La apuesta de 126 mil millones de dólares de Waymo frente a la estrategia de Tesla, basada únicamente en cámaras para guiar los vehículos autónomos: La carrera por las infraestructuras necesarias para la movilidad autónoma.
La carrera por la movilidad autónoma ahora se ha convertido en una carrera por la seguridad. La cuestión clave no es solo la tecnología, sino también qué enfoque sirve como base para una adopción exponencial de este concepto. El modelo de Waymo, que requiere mucho capital y que ha demostrado ser eficaz en términos de seguridad, está sentando las bases necesarias para ello. Por su parte, la estrategia de Tesla, que se centra únicamente en los costos, intenta superar esa curva en un proceso rápido.
Waymo ha logrado un récord de seguridad sin precedentes. Su flota de vehículos sin conductor ha demostrado ser extremadamente segura.127 millones de millasSe trata de una reducción del 90% en el número de accidentes graves, en comparación con el manejo por parte de los seres humanos. No se trata de un objetivo teórico; es una realidad estadística que ha impulsado un año de crecimiento extraordinario. En 2025, el volumen anual de viajes ha aumentado tres veces. Esta superioridad en términos de seguridad es la base para su ronda de inversiones por valor de 16 mil millones de dólares. Con este capital, la empresa planea expandir sus operaciones a más de 20 ciudades este año, incluyendo Tokio y Londres.
El enfoque de Tesla muestra una trayectoria diferente. Su sistema de conducción autónoma completa (FSD) solo logra mejoras moderadas en términos de seguridad, en comparación con el manejo humano. Según datos recientes, los vehículos equipados con este sistema de Tesla tienen un registro de seguridad bastante bueno.Casi 1.5 veces mejor en las calles de las ciudades, a nivel global.Es como tener un Tesla sin ese sistema. Aunque esto representa un progreso, está muy lejos de lograr el nivel de seguridad que los datos de Waymo sugieren. Esta brecha destaca una negociación fundamental: Tesla prioriza la rápida implementación y la reducción de costos, mientras que Waymo invierte mucho en demostrar que su sistema es seguro hasta un nivel que podría cambiar fundamentalmente la confianza del público en la tecnología.
Este sector está preparado para una importante transformación. Según Wood Mackenzie, los vehículos eléctricos autónomos están en proceso de pasar de la fase de pruebas a la implementación real en el mercado. Se espera que estos vehículos comiencen a operar y utilizarse de manera regular en el futuro.39 mercados para finales de 2026Esta aceleración es posible gracias a las nuevas tecnologías de inteligencia artificial, que reducen los plazos y los costos de lanzamiento de los productos. El año que viene será un momento crítico para determinar qué modelo de infraestructura será el más adecuado: el modelo probado y centrado en la seguridad de Waymo, o el modelo agresivo y enfocado en los costos de lanzamiento de Tesla. La curva de seguridad está siendo trazada en tiempo real.

La capa de infraestructura de capital y costos
La carrera por lograr una movilidad autónoma es, en esencia, una carrera por mejorar la eficiencia de los capitales y obtener ventajas operativas. Waymo y Tesla están construyendo diferentes tipos de infraestructuras: uno de ellos es una estructura que requiere muchos recursos financieros para garantizar la seguridad; el otro es una infraestructura verticalmente integrada, que optimiza los costos. Los modelos financieros que utilicen determinarán quién podrá mantener el crecimiento exponencial necesario para dominar el mercado.
El modelo de Waymo se basa en inversiones masivas desde el inicio. La empresa recientemente ha realizado una inversión importante.Ronda de inversión de 16 mil millones de dólaresSe valoran en 126 mil millones de dólares. No se trata simplemente de financiación; se trata de una señal de un capital profundo y paciente, dedicado a la creación de un conjunto de herramientas tanto hardware como software, diseñadas para garantizar seguridad y escalabilidad. El capital se utiliza para expandirse a más de 20 ciudades este año. Para lograr esto, es necesario invertir significativamente en vehículos, operaciones e infraestructura local. Este enfoque prioriza una base de seguridad sólida y comprobada, pero implica un alto costo de inicio y un camino más largo hacia la rentabilidad.
La estrategia de Tesla es todo lo contrario: se basa en su ventaja única en términos de integración vertical. Su programa de taxis robóticos se está expandiendo a un ritmo extremadamente rápido.Se desplegaron aproximadamente 500 vehículos.La empresa tiene como objetivo duplicar su flota cada mes. El plan de desarrollo de la compañía prevé que, para finales del año, servirá a aproximadamente el 25-50% de los usuarios en Estados Unidos. Esta velocidad de implementación es algo que el modelo actual de Waymo no puede igualar. La clave de este rápido crecimiento radica en los costos. Los estudios sugieren que el hardware de Cybercab de Tesla podría ser aproximadamente un 50% más económico por milla, en comparación con el modelo de taxis robóticos de sexta generación de Waymo. Este beneficio económico, derivado del control que Tesla tiene sobre toda su cadena de producción, le permitirá ofrecer servicios a un precio mucho más bajo que los actuales costos de transporte. Esto creará una fuerza poderosa que impulsará la adopción de este sistema.
En resumen, se trata de un compromiso entre la intensidad de capital y la velocidad de implementación. Waymo apuesta por su historial de seguridad y su capacidad de invertir en infraestructura, lo que le permitirá construir una infraestructura duradera y con altos márgenes de ganancia. Tesla, por su parte, confía en su capacidad de fabricación y en su estructura de costos, lo que le permitirá ganar cuota de mercado primero, utilizando la escala para reducir aún más los costos. El próximo año será el momento en el que se vea qué modelo de infraestructura puede manejar mejor esta curva de adopción exponencial.
