Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El catalizador fue una declaración simple y directa hecha por la Casa Blanca. El presidente Trump, durante un evento el viernes, le dijo al director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett: “De hecho, quiero mantenerlo en su puesto, si realmente quiere saber la verdad”. Se refirió a Hassett como “muy bueno” y expresó su preocupación de que su traslado pudiera privar al gobierno de un importante representante económico. Esto fue una clara señal de que Trump está reacio a nombrar a Hassett como el próximo presidente de la Reserva Federal.
La reacción del mercado fue instantánea y decisiva. Los mercados de predicciones, que consideraban a Hassett como un candidato destacado, vieron cómo sus posibilidades de ganar el trabajo disminuían rápidamente. En pocas horas, los operadores en Kalshi lograron reducir las probabilidades de que Hassett obtuviera el puesto.
Mientras tanto, las probabilidades de que Warsh ganara aumentaron al 61%. Polymarket también siguió esta tendencia: las probabilidades de que Warsh ganara pasaron del 44% al 60%, mientras que las probabilidades de que Hassett ganara disminuyeron al 16%.No se trató de un cambio gradual. Fue una recalibración rápida que elevó a Warsh desde una posición de competencia hasta la de líder claro en la competencia. Los analistas señalaron que este cambio “llevó a Warsh a la posición de líder”, ya que el mercado interpretó instantáneamente la preferencia de Trump por mantener a Hassett en la Casa Blanca. La velocidad y la magnitud del cambio en las probabilidades, de un empate casi total a una ventaja de 4 a 1, crearon una situación de precios erróneos, causada por factores externos. Ahora, el mercado ha colocado firmemente a Warsh en la cima de la competencia, lo que abre el camino para una negociación táctica.

El mercado ya ha elegido a su nuevo líder. Kevin Warsh, exgobernador de la Reserva Federal y con experiencia en Wall Street, es el claro favorito. Este cambio crea una situación de comercio directo: el mercado está asignando precios a un presidente de la Reserva Federal que probablemente no esté tan de acuerdo con los deseos inmediatos de Trump de reducir las tasas de interés.
El perfil de Warsh es un contraste marcado con el de Hassett. Aunque ambos han abogado por reducir las tasas recientemente, Warsh es visto como…
Además, su postura económica es más moderada. Su experiencia como banquero le permite tener una profunda comprensión de los mercados de capitales. Sin embargo, su filosofía económica se inclina hacia el control de la inflación. Ha expresado escepticismo hacia las políticas de expansión monetaria agresivas, calificándolas de “opuesto a las ideas de Robin Hood”. Además, sigue la visión de Friedman, según la cual la inflación se debe a un exceso en la oferta de dinero. Por el contrario, Hassett es un economista académico de toda la vida. Siempre ha abogado por recortes más profundos de los tipos de interés para estimular el crecimiento económico. Por eso, es considerado un partidario leal del presidente, con una postura más moderada.La implicación inmediata en el mercado es una posible desaceleración en la trayectoria de reducción de las tasas de interés prevista. Los operadores ahora consideran que el presidente podría estar menos dispuesto a llevar a cabo las reducciones drásticas que Trump desea. Esto genera una incorrecta estimación de los riesgos relacionados con esta situación. La rápida recalibración del mercado ha aumentado las probabilidades de que Warsh sea nombrado, pero esto aún no refleja completamente sus tendencias hawkish ni la tensión que podría surgir con la Casa Blanca. Si se confirma el nombramiento de Warsh, el mercado podría reevaluar las expectativas de reducción de las tasas de interés, lo que podría llevar a una trayectoria menos agresiva para la tasa de fondos federales.
En resumen, se trata de un cambio en la política de riesgo. La nueva estructura favorece a un presidente del Fed que, con mayor probabilidad, dará prioridad a la credibilidad de la inflación, en lugar de la presión política. Por ahora, la situación es clara: el mercado ya ha incorporado en sus precios la posibilidad de que Warsh sea nombrado para ese cargo. Pero las consecuencias completas de su postura “hawkish” y de su origen en Wall Street apenas están comenzando a ser comprendidas por los mercados.
El mercado ya ha expresado su opinión, pero la decisión final aún no se ha tomado. La Casa Blanca ha establecido un plazo para la elección: se espera que la decisión se tome en…
Dado que el mandato actual del presidente termina en mayo, queda un período muy breve para que se pueda tomar una decisión. El factor que ha impulsado todo esto han sido los comentarios públicos del presidente. Pero el camino hacia la decisión no está libre de posibles contratiempos.El mayor riesgo a corto plazo es que Trump podría seguir nominando a Hassett, a pesar de sus declaraciones del viernes. El presidente ya ha dejado claro que no quiere perderlo, y le dijo a su jefe de gabinete: “No queremos perderlo, Susie, pero veremos cómo se desarrollan las cosas”. Esto abre la posibilidad de una sorpresa. El acceso diario de Hassett al presidente y su papel como principal mensajero económico del gobierno lo convierten en un recurso valioso. Si Trump concluye que mantener a Hassett en el NEC es más importante que tener a un presidente de la Fed leal, el nuevo consenso del mercado podría cambiar.
Un punto de presión importante será el constante lobby público del Secretario del Tesoro, Scott Bessent. Bessent ha dejado claro su deseo de que la nominación se haga lo antes posible, incluso sugiriendo que el anuncio podría realizarse antes de Navidad. Su insistencia en tomar una decisión rápida podría acelerar el proceso y, potencialmente, influir en la elección final. Estén atentos a cualquier declaración adicional de Bessent o de otros funcionarios del gobierno, ya que podrían indicar preferencias o un sentido de urgencia por parte de los mismos.
Para este asunto táctico, la situación depende de si se confirma su nombramiento. Si se le nombra, el precio inicial que le daba el mercado –cuando las probabilidades de que fuera elegido aumentaron del 44% al 60%– podría haber sido demasiado conservador, teniendo en cuenta su perfil de persona más firme y decidida. El verdadero movimiento podría ocurrir más adelante, cuando el mercado procese su experiencia en Wall Street y sus opiniones sobre la inflación, al estilo de Friedman. El riesgo es que los comentarios del presidente solo hayan servido como una táctica de negociación, y que la elección final siga siendo incierta. Las próximas semanas pondrán a prueba si el aumento temporal en las probabilidades de que Warsh sea elegido realmente será algo duradero, o simplemente un error temporal.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios