¿Es el ETF de alto rendimiento de dividendos Vanguard High Dividend Yield (VYM) una opción estratégica para los portafolios orientados al ingreso en 2026?

Generado por agente de IATheodore QuinnRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 9 de enero de 2026, 4:33 am ET2 min de lectura

A medida que se acerca el año 2026, los inversores que buscan ingresos enfrentan un entorno de mercado en constante cambio, marcado por las políticas de tipos de interés en evolución, las presiones inflacionarias y las dinámicas de crecimiento específicas de cada sector. En este contexto, el Vanguard High Dividend Yield ETF (VYM) se presenta como una opción interesante para aquellos que priorizan ingresos estables y una posición defensiva en sus carteras de inversión. Esta analisis evalúa el rendimiento histórico del VYM, la sostenibilidad de sus dividendos y su adecuación a las tendencias del mercado en 2026, con el objetivo de determinar su valor estratégico para los inversores orientados hacia los ingresos.

Resiliencia histórica y rendimiento

VYM, que sigue el índice FTSE Custom High Dividend Yield Index, ha demostrado históricamente su capacidad de resistir los períodos de contracción económica. Por ejemplo, en el año 2025, un año marcado por la volatilidad del mercado…

Superó significativamente a los resultados del S&P 500, que fueron de -13.57%, y a los del Nasdaq, que fueron de -17.16%. Esta estabilidad relativa se debe a su enfoque en las acciones estadounidenses que generan altos rendimientos por dividendos, y que, además, operan en sectores donde los flujos de efectivo son consistentes.A lo largo del tiempo, VYM ha registrado una rentabilidad anual promedio del 9.01% desde su creación en 2006. En el último año en particular, la rentabilidad fue del 17.53%.Estos indicadores destacan su potencial como un mecanismo de estabilización frente a las turbulencias del mercado, algo que es de suma importancia para los portafolios de ingresos en una época de incertidumbre macroeconómica.

Sostenibilidad de los dividendos y alineación del portafolio

El actual rendimiento del VYM, de 2.49%, lo posiciona como una opción competitiva para quienes buscan ingresos.

Las inversiones del fondo, principalmente en empresas de gran capitalización y orientadas al valor, tienden a dar prioridad a pagos consistentes en lugar de un crecimiento agresivo.Aunque carece de la concentración en el crecimiento de los dividendos que poseen sus competidores, como el Schwab U.S. Dividend Equity ETF (SCHD), su exposición diversificada a sectores como los financieros e industriales garantiza una fuente de ingresos constante.Que la sostenibilidad de los dividendos de VYM se ve aún más reforzada por su enfoque en empresas de alta calidad y con balances sólidos, lo que les permite mantener sus pagos incluso en situaciones económicas difíciles.

Tendencias del mercado en 2026 y su adaptación estratégica

El panorama de las inversiones en el año 2026 está influenciado por varias tendencias clave, entre las que se encuentran la disminución de los tipos de interés, el crecimiento desigual de los diferentes sectores, y una mayor demanda de activos que generen ingresos.

La necesidad de ingresos en los portafolios seguirá siendo una fuerza motriz, especialmente ya que las acciones de crecimiento tienen valoraciones elevadas. Los ETF orientados a los dividendos, como VYM, ganan popularidad debido a su capacidad de ofrecer rendimientos más altos y diversificación de sectores.Por ejemplo, la contraparte internacional de VYM, VYMI, superó al índice S&P 500 en el año 2025, gracias a la utilización de factores macroeconómicos favorables como una moneda estadounidense débil y estímulos fiscales en Europa.Que la estrategia centrada en los Estados Unidos de VYM pueda beneficiarse de condiciones favorables en el año 2026, especialmente si las tasas de interés se estabilizan o disminuyen.

Además, la valoración moderada del fondo, en comparación con sus pares orientados al crecimiento, lo sitúa como una opción defensiva en un mercado donde el optimismo ya está incorporado en los valores bursátiles.

Se recomienda cada vez más combinar bonos, estrategias de opciones y acciones con dividendos como VYM, con el objetivo de equilibrar los retornos con la gestión del riesgo. Esto se ajusta al papel de VYM como un componente esencial en portafolios orientados al ingreso, ya que permite mitigar los riesgos derivados de sectores basados en tecnologías de inteligencia artificial o de mercados con crecimiento volátil.

Conclusión

El ETF Vanguard High Dividend Yield (VYM) representa una opción estratégica para portafolios orientados al ingreso en el año 2026. Ofrece una combinación de resiliencia histórica, dividendos sostenibles y diversificación sectorial. Su rendimiento durante las crisis pasadas, junto con su alineación con las tendencias macroeconómicas como la reducción de las tasas de interés y la demanda de ingresos, lo convierten en una opción sólida para los inversores que enfrentan un entorno de mercado en constante cambio. Aunque puede no lograr el mismo nivel de crecimiento agresivo que los ETF centrados en tecnología, sus características defensivas y pagos consistentes lo hacen una opción ideal para una estrategia equilibrada y orientada al ingreso.

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Theodore Quinn

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