La curva tecnológica: Visión-Lenguaje-Acción vs. Basado en reglas
El próximo año estará marcado por un punto de inflexión tecnológica. El siguiente gran cambio depende de…Modelos de IA basados en Visión-Lenguaje-Acción (Vision-Language-Action, VLA)Estos sistemas prometen reemplazar los costosos mapas de alta definición y los sistemas basados en reglas actuales, por un sistema dinámico que utiliza la percepción mediante cámaras y videos para tomar decisiones en tiempo real. No se trata simplemente de una actualización; se trata de un cambio de paradigma que podría acelerar los plazos de implementación y reducir los costos. Esto permitirá que el sector avance desde proyectos piloto hacia una implementación a escala comercial.
El modelo actual de Waymo se basa en la precisión. Se depende en gran medida de mapeos de alta definición y de software complejo basado en reglas para poder navegar por los entornos. Este enfoque ha contribuido a que Waymo mantenga un alto nivel de seguridad, pero también implica una infraestructura que requiere mucho capital y es lenta en su escalabilidad. Cada nueva ciudad requiere actualizaciones meticulosas de los mapas y ajustes de las reglas, lo cual limita la expansión geográfica rápida de Waymo.
La estrategia de Tesla es una contraposición directa a esto. Su sistema de conducción autónoma completa se basa en…Solo para cámaras; enfoque basado en redes neuronales.Desde el principio, esta arquitectura está más alineada con el paradigma de VLA. Este enfoque permite procesar los datos visuales y de video sin procesarlos primero, lo que facilita la comprensión del entorno y la acción correspondiente en él. Los datos de seguridad recientes de la empresa muestran que su sistema está mejorando. La ventaja principal de este enfoque es que evita los costos elevados relacionados con el mapeo en alta definición, lo que permite una implementación más rápida y con menos costos.
Esta diferencia tecnológica crea el inevitable compromiso que implica la competencia entre ambas empresas. La arquitectura de Waymo, que prioriza la seguridad, ofrece una infraestructura duradera y con altos márgenes de ganancia. En cambio, la arquitectura de Tesla, que se basa únicamente en cámaras, permite una escalabilidad rápida y a bajo costo. El año que viene será un momento clave para ver qué modelo puede aprovechar mejor las nuevas tecnologías de IA, y así lograr una adopción exponencial de sus soluciones. El ganador será aquel que pueda convertir su capacidad tecnológica en kilómetros reales conducidos por sus vehículos.
Catalizadores, escenarios y lo que hay que observar
El próximo año será un período decisivo para la validación de los esfuerzos realizados. Para Waymo, la inyección de capital de 16 mil millones de dólares debe convertirse en una ejecución impecable en su expansión hacia más de 20 nuevas ciudades. Para Tesla, el objetivo es demostrar que su modelo, basado únicamente en cámaras y con un costo óptimo, puede escalar sin problemas y obtener la aprobación regulatoria. Los logros futuros serán los que determinarán si las empresas se destacan entre las demás o no.
Los factores que impulsan a Tesla en el corto plazo se relacionan con la expansión geográfica y tecnológica de la empresa. La compañía ha establecido un objetivo claro: lanzar servicios de taxis robóticos.Siete nuevas ciudades durante la primera mitad de 2026.El éxito aquí es crucial para que la empresa pueda captar una parte significativa del mercado de servicios de transporte. También es importante que la empresa logre desarrollar vehículos sin conductores antes de finales de año. El progreso en Austin, donde la empresa comenzó a eliminar los monitores de seguridad en enero, es un indicio clave de su avance. Sin embargo, esta implementación rápida enfrenta un gran obstáculo: la aceptación regulatoria. Los planes de la empresa para expandirse en el área de la bahía y para ofrecer servicios de transporte sin conductor en Austin dependen de que haya permisos regulatorios continuos. Cualquier retraso o restricción en estos mercados clave podría poner en peligro la posibilidad de que su enfoque basado únicamente en cámaras pueda ser comercializado de manera segura a gran escala.
El principal riesgo de Waymo radica en la ejecución y la eficiencia del uso del capital. La empresa ha demostrado su eficacia en términos de seguridad, y ha logrado recorrer 20 millones de viajes en su historia. Pero la siguiente fase del desarrollo de la empresa requiere que ese capital se invierta en más de 20 ciudades nuevas, con la misma precisión. Lo clave será mantener su excelente registro de seguridad, al mismo tiempo que se manejan adecuadamente las complejidades operativas y los costos asociados a un aumento tan rápido en el número de ciudades donde opera. Cualquier problema en los indicadores de seguridad o un sobrepago significativo en la inversión en capital podría socavar la confianza que justifica su valor de 126 mil millones de dólares. Además, la dependencia de Waymo de sistemas de mapeo de alta definición y sistemas basados en reglas también la hace vulnerable a los cambios tecnológicos hacia la inteligencia artificial basada en visión-linguaje-acción. Estos cambios prometen reducir los costos y los plazos de implementación.
En resumen, se trata de una competencia entre dos tipos diferentes de validación. Tesla debe demostrar su historial de seguridad y su capacidad para cumplir con los requisitos regulatorios, para así justificar su enfoque de escalabilidad a bajo costo. Por su parte, Waymo debe demostrar su eficiencia en términos de ejecución y capital, para probar que su modelo, basado en la seguridad y que requiere mucho capital, puede ser rentable si se implementa adecuadamente. El próximo año nos revelará qué tipo de infraestructura será capaz de manejar mejor esta curva de adopción exponencial.

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