VB vs. IJR: Un análisis cuantitativo para la construcción de carteras de inversiones

Generado por agente de IANathaniel StoneRevisado porShunan Liu
sábado, 17 de enero de 2026, 2:11 pm ET5 min de lectura

Para un gerente de carteras disciplinado, la elección entre el Vanguard Small-Cap ETF (VB) y el iShares Core S&P Small-Cap ETF (IJR) es una decisión táctica entre dos instrumentos que ofrecen retornos prácticamente idénticos, pero con diferencias en cuanto al riesgo asociado. La decisión principal se basa en las necesidades específicas del portafolio: si se opta por un portafolio más diversificado o uno con mayor escala y liquidez. El resultado dependerá completamente de las características específicas del portafolio en términos de diversificación, gestión de los flujos de efectivo y características de exposición.

La principal ventaja en términos de diversificación corresponde a VB. Ella posee…

Es más del doble de las 632 inversiones que tiene en el IJR. Este portafolio más amplio proporciona una mayor diversificación, dispersando los riesgos entre un número mayor de empresas de pequeña capitalización. En la práctica, esto significa que el portafolio de VB se orienta hacia las industriales y las tecnológicas. Sus posiciones más importantes representan menos del 1% del total de activos del fondo. Esta estructura tiene como objetivo reducir el impacto de la volatilidad de cualquier único acción sobre el rendimiento general del fondo.

En el otro lado del balance están la escala y la liquidez. Los 72,7 mil millones de dólares en activos gestionados por VB son una cantidad significativa. Sin embargo, los 92,5 mil millones de dólares en activos gestionados por JR representan una mayor escala. Esta diferencia en tamaño generalmente se traduce en spreads más bajos entre ofertas y demandas, así como en costos de transacción más reducidos para las operaciones institucionales de gran volumen. Para un gestor de carteras que ejecuta órdenes de gran volumen, esta ventaja en cuanto a liquidez puede ser muy importante, ya que reduce el impacto en el mercado y mejora la calidad de la ejecución de las órdenes.

Desde un punto de vista crítico, ambos fondos son tan similares en términos de costos y riesgos que pueden considerarse como sustitutos casi perfectos en esos aspectos. Sus ratios de gastos son extremadamente bajos: 0.05% para el VB y 0.06% para el IJR. Para un gestor de carteras, esto significa que el costo no constituye un factor importante en la toma de decisiones. Además, sus perfiles de riesgo también son casi idénticos; ambos fondos presentan una volatilidad similar, y en los últimos cinco años, el mínimo descenso de valor ha sido de aproximadamente el 28%. Por lo tanto, las características de diversificación y liquidez son los factores decisivos en esta situación.

En resumen, no se trata de elegir entre el “alfa” y el “beta”, sino entre dos alternativas relacionadas con el “beta”. El gerente debe decidir si la diversificación adicional del portafolio de 1,357 acciones justifica una leve reducción en la liquidez, o si el mayor alcance del IJR es más adecuado para satisfacer las necesidades de flujo de caja y ejecución del portafolio. En un portafolio bien estructurado, la decisión depende de los controles específicos y los objetivos de la asignación de recursos.

Análisis de la rentabilidad ajustada al riesgo y de la correlación

Para un gerente de carteras, la elección entre VB e IJR depende, en última instancia, de cómo cada fondo contribuye al perfil de riesgo y rendimiento de la cartera. Aunque ambos son alternativas de bajo costo y diversificadas para inversiones en pequeñas empresas, sus características de riesgo sistemático indican algo más que simplemente comparaciones de rendimientos.

La primera diferencia importante es la sensibilidad al mercado. VB tiene…

Es ligeramente más alto que el beta de 1.08 de IJR. Esto significa que el precio de VB es más sensible a los movimientos del mercado en general. En un mercado en ascenso, esto podría traducirse en retornos ligeramente más altos. Pero también implica una mayor resistencia al ralentismo del mercado durante sus retrocesos. Para un portafolio que busca protegerse contra la volatilidad de las acciones, este pequeño diferencial en el beta es un factor importante a considerar.

El riesgo de descenso de rendimiento es otra área en la que los fondos pueden mostrar diferencias. IJR ha experimentado un descenso máximo del 28.02% en los últimos cinco años, mientras que VB ha tenido un descenso del 28.16%. La diferencia es estadísticamente insignificante, pero indica que el portafolio de IJR podría haber sufrido pérdidas ligeramente más graves durante períodos de tensión en el mercado. Para un asignador de fondos orientado al riesgo, esto significa que existe un potencial menor de descensos de rendimiento en una asignación de fondos dirigida a pequeñas empresas.

La componente de ingresos también presenta un claro equilibrio entre las ventajas y desventajas. JR ofrece una rentabilidad del 1,4%, mientras que VB ofrece un rendimiento del 1,3%. Este margen de 0,1% es un factor importante para los portafolios orientados al ingreso, o aquellos que buscan aumentar la rentabilidad sin incrementar significativamente el riesgo. En un entorno con bajas rentabilidades, este diferencial puede ser un factor decisivo, especialmente cuando se combina con los perfiles de riesgo de los fondos, que en otros aspectos son casi idénticos.

Visto desde la perspectiva de la construcción de un portafolio, la decisión se reduce a una sutil calibración del riesgo. El beta ligeramente más alto de VB y su historial de pérdidas más significativo sugieren que el portafolio presenta un riesgo sistemático algo mayor. Sin embargo, su mejor diversificación y su menor ratio de gastos pueden compensar esto en una asignación a largo plazo bien planificada. El rendimiento ligeramente más alto de IJR y sus pérdidas menos severas ofrecen un equilibrio diferente entre riesgo y retorno. Para un estratega cuantitativo, lo importante no es qué fondo es “mejor”, sino aquel que se adecue más a las necesidades de volatilidad, rendimiento y tolerancia al riesgo del portafolio. Los fondos son alternativas cercanas entre sí, pero los márgenes de diferencia son importantes.

Integración de portafolios y eficiencia operativa

Para un gestor de carteras, la eficiencia operativa de un fondo ETF es tan importante como su perfil de riesgo. En este caso, la elección entre VB e IJR se basa en métricas de riesgo teóricos, pero también en aspectos prácticos relacionados con la ejecución y la construcción de la cartera. La liquidez distintiva de los fondos y sus exposiciones sectoriales definen su papel óptimo dentro de una asignación más amplia de recursos.

La liquidez es el primer factor que determina la diferenciación operativa de una empresa. VB realiza sus transacciones con…

En el mes pasado, se han emitido 898.179 acciones. Esta gran liquidez representa una ventaja tangible para los gestores de carteras que ejecutan órdenes de gran volumen. Esto se traduce en spreades más bajos entre el precio de compra y el precio de venta, además de un menor impacto en el mercado. De este modo, se mejora la calidad de la ejecución de las transacciones y se reducen los costos de transacción. En contraste, el volumen de acciones emitidas por IJR es de 4.65 millones de acciones, pero sigue siendo considerable. Sin embargo, ese volumen es menor en comparación con el volumen de acciones emitidas por VB. Para aquellos gestores que buscan una entrada o salida de sus posiciones de pequeñas empresas de manera más fluida, la liquidez superior de VB es el instrumento más eficiente para ello.

La exposición en diferentes sectores aclara aún más sus roles estratégicos. IJR muestra una inclinación moderada hacia los servicios financieros y la tecnología. La división financiera representa el 26.7% de su portafolio. Esta inclinación, combinada con sus inversiones más diversas, puede servir como una forma de aumentar la exposición en ciertos sectores o para lograr una mayor diversificación dentro de una cartera de inversiones de pequeñas empresas.

En comparación, el portafolio de VB es más equilibrado.Esta estructura equilibrada podría ser la más adecuada para un gerente que busque una alternativa de tipo “beta” para pequeñas empresas, sin que haya una tendencia marcada hacia algún sector en particular.

