TSLA: El “fabuloso” anuncio de Cramer frente a la realidad del sector automotriz
Jim Cramer simplemente calificó a Tesla como “fabulosa”. Eso es lo importante. Pero aquí está la información secreta: también dijo que las acciones de Tesla se negocian en…La forma en que Elon Musk cuenta historiasNo son ganancias. Esa es la cruel realidad que el mercado impone.
La estructura de la narrativa es puramente narrativa. Cramer, quien no posee las acciones de la empresa, admitió que los ingresos son poco importantes, ya que el negocio automotriz está en dificultades. Sin embargo, las acciones siguen siendo un punto de interés para aquellos que esperan encontrar nuevas oportunidades en la empresa. Este es el conflicto central: una empresa que enfrenta una disminución del 3% en sus ingresos para el año 2025, y que planea eliminar sus modelos de lujo… Todo esto se valora en base a las promesas relacionadas con la inteligencia artificial y los robots.
La diferencia radica en las acciones del precio. A pesar de la narrativa alcista, las acciones de Tesla siguen siendo…Bajó un 7% en comparación con el mismo período del año anterior.Eso representa una disminución del 7% en el año hasta la fecha. Eso es suficiente para generar escepticismo. El mercado está diciendo: “Muéstrenme algo real, no solo promesas”. Las “invocaciones ‘fabulosas’” de Cramer son, en realidad, meras promesas sin contenido real. El destino de las acciones depende completamente de la capacidad de Musk para mantener la historia interesante. Hay que esperar a ver cuándo surgirá la próxima “historia”… y si el precio de las acciones cambiará.
La historia frente a los números: un análisis profundo
La narrativa optimista se basa en lo que sucede en el futuro. Los números nos indican que una empresa está en una situación de declive. Vamos a dejar de lado toda esa publicidad exagerada y a analizar los datos reales.
En primer lugar, el rendimiento trimestral. El de Tesla…EPS ajustado: 0.50Las estimaciones eran demasiado altas, y las acciones subieron de valor. Pero el número de ingresos presentado en los informes es un indicio de problemas:24.9 mil millones de dólares; una disminución del 2.4% en comparación con el año anterior.Eso no es crecimiento, sino contracción. La situación a lo largo del año es aún peor: los ingresos anuales descendieron a 94,8 mil millones de dólares, en comparación con los 97,7 mil millones de dólares en 2024. Se trata del primer descenso anual registrado. El mensaje que se transmite aquí es claro: el motor principal del sector automotriz está en declive.
Se centra en el segmento de automóviles, que es el corazón del negocio. Los ingresos en este área disminuyeron un 11%, hasta llegar a los 17.7 mil millones de dólares. La causa de esta disminución es la reducción en las entregas de vehículos y los menores ingresos derivados de las regulaciones legales. Las entregas cayeron un 16% solo en el cuarto trimestre. La empresa se enfrenta a una intensa competencia, especialmente por parte de BYD en China. Musk mismo admitió que el hecho de que los modelos antiguos sigan en producción es un problema. Anunció que se detendría la producción de los modelos Model S y X, los cuales se vendieron hace más de una década. Esto no representa ningún tipo de innovación; simplemente se trata de una medida para eliminar los modelos obsoletos.
¿Entonces, ¿en qué punto se desarrolla la narrativa? En el futuro. Musk está apostando todo en la inteligencia artificial y la robótica. El robot humano Optimus es una pieza clave en este proyecto. La empresa afirma que la producción estará lista “antes de finales de 2026”, con una capacidad de producción de 1 millón de robots al año. Se trata de una apuesta enorme y sin garantías de éxito. La empresa ya está convirtiendo sus líneas de producción de automóviles antiguos en líneas de producción de robots, lo que indica un cambio significativo en la asignación de recursos. Pero se trata de un proyecto a varios años de duración, con un costo de miles de millones de dólares. Es un catalizador para el futuro, pero no una solución actual.
En resumen, existe una tensión muy marcada en la empresa. El sector automotriz está en declive, y la compañía invierte enormes cantidades de dinero en tecnologías futuras que aún no han sido probadas. El mercado toma en cuenta los anuncios publicitarios de Musk, pero los números indican que la empresa se encuentra en una fase de transición, y no en una fase de crecimiento. Es importante observar el flujo de caja generado por las operaciones y las inversiones en capital de desarrollo, para ver si las apuestas futuras están agotando los recursos actuales de la empresa.
El Motor Narrativo: La IA y la robótica como el combustible
La supervivencia de la empresa depende de un solo futuro, el cual aún no ha sido probado. Mientras que el negocio automotriz se desploma, la narrativa de Tesla se basa en una serie de apuestas de alto riesgo, que duran varios años. Este es el escenario “¿qué pasaría si…?” para el cual los inversores están pagando un precio alto.
La empresa está preparando los cimientos físicos para este cambio de dirección. Planea…Presentamos Optimus V3 en el primer trimestre.Ya se están estableciendo seis nuevas líneas de producción para todos los productos de la empresa. Las líneas de producción utilizadas para el modelo S y X serán reutilizadas para la fabricación de robots. Se trata de un cambio significativo en el plan de inversión de la empresa, lo que indica un compromiso total con el futuro. El objetivo es comenzar la producción “antes de finales de 2026”, con una capacidad planeada de producir 1 millón de robots al año. Eso representa un objetivo muy ambicioso.
