Servicios públicos y el aumento de la potencia de la IA: un análisis de balance
La magnitud de la nueva demanda de energía proveniente de la inteligencia artificial es impresionante. Las compañías de servicios públicos en todo el país están recibiendo solicitudes para obtener cientos de gigavatios de capacidad adicional. Es una cantidad realmente enorme.Supera el consumo total de electricidad en los Estados Unidos en el año 2023.Aunque no todos los proyectos se llevarán a cabo, esta ola de interés ya está obligando a una mayor inversión en infraestructura. Se están construyendo plantas de producción de gas natural y también se están desarrollando plantas de procesamiento de carbón para satisfacer la creciente demanda. Para las principales empresas de servicios públicos, esto representa un poderoso catalizador para el crecimiento a corto plazo.
American Electric Power (AEP) constituye un caso de estudio claro. La empresa…Entre los principales beneficiarios…El 80% del crecimiento de esta industria se debe a grandes compañías como Google, Amazon y Meta. La demanda es tan importante que AEP ha ampliado su plan de gastos de capital para los próximos cinco años, hasta superar los 72 mil millones de dólares. Se han asignado además entre 5 y 8 mil millones de dólares para proyectos relacionados con la transmisión y generación de energía. La respuesta financiera ha sido positiva: las ganancias de AEP en el cuarto trimestre superaron las expectativas, y sus acciones aumentaron de valor debido a esta noticia. Otras empresas de servicios públicos, como PG&E, también están llevando a cabo planes de inversión de varias décadas, con un valor de cientos de miles de millones de dólares.

La configuración de esto es sencilla. Los centros de datos basados en IA representan una carga enorme para la red eléctrica. Por lo tanto, las compañías de servicios públicos son los encargados de manejar esta carga. Esto crea un ciclo virtuoso de inversión y crecimiento de ingresos para las propias compañías de servicios públicos. Sin embargo, este proceso de crecimiento no está exento de problemas. Los costos relacionados con la construcción de nuevas centrales eléctricas y líneas de transmisión son significativos.Asignando los costos a sus consumidores.Esta dinámica está contribuyendo a una crisis de asequibilidad más generalizada. Los precios de la electricidad ya están aumentando más rápido que la inflación. El impacto financiero es evidente, pero la sostenibilidad de este modelo ahora se encuentra en juego, ya que los legisladores están considerando medidas para proteger a las familias de estos aumentos en los costos de energía.
La ecuación del costo en constante cambio: ¿Quién paga por la implementación?
El modelo financiero relacionado con este aumento en la capacidad de las IA está en constante cambio. Mientras que las empresas de servicios públicos experimentan un aumento directo en sus ingresos debido a las nuevas conexiones, la situación a largo plazo depende de quién asumirá los costos enormes relacionados con la construcción de nuevos sistemas de generación y transmisión de energía. Esto genera una clara tensión entre el crecimiento inmediato y la presión regulatoria en el futuro.
Un ejemplo específico de este cambio ya está en curso. Xcel Energy anunció recientemente un acuerdo para suministrar energía a un nuevo centro de datos de Google en Minnesota. Según el acuerdo,Google pagará todos los costos relacionados con su nuevo servicio.Se trata de una práctica que se alinea con el enfoque típico de la empresa y con las regulaciones estatales aplicables a grandes cargas eléctricas. Este modelo protege a los clientes existentes de Xcel de cualquier aumento en los precios de la energía, y además asegura que las facturas de la propia compañía de servicios públicos se mantengan muy por debajo del promedio nacional. Se trata, por tanto, de un beneficio mutuo para la rentabilidad a corto plazo de la compañía y para su base de clientes.
Sin embargo, este arreglo está enfrentando una creciente atención política. La Casa Blanca planea celebrar una reunión el 4 de marzo, en la cual se espera que empresas tecnológicas como Amazon, Meta y Microsoft participen.Se trata de personas que prometen comprometer a sus empresas para que paguen la factura de la electricidad.Para los nuevos centros de datos. Esta iniciativa, presentada como una forma de proteger a los consumidores, es una respuesta directa a la reacción negativa del público debido al aumento de las facturas de energía. La presión es de ambas partes políticas; el gobierno está presionando a estas empresas para que…Construir sus propias centrales eléctricas.Para poder operar su infraestructura de inteligencia artificial.
