La nominación de Warsh y la curva ascendente de las expectativas de rendimiento en los Estados Unidos: Un cambio estructural en las expectativas de rendimiento
El catalizador inmediato de los movimientos recientes en el mercado del tesoro es evidente. La nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal, por parte del presidente Trump, el viernes pasado, ha provocado una rápida recalibración de las expectativas sobre las políticas monetarias. Los mercados consideran que Warsh es una figura más hawkiana, especialmente en lo que respecta al balance de activos de la Reserva Federal. Sus críticas anteriores a los programas de compra de activos por parte de la Reserva Federal indican una posible reticencia a mantener un balance de activos tan grande y que genere liquidez. Este cambio podría reducir la liquidez del sistema financiero con el tiempo.
Esta nominación específica ha causado un aumento significativo en la curva de los rendimientos del Tesoro. La semana pasada, se cuantificó ese aumento.Los rendimientos a 2 años disminuyeron en -7 puntos básicos. Por otro lado, los rendimientos a 10 años aumentaron en 1 punto básico, y los rendimientos a 30 años aumentaron en 5 puntos básicos.El mecanismo es simple. El mercado anticipa que la Fed, bajo el liderazgo de Warsh, probablemente no será tan agresiva en cuanto a reducir los tipos de interés, comparado con algunas alternativas. Sin embargo, la Fed sigue comprometida con un proceso de disminución gradual de los tipos de interés. Este aumento en los tipos de interés refleja un cambio en las expectativas respecto a los rendimientos a largo plazo; los inversores anticipan que la posición de la Fed será más restrictiva en lo que respecta a la normalización de los balances financieros.
Sin embargo, sigue existiendo una tensión central. A medida que la curva se vuelve más pronunciada en esta dirección “hawkish”,Los mercados continúan prestando atención a la posibilidad de que el Fed reduzca las tasas de interés en dos ocasiones este año, según Warsh.Esto genera una división dentro del propio FOMC, donde los formuladores de políticas están divididos en cuanto al ritmo y la magnitud de las futuras reducciones de tasas. La pregunta ahora es si esta aceleración en las tasas de interés es simplemente una reacción transitoria a las noticias relacionadas con la nominación o si se trata del inicio de una nueva tendencia estructural. La discrepancia entre las expectativas del mercado sobre las reducciones de tasas y las fluctuaciones de los rendimientos a largo plazo sugiere incertidumbre respecto a la trayectoria final de las políticas monetarias. Por lo tanto, los próximos meses serán un momento crítico para ver si la narrativa de tipo “hawkish” prevalecerá sobre las expectativas de reducción de tasas.
Cuantificar el cambio: La magnitud y los mecanismos de la acentuación
El cambio reciente en el mercado de bonos del Tesoro ya es cuantificable. A partir del lunes, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años era la siguiente:4.22%Mientras que la nota a 2 años produjo…3.578%Esto genera una diferencia de aproximadamente 64 puntos básicos entre los dos plazos de vencimiento clave. La movilización que ocurrió la semana pasada fue una clara señal de que la curva de tipos de interés se está acortando.Los rendimientos a 2 años han disminuido en -7 puntos básicos, mientras que los rendimientos a 10 años han aumentado en 1 punto básico, y los rendimientos a 30 años han aumentado en 5 puntos básicos..
Esta divergencia representa el elemento mecánico que impulsa la dinámica del mercado actual. Las tasas de interés a corto plazo se mantienen estables debido a la política constante de la Reserva Federal. El banco central ha mantenido su tasa de referencia estable, y los comentarios recientes del presidente Powell son algo más pro-ataques, lo cual proporciona un respaldo para las tasas de rendimiento a corto plazo. La presión proviene del lado largo del mercado, donde las expectativas de una mayor normalización del balance de la Reserva Federal bajo la liderazgo de Warsh hacen que las tasas de rendimiento aumenten. El mercado considera que la Reserva Federal podría ser menos agresiva en sus reducciones de tasas. Pero el verdadero catalizador para este aumento de las tasas es la percepción de que existe una amenaza para el enorme balance de liquidez que posee la Reserva Federal.

El resultado es un mercado que se encuentra atrapado entre dos narrativas diferentes. En el corto plazo, lo que determina la situación del mercado es la política actual de la Fed. Por otro lado, la trayectoria a largo plazo está siendo modificada por las expectativas de que el balance de activos financieros sea más restringido. Esta tensión es lo que ha llevado a una mayor inclinación de la curva, ya que los inversores están ajustando sus opiniones sobre el camino que tomará la liquidez del sistema financiero a largo plazo. La magnitud de este movimiento, especialmente el aumento de la rentabilidad a 30 años, indica que la narrativa de un balance de activos más restrictivo está ganando importancia en la evaluación de los riesgos a largo plazo.
Implicaciones en los mercados financieros y rotación de sectores
La curva de tipos de interés cada vez más pronunciada no se trata simplemente de una cuestión relacionada con los tipos de rendimiento. Es, en realidad, un factor importante que influye en la rotación de los activos entre las categorías de renta fija. A medida que el mercado vuelve a valorar el riesgo a largo plazo, el capital fluye hacia aquellos activos que ofrecen mayores rendimientos o retornos ajustados al riesgo. Por otro lado, otros activos enfrentan presiones debido a la disminución de la oferta y a los cambios en la percepción del mercado.