Al mismo tiempo, Tesla se está preparando para otras líneas de producción. La empresa se encuentra en proceso de preparación para la producción de los modelos Tesla Semi y Cybercab, ambos con inicio en el primer semestre del año 2026. El Cybercab, un vehículo completamente autónomo, representa la máxima expresión de esta nueva tecnología. Además, la empresa tiene como objetivo expandir su servicio de taxis robóticos a nuevas áreas metropolitanas, incluyendo ciudades importantes como Dallas y Miami.
Ese es el “combustible” que sirve para alimentar la narrativa. Pero hay un cambio crítico en el mercado que está socavando ese elemento. Como señala Jim Cramer de CNBC:Los grandes fondos de inversión y gestores de capital están abandonando a los gigantes tecnológicos como Tesla.Y también se trata de quienes se benefician de la reducción de las tasas de interés. La lógica es simple: al reducir las tasas de interés por parte de la Fed, el capital fluye hacia sectores como los constructores de viviendas y los minoristas, que se benefician directamente de los precios más bajos del dinero. Tesla, a pesar de su enfoque tecnológico, también se ve afectada por esta situación. Cramer lo llama un “movimiento de tipo animales acuáticos”, donde los flujos de capital son más importantes que los fundamentos económicos.
En resumen, se trata de una carrera entre la narrativa y la realidad. Tesla está construyendo el futuro, pero el capital actual del mercado busca lo que existe en el presente. El destino de las acciones ahora depende de si la presentación de Optimus y la producción en 2026 logran reanimar la confianza de los inversores, suficientemente rápido como para contrarrestar esta pérdida de capital. Estén atentos a la presentación de Optimus V3 en el primer trimestre, así como a los primeros signos de que las nuevas líneas de producción comiencen a funcionar. Allí comienza la próxima etapa de la historia.
Catalizadores y riesgos: La lista de vigilancia
La historia ya está ambientada. Ahora, aquí tienes el plan de acción. Los próximos meses demostrarán si esa narrativa puede mantenerse o no. Presta atención a estos tres puntos.
Los catalizadores narrativos: Q1 Optimus V3 y H1 2026. El futuro de la acción depende de estas tecnologías aún no probadas. La primera prueba importante será…Lanzamiento de Optimus V3 en el primer trimestre.Esto no es simplemente una demostración; se trata de una verificación de la credibilidad de los cronogramas de Musk. La empresa planea comenzar la producción “antes del final de 2026”, con una capacidad de 1 millón de robots al año. El tiempo corre contra el reloj. Al mismo tiempo, es necesario seguir de cerca las actualizaciones relacionadas con la producción de los Tesla Semi y Cybercab, ambos con inicio en el primer semestre de 2026. Cualquier retraso o problema en este proceso sería un gran problema para todo el proyecto de transformación hacia la inteligencia artificial y la robótica. En resumen: estos son los eventos que mantienen viva la historia del futuro.
Una evaluación realista: tendencias en la entrega automática y las márgenes de ganancia Mientras se promueve el futuro, el negocio de la entrega automática está en declive. Consulte los datos relacionados con las cifras de entrega, por ejemplo…Un descenso del 16% en las entregas de vehículos durante el cuarto trimestre.Cualquier declive adicional indica que el negocio principal está perdiendo terreno frente a BYD y otros competidores. Más aún, es necesario monitorear los ingresos del segmento automotriz, los cuales disminuyeron en un 11%, hasta llegar a los 17.7 mil millones de dólares. El margen bruto de la empresa fue una buena noticia, con un porcentaje del 20.1%. Pero esto ocurre en un contexto en el que el mercado automotriz está en declive y sus márgenes son cada vez más bajos. Si los márgenes siguen disminuyendo, debido a que la empresa invierte mucho en tecnologías de robótica, eso significará que el consumo de efectivo se acelera, sin que haya compensaciones en términos de ingresos.
El riesgo principal: Un reinicio de la línea de tiempo. El mayor peligro es que la línea de tiempo relacionada con la inteligencia artificial y las robots se rompa o no se materialice. La promesa de Musk…“Eliminar la pobreza” con robots.Es un plan ambicioso. Si la producción de Optimus se retrasa hasta después del año 2026, o si el servicio de taxis robóticos no logra ganar popularidad, toda la narrativa se derrumbará. El mercado ya está abandonando a gigantes tecnológicos como Tesla. Si los factores que podrían impulsar el desarrollo futuro no se materializan, las acciones enfrentarán una drástica revisión de su valoración. La confianza radica en la historia, no en los números. Cuando la historia se detiene, el precio también lo hará.
En resumen: se trata de un reloj puramente catalítico. El siguiente paso depende de la presentación del Optimus V3 y del inicio de su producción en el año 2026. El próximo declive comenzará con otro fracaso en la entrega de productos o con advertencias sobre las ganancias. Las acciones de esta empresa están relacionadas con la forma en que Musk cuenta sus historias… Pero el mercado requerirá pruebas antes de que se abra el próximo capítulo. Hay que prestar atención a las fechas, no solo a los titulares de los medios de comunicación.

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