Esto genera una clara tensión para las compañías de servicios públicos. Por un lado, acuerdos como el de Xcel son excelentes para el rendimiento financiero y las relaciones con los clientes. Por otro lado, la situación regulatoria está cambiando. El esfuerzo del White House por que las empresas tecnológicas construyan sus propias centrales eléctricas refleja acciones a nivel estatal, como la Ley GRID, que busca limitar la capacidad de las compañías de servicios públicos de imponer costos adicionales por la creación de nuevas capacidades energéticas. El riesgo es que el modelo actual en el que las compañías de servicios públicos asumen todos los costos relacionados con la creación de nuevos servicios puede no ser sostenible. Si el entorno regulatorio obliga a las compañías de servicios públicos a asumir más responsabilidades, eso podría reducir sus márgenes de ganancia y reavivar la crisis de asequibilidad que actualmente están evitando. Las ventajas financieras que ofrece la demanda de inteligencia artificial son reales, pero el camino para aprovecharlas se está volviendo cada vez más complejo.
Consideraciones de impacto financiero y valoración
El aumento en el poder de la IA se traduce directamente en cambios en los balances financieros de las empresas. Pero el camino hacia un mayor rendimiento económico está siendo puesto a prueba debido al riesgo regulatorio. El impacto financiero inmediato es evidente. Los resultados del cuarto trimestre de American Electric Power reflejan esta tendencia: la empresa…Superó las expectativas de Wall Street en cuanto a los beneficios del cuarto trimestre.En respuesta a esta demanda, las acciones de la empresa han aumentado tras conocerse la noticia. Esto no es un acontecimiento aislado; se trata del motor financiero de una historia de crecimiento importante. Los datos de AEP muestran la magnitud de este compromiso por parte de la empresa.Se espera que se generen 56 GW de nueva carga eléctrica para el año 2030, a través de acuerdos firmados.Esa cantidad de demanda previa a la compra proporciona una alta visibilidad en cuanto a los ingresos futuros. Esto justifica el plan de la empresa de expandir sus gastos de capital, más allá de los 72 mil millones de dólares iniciales.
Sin embargo, esta sólida trayectoria de ganancias enfrenta una vulnerabilidad importante: el riesgo de que en el futuro surjan costos regulatorios adicionales. El modelo actual, en el cual compañías como Xcel Energy pueden transferir los costos a las grandes empresas tecnológicas, protege las facturas de los clientes y los beneficios a corto plazo. Pero ese modelo está bajo presión política. La presión ejercida por la Casa Blanca para que las empresas tecnológicas construyan sus propias plantas de generación de energía refleja acciones a nivel estatal, como la Ley GRID, que busca limitar la capacidad de las compañías de servicios públicos para transferir los costos relacionados con la creación de nuevas capacidades de generación de energía. Si estas políticas se implementan, los beneficios financieros que podrían obtener las compañías tecnológicas podrían verse reducidos. El riesgo es que las compañías de servicios públicos, habiendo ya invertido en transmisión y generación de energía, se vean obligadas a asumir una mayor parte de los costos de construcción, lo que reducirá los márgenes de ganancia de los proyectos que inicialmente parecían ser fuentes de ingresos poco riesgosas.
En resumen, se trata de un balance que está en proceso de creación. Por un lado, existe un poderoso factor de crecimiento para las ganancias, donde el 80% del crecimiento de AEP se debe a los hyperscalers y a una cantidad enorme de carga firmada, que asciende a 56 GW. Por otro lado, las regulaciones amenazan con cambiar la ecuación de costos. Por ahora, las finanzas parecen sólidas; las acciones de empresas de servicios públicos como AEP cotizan cerca de máximos de varios años. Pero el precio de las acciones depende de la suposición de que el modelo de costos actualmente utilizado por las empresas de servicios públicos siga siendo válido. Cualquier cambio que obligue a las empresas de servicios públicos a asumir más costos relacionados con el uso de la IA podría convertirse en un obstáculo para la rentabilidad de este nuevo motor de crecimiento.
