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La reciente caída del 4.7% en las acciones de Wix fue un claro choque de sentimientos del mercado. Pero esta situación debe ser vista en relación con una realidad a largo plazo bastante desastrosa. La venta de acciones ocurrió después de que Morgan Stanley redujera su previsión de precio de las acciones de Wix. Este movimiento ocurrió en un contexto general de baja en los valores tecnológicos, donde el índice S&P 500 cayó un 0.5%. En ese contexto, la reacción de las acciones parece ser simplemente un aumento típico de volatilidad, y no una crisis fundamental. Sin embargo, la magnitud de la caída es insignificante comparada con el rendimiento de las acciones durante el último año.
En los últimos 12 meses, Wix ha registrado una caída del 66%. Es un rendimiento muy bajo en comparación con el aumento del 16% del índice S&P 500. Se trata de una disminución de 82 puntos porcentuales. El precio de las acciones de Wix está ahora 65.8% por debajo de su punto más alto de enero de 2025. Además, han bajado un 16.4% hasta ahora este año. Esto no es solo una corrección menor; se trata de una verdadera caída en la percepción del mercado.
La pregunta clave es si el precio actual ya refleja este pesimismo profundo. La respuesta indica que existe una importante diferencia entre las expectativas de los inversores y la realidad. Incluso después de la caída, el P/E del activo sigue en 36.73, mientras que el P/E futuro es de 23.49. Estos valores sugieren que el mercado sigue considerando un crecimiento significativo para la empresa en el futuro. Para una acción que ha caído tanto, estas valoraciones indican que los inversores no están descartando completamente las perspectivas de la empresa. Sin embargo, exigen una tasa de crecimiento mucho mayor para justificar el precio actual.
En resumen, la reciente caída en los precios de las acciones fue una reacción brusca, pero no inesperada, a un factor específico que afectó a este sector débil. Lo realmente importante es la situación de los últimos 12 meses: esa situación ha causado grandes pérdidas en las acciones. Los altos coeficientes P/E indican que el mercado aún no ha reflejado completamente sus temores, pero tampoco ha reflejado su deseo de que algo fallen. La situación actual es una mezcla de escepticismo extremo y expectativas de crecimiento todavía altas… Una situación clásica para un cambio en la tendencia del mercado.
El extremo pesimismo del mercado hacia Wix contrasta marcadamente con el sólido rendimiento operativo de la empresa. En el segundo trimestre de 2025, Wix logró un claro avance tanto en los ingresos como en las ganancias. Los ingresos aumentaron.
Superando las estimaciones de los analistas. Lo más importante es que el beneficio por acción, de 2.28 dólares, superó en un 27% las proyecciones del mercado. Esa es una clase de fortaleza fundamental que, por lo general, contribuye al aumento del precio de una acción. No se trata, por tanto, de una caída anual del 54%.La desconexión entre estos dos aspectos se hace aún más evidente cuando se observan las acciones estratégicas que lleva a cabo la empresa. Wix no permanece pasivamente esperando que ocurra algún tipo de disrupción; en cambio, invierte activamente en el futuro. La adquisición de Base 44, una herramienta de “vibe-coding” basada en inteligencia artificial, es una respuesta directa a la amenaza competitiva. Esta unidad está creciendo rápidamente, y se proyecta que sus ingresos recurrentes anuales alcanzarán los 50 millones de dólares para finales de 2025. No se trata de un proyecto secundario; es parte fundamental de la estrategia de crecimiento de la empresa para el año 2026. El mercado ya está considerando el riesgo existencial que representa la inteligencia artificial, pero también está valorando la capacidad de la empresa para adaptarse y crecer.
Pero la gráfica de las acciones cuenta una historia diferente. A pesar del fracaso en el segundo trimestre y del cambio estratégico, las acciones han caído.
El 61.2% de las acciones han perdido valor en los últimos cinco años. Este bajo rendimiento indica que el mercado ya ha tenido en cuenta los riesgos significativos y la amenaza existencial a largo plazo. La opinión general se ha transformado del escepticismo hacia un profundo pesimismo; la valoración de las acciones refleja una alta probabilidad de fracaso o estancamiento.En resumen, se trata de una clásica brecha entre las expectativas y la realidad. La empresa está funcionando bien en términos operativos y invirtiendo agresivamente en su futuro. Pero el mercado aún no ha incorporado en sus precios la posibilidad de un desempeño perfecto. El índice P/E del precio de las acciones, que es de 36.73, indica que los inversores todavía confían en el crecimiento futuro de la empresa, incluso después de los reveses sufridos. Esto crea una situación precaria: las acciones son baratas en relación con sus flujos de efectivo, pero siguen siendo vulnerables a cualquier contratiempo en su transición hacia la tecnología de inteligencia artificial o a una desaceleración en sus negocios principales. El mercado ya ha incorporado los riesgos, pero aún no ha incluido en sus precios la posibilidad de un cambio positivo en la situación de la empresa.
La valoración actual indica que existen altas expectativas, pero también una baja tolerancia al riesgo. Con un P/E de 23.49 y un ratio PEG de 2.85, el mercado sigue exigiendo un crecimiento significativo para justificar ese multiplicador. Ese ratio PEG, que tiene en cuenta el crecimiento proyectado de las ganancias, sugiere que los inversores esperan un ritmo de crecimiento muy alto, lo que hace que la acción sea barata en términos de crecimiento ajustado. En la práctica, esto deja poco espacio para cualquier tipo de contratiempos. La acción no está cotizada para que fracase, pero tampoco está cotizada para que se desacelere su crecimiento. La relación riesgo/recompensa es asimétrica: el posible descenso en el crecimiento es más pronunciado que el aumento en caso de que se cumpla con la meta de crecimiento.
El catalizador inmediato es el informe de resultados del tercer trimestre que se publicará próximamente.
La opinión general es de baja expectativa, lo que indica que las condiciones económicas son negativas.Eso representa un umbral bajo para ese trimestre. Pero la verdadera prueba será lo que diga la dirección sobre las perspectivas a lo largo del año completo. Los inversores deben estar atentos a cualquier modificación en la proyección de un crecimiento anual del EPS del 8.45%, así como en la previsión de un crecimiento de los ingresos del 0% durante todo el año. Estas cifras serán clave para determinar si el cambio estratégico de la empresa está dando resultados positivos o si los temores relacionados con la disrupción causada por la tecnología de inteligencia artificial se están haciendo realidad.En resumen, el mercado ya ha incorporado en su valoración un período de transición difícil. El alto coeficiente P/E indica que se espera un crecimiento, pero el ratio PEG indica que ese crecimiento debe realizarse de manera precisa y a tiempo. El informe de resultados de febrero es el siguiente punto de control. Cualquier desviación del consenso, especialmente en lo que respecta a las expectativas para todo el año, podría rápidamente cambiar las expectativas de los inversores. Por ahora, la valuación de la acción refleja una actitud de espera: la empresa puede superar sus desafíos, pero esa apuesta ya está bajo una gran presión.
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