Western Gateway Pipeline: Un cambio estructural en la logística de suministro de combustible en el oeste.

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 16 de enero de 2026, 7:59 am ET5 min de lectura

La argumentación en favor del proyecto de gasoducto Western Gateway no se basa en cambios graduales. Se trata de una respuesta a un problema estructural en el suministro de combustible en California. Este problema está empeorando cada vez más, lo que genera una vulnerabilidad histórica para el estado. El estado está en camino de perder hasta…

Un colapso causado por una ola de cierres de refinerías. El inminente cierre de la planta de Phillips 66 en Los Ángeles es uno de los factores que contribuyen a esta crisis inminente. No se trata solo de cuotas de producción; se trata también de la resiliencia de todo el sistema. Como señala el informe, California enfrenta una “falla en el suministro de combustible”, lo cual amenaza no solo a sus propios motores económicos, sino también a toda la costa occidental y a las infraestructuras críticas.

Se proyecta que el impacto económico de esta situación será grave. El análisis advierte que, si no se toman medidas urgentes, los precios del gasolina podrían duplicarse en comparación con el promedio nacional para finales de 2026. No se trata de un riesgo teórico lejano; es la consecuencia directa de un estado cuya producción de petróleo ha disminuido en un 65%, mientras que la demanda sigue siendo elevada. Como resultado, el estado se ve obligado a depender cada vez más de productos refinados importados, provenientes de países como China e India. Esta dependencia de recursos extranjeros introduce un nuevo nivel de riesgo, ya que la cadena de suministro de combustible del estado se vuelve vulnerable a las tensiones geopolíticas, a las interrupciones en el transporte y a las importaciones con mayor intensidad de emisiones de carbono.

Este es un imperativo estratégico. El proyecto de construcción del oleoducto Western Gateway tiene como objetivo proporcionar el primer suministro directo de productos refinados a California desde fuera del estado. De este modo, se busca resolver una vulnerabilidad histórica en el área de suministro de agua, que hasta ahora se ha compensado mediante importaciones por vía fluvial, pero que cada vez resultan más precarias. Por ahora, el proyecto se encuentra en sus etapas iniciales; la temporada de licitación ya ha terminado. Pero su tesis principal es clara: cuando el sistema de refinación propio de California se debilite, es necesario construir una nueva vía de suministro para asegurar que el combustible siga fluyendo.

Economía y estructura financiera del proyecto

El oleoducto Western Gateway está construido según un plan que permite ahorrar costos de capital. En lugar de construir un sistema completamente nuevo desde cero, el proyecto combina un nuevo oleoducto con una capacidad de 200,000 barriles por día, proveniente de Borger, Texas, con la utilización de la línea existente de Kinder Morgan. Este diseño aprovecha la infraestructura ya existente para conectar Phoenix, Arizona, con California, lo que reduce significativamente los costos y el tiempo necesarios para la construcción. El modelo financiero también se ve fortalecido por la propia refinería de Phillips 66 ubicada en Borger, lo que proporciona un punto de origen fiable para el flujo de productos.

La fase inicial ya ha sido validada. La primera temporada de apareamiento, que finalizó el 19 de diciembre, atrajo…

Esta etapa inicial de riesgos permite evaluar la demanda del mercado en relación con el servicio ofrecido. Además, establece una base de volumen de negocios que será importante para garantizar la viabilidad económica del proyecto. Las empresas ya han pasado a la siguiente etapa, lanzando hoy una segunda temporada de ofertas al público.

El propósito de esta segunda ronda es claro: maximizar la utilización y aprovechar todo el potencial económico que se puede obtener. Se apunta a utilizar la capacidad restante de las tuberías y se añaden nuevos destinos, destacando especialmente el mercado de Los Ángeles. Esto se logra mediante…

Entre Watson y Colton, en California. Al abrir esta ruta, el proyecto puede atender directamente al mercado más crítico y vulnerable dentro de su área de influencia. La segunda temporada de operación también permite la adición de puntos de origen adicionales, lo que asegura una mayor diversidad en los suministros y ofrece opciones para los clientes. El plazo para esta fase es del 16 de enero al 31 de marzo de 2026. El objetivo es obtener los compromisos necesarios para pasar del planificación a la construcción real, con la finalización prevista para el año 2029.

Valoración y implicaciones de los escenarios

El aspecto financiero del proyecto Western Gateway Pipeline depende de la transformación de una solución estratégica en un recurso que genere ingresos sostenibles para sus patrocinadores, Phillips 66 y Kinder Morgan. El valor central de este proyecto radica en su capacidad para generar un flujo de fondos a largo plazo, basado en las tarifas cobradas por el uso del gasoducto. Una vez que el proyecto entre en funcionamiento, el gasoducto actuará como un activo de procesamiento regulado, lo que proporcionará un flujo de ingresos estable y previsible para ambas empresas. Esto, a su vez, aumenta la estabilidad de los ingresos de sus segmentos de procesamiento, que generalmente se valoran en función de dichos flujos de efectivo. Para PSX, esto significa diversificar sus ingresos, alejándolos de los márgenes volátiles relacionados con la refinación y comercialización de petróleo. Para KMI, representa además otro activo de alta calidad, basado en las tarifas cobradas por su uso.

