Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El catalizador inmediato fue una declaración política. El jueves por la tarde, el presidente Donald Trump utilizó las redes sociales para alabar la nueva participación del gobierno de los Estados Unidos en Intel. Afirmó que el gobierno…
El anuncio destacó el lanzamiento del primer procesador de Intel con espesor inferior a 2 nanómetros, y consideró este logro como una gran victoria para los contribuyentes.La reacción del mercado fue moderada y rápida. Las acciones de Intel aumentaron un 1.78%, a una cotización de 41.84 dólares, durante las operaciones extendidas del jueves. Este movimiento indica que la noticia fue suficiente para generar una oferta a corto plazo, probablemente impulsada por la percepción de que el gobierno había realizado una inversión importante y por la idea de que la industria de chips estadounidense estaba recuperándose.
Para comprender esta afirmación, el contexto es crucial. La cifra de “decenas de miles de millones” se refiere a…
El gobierno de los Estados Unidos posee acciones ordinarias de Intel. Estos fondos no eran dinero nuevo; en gran medida, se trataba de recursos obtenidos previamente a través de subvenciones otorgadas en virtud de la Ley CHIPS y del programa Secure Enclave. Actualmente, el gobierno posee una participación del 9.9% en la empresa.Por lo tanto, la pregunta fundamental es si esto constituye un catalizador fundamental o simplemente una distracción política temporal. La afirmación en sí misma es una narrativa política, no una divulgación financiera. El pequeño movimiento de las acciones sugiere que el mercado lo considera un evento motivado por el sentimiento del público, y no un cambio significativo en la valoración real de Intel. Los verdaderos catalizadores para Intel siguen siendo su propia capacidad de ejecución de sus planes de expansión masiva y el ciclo general de los semiconductores. Este comentario político añade algo de color a la situación, pero aún no cambia las dinámicas financieras reales.
La narrativa política de “decenas de miles de millones” contradice la realidad financiera de Intel. El ratio precio-ganancias de la empresa es efectivamente infinito.
Esto refleja un período de pérdidas significativas; el EPS cayó hasta los $-4.77 en el trimestre anterior. El mercado considera que la empresa sigue gastando dinero, y no está generando ganancias para sus nuevos accionistas.Eso establece una perspectiva hacia el futuro. Los analistas esperan un recuperación en el futuro, con un precio de venta por acción basado en los ingresos esperados para el año 2026, que se estima en alrededor de 13. Esta valoración implica que el mercado apuesta por un cambio positivo, pero se trata de una apuesta que aún no ha sido confirmada. La próxima prueba importante llegará en poco más de una semana. Intel tiene previsto presentar sus resultados financieros.
Este informe de resultados será el primer dato concreto sobre si la expansión masiva de la empresa y las inversiones del gobierno están dando como resultado avances financieros.La magnitud de la participación del gobierno proporciona un contexto importante.
Le da una participación del 9.9% en una empresa con…Eso convierte al gobierno en un accionista importante, pero no en uno que tenga control sobre la empresa. Los resultados financieros próximos mostrarán si esa participación se basa en una base sólida de mejoras en los fundamentos de la empresa, o si ese puesto político es simplemente un distractor para los desafíos operativos actuales. El modesto aumento en el precio de las acciones debido a los noticiarios sugiere que el mercado espera ver los datos concretos, y no las noticias sensacionalistas.La semana que viene separará la narrativa política de la realidad financiera. La prueba definitiva llegará el jueves 22 de enero, cuando Intel presentará sus resultados del cuarto trimestre y del año completo de 2025. Esta reunión con los ejecutivos es el factor clave a corto plazo que determinará si el aumento moderado de las acciones es sostenible o si se trata simplemente de una situación pasajera causada por factores sentimentales.
Los comentarios de la dirección serán examinados en dos aspectos clave. En primer lugar, deben demostrar un progreso tangible hacia los objetivos declarados por el gobierno, es decir, devolver la fabricación de chips a los Estados Unidos. La inversión de 8.9 mil millones de dólares se presentó como una oportunidad para el país; por lo tanto, los inversores necesitan ver cómo ese capital se utiliza para mejorar los flujos de efectivo y el rendimiento operativo de la empresa. En segundo lugar, deben proporcionar información clara sobre el cronograma para la implementación de los compromisos acordados.
Esta es la apuesta tecnológica de Intel para el futuro. Cualquier retraso o exceso en los costos podría socavar toda la estrategia de desarrollo de Intel.El mayor riesgo es que el reciente aumento en los precios de las acciones ha sido impulsado más por factores políticos que por mejoras fundamentales en la situación financiera de las empresas. Las acciones han sido volátiles, con un rango diario amplio, superando los 2.60 dólares en las últimas sesiones. Si el informe de resultados no proporciona indicaciones claras de una recuperación financiera, el sobreprecio incurrido debido a la esperanza podría disiparse rápidamente. El mercado asume que habrá una recuperación, pero esto aún no ha sido confirmado.
En resumen, el informe del 22 de enero es un test basado en acontecimientos concretos. Ofrecerá los primeros datos concretos sobre si las inversiones del gobierno y los planes de expansión de Intel se están traduciendo en avances financieros necesarios para justificar su valoración actual. Por ahora, la situación es de gran expectativa y también de alta vulnerabilidad a decepciones.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios