Western Gateway Pipeline: Un cambio estructural en la logística de suministro de combustible en el oeste.
La argumentación en favor de la tubería Western Gateway no se basa en cambios graduales. Se trata de una respuesta a un problema estructural en el suministro de combustible en California. Este problema está empeorando rápidamente, lo que genera una vulnerabilidad histórica para el estado. El estado está en proceso de perder hasta…El 20 por ciento de su capacidad de refinación restante.Se trata de una crisis provocada por la cancelación de numerosas refinerías. La posible clausura de la planta de Phillips 66 en Los Ángeles es uno de los principales factores que contribuyen a esta crisis inminente. No se trata solo de cuestiones relacionadas con la capacidad de las refinerías, sino también de la resiliencia de todo el sistema. Como señala el informe, California enfrenta una “falla en el suministro de combustible”, lo cual amenaza no solo a sus propios conductores de vehículos, sino también a toda la costa oeste y a las infraestructuras críticas.
Se proyecta que el impacto económico de este fracaso será grave. El análisis advierte que, si no se toman medidas urgentes, los precios del petróleo podrían duplicarse en relación con el promedio nacional para finales de 2026. No se trata de un riesgo teórico lejano. Es la consecuencia directa de un estado cuya producción de petróleo ha disminuido en un 65%, mientras que la demanda sigue siendo alta. Como resultado, el estado se ve obligado a depender cada vez más de productos refinados importados, provenientes de países como China e India. Esta dependencia de fuentes extranjeras introduce un nuevo nivel de riesgo, haciendo que la cadena de suministro de combustible del estado sea vulnerable a tensiones geopolíticas, interrupciones en el transporte y importaciones con mayor intensidad carbónica.
Este es un imperativo estratégico. El proyecto Western Gateway Pipeline tiene como objetivo proporcionar el primer suministro por tubería de productos refinados a California, desde fuera del estado. De este modo, se busca solucionar una vulnerabilidad histórica en cuanto al suministro de agua, que ahora se cubre mediante importaciones por vías acuáticas, pero que son cada vez más precarias. Por ahora, el proyecto se encuentra en sus etapas iniciales; la temporada de licitación ya ha terminado. Pero su tesis principal es clara: cuando el sistema de refinación propio de California se debilite, es necesario construir una nueva vía de suministro para garantizar que el combustible siga fluyendo.
Economía y estructura financiera del proyecto
El oleoducto Western Gateway se construye siguiendo un plan eficiente en términos de capital invertido. En lugar de construir un sistema completamente nuevo desde cero, el proyecto combina un nuevo oleoducto con una capacidad de 200,000 barriles por día, proveniente de Borger, Texas, con la reutilización de una línea existente perteneciente a Kinder Morgan. Este diseño aprovecha la infraestructura ya existente para conectar Phoenix, Arizona, con California, lo que reduce significativamente los costos iniciales y el tiempo necesario para la construcción. El modelo financiero también cuenta con el apoyo de la propia refinería de Phillips 66 en Borger, lo que proporciona un punto de origen fiable para el flujo de productos.
La fase inicial ya ha sido validada. La primera temporada de apareamiento, que finalizó el 19 de diciembre, atrajo a muchos individuos.Interés significativo, incluyendo los compromisos del transportista.Esta etapa inicial de riesgos permite evaluar la demanda del mercado por el servicio, y también establece una base de volumen de negocios que será importante para el éxito económico del proyecto. Las empresas han pasado ahora a la siguiente etapa, lanzando hoy una segunda temporada de ofrecimiento de servicios.
El propósito de esta segunda ronda es claro: maximizar el uso de las capacidades existentes y aprovechar todo el potencial económico disponible. Se tiene como objetivo utilizar la capacidad restante de los gasoductos y añadir nuevos destinos, en particular el mercado de Los Ángeles. Esto se logra a través de…Arancel conjunto, respaldado por la reversión planificada de una de las líneas SFPP que posee Kinder Morgan.Entre Watson y Colton, en California. Al abrir esta ruta, el proyecto puede servir directamente al mercado más crítico y vulnerable dentro de su área de influencia. La segunda temporada de operación también permite la adición de puntos de origen adicionales, lo que asegura una mayor diversidad en la oferta y opcionalidad para los clientes. El plazo para esta fase va desde el 16 de enero hasta el 31 de marzo de 2026. El objetivo es obtener los compromisos necesarios para pasar del planificación al desarrollo real del proyecto; se espera que la construcción esté completada en el año 2029.
Valoración e implicaciones de los escenarios
El aspecto financiero del proyecto Western Gateway Pipeline depende de la capacidad de convertir una solución estratégica en un mecanismo de generación de ingresos duradero para sus patrocinadores, Phillips 66 y Kinder Morgan. El valor principal del proyecto radica en su capacidad para generar un flujo de ingresos a largo plazo, basado en las tarifas cobradas. Una vez que el proyecto entre en funcionamiento, el oleoducto actuará como un activo de intermediación regulado, proporcionando un flujo de ingresos estable y predecible para ambas empresas. Esto aumenta directamente la estabilidad de los ingresos de sus segmentos de intermediación, que generalmente se valoran en función de tales flujos de efectivo. Para PSX, esto significa diversificar sus ingresos, alejándolos de los márgenes volátiles relacionados con la refinación y comercialización de productos petroleros. Para KMI, además, se trata de añadir otro activo de alta calidad y rentable a su portafolio.
