El plan de comercio bilateral de Trump: ¿Por qué el modelo del USMCA podría transformar la estructura del comercio mundial en 2025?

Generado por agente de IAJulian CruzRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 2 de abril de 2026, 12:50 pm ET5 min de lectura

El primer año de la administración de Trump estableció un plan cuidadosamente elaborado para una política comercial que permitiera a los Estados Unidos pasar del sistema multilateral a un nuevo marco de acuerdos bilaterales y acciones unilaterales. No se trataba de medidas aisladas, sino de un esfuerzo coordinado para establecer un precedente para un enfoque más transaccional en las relaciones comerciales.

El plan inicial comenzó con una señal clara. En marzo de 2018, el gobierno impuso…Aranceles sobre acero y aluminioEn varios países, se invocaba la seguridad nacional como motivo para adoptar tales medidas. Este enfoque consistía en abordar las políticas económicas desde una perspectiva de seguridad. Se trataba de una táctica que se convirtió en un rasgo distintivo de esta política. Al recurrir a la seguridad nacional, Estados Unidos podía ignorar los complejos procedimientos necesarios para negociar con la Organización Mundial del Comercio, desafiando así las reglas establecidas por esa organización. Esta acción unilateral sentó un precedente para utilizar los aranceles como herramienta principal para lograr objetivos políticos. Este método se repetiría posteriormente en las políticas arancelarias “recíprocas” de la era del 2025.

Este cambio hacia un enfoque bilateral se reflejó también en la forma en que el gobierno abordaba a su mayor socio comercial. En ese mismo año, la USTR lanzó…Investigación del artículo 301 sobre las prácticas comerciales de ChinaEste mecanismo, que permite a los Estados Unidos actuar de manera unilateral contra las prácticas comerciales consideradas injustas, provocó una guerra comercial prolongada. Esto contrastaba claramente con el proceso multilateral de resolución de disputas en la OMC. Se demostró una clara preferencia por negociaciones directas y de alto riesgo, en lugar de la aplicación de reglas colectivas. La investigación resultó ser el motor que impulsó las escaladas arancelarias, lo que agravó aún más el sistema multilateral.

El marco legal se completó con una importante revisión de los tratados. El gobierno estadounidense reemplazó el Acuerdo de Libre Comercio con América del Norte por el USMCA. Este acuerdo fue firmado en el año 2018. Este paso demostró el cambio hacia acuerdos bilaterales o regionales. Al negociar un nuevo acuerdo con México y Canadá, Estados Unidos se alejó del modelo multilateral del NAFTA, optando en cambio por un acuerdo que pudiera adaptarse más directamente a sus intereses nacionales. Este patrón, basado en la aplicación de presiones unilaterales para forzar la renegociación de los tratados, se convirtió en el modelo operativo durante el primer mandato del presidente.

Juntas, estas acciones formaron una estrategia coherente. Las tarifas sobre acero y aluminio pusieron a prueba los límites del poder unilateral. La investigación realizada por China demostró una preferencia por el enfrentamiento directo. Por su parte, el USMCA mostró cómo reemplazar los viejos marcos multilaterales por nuevos marcos bilaterales. El primer año estableció un nuevo enfoque: uno que priorizaba la obtención de resultados tangibles y rápidos, en lugar de seguir los procesos lentos y basados en el consenso del sistema comercial mundial.

Probando el paralelismo histórico: Smoot-Hawley y el sistema posterior a la Segunda Guerra Mundial

La naturaleza unilateral y proteccionista de las tarifas sobre acero y aluminio hace que se pueda hacer una comparación directa con la Ley de Tarifas de Smoot-Hawley de 1930. Se considera que esta ley contribuyó a agravar la Gran Depresión. Ambas medidas fueron decisiones legislativas o ejecutivas que aumentaron significativamente los obstáculos a las importaciones. Esto se debió a la presión política interna y al convencimiento de que los déficits comerciales eran un problema nacional. En ese sentido, el primer año del gobierno de Trump reflejó un momento de profunda ansiedad económica, en el cual el proteccionismo se presentó como una solución. Pero esa similitud histórica termina aquí. A diferencia de Smoot-Hawley, que representaba una sola ley amplia y completa, las acciones de Trump formaban parte de un esfuerzo más amplio y sostenido para reformar el sistema comercial mundial, y no simplemente una política aplicada de forma puntual.

