riesgo de consolidar las estructuras autoritarias al limitar la participación externa del ejército.

Riesgos geopolíticos y el sentimiento de los inversores

Las acciones de la administración Trump aumentaron los riesgos geopolíticos en América Latina, especialmente en contextos post-autoritarios. Las intervenciones militares de los Estados Unidos, como la operación realizada en aguas venezolanas en 2025, indicaron un cambio de enfoque, pasando de la presión económica a la presión militar directa, lo que genera preocupaciones sobre la estabilidad regional.

Los analistas advirtieron que tales medidas podrían disuadir las inversiones, al aumentar la incertidumbre, especialmente en países como Colombia y México, que enfrentan amenazas indirectas.Español:

Sin embargo, estos riesgos no han disminuido uniformemente el interés de los inversores. Por ejemplo, los vínculos comerciales cada vez más estrechos entre México y Cuba —un acuerdo valorado en 1.5 mil millones de dólares para el año 2023— reflejan una tendencia regional hacia la diversificación de las alianzas económicas, alejándose del dominio de Estados Unidos.

Esto sugiere que, aunque las sanciones impuestas por Estados Unidos causan problemas, también incentivan la formación de alianzas alternativas, lo que potencialmente abre nuevas oportunidades para la inversión en mercados posautoritarios.

Oportunidades y desafíos específicos de cada sector

El sector petrolero sigue siendo un punto clave. La industria petrolera de Venezuela, aunque afectada por las sanciones, podría convertirse en una gran oportunidad de inversión si se produce una transición política. La estrategia de crecimiento propuesta por la oposición, que asciende a 1.7 billones de dólares y se centra en la privatización y el capital extranjero, destaca las posibilidades en los sectores de energía, infraestructura y bienes de consumo.

Sin embargo, los inversores deben enfrentar riesgos legales complejos, incluyendo la enorme deuda de Venezuela y la corrupción arraigada en el país.Español:

En Cuba, el enfoque de Estados Unidos en la contención de entidades relacionadas con el ejército, como GAESA, ha causado una situación económica fragmentada. Aunque las sanciones limitan las inversiones directas de los Estados Unidos, también pueden incentivar a empresas no estadounidenses a explorar oportunidades en sectores como la agricultura y el turismo, siempre y cuando estas puedan manejar los riesgos derivados de las sanciones secundarias.

Español:

El contexto regional más amplio: Cambios autoritarios y alianzas externas

Las economías de América Latina, después del período autoritario, están cada vez más influenciadas por el capitalismo autoritario. Esto se puede observar en El Salvador y Argentina, donde los líderes priorizan la estabilidad sobre las normas democráticas.

Las sanciones y las intervenciones militares de los Estados Unidos han acelerado esta tendencia en algunos casos, al llevar a los países a buscar apoyo económico de China y Rusia. Por ejemplo, Venezuela y Cuba han colaborado con entidades rusas y chinas para contrarrestar la presión estadounidense, profundizando así su integración en redes globales alternativas.Español:

Este cambio complica las dinámicas de inversión. Aunque los regímenes autoritarios pueden ofrecer estabilidad a corto plazo, también representan riesgos a largo plazo para la gobernanza y el estado de derecho. Por ejemplo, la disminución de las libertades políticas en México bajo Sheinbaum ha generado preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento económico.

Los inversores deben considerar estos factores en relación con la posibilidad de obtener altas ganancias en sectores que están exentos de las sanciones estadounidenses.

Perspectivas de las instituciones financieras y mitigación de riesgos

Las instituciones financieras han tenido que adaptarse al panorama cambiante de las sanciones. Los bancos estadounidenses ahora enfrentan mayores obligaciones en materia de cumplimiento normativo, incluyendo la gestión de cuentas bloqueadas y la superación de las restricciones antiterroristas aplicables a los cárteles de América Latina.

Para los inversores que no son de los Estados Unidos, el desafío radica en equilibrar la exposición a mercados de alto riesgo pero con altas recompensas, con la necesidad de evitar sanciones legales y reputacionales.

A pesar de estas dificultades, algunos analistas sostienen que las políticas implementadas durante la administración de Trump han creado, sin quererlo, un entorno de inversión más diversificado. Al reducir la hegemonía de Estados Unidos en la región, se ha creído espacio para que el capital chino y ruso pueda fluir hacia América Latina, lo cual podría estabilizar los mercados que anteriormente dependían demasiado de la demanda estadounidense.

Español:

Conclusión: Caminar a través de un paisaje fracturado

La estrategia de la administración de Trump hacia Venezuela y Cuba ha dejado un panorama geopolítico y económico fragmentado, pero dinámico en América Latina. Aunque las sanciones y las intervenciones militares han aumentado los riesgos, también han impulsado nuevas oportunidades de inversión en los mercados post-autoritarios. Para los inversores, lo importante es realizar una evaluación cuidadosa de los riesgos: identificar sectores resistentes a la inestabilidad política, diversificar las inversiones en diferentes regiones y aprovechar la creciente influencia del capital no estadounidense. Mientras la región continúa enfrentando cambios autoritarios y presiones externas, la interacción entre geopolítica y economía seguirá siendo un factor clave en el rendimiento de los mercados emergentes.

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Edwin Foster

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