Desde la perspectiva de la construcción de un portafolio, esto permite una división clara del trabajo entre las diferentes inversiones. VB, con su mayor liquidez y exposición equilibrada, funciona mejor como una inversión fundamental. Su fuerte presencia en el mercado y su eficiente operación comercial lo hacen ideal para establecer y mantener una posición de inversión en pequeñas empresas. En cambio, IJR, con su mayor diversificación y orientación hacia sectores específicos, puede desempeñar un papel más táctico. Puede utilizarse para ajustar la exposición al sector en cuestión, para aumentar la diversificación dentro del segmento de pequeñas empresas, o como alternativa a menor costo para transacciones más frecuentes, donde el aspecto de liquidez no sea tan importante.

En resumen, la eficiencia operativa no es una cuestión secundaria. Afecta directamente al costo y al riesgo efectivos del portafolio. Al relacionar las fortalezas de cada fondo con su función específica –VB para la liquidez básica, IJR para la diversificación táctica–, el gestor puede optimizar toda la asignación de recursos, tanto en términos de rendimiento como de ejecución.

Catalizadores y escenarios a futuro

Para un gestor de carteras, la decisión entre VB e IJR no es una asignación única, sino un posicionamiento dinámico que requiere un monitoreo constante. Los costos y los perfiles de riesgo de las inversiones son casi idénticos, lo que significa que cualquier cambio en las ventajas relativas se debe a diferencias en el rendimiento, cambios en la posición de liderazgo de cada sector, o a ajustes estructurales por parte de sus patrocinadores.

La primera métrica clave que hay que observar es el rendimiento a largo plazo. Aunque ambos fondos han tenido un historial similar en los últimos cinco años, una divergencia constante a largo plazo podría indicar qué fondo ofrece una mayor escala y liquidez en términos de construcción de carteras, o si el fondo IJR ofrece una mayor diversificación, lo cual le da una ventaja sostenible. Como se ha visto con un par de ETF similares…

A pesar de una ligera ventaja en términos de costos, esto sugiere que, en el caso de los ETF de pequeña capitalización, la preferencia del mercado por la escala y por un historial de actuación duradero puede superar las diferencias estructurales menores. El gestor debe monitorear si la cartera más amplia de IJR se traduce en ganancias significativas a largo plazo, o si la dominación de VB en cuanto a activos y liquidez continúa potenciando su ventaja.

En segundo lugar, el liderazgo en los sectores de pequeña capitalización es un factor clave. Los fondos tienen orientaciones distintas: IJR dedica una proporción ligeramente mayor a los servicios financieros, mientras que VB tiene una exposición equilibrada entre los sectores industrial y tecnológico. A medida que los ciclos económicos cambien, estas preferencias de cada fondo serán importantes. En un entorno donde las tasas de interés son un factor importante, la orientación hacia los servicios financieros podría resultar más relevante para IJR. Por otro lado, durante períodos de expansión en el sector manufacturero o tecnológico, la estructura equilibrada de VB podría ser más resistente. Un gestor de carteras debe evaluar si el régimen económico actual favorece a algún sector en particular, ya que esto puede afectar el perfil de retorno ajustado al riesgo de cada fondo.

Por último, los propios patrocinadores podrían introducir cambios estructurales. Aunque ambos fondos ofrecen actualmente tarifas muy bajas, el mercado es muy competitivo. El ejemplo de la pareja de fondos Vanguard vs. iShares Financials demuestra esto.

Eso favorece enormemente al patrocinador, ya que se beneficia de una tarifa más baja. Si tanto Vanguard como BlackRock introducen un nuevo ETF de pequeña capitalización, con costos más bajos, eso podría perturbar el mercado y obligar a una reevaluación de la situación actual. Por ahora, la propuesta de costos es bastante similar, pero no se puede garantizar que así seguirá siendo en el futuro. Los gestores deben estar atentos a cualquier reducción en los costos o lanzamiento de nuevos productos por parte de cualquiera de los patrocinadores, ya que eso podría cambiar la situación competitiva del mercado.

En resumen, se trata de una decisión táctica, pero con puntos de monitoreo claros. El portafolio debe reequilibrarse no según un cronograma fijo, sino cuando uno de estos factores lo impulse: una divergencia en el rendimiento a largo plazo, un cambio en la liderazgo del sector o un cambio estructural por parte del patrocinador. Todo esto genera un cambio mensurable y persistente en el perfil de riesgo-retorno de los fondos.

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Nathaniel Stone

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