Sin embargo, el principal beneficio no es solo la estabilidad, sino también el potencial de obtener rendimientos elevados. El modelo económico del proyecto se basa en aprovechar la importante diferencia de precios que surgirá a medida que se profundice la crisis de refinación en California. Se espera que el estado pierda hasta…El 20 por ciento de la capacidad de refinación restante.El mercado se volverá cada vez más limitado. Esta escasez, combinada con la dependencia forzada del estado en las importaciones costosas desde el extranjero, crea un incentivo poderoso para que los transportistas paguen precios elevados a cambio de obtener acceso seguro y confiable por medio de tuberías nacionales. La ruta directa del proyecto hacia el mercado de Los Ángeles, posibilitada gracias a las tarifas conjuntas, le permite aprovechar esta ventaja. Por lo tanto, el impacto financiero está directamente relacionado con el ritmo de la crisis: una clausura más rápida de las refinerías que se esperaba aceleraría el surgimiento de este entorno de precios elevados.
Sin embargo, el camino hacia este objetivo está lleno de riesgos relacionados con la ejecución del proyecto. El obstáculo más importante es la aprobación regulatoria para la reubicación de la línea de transporte de Kinder Morgan entre Watson y Colton. Estas modificaciones requieren una evaluación detallada por parte de las autoridades reguladoras, y pueden enfrentarse a oposición local o problemas legales, lo que genera riesgos de retrasos significativos. El plazo estimado para la finalización del proyecto es 2029, lo cual ya es ambicioso. Cualquier retraso en los procedimientos regulatorios podría hacer que ese plazo se alargue, reduciendo así la posibilidad de obtener precios máximos en California. Además, existe una incertidumbre fundamental respecto al momento en que ocurrirá la crisis. Los análisis sugieren que la situación podría empeorar hasta finales de 2026. Pero si los cierres de las refinerías en California ocurren más lentamente de lo previsto, el entorno de precios elevados podría retrasarse, lo que a su vez reduciría la rentabilidad económica del proyecto. La segunda temporada de negociaciones, que durará hasta marzo de 2026, es un paso crucial para reducir estas incertidumbres, pero no elimina completamente esos riesgos.
Catalizadores y puntos de control
La tesis de inversión relacionada con Western Gateway ahora entra en una fase crítica de validación. El factor que impulsa esto es el resultado de la segunda ronda de licitaciones, que finaliza hoy.31 de marzo de 2026Los resultados serán una prueba directa de la demanda del mercado en relación con los servicios ampliados del proyecto, especialmente en cuanto al nuevo acceso al mercado de Los Ángeles. Una fuerte comprometida por parte de los transportistas en esta etapa confirmaría el modelo económico del proyecto y proporcionaría la cantidad necesaria para obtener financiamiento y avanzar hacia la construcción del proyecto. Por otro lado, un resultado negativo indicaría que el valor percibido de establecer una conexión por tubería directa con California no es suficiente para superar los costos y riesgos, lo cual pondría en duda la viabilidad del proyecto.
Más allá de este hito a corto plazo, el cronograma y el valor final del proyecto dependen de otros dos factores importantes. En primer lugar, es necesario monitorear el ritmo de la crisis en la industria de refinación en California. Los análisis indican que se producirá un colapso grave para finales de 2026. Sin embargo, el momento exacto en que las refinerías cierren y la dependencia creciente del estado hacia las importaciones extranjeras determinará la urgencia y la magnitud del problema. Cualquier aceleración en los cierres de refinerías podría intensificar aún más la situación del mercado, lo que podría aumentar el precio de los productos derivados de las refinerías. Por otro lado, cualquier retraso en la resolución de la crisis reduciría la oportunidad de obtener beneficios máximos.
En segundo lugar, y quizás lo más importante, está el proceso regulatorio relacionado con la inversión en la reversión de las líneas de transporte SFPP. La capacidad del proyecto para servir a Los Ángeles depende de que se realice la inversión en una de las líneas existentes de Kinder Morgan, que conecta Watson y Colton, en California. Este proceso de autorización es un punto débil conocido por todos. Cualquier decisión que retrase o bloquee esta inversión tendrá un impacto directo en la eficiencia y rentabilidad del proyecto, además de retrasar el momento en que se pueda aprovechar el mercado más valioso. La resolución de este obstáculo regulatorio es un factor clave para determinar si el objetivo de finalizar el proyecto en 2029 sigue siendo realista.
Por último, el indicador en tiempo real de la gravedad de la crisis es la diferencia de precios. Los inversores deben vigilar los precios del gasolina en la Costa Oeste, en relación con el promedio nacional. Como advierte el informe de USC/UC Berkeley, los precios podrían…Diferencia porcentual con respecto al promedio nacional, a finales de 2026.El monitoreo de esta situación nos permite evaluar la intensidad del problema de escasez de suministro. Un aumento en el margen entre la oferta y la demanda confirmaría la lógica estratégica del proyecto, indicando que la escasez que se pretende aliviar realmente está ocurriendo. Por otro lado, si el margen se mantiene estable o disminuye, eso sugiere que la crisis no es tan grave ni se desarrolla tan rápidamente como se esperaba. Esto, a su vez, reduciría los beneficios que el proyecto podría obtener por medio de la explotación de este mercado.

Comentarios
Aún no hay comentarios