Nominación de Warsh: 7 billones de dólares en metales preciosos se desvanecen, mientras que el dólar aumenta de valor.
El catalizador fue una sola decisión política: la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal por parte del presidente Trump. La reacción inmediata del mercado fue una desaceleración histórica en las posiciones de los inversores, con el objetivo de controlar la transferencia de liquidez de 7 billones de dólares hacia el dólar, lo cual había contribuido al aumento de los precios de los metales. Los precios del oro y la plata continuaron su declive semanal, con el precio del oro en el mercado al contado cayendo hasta cierto punto.10% en las primeras horas de negociación.La precio del plata cayó hasta un 16%. Este brusco cambio en los precios ocurrió después de una caída récord del precio del plata el 30 de enero. Es la mayor disminución intradía registrada para este metal blanco.
La acción de precios en sí confirma lo que se podría llamar una “desaceleración del mercado”. La caída fue rápida y severa: el precio del oro bajó de 5,600 a 4,700 dólares, mientras que el precio del plata descendió de 121 a 77 dólares, en tan solo dos días. Este colapso se debió a una reevaluación agresiva de las expectativas relacionadas con la política monetaria de la Fed. Los mercados ya habían incorporado en sus precios la posibilidad de un alivio monetario, pero el nombramiento de Warsh, quien era considerado una persona “más segura” para manejar este asunto, con su trayectoria tradicionalmente conservadora, reforzó las expectativas de una postura más restrictiva por parte de la Fed. Como resultado, el dólar estadounidense experimentó un aumento inmediato en su valor, ya que los inversores reevaluaron las perspectivas relacionadas con las tasas de interés y la fortaleza del dólar.

La magnitud del declive fue mucho mayor de lo que se esperaba. La caída en los precios se describió como algo “desastroso”.7 billones de dólaresSe trató de una masiva pérdida de participación en el mercado. No se trató de un cambio fundamental en el valor de los metales, sino más bien de una liquidación mecánica de las apuestas realizadas por los operadores. Este proceso se vio reforzado por un ciclo autoreforzante: la caída de los precios provocaba llamados de margen, lo que obligaba a los operadores a vender sus posiciones. Esto, a su vez, empeoraba la situación, ya que los precios seguían cayendo. La tesis principal es clara: ha comenzado un cambio en la liquidez, con un flujo de 7 billones de dólares que se dirige hacia el dólar, con el objetivo de aprovechar las posiciones establecidas sobre la base de expectativas de más flexibilización por parte de la Fed.
Evaluación del cambio en la política monetaria: de Powell a Warsh
La expectativa principal es un cambio hacia una postura más firme en cuanto a la normalización del balance general de las empresas. Warsh se caracteriza como alguien que aboga por una postura más agresiva en este sentido.Más crítico en cuanto a la cantidad del saldo bancario de la Fed.Tiene menos inclinación hacia el apoyo de liquidez en forma abierta, en comparación con su predecesor. Esto contrasta con la reciente decisión del Fed, donde la entidad monetaria manifestó su disposición a brindar un apoyo amplio. Su nombramiento se considera un paso para reajustar las políticas económicas. La administración busca evitar una caída desordenada del dólar, mientras sigue promoviendo el crecimiento económico por otros medios.
Un signo clave de su filosofía es su reciente escritura en la que argumenta que la inflación es una “opción”. Este enfoque sugiere una posible desviación de la política monetaria actual de la Fed, que ha minimizado los riesgos relacionados con la inflación, en favor de fomentar el crecimiento económico. Esto implica que una Fed liderada por Warsh podría estar más dispuesta a aceptar un mayor desempleo o un crecimiento más lento, a fin de lograr estabilidad de precios. Este cambio en la narrativa podría reforzar aún más la apreciación del dólar y presionar a los precios de los activos, basándose en las expectativas de un dinero fácil.
Sin embargo, su capacidad para lograr este cambio no es inmediata. Como señaló Raphael Bostic, presidente de la Atlanta Fed, Warsh enfrenta ciertas dificultades en este sentido.“Tarea importante” en la dirección del Fed.Primero, es necesario lograr el consenso con el FOMC. Para convencer a un comité compuesto por economistas profesionales y responsables de la formulación de políticas de que cambien su enfoque, se necesita tiempo, desarrollo de relaciones y una actitud sabia por parte de los miembros del comité. Por lo tanto, el cambio en las políticas probablemente será gradual, y no un cambio repentino. La reacción violenta del mercado ante esta nominación refleja la expectativa de un nuevo rumbo para las políticas monetarias. Pero el camino real que se seguirá dependerá de la capacidad de Warsh para manejar la cultura interna de la Fed y lograr un acuerdo entre sus miembros.
Catalizadores y riesgos para el nuevo presidente de la Fed
El catalizador inmediato para el avance de esta política es la confirmación por parte del Senado. Sin embargo, esto podría enfrentarse a oposición, debido a la investigación en curso sobre el ex presidente Jerome Powell. Esta situación política crea incertidumbre en cuanto al cronograma de ascenso de Warsh, lo que retrasa el inicio de su influencia en las políticas gubernamentales. La reacción violenta del mercado ante esta nominación indica que ya se ha anticipado una nueva dirección para las cosas. Cualquier retraso o debate controvertido podría generar volatilidad, ya que la tesis en cuestión está siendo sometida a prueba.
El riesgo principal es que la postura hawkiana de Warsh acelerará el proceso de disminución de la debilidad del dólar y el aumento del precio del oro, algo que ya ha ocurrido durante meses. Su opinión, bien documentada, es que la Fed debería…Vender lo que queda en el balance de la empresa.Este movimiento representa un desafío directo a la política actual de apoyo a los precios de los activos. Si se actúa rápidamente para normalizar el tamaño del balance general, esto podría impulsar aún más la apreciación del dólar y presionar a los metales preciosos. Esto prolongaría la tendencia de transferencia de liquidez de 7 billones de dólares hacia el dólar, tal como comenzó con la nominación del candidato.
La prueba crítica será su primera reunión del FOMC. Todas las declaraciones que haga en esa ocasión podrían influir en las decisiones relacionadas con el balance de activos. Como señaló Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, Warsh enfrenta una situación difícil.“Tarea difícil” para liderar al Fed.Y primero, es necesario lograr el consenso entre los miembros del comité. El mercado observará si él puede manejar la cultura interna del comité y lograr un acuerdo entre sus miembros. Sus primeras acciones políticas serán una señal clara de si la estrategia de reequilibrio económico de la administración puede llevarse a cabo sin que ocurran reacciones desordenadas en el mercado financiero.



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