Catalizadores y riesgos clave que deben ser monitoreados
El aumento en el poder de la IA ahora se ha convertido en un campo de batalla tanto desde el punto de vista político como financiero. Los factores que influyen en esta situación a corto plazo y los riesgos estructurales determinarán si este crecimiento traerá beneficios sostenibles o si fracasará bajo la presión. Tres factores son de suma importancia.
En primer lugar, el resultado de la reunión en la Casa Blanca del 4 de marzo es un acontecimiento importante en el corto plazo. La reunión entre gigantes tecnológicos como Amazon, Meta y Microsoft se presenta como una oportunidad para…Protege a los consumidores de los aumentos en los costos de electricidad.Aunque las promesas firmadas no son legalmente vinculantes, su carácter público podría convertirse en una nueva norma en el sector. La Casa Blanca ya ha promovido la idea de que estas empresas…Tienen que construir sus propias centrales eléctricas.Es necesario operar una infraestructura de IA. Una reunión exitosa podría asegurar que las empresas tecnológicas paguen por los nuevos servicios, lo que protegerá los ingresos de las compañías de servicios públicos y las facturas de los clientes. Por otro lado, un resultado insatisfactorio o no definido dejaría sin resolverse los problemas regulatorios, aumentando la incertidumbre para los inversores en este sector.
En segundo lugar, el ritmo de los gastos en capital de servicios públicos es un factor clave que genera presión política. Las empresas de servicios públicos responden con planes de inversión masivos. Por ejemplo, AEP incrementa sus gastos en capital por más de 72 mil millones de dólares, mientras que PG&E tiene como objetivo…73 mil millones de dólares para finales de la década.Esta construcción es esencial para satisfacer la demanda, pero al mismo tiempo, también contribuye a agravar la crisis de asequibilidad. Goldman Sachs señala que…Los precios de la electricidad aumentaron un 6.9% el año pasado.La inflación será más del doble que el indicador principal, y seguirá aumentando. A medida que estos costos se transfieren a los consumidores, la situación política se vuelve cada vez más tensa. El riesgo regulatorio es que esta presión pueda forzar un cambio en el modelo actual de distribución de costos, lo que podría obligar a las compañías de servicios públicos a asumir una mayor carga financiera, reduciendo así sus márgenes de beneficio.
En tercer lugar, la ejecución de proyectos de almacenamiento de energía de larga duración representa una prueba estructural para todo el sistema. La integración de las enormes y variables cargas provenientes de los centros de datos requiere algo más que simplemente la construcción de nuevas centrales eléctricas; se necesita también flexibilidad en la red eléctrica. El reciente acuerdo entre Google y Xcel Energy…300 megavatios de almacenamiento de energía de larga duración.Form Energy es un ejemplo destacado de esto. Estas baterías, capaces de durar hasta 100 horas, son fundamentales para equilibrar la oferta y la demanda de energía. Su implementación a gran escala determinará cómo la red eléctrica podrá manejar las nuevas cargas generadas por la inteligencia artificial. Los retrasos o excesos en los costos relacionados con esta tecnología podrían crear cuellos de botella, lo que llevaría a mayores costos y mayor volatilidad en el sistema. Esto, a su vez, afectaría directamente las operaciones de las empresas de servicios públicos y las facturas de los clientes.
En resumen, se trata de una competencia entre la claridad de las políticas y la ejecución de las infraestructuras necesarias para su implementación. La reunión en la Casa Blanca podría servir como un punto de referencia a corto plazo, mientras que el ritmo de los gastos relacionados con los servicios públicos y la implementación de tecnologías de almacenamiento determinarán la trayectoria real del desarrollo de estas áreas. Para las empresas de servicios públicos, las ventajas financieras que aporta la utilización de la IA son reales. Pero su sostenibilidad depende de cómo logren manejar estas tres presiones simultáneas.

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