El volumen de producción de tierras raras en los Estados Unidos disminuyó un 8.8%, debido a las críticas relacionadas con la financiación federal. Además, el volumen de producción aumentó un 175%, lo que lo colocó en el puesto 406 entre todos los países.
Resumen del mercado
El 20 de marzo de 2026, la empresa USA Rare Earth experimentó una caída significativa en sus acciones. Las cotizaciones bajaron un 8.82%, debido al aumento en la actividad bursátil. El volumen de negociación fue de 560 millones de dólares, lo que representa un aumento del 175.5% con respecto al día anterior. La empresa ocupó el puesto 406 en términos de actividad en el mercado. La volatilidad en las acciones de USA Rare Earth se debió a un período de resultados mixtos. A lo largo del año, las acciones de la empresa habían subido un 44%, y en los últimos 12 meses, un 43%. Estos resultados superaban incluso los de otros índices bursátiles importantes, como el SPDR S&P Metals & Mining ETF (XME). La caída ocurrió mientras los inversores reaccionaban ante las críticas que recibía la empresa por su acuerdo de financiamiento federal de 1.6 mil millones de dólares.
Motores clave
El principal motivo del drástico declive de USAR fue una carta crítica enviada por la demócrata de la Cámara de Representantes, Zoe Lofgren, miembro destacado del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara. En esa carta, Lofgren acusó al Secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, de estructurar las inversiones federales de manera que generaran un conflicto de intereses “altamente preocupante”. Lofgren señaló que la inversión del Departamento de Comercio, que ascendía a 1.58 mil millones de dólares, incluyendo una subvención de 277 millones de dólares y un préstamo de 1.3 mil millones de dólares, permitiría al gobierno obtener una participación del 8% al 16% en la empresa. Al mismo tiempo, se obligaría a la empresa a recaudar 1.5 mil millones de dólares con capital privado, bajo la dirección de Cantor Fitzgerald, empresa que ahora está gestionada por los hijos de Lutnick. Según Lofgren, este arreglo permitiría a Lutnick utilizar su posición pública para favorecer los intereses de su familia empresarial, lo cual generaba preocupaciones sobre la influencia indebida sobre una empresa privada.
Las condiciones del acuerdo agravan aún más la inquietud de los inversores. Según los documentos regulatorios, el Departamento de Comercio podría mantener su participación en la empresa, incluso si los fondos se retiraran o recuperaran. Esta disposición fue calificada por Lofgren como “muy extraña”. Esta ambigüedad introduce riesgos regulatorios y operativos para USAR, que debe cumplir con requisitos estrictos, como completar estudios técnicos y demostrar la demanda del mercado, para obtener los fondos federales necesarios. La dependencia de Cantor Fitzgerald para obtener el capital privado aumenta estos riesgos, ya que los líderes de esta empresa tienen vínculos con Lutnick, lo cual podría crear conflictos que socaven la confianza de los inversores.
La dinámica política también jugó un papel importante. La carta de Lofgren indica que el Partido Demócrata tiene la intención de investigar el uso que hace el gobierno de los fondos federales para modificar las cadenas de suministro de minerales críticos. Esta estrategia ha ganado importancia dentro del programa CHIPS. El momento en que se lleva a cabo esta investigación es estratégico, ya que los demócratas buscan aprovechar esta oportunidad si logran recuperar el control del Congreso en las elecciones de noviembre. Este tipo de presión política podría retrasar o complicar la aprobación del acuerdo, aumentando así la incertidumbre en el plan de financiamiento de USAR, que asciende a 1.600 millones de dólares. Los proyectos de la empresa, una mina de tierras raras en Texas y una planta de producción de imanes en Oklahoma, dependen del acceso oportuno a estos fondos para cumplir con sus plazos operativos correspondientes a 2028 y 2026, respectivamente.
La actitud de los minoristas reflejaba una perspectiva bajista. Los usuarios de Stocktwits calificaron las acciones como “extremadamente bajas”. La combinación de la supervisión regulatoria, los conflictos de intereses y la necesidad de cumplir con plazos de financiación estrictos creó una situación ideal para las ventas a corto plazo. Aunque las perspectivas a largo plazo de USAR en el sector de las tierras raras siguen siendo positivas, las consecuencias inmediatas ponen de manifiesto la sensibilidad de las inversiones relacionadas con cuestiones políticas. Los inversores están observando atentamente cualquier señal de resistencia regulatoria o retrasos en la ejecución del acuerdo, lo cual podría aumentar la presión sobre las acciones.
Conclusión
La interacción entre los aspectos relacionados con la gobernanza, el escrutinio político y las dependencias operativas ha colocado a USAR en una situación difícil. Aunque los proyectos estratégicos de la empresa se alinean con las prioridades nacionales en lo que respecta a garantizar los suministros de materiales raros, la controversia actual destaca los desafíos que implica equilibrar los intereses públicos y privados en inversiones federales de gran importancia. Las próximas semanas determinarán si el acuerdo se llevará a cabo como estaba planeado o si enfrentará obstáculos significativos. Esto tendrá consecuencias tanto para la trayectoria de mercado de USAR como para los debates más generales sobre el papel del gobierno en las industrias críticas.



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