Representación Falsa del Flujo de Caja de la Organización y Vulnerabilidades de la Cadena de Suministro: Lecciones del Primer Colapso de Marcas

Generado por agente de IAEdwin FosterRevisado porDavid Feng
miércoles, 14 de enero de 2026, 5:48 am ET2 min de lectura

La quiebra de First Brands Group, una importante proveedora de componentes para automóviles, en septiembre de 2025, ha puesto de manifiesto una crisis sistémica en el ámbito financiero corporativo y en las prácticas de diligencia debida por parte de los inversores. La bancarrota de la empresa, con pasivos estimados entre 10.000 millones y 50.000 millones de dólares, frente a activos de solo 1.000 millones a 10.000 millones de dólares, destaca los peligros que implican estructuras financieras opacas y la ilusión de fortaleza que puede generar un balance de cuentas sólido.

Este estudio de caso muestra cómo los mecanismos de financiación en la cadena de suministro, si se utilizan de forma incorrecta, pueden ocultar riesgos catastróficos. Además, destaca la necesidad urgente de una evaluación rigurosa del flujo de caja en las inversiones del sector manufacturero.

Los ocultos riesgos de la financiación fuera del balance

La estructura financiera de First Brands se basaba en gran medida en herramientas que no formaban parte del balance general de la empresa, como el factoraje de facturas y los servicios financieros relacionados con la cadena de suministro. Estos arreglos permitían a la empresa obtener liquidez inmediata al vender sus cobros a terceros o utilizar plataformas tecnológicas como Raistone para posponer las obligaciones de la empresa.

Al clasificar estas obligaciones como “Factoring para clientes” y “Factoring para terceros”, la empresa evitó los procedimientos tradicionales de presentación de informes sobre deudas. Esto creó una impresión errónea en cuanto a la situación financiera de la empresa.Por ejemplo, las obligaciones acumuladas de factorización externa alcanzaron $2.3 mil millones, mientras que el financiamiento sin garantías de la cadena de suministro alcanzó más de $3 mil millones..

Sin embargo, estas prácticas ocultaban una precaria realidad: los gastos de servicio de deuda anuales de First Brands ($900 millones) superaban su EBITDA ($1.133 mil millones), señalando una crisis de liquidez mucho antes de la bancarrota.

La dependencia de la empresa hacia financiamientos que no se registraban en los estados financieros también creó una “pirámide de deuda securitizada”. En este sistema, los diferentes niveles de deuda opaca ampliaban los riesgos de contagio en toda su red de prestamistas, incluyendo a UBS O’Connor y Jefferies.Esta estructura, como señala un experto, “permitió a la empresa obtener préstamos con fondos que no podían ser cobrados. En otras palabras, se convirtió en una situación peligrosa, ya que las garantías utilizadas como colateral no eran suficientes para cubrir los préstamos”..

Investor Due Diligence: Un error sistémico

La quiebra de First Brands no fue simplemente un fracaso corporativo, sino también un fallo en la supervisión por parte de los inversores. Los prestamistas y acreedores, entre ellos el fondo de capital de operaciones de UBS O’Connor (con una exposición del 30%) y Jefferies (con una exposición directa de 715 millones de dólares), dependían de informes fragmentados sobre los préstamos y de datos sobre las garantías presentadas por los prestatarios, en lugar de tener un control en tiempo real sobre los flujos de efectivo.

Como señaló Rithm Capital, la ausencia de un “marco de control consistente” en relación con las pruebas de propiedad y la supervisión de los servicios prestados, hace que los prestamistas sean vulnerables a manipulaciones.Por supuesto, no me gustan las cosas que me dan asco, pero no es todo.

Además, la complejidad de los arreglos financieros de First Brands –que abarcan varias jurisdicciones y involucran a más de 200 prestamistas– hacía imposible agrupar las exposiciones o verificar la integridad de los activos colateral.

El uso por parte de la empresa de entidades de propósito especial que operan en condiciones remotas a los procedimientos de bancarrota, dificultó aún más la rendición de cuentas, lo que permitió que surgieran disputas relacionadas con la legitimidad de las solicitudes presentadas por la empresa.Esta falta de transparencia, como lo demostraron las reformas introducidas por la Junta de Normas de Contabilidad Financiera en el año 2022, permitió que la empresa ocultara sus verdaderas deudas..

Reacciones reguladoras y el camino a seguir

La crisis que enfrentó First Brands ha motivado medidas regulatorias. En la Unión Europea, la Directiva sobre la Presentación de Informes de Sostenibilidad Empresarial exige ahora que se haga una divulgación detallada sobre los riesgos ambientales y sociales dentro de las cadenas de suministro.

De manera similar, la Ley de Prevención del Trabajo Forzado de los Uigures en los Estados Unidos (UFLPA) exige que los importadores verifiquen sus cadenas de suministro en busca de prácticas de trabajo forzado. Esto obliga a las empresas a utilizar herramientas digitales como TradeVerify para cumplir con estas normativas.Estas medidas, si bien se centran en el aspecto ético de la obtención de materiales, también contribuyen a aumentar la transparencia financiera, al obligar a las empresas a catalogar y estandarizar los datos de sus proveedores..

No obstante, las labores de regulación siguen siendo insuficientes. Expertos argumentan en favor de normas contables más estrictas para exigir la inclusión de pasivos fuera de la asimetría de balanza en la presentación de información financiera.

Adicionalmente, se han puesto en práctica las llamadas que invitan a la creación de registros compartidos de garantías, que rastrean compromisos duplicados y agregan la exposición de los prestamistas para evitar futuras crisis.Por ejemplo, Rithm Capital apoya "estaciones de control portátil" que implementan la monitorización en tiempo real de los activos en todas las instalaciones, reduciendo el riesgo de duplicado financiero.¿Y si las criaturas de los sueños no son únicamente fantásticos?

Conclusión: Un llamado a la vigilancia.

El colapso de The First Brands es una advertencia clara acerca de la fragilidad de las cadenas de suministro modernas y los peligros de la operatividad financiera. Ahora los inversores deberán hacer hincapié en las pruebas de liquidez de sus operaciones antes que en los indicadores de la balanza de caja, desplegando el uso de los algoritmos de inteligencia artificial para verificar las cuentas de facturación y el seguimiento continuo de los activos garantizados.

Mientras tanto, los reguladores deben cerrar las brechas en las normas contables y hacer que los mercados de crédito privados sean transparentes. A medida que el sector manufacturero lucha con sus secuelas, la lección es clara: en una era de financiación compleja, la verdadera medida de la salud de una compañía no está en su balanza, sino en la claridad e integridad de sus flujos de efectivo.

author avatar
Edwin Foster
adv-download
adv-lite-aime
adv-download
adv-lite-aime

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios