Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El panorama geopolítico de América Latina en 2025 está siendo remodelado por dos fuerzas principales: la “Doctrina Monroe 2.0” implementada por el gobierno de Trump, y la creciente influencia económica y estratégica de China y Rusia. Para las economías latinoamericanas aliadas con los Estados Unidos, esta dinámica genera una compleja interacción entre riesgos y oportunidades, especialmente en lo que respecta a activos de mercados emergentes como acciones, materias primas y deuda. Los inversores deben enfrentarse a un entorno en el que la coerción comercial, las incertidumbres legales y los cambios en las alianzas definen nuevamente la trayectoria económica de la región.
Las políticas del presidente Trump para el año 2025 han priorizado la reafirmación del dominio de los Estados Unidos en el hemisferio occidental, mediante una combinación de coerción económica y acuerdos comerciales selectivos. La administración ha…
Como los productos agrícolas de Brasil y el litio de México… La obligación de cumplir con las exigencias de Estados Unidos en temas como la migración e la independencia judicial. Estas medidas forman parte de una estrategia más amplia para contrarrestar la creciente influencia de China.Dirigido a combatir a los cárteles de drogas y como señal de la determinación de Estados Unidos.Sin embargo, la base legal de estas políticas es precaria. El uso por parte del gobierno de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para justificar acuerdos comerciales condicionales con países como Argentina y Guatemala ha sido problemático.
Si estos acuerdos se anulan, podrían desestabilizar las economías de América Latina, que dependen del acceso preferencial al mercado estadounidense. Por ejemplo, el sector agrícola de Argentina, que se beneficia de la reducción de aranceles aplicables a las exportaciones de soja.Español:
La influencia económica de China en América Latina ha aumentado significativamente; la región se ha convertido en su mayor socio comercial en Sudamérica. Para el año 2025…
Impulsado por las tarifas impuestas por los Estados Unidos, lo que llevó a los países latinoamericanos a estrechar sus relaciones con Pekín.En mayo de 2025, se destaca su ambición de asegurar recursos estratégicos y proyectos de infraestructura.En Brasil, las inversiones chinas en puertos (por ejemplo, la participación de COFCO de 285 millones de dólares en el Puerto de Santos) y en la minería de litio (por ejemplo, la inversión de 980 millones de dólares de Ganfeng Lithium en Argentina).
Estos proyectos no solo mejoran el acceso de China a las materias primas, sino que también crean dependencias que podrían influir en la política regional. Por ejemplo, el puerto de Chancay en Perú.Se espera que se convierta en el tercer puerto más grande de la región, fortaleciendo aún más el poder económico chino.Sin embargo, persisten las preocupaciones respecto a la sostenibilidad de la deuda y al posible desplazamiento de la industria local. Países como Venezuela y Argentina…
Esto plantea preguntas sobre la estabilidad económica a largo plazo. Mientras tanto, las exportaciones chinas, que suelen ser más baratas y eficientes…En sectores como la manufactura y la agricultura.El papel de Rusia en América Latina sigue siendo limitado, pero estratégicamente importante. Aunque el volumen de su comercio con esa región es moderado (en promedio, 1.8 mil millones de dólares mensualmente en los años 2022-2023),
Junto con Venezuela, Cuba y Nicaragua. En 2025, Rusia y Venezuela establecieron un corredor marítimo directo para evitar las sanciones impuestas por los Estados Unidos. En cuanto a Nicaragua…Para fortalecer su régimen.Las inversiones en energía y sectores agroindustriales son fundamentales para la estrategia de Rusia. En México, las empresas rusas participan en la exploración de petróleo en mar abierto y en la extracción de litio. En Brasil, las importaciones de trigo procedentes de Rusia también son importantes.
Sin embargo, estas alianzas se ven limitadas por problemas logísticos, así como por el control que los Estados Unidos ejercieron sobre el líder venezolano, Nicolás Maduro, a principios de 2026.Español:En cuanto a los activos de mercados emergentes, las iniciativas rusas plantean riesgos relacionados con el cumplimiento de las normas, especialmente para países aliados de Estados Unidos como Brasil y México.
Destinados a Rusia. Estas dinámicas podrían afectar indirectamente los mercados de acciones y materias primas, al modificar los flujos comerciales y aumentar la supervisión regulatoria.La interacción entre las políticas de Trump, las inversiones chinas y las estrategias rusas crea un entorno inestable para los activos latinoamericanos.
El panorama de América Latina en el año 2025 está marcado por una competencia multipolar entre la coerción estadounidense, la integración económica china y las maniobras geopolíticas rusas. Para los inversores, lo clave es equilibrar la volatilidad a corto plazo con las oportunidades a largo plazo. Las economías aliadas con Estados Unidos deben diversificar sus socios comerciales y fortalecer la integración regional para mitigar los riesgos derivados de las políticas de Trump. Mientras tanto, las inversiones de China en infraestructura y las alianzas de Rusia seguirán influyendo en los contornos económicos y políticos de la región.
Mientras la Corte Suprema de los Estados Unidos delibera sobre la legalidad de los acuerdos comerciales basados en la IEEPA, y las cadenas mundiales de suministro se ven afectadas por las presiones geopolíticas, la resiliencia de los mercados latinoamericanos dependerá de su capacidad para adaptarse a este orden en constante cambio.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios