El juego de culpar a Edison: ¿Qué realmente sucedió en Altadena?

Generado por agente de IAEdwin FosterRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 16 de enero de 2026, 6:37 pm ET5 min de lectura

Los hechos son evidentes e innegables. En enero de este año, se desató un incendio forestal causado por…

El desastre ocurrió en la comunidad de Altadena. El costo humano fue devastador: 19 personas perdieron la vida. La destrucción física fue aún más terrible; más de 9,400 edificios quedaron destruidos. El costo financiero, según las aseguradoras, fue el más alto de cualquier desastre en el mundo el año pasado.¡No!

Sin embargo, los acontecimientos inmediatamente posteriores revelaron un fracaso grave, más allá de las llamas mismas. Un análisis independiente determinó que el sistema de alerta de emergencia del condado era un verdadero obstáculo para el funcionamiento adecuado del sistema.

Esto causó retrasos en el envío de alertas para que los residentes se evacuaran. El informe señaló que algunos residentes no recibieron las alertas de emergencia hasta mucho después de que sus casas quedaran en llamas. Este deterioro en la comunicación, junto con la escasez de personal y la tecnología poco fiable, significó que, incluso mientras el incendio se acercaba a las viviendas, las órdenes oficiales para abandonar los lugares se enviaban con demasiada lentitud.

La historia no se trata simplemente de una chispa proveniente de una línea eléctrica. Se trata de una reacción en cadena: una chispa, un fuego que se propaga rápidamente debido al humo de la maleza seca, y un sistema de alerta que no logró actuar a tiempo. Los números indican la magnitud del desastre, pero el retraso en los avisos de evacuación es el claro indicio de que las medidas de respuesta por parte de las autoridades locales fueron insuficientes y no estaban preparadas para enfrentar la situación.

La prueba “Kick the Tires”: ¿Quién es realmente el responsable?

Cuando ocurre un desastre de esta magnitud, el primer instinto es culpar a alguien. En Altadena, ese instinto se ha convertido en una verdadera guerra legal. Southern California Edison ha presentado demandas acusando…

Se trata de la falta de limpieza del área y de la no emisión de advertencias oportunas para la evacuación. Al mismo tiempo, el condado ya ha demandado a Edison para recuperar sus enormes costos. Este intercambio de acusaciones es, en términos legales, equivalente a un juego de culpar a una parte por las acciones de la otra. Pero el verdadero testejo es qué acciones de cada parte tuvieron el mayor impacto en el resultado final.

Vamos a echar un vistazo a las afirmaciones de Edison. Su argumento se basa en la idea de que la inactividad del gobierno empeoró la situación. Según ellos, el hecho de que el condado no eliminara los arbustos en llamas contribuyó a aumentar la intensidad del incendio. Además, afirman que los retrasos en la notificación de los residentes causaron su destrucción. Por otro lado, la demanda presentada por el condado sostiene que los equipos utilizados por Edison fueron responsables de todo esto.

Y que la negligencia de la empresa obligó al condado a asumir enormes costos en términos de respuesta y recuperación. Ambas partes señalan los errores que, sin duda, contribuyeron a esa tragedia.

Pero aquí está el filtro de sentido común: el incendio se produjo debido a los equipos utilizados por Edison. Ese fue el motivo del incendio. La pregunta es: ¿qué hizo cada parte con esa chispa? El sistema de alerta de emergencia del condado, según un estudio independiente, fue un verdadero obstáculo en la respuesta al incendio.

Esto causó retrasos en el aviso a las personas para que se evacuaran. Eso tiene un impacto directo y tangible en el número de muertos. La equipos de Edison, por su parte, fueron la fuente de ignición que provocó el incendio. La empresa ya ha reconocido esto, y su compensación de 82.5 millones de dólares por el incendio de 2020 demuestra claramente que se están tomando medidas para recuperar los costos.Fue el mayor incendio forestal que se ha producido en ese distrito en toda su historia. Eso es una señal de que este problema se repite constantemente.

Entonces, ¿quién tuvo un impacto mayor? Las advertencias retrasadas del condado afectaron directamente la vida de las personas que se encontraban en el camino del incendio. La equipos de Edison fueron los responsables del incendio que destruyó sus hogares. Ambos fracasos eran graves. Sin embargo, los registros legales revelan un patrón: Edison intenta culpar a otros, mientras que el condado busca recuperar sus pérdidas de parte de quienes son considerados responsables del desastre inicial. En el mundo real, el resultado fue determinado tanto por la chispa como por las advertencias retrasadas. Los litigios resolverán cuestiones financieras, pero el costo humano lo pagó la comunidad, que quedó atrapada entre ambos lados.

La utilidad en el mundo real: Un programa de compensación para una comunidad

El plan de compensación propuesto por Edison, que asciende a 1 mil millones de dólares, es un ejemplo típico de cómo una empresa intenta resolver una tragedia humana utilizando herramientas informáticas. Los números parecen grandes, pero los detalles revelan que este plan no cumple con los criterios de justicia y las necesidades reales del mundo real.