Sin embargo, el principal beneficio no es solo la estabilidad, sino también el potencial de obtener rendimientos altos. El modelo económico del negocio se basa en aprovechar las grandes diferencias de precios que surgirán a medida que la crisis en la refinería de California se intensifique. Se proyecta que el estado perderá hasta…

El mercado se verá cada vez más limitado. Esta escasez, combinada con la dependencia forzada del estado de importaciones costosas desde el extranjero, crea un incentivo poderoso para que los transportistas paguen precios elevados a cambio de obtener acceso seguro y confiable por vía de gasoducto. La ruta directa del proyecto hacia el mercado de Los Ángeles, posibilitada gracias a las tarifas conjuntas, le permite aprovechar este valor. Por lo tanto, el impacto financiero está directamente relacionado con el ritmo de la crisis: una clausura de las refinerías más rápida de lo esperado aceleraría el surgimiento de este entorno de precios elevados.

Sin embargo, el camino hacia este objetivo está lleno de riesgos relacionados con la ejecución del proyecto. El obstáculo más importante es la aprobación regulatoria para la cancelación de la línea de transporte existente de Kinder Morgan entre Watson y Colton. Este tipo de cambios requiere una evaluación cuidadosa por parte de las autoridades reguladoras, y puede enfrentarse a oposición local o problemas legales, lo que genera riesgos de retrasos significativos. El cronograma del proyecto, con la finalización prevista para el año 2029, ya es ambicioso. Cualquier retraso en las autorizaciones regulatorias podría adelantar ese plazo, reduciendo así el tiempo necesario para obtener los precios máximos en California. Además, existe una incertidumbre fundamental sobre cuándo se producirá la crisis. El análisis proyecta un colapso severo para finales del año 2026. Pero si los cierres de las refinerías en California ocurren más lentamente de lo esperado, el entorno de precios elevados podría retrasarse, lo que a su vez reduciría la vida económica y los beneficios del proyecto. La segunda temporada de negociaciones, que continúa hasta marzo de 2026, es un paso crucial para reducir estas incertidumbres, pero no elimina completamente los riesgos.

Catalizadores y puntos de control

La tesis de inversión relacionada con Western Gateway ahora entra en una fase crítica de validación. El factor que impulsa este proceso es el resultado de la segunda temporada de licitaciones, que finalizó recientemente.

Los resultados serán una prueba directa de la demanda del mercado por los servicios ampliados del proyecto, en particular, su nueva conexión con el mercado de Los Ángeles. Un compromiso firme por parte de los transportistas en esta etapa confirmaría el modelo económico del proyecto y proporcionaría el volumen de negocios necesario para obtener financiamiento y avanzar hacia la construcción definitiva. Por otro lado, un resultado insatisfactorio indicaría que el valor percibido de una conexión por tubería directa con California no es suficiente para superar los costos y riesgos, lo cual pondría en duda la validez del proyecto.

Más allá de este hito a corto plazo, el cronograma y el valor final del proyecto dependen de otros dos factores importantes. En primer lugar, es necesario monitorear el ritmo de la crisis de refinación en California. Los análisis indican que se producirá un colapso grave para finales de 2026. Sin embargo, el momento exacto en que las refinerías cierren y la creciente dependencia del estado de las importaciones extranjeras determinará la urgencia y gravedad de la crisis de suministro. Cualquier aceleración en los cierres de refinerías agravará la situación del mercado, lo que podría aumentar los precios de los productos derivados del petróleo. Por otro lado, cualquier retraso en la resolución de la crisis reducirá la oportunidad de obtener beneficios máximos.

En segundo lugar, y quizás lo más importante, está el proceso regulatorio relacionado con la inversión en la reversión de las líneas de transporte SFPP. La capacidad del proyecto para servir a Los Ángeles depende de la reversión de una de las líneas existentes de Kinder Morgan, que se encuentra entre Watson y Colton, en California. Este proceso de autorización es un punto débil conocido por todos. Cualquier decisión que retrase o bloquee esta inversión tendrá un impacto directo en la eficiencia y rentabilidad del proyecto, además de retrasar el momento en que se pueda aprovechar el mercado más valioso. La resolución de este obstáculo regulatorio es un factor clave para determinar si el objetivo de completación en 2029 sigue siendo realista.

Por último, el indicador en tiempo real de la gravedad de la crisis es la diferencia de precios entre los diferentes mercados. Los inversores deben mantener un registro de los precios del petróleo en la Costa Oeste, en relación con el promedio nacional. Como advierte el informe de USC/UC Berkeley, los precios podrían…

El monitoreo de esta situación nos permite evaluar la intensidad del problema de escasez de suministro. Si la brecha entre los niveles actuales y los niveles deseados se amplía, eso confirmaría la lógica estratégica del proyecto. Por otro lado, si la brecha se reduce o se mantiene estable, significa que la crisis no es tan grave como se esperaba, lo cual disminuiría las ganancias que el proyecto pretende obtener.

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Julian West

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