La diferencia clave radica en la intención y en la estructura de las políticas adoptadas. La ley Smoot-Hawley era un acto legislativo nacional que destruyó el marco multilateral existente, lo que provocó una ola de aranceles retaliativos y una guerra comercial global. En cambio, el enfoque de la administración Trump fue más transaccional y estratégico. El uso de aranceles como herramienta de negociación, como se observa en las negociaciones del USMCA, refleja enfoques bilaterales históricos, pero se lleva a cabo dentro de una arquitectura multilateral debilitada. Los aranceles sobre acero y aluminio no eran un objetivo en sí mismos, sino una forma de presionar para forzar la renegociación de los acuerdos existentes. La sustitución del NAFTA por el USMCA es un ejemplo claro de este patrón: se utiliza la presión unilateral para romper un acuerdo antiguo y luego firmar un nuevo acuerdo bilateral. Este es un cambio respecto al sistema posterior a la Segunda Guerra Mundial, en el cual Estados Unidos era el principal artífice del orden basado en reglas. Ahora, Estados Unidos se ha convertido en un factor importante en la ruptura de ese orden.

La permanencia de este nuevo conjunto de reglas es una cuestión crucial. La era de Smoot-Hawley fue un colapso temporal y catastrófico. En cambio, el planteo de Trump incorpora el proteccionismo en un nuevo modelo operativo. Al cuestionar constantemente la autoridad de la OMC, se está creando una situación en la que el proteccionismo se convierte en una realidad.Aumento unilateral de los aranceles, por encima de los niveles permitidos.El uso de las investigaciones previstas en la Sección 301 ha contribuido a la erosión de la relevancia del sistema multilateral. El resultado es un mundo en el que los acuerdos bilaterales y las tarifas unilaterales son los instrumentos predeterminados para resolver problemas. Esto no representa un regreso al pasado, sino la creación de un nuevo orden, menos predecible. La lección histórica es que el proteccionismo a menudo tiene efectos negativos a largo plazo. Pero la situación actual sugiere que Estados Unidos cree que los beneficios a corto plazo obtenidos a través de acuerdos bilaterales superan los costos a largo plazo para la estabilidad mundial. La prueba será si este nuevo marco puede perdurar más allá de una sola administración.

Impacto en el mercado e instituciones: El frágil nuevo orden

Las medidas tomadas en el primer año no representaron simplemente un cambio en la política comercial. En realidad, estas medidas causaron efectos económicos negativos de inmediato y comenzaron el desmantelamiento lento del orden comercial posterior a la guerra. Los anuncios arancelarios iniciales, especialmente aquellos relacionados con el acero y el aluminio, provocaron una gran volatilidad en el mercado y generaron temores generalizados sobre posibles interrupciones en la cadena de suministro. Este patrón de incertidumbre no es algo insignificante en la historia, sino que constituye una característica recurrente en el enfoque de la administración. Esto se puede observar en las medidas arancelarias “recíprocas” adoptadas posteriormente.causó estragos en la economía mundial.Y eso generó ansiedad en los negocios. La reacción del mercado puso de manifiesto una nueva realidad frágil: la previsibilidad había sido reemplazada por un enfoque basado en el cálculo transaccional, donde las políticas podían cambiar en cualquier momento.

Esta volatilidad fue una consecuencia directa de la preferencia del gobierno por utilizar herramientas unilaterales en lugar de un enfoque de gobernanza multilateral. El uso de mecanismos como…Investigaciones relacionadas con la Sección 301Esto indica una clara intención de ignorar el sistema de resolución de disputas de la OMC. Al abordar los problemas comerciales desde una perspectiva de seguridad nacional o mediante medidas unilaterales, el gobierno ha erosionado sistemáticamente la relevancia del conjunto de reglas multilaterales. No se trató simplemente de un cambio en las tácticas utilizadas; fue una retirada estratégica de esa institución que había sido fundamental para la estabilidad mundial durante décadas.

La erosión de la confianza en las promesas de los Estados Unidos creó una oportunidad crucial para otras naciones. Como se señala en el documento, el colapso de la fe en la capacidad de liderazgo comercial de Estados Unidos es…Catalizando la construcción de marcos institucionales alternativos.Los estados ya no esperan que se reconstruya un sistema basado en reglas; en cambio, están activamente creando nuevos sistemas. Esta dinámica ya está en marcha, con iniciativas como la alianza entre la UE y el CPTPP, así como el aceleramiento del regionalismo asiático. El plan para el primer año, al debilitar el orden antiguo, ha dado a estas alternativas el espacio y la urgencia necesarios para desarrollarse. El nuevo orden frágil no es un sistema único, sino una mezcla de acuerdos bilaterales y bloques regionales emergentes. En este contexto, Estados Unidos sigue siendo un actor clave, pero ya no es el único responsable de la formación de este nuevo orden.

Catalizadores y puntos de control: El plan perdurable

El plan ya está definido. Lo que ahora queda por determinar es si las acciones tomadas durante el primer año se convertirán en algo permanente, o si se tratará de una política experimental, de corta duración. El camino a seguir estará marcado por varios puntos clave que servirán para probar la solidez de este nuevo orden bilateral.

En primer lugar, es necesario supervisar la aplicación y el alcance de las tarifas fundamentales. Las medidas relacionadas con el acero y el aluminio, así como las tarifas impuestas por China en virtud de la Sección 301, fueron los primeros instrumentos utilizados para influir en las relaciones comerciales. Si estas medidas se mantienen o si se produce alguna escalada significativa en ellas, eso indicaría un compromiso continuo con el uso del comercio como herramienta principal para lograr objetivos específicos. Por otro lado, una reducción de las medidas o un cambio hacia medidas más específicas podría indicar una redefinición pragmática de las políticas comerciales. La historia reciente de las tarifas “recíprocas”…Causó estragos en la economía mundial.Eso muestra la volatilidad que estos instrumentos pueden generar. La reacción del mercado ante cualquier cambio en las tarifas futuras será una indicación directa de la estabilidad percibida de este nuevo marco regulatorio.

En segundo lugar, hay que estar atentos a cualquier intento más por parte de los Estados Unidos de paralizar el sistema de resolución de disputas de la OMC. La preferencia del gobierno estadounidense por las acciones unilaterales es un indicador clave de su compromiso con el bilateralismo. Cualquier uso nuevo de mecanismos como las investigaciones previstas en la Sección 301, o cualquier aumento unilateral de aranceles más allá de los límites establecidos, contribuiría a debilitar aún más la relevancia del sistema multilateral. Parece que el objetivo es hacer que el proceso basado en reglas de la OMC sea tan complicado e ineficaz, que los países opten por negociar de manera bilateral. La pérdida de confianza en las compromisos de los Estados Unidos ya está ocurriendo.Potenciando la construcción de marcos institucionales alternativos.Pero el ritmo y la escala de ese cambio dependerán en gran medida de si Estados Unidos continúa desafiando activamente el orden antiguo.

Por último, es necesario seguir la evolución de los bloques comerciales alternativos. El surgimiento de iniciativas como la alianza entre la UE y el CPTPP es una respuesta directa a la inestabilidad que se percibe en el multilateralismo liderado por Estados Unidos. La prueba crucial será si estos nuevos arreglos se convertirán en alternativas multilaterales inclusivas o si se transformarán en bloques económicos competidores. Si logran abarcar a un amplio conjunto de naciones y establecer nuevas normas basadas en reglas, podrían compensar, en parte, la retirada de Estados Unidos. Pero si se fragmentan en bloques rígidos y excluyentes, el mundo corría el riesgo de enfrentamientos comerciales más intensos. Los próximos años constituyen una oportunidad crucial para determinar esta trayectoria.

El plan de acción duradero depende de estos catalizadores. Las acciones del gobierno ya han comenzado a desmantelar el orden antiguo. Los indicadores anteriores mostrarán si logrará construir un nuevo sistema o si la inestabilidad resultante obligará a volver a un sistema basado en reglas y predecibles.

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