El primer indicio de problemas es la mapa. La elegibilidad del programa depende de dos mapas oficiales. Los residentes dicen que…

Ese es un defecto fundamental. En una catástrofe que destruyó más de 9,400 edificios, una división geográfica rígida provoca que ciertas personas queden excluidas, simplemente debido a cómo se dibujó esa línea. Se trata de una forma burocrática de resolver el problema, pero ignora la realidad complicada que existe en el terreno.

Luego está el asunto de las matemáticas. El plan de Edison supone que cada propietario recibirá todo el valor establecido en su póliza de seguro. Pero esa es una suposición peligrosa. Como dijo uno de los sobrevivientes, el verdadero problema es la diferencia entre lo que paga el seguro y lo que cuesta reconstruir algo después de un accidente. La compañía de seguros deduce el valor total de la póliza del monto que pagará, incluso si la compañía aseguradora no ha pagado todavía. Esto significa que las personas que ya están enfrentando problemas debido a reclamaciones lentas o rechazadas, se ven afectadas dos veces. El plan cubre solo lo que el seguro puede pagar, pero no lo que las personas realmente necesitan.

El tratamiento desigual hacia los niños es otro problema grave. Según las condiciones actuales establecidas por Edison, los niños recibirán una compensación mucho menor que los adultos. La indemnización por daños causados por el humo se fija en 20,000 dólares para los adultos y solo en 5,000 dólares para los niños. Eso no es suficiente para compensar los daños sufridos por los niños. El trauma y la pérdida de su hogar son situaciones igualmente graves para los niños. La estructura del plan indica claramente que Edison intenta minimizar los pagos, en lugar de proporcionar un apoyo real y significativo a los niños.

Y hay algo que se omite completamente: los exámenes para detectar la presencia de sustancias tóxicas en las escuelas. Los residentes están preocupados por las sustancias tóxicas que podrían surgir debido al incendio en las casas y escuelas antiguas. Las casas de Altadena fueron construidas antes del año 1976; por lo tanto, el plomo y otras sustancias contaminantes son un riesgo conocido. Sin embargo, el plan de Edison no incluye pruebas para detectar estos peligros. Es un costo que tendrá que asumir la comunidad, no la empresa responsable del incendio.

La fuente de financiamiento añade otro nivel de complejidad al asunto. Los primeros 1 mil millones de dólares provienen de las seguros pagados por los clientes de Edison. Es decir, la compensación inicial es pagada por los contribuyentes de la compañía, es decir, por clientes como tú y yo. Se trata de un ejemplo clásico de distribución del costo: la carga financiera derivada de un desastre causado por los equipos de la empresa recae en sus propios clientes. El plan promete ser “optimizado” y “justo”, pero los detalles indican que el programa está diseñado más para proteger los derechos legales de la empresa que para ayudar a la comunidad.

Qué ver: El “test del olor” para una resolución adecuada.

Las batallas legales y los planes de compensación son solo el comienzo. La verdadera prueba de si esta situación se maneja de manera justa radicará en tres resultados concretos: estos resultados podrían obligar a cambios o, por el contrario, podrían mantener el statu quo actual.

En primer lugar, hay que observar el progreso de los procedimientos legales en contra de Edison en el condado de Los Ángeles. Este es un contraataque directo a las acusaciones de Edison de culpar a otros.

Y que la negligencia de la empresa obligó al condado a asumir costos enormes relacionados con las medidas de respuesta y recuperación. Si este caso sigue adelante y gana importancia, esto pondrá en tela de juicio los intentos de Edison por culpar a otros por el número de muertos. Una sentencia favorable para el condado sería una señal clara de que se está tomando en serio la idea de compartir la responsabilidad, y no solo discutirla en los tribunales.

En segundo lugar, es necesario monitorear la respuesta del público y de las autoridades reguladoras al programa de compensación de Edison. La reacción negativa inicial de los residentes ya es evidente. Un grupo que representa a miles de personas ha expresado su desacuerdo con este plan.

Las preocupaciones relacionadas con los mapas, las hipótesis de seguro y el trato desigual hacia los niños no son simplemente quejas. Son señales importantes para determinar si el programa es justo o no. Si esta presión continúa, podría obligar a Edison a realizar cambios en el programa. La empresa ha dicho que actualizará el programa según sea necesario, pero lo importante será si estos cambios son significativos o solo superficiales. La supervisión por parte de organismos como la Comisión de Servicios Públicos de California será crucial para asegurar que la empresa rinda cuentas de sus acciones.

Por último, hay que vigilar el fondo estatal para casos de incendios forestales. Este fondo es fundamental para la solvencia de Edison y las futuras tarifas que tendrá que pagar. El plan de compensación propuesto por la compañía, que asciende a 1 mil millones de dólares, se financiará inicialmente a través del seguro de sus clientes. Si el juicio en el condado tiene éxito y el fondo estatal se ve abrumado por las demandas, esto podría provocar un aumento en las tarifas. Eso significaría que la carga financiera derivada del desastre, incluyendo los costos del programa de compensación, recaería sobre los clientes de Edison, a través de mayores facturas. La capacidad del fondo para absorber estas demandas determinará si el costo final será asumido por los accionistas de la compañía, sus contribuyentes o el presupuesto estatal en su conjunto. Esa es la realidad del proceso en el mundo real.

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Edwin Foster

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