La diferencia en el rendimiento semanal es considerable. Las empresas de grado de inversión lograron un rendimiento positivo.-0.11%Los bonos de larga duración tuvieron una caída similar, de 9 puntos básicos. Los bonos de alto rendimiento también disminuyeron aún más, con una pérdida del 0.16%, y su rendimiento fue 33 puntos básicos inferior al esperado. Esta caída ocurrió a pesar de la fuerte demanda; la categoría de activos registró un flujo de entradas de 11 mil millones de dólares. La presión sigue siendo técnica: la oferta sigue siendo elevada, con una emisión de enero superior a los 200 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 18% en comparación con el año anterior. El mercado parece indicar que la ganancia en rentabilidad de estos bonos no es suficiente para compensar el riesgo crediticio adicional y la falta de oferta en este nuevo contexto.
Por el contrario, los bonos municipales se mantuvieron estables, con rendimientos prácticamente sin cambios. Esta resiliencia se debe a una fuerte demanda y a los flujos de reinversión, que han sido superiores a lo esperado. Se están recibiendo cantidades record de fondos para reinversiones, y las entradas de capital siguen siendo sólidas. La atracción del sector es múltiple: ofrece ventajas fiscales, y, dado que hay poca oferta de nuevas emisiones de bonos, está bien posicionado para absorber estos flujos. El mercado se está orientando hacia los bonos municipales como una alternativa estable y de alta calidad, que beneficia de una demanda estructural.
Los mercados emergentes destacaron por su rendimiento relativo positivo: registraron una rentabilidad del 0.09%, superando a los bonos del Tesoro por 6 puntos base. Este rendimiento superior es un claro ejemplo de la búsqueda de rendimientos por parte de los inversores. Dado que las rentabilidades en el largo plazo en EE. UU. están aumentando, los inversores buscan lugares más lejanos donde puedan obtener ingresos. El sector registró un aumento en las entradas de capital, de 3.5 mil millones de dólares, gracias a una oferta limitada y una demanda sólida. Esto es una clara señal de que el capital busca rendimientos donde sea posible encontrarlos, incluso a costa de asumir riesgos cambiarios y geopolíticos.
En resumen, se trata de un mercado en proceso de reequilibrio activo. La curva de precios, impulsada por expectativas de tipo “hawkish” respecto al equilibrio del balance de pagos, está forzando una reevaluación del valor de los activos. Los inversores están alejándose de los sectores que enfrentan una gran oferta y una reducción en los spreads de crédito, y en cambio, se dirigen hacia activos con una fuerte demanda fundamental o con rendimientos superiores. Esta rotación es la manifestación práctica de las nuevas expectativas de rendimiento que se reflejan en el mercado de valores.
Implicaciones a futuro y puntos clave de atención
La actual teoría de un aumento estructural de los tipos de interés se enfrenta a su primer gran prueba en los próximos días. El catalizador inmediato es la posibilidad de que la Cámara de Representantes apruebe el acuerdo sobre gastos. Este acuerdo, al que ya han llegado los líderes, reduciría la incertidumbre fiscal a corto plazo y podría proporcionar un punto de referencia temporal para los tipos de interés a largo plazo. Si se aprueba, eliminará una fuente de volatilidad que ha contribuido al reciente clima de riesgo y al descenso del tipo de interés a 10 años.4.22%La reacción del mercado ante este voto será un indicador clave para determinar si la tendencia alcista podrá continuar una vez que se resuelva este problema específico.
Sin embargo, el principal riesgo para la tesis radica en los precios establecidos por el mercado. A pesar de la postura “hawkish” de Warsh respecto a los balances financieros, los mercados continúan estimando que habrá dos recortes de tipos de interés por parte de la Fed este año. Esto crea una tensión fundamental. Si la postura “hawkish” de Warsh lleva a un ritmo más lento de reducción de tipos de interés de lo que se anticipaba, las predicciones del mercado sobre los recortes de tipos de interés podrían resultar demasiado optimistas. Si esos recortes no se materializan, es probable que sea necesario reevaluar toda la situación política, lo que podría revertir los movimientos de los rendimientos de los bonos relacionados con la política monetaria.
Para los inversores, el camino a seguir es claro. Los niveles técnicos clave que deben observarse son la rentabilidad del bono del tesoro a 10 años y la diferencia entre las tasas de los bonos de 2 años y 10 años. El descenso reciente de la rentabilidad del bono a 10 años, hasta el 4.22%, constituye un nivel técnico importante. Si se supera este nivel, confirmará que la presión sobre las tasas de rendimiento a largo plazo está aumentando. En general, la diferencia entre las tasas de los bonos de 2 años y 10 años es una medida directa del grado de acumulación del riesgo a largo plazo. Un aumento continuo en esta diferencia confirmaría el cambio en las expectativas relacionadas con el riesgo y la liquidez a largo plazo.
Las próximas semanas serán cruciales para distinguir entre los datos reales y el ruido. La votación en la Cámara de Representantes representa el primer obstáculo. Luego, la atención se centrará en las comunicaciones del Banco Federal y en los datos económicos. Estos datos determinarán si la tendencia alcista actual es una reacción pasajera o si se trata del comienzo de una nueva tendencia estructural. El mercado se encuentra en una fase de recalibración, y estos acontecimientos determinarán si esta tendencia alcista es solo una reacción temporal o si representa el inicio de un nuevo patrón estructural.




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