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Para los inversores institucionales, la ventaja del iShares MSCI USA Minimum Volatility ETF (USMV) radica en su perfil estructural como un activo defensivo. Ofrece una opción de bajo costo y líquida para capturar sistemáticamente los factores de baja volatilidad, algo que ha demostrado ser una fuente fiable de retornos ajustados al riesgo.
Con un ratio de gastos del 0.15%, este fondo ofrece un acceso eficiente a una estrategia que ha superado constantemente el rendimiento del mercado, teniendo en cuenta los riesgos asociados. Esta escala y eficiencia son cruciales para la construcción de carteras de inversiones, ya que garantizan que el fondo pueda absorber las corrientes institucionales sin tener que enfrentar errores significativos en cuanto a liquidez o problemas de seguimiento de los mercados.Los registros históricos respaldan su tesis defensiva. Desde su creación, USMV ha cumplido con sus responsabilidades defensivas.
Esto corresponde a un aumento anual de aproximadamente el 11.8%. Lo que es más importante, su volatilidad es significativamente menor en comparación con el mercado en general. Su peor descenso, un 33.1% en marzo de 2020, fue mucho menos pronunciado que el descenso del índice S&P 500 durante ese mismo período. Esta capacidad de resistir las turbulencias resalta la habilidad del fondo para servir como un punto de referencia durante períodos de inestabilidad, algo que es muy importante en la gestión del riesgo en un entorno volátil.Este carácter defensivo se debe a su alta exposición a los factores de baja volatilidad. El portafolio de USMV está diseñado para tener una alta exposición a estos factores, lo que significa que los valores que compone el portafolio tienen menos fluctuaciones en sus precios. Esto se puede cuantificar mediante su beta, que es de 0.58 en relación con el mercado en general. En un marco de portafolios basados en factores, esta baja beta es un rasgo distintivo. Esto significa que las ganancias del fondo están menos relacionadas con las fluctuaciones diarias del mercado, lo que proporciona una fuente de diversificación que no se puede lograr simplemente reduciendo la exposición a las acciones. Para un gestor de cartera que busque mejorar la calidad y reducir el riesgo, USMV representa una opción rentable y eficiente para aprovechar este beneficio estructural.

Para los asignadores institucionales, la construcción de carteras por parte de USMV representa una excelente ejemplo de cómo se puede capturar de manera eficiente los beneficios de los diferentes factores de riesgo.
Y el porcentaje de acciones activas del 100%, en relación con el índice S&P 500, garantiza que cada dólar invertido se dirige directamente hacia aquellos activos de baja volatilidad. No hay dilución alguna debido a la variación del rendimiento del mercado. Este alto porcentaje de acciones activas, combinado con un portafolio concentrado de 175 acciones de gran capitalización, crea un instrumento que se aleja sistemáticamente de los valores más volátiles del mercado. El resultado es un portafolio que no solo es defensivo por su nombre, sino también por su diseño.Este diseño se manifiesta en una concentración clara de activos en ciertos sectores. USMV está fuertemente orientado hacia industrias defensivas como las de servicios públicos y productos de consumo. Estas industrias actúan como “cubiertas” naturales durante los períodos de turbulencia en el mercado de valores. Esta tendencia hacia ciertos sectores es lo que constituye la base de su capacidad para protegerse de posibles caídas en los precios de los activos. En el primer trimestre del año 2025, un período marcado por incertidumbres en las políticas comerciales y por fluctuaciones pronunciadas, el fondo logró
Esa performance, aunque es modesta en términos absolutos, constituye una señal importante de su papel como elemento fundamental en el portafolio. Demuestra la capacidad del fondo para mantener su valor, incluso cuando los índices generales fallan, proporcionando así un beneficio real en términos de riesgo durante períodos de turbulencia.Desde el punto de vista táctico, este patrón de rendimiento es muy instructivo. Las estrategias de baja volatilidad, como USMV, no están diseñadas para superar en mercados alcistas y sostenidos. Su fuerza radica en su perfil de pagos asimétrico: a menudo se quedan atrás durante las fases de crecimiento del mercado, pero logran obtener retornos superiores al ajustar los riesgos, al tiempo que compensan las pérdidas. Esto los convierte en un buen candidato para formar parte del núcleo defensivo de un portafolio, especialmente en aquellos casos en los que la volatilidad es un problema estructural. La evidencia sugiere que mantener una estrategia defensiva como esta es un enfoque más confiable que intentar planificar el momento adecuado para entrar y salir del mercado, algo que incluso los profesionales experimentados encuentran difícil de hacer. Para un gestor de portafolios, USMV ofrece una forma de aprovechar este factor de calidad de manera eficiente, sin sacrificar el potencial de retorno a largo plazo.
Para los inversores institucionales, la tesis para USMV se basa en un conjunto claro de factores y riesgos que pueden influir en el futuro del mercado. El principal factor que contribuye a este resultado es un aumento sostenido en la volatilidad del mercado. Los datos históricos muestran que, en períodos de resultados negativos o con bajas cotizaciones del S&P 500, el Índice de Volatilidad Mínima de MSCI Estados Unidos ha mostrado una buena performance.
Este perfil de beneficios asimétrico significa que un régimen volátil y prolongado, como el que se verá en 2025 debido a la incertidumbre en las políticas comerciales, ampliaría directamente el rendimiento positivo del fondo en comparación con el mercado general. El entorno actual, caracterizado por ser “pesado en el nivel superior, volátil y reaccionario”, constituye un factor favorable para su tesis defensiva.El riesgo principal es el escenario opuesto: un mercado alcista prolongado y fuerte, en el cual las acciones de baja volatilidad tienen un rendimiento sistemáticamente inferior al del mercado general. Esta es una característica conocida de este factor, como lo demuestra el rendimiento excesivo del índice, que fue de -9.6% durante los períodos en que los rendimientos del S&P 500 superaban el 20%. En tales circunstancias, el rendimiento total del USMV se quedaría atrás del mercado general, lo que podría llevar a un retraso en el crecimiento del portafolio. Este es el precio a pagar por la protección contra riesgos negativos: la orientación defensiva del fondo es su punto débil en un mercado en constante aumento de valor.
El monitoreo de métricas específicas es crucial para evaluar el estado de ánimo y la posición del fondo. En primer lugar, es necesario observar las métricas relacionadas con el fondo en sí.
Un flujo de entradas sostenido indicaría que los inversores institucionales están activamente construyendo su cartera de inversiones de tipo defensivo. Por otro lado, un salida significativa podría indicar un cambio en el apetito por asumir riesgos, o una pérdida de confianza en el factor de baja volatilidad. En segundo lugar, es importante analizar su beta en relación con el S&P 500. Un beta de 0.58 es una característica clave del fondo. Sin embargo, cualquier desviación sostenida de este nivel indicaría un cambio en su perfil de riesgo o en la forma en que se construye su cartera de inversiones. Estos indicadores nos permiten conocer en tiempo real si la tendencia del mercado hacia las inversiones de mejor calidad está aumentando o disminuyendo.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
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