La visita de Trump a Pekín: Un juego de alta peligrosidad para un presidente que enfrenta dificultades debido a las tarifas arancelarias.

Generado por agente de IAOliver BlakeRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 25 de febrero de 2026, 4:48 am ET4 min de lectura
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El factor que está transformando de inmediato este panorama comercial es una decisión del Tribunal Supremo, tomada la semana pasada. Los jueces anularon las aranceles de emergencia impuestas por el presidente Trump, eliminando así un importante instrumento de presión que él utilizaba para influir en otros países. Esta decisión debilita fundamentalmente su poder de negociación, dejándolo con solo un arancel del 15% hacia China; una tasa que expirará en 150 días. La Casa Blanca confirmó que Trump viajará a Pekín del 31 de marzo al 2 de abril, siendo el primer viaje de un presidente estadounidense desde 2017. Desde este punto de vista, esta visita representa una negociación de alto riesgo y bajo beneficio, ya que el tribunal le ha quitado uno de sus principales instrumentos de negociación.

Las reglas son claras. Las tarifas invalidadas habían alcanzado hasta el 145% en relación con China. Esa amenaza podría influir en las decisiones de Pekín en cuanto a la compra de productos como soja o aviones Boeing. Ahora, esa opción ya no existe. Como señalan los analistas, esta decisión coloca a China en una posición mucho más fuerte para negociar. La “tarifa de soja” ha vuelto a estar en manos de China. La tasa arancelaria restante de Trump, del 15%, es un instrumento insuficiente y su vida útil es muy corta. Esto reduce drásticamente su capacidad para obtener concesiones inmediatas. El movimiento posterior de la Casa Blanca hacia una tarifa mundial del 15%, según otra ley comercial, es solo una solución temporal, y no puede reemplazar los poderes de emergencia que el tribunal acaba de revocar.

Esto crea una dinámica tensa. Trump ya ha advertido que los países que jueguen con las decisiones del gobierno estadounidense enfrentarán “tarifas mucho más altas”. Pero el tribunal ya ha decidido sobre la legalidad de sus medidas anteriores. El resultado de esta negociación depende de qué medidas alternativas pueda utilizar Washington. Para Pekín, el mensaje es claro: ahora que la amenaza tarifaria se ha disipado, puede permitirse mantener un perfil bajo durante las negociaciones, y luchar por sus propias prioridades, como el acceso a los semiconductores y la reducción del apoyo estadounidense a Taiwán. La decisión del tribunal no solo cambió las reglas, sino que también modificó toda la estructura de riesgos y recompensas en las negociaciones.

La mecánica de una oferta reducida en su valor

La decisión de la Corte Suprema no solo eliminó una amenaza, sino que también desmanteló todo el mecanismo de presión del cual Trump se valía para lograr sus objetivos. Su capacidad anterior para aumentar las tarifas…Hasta el 145 por ciento.En el pasado, China era un instrumento importante para obligar a las empresas chinas a comprar en gran escala productos estadounidenses como soja o aviones de la marca Boeing. Pero ahora esa posibilidad ya no existe. Como señalan los analistas, la eliminación de esas amenazas hará más difícil que Trump logre que China compre más de estos productos estratégicos. La “carta de la soja” ha vuelto a manos de Pekín, lo que cambia fundamentalmente el equilibrio en este contexto.

Esto obliga a adoptar una estrategia de negociación más limitada y delicada. El último marco importante, firmado en Corea del Sur en octubre del año pasado, fue…Un acuerdo frágil, con términos ambiguos.No se trata de un tratado vinculante. Se basa en la premisa de la presión mutua, pero esa presión ahora es asimétrica. Trump ha perdido su arma ofensiva principal; ahora solo le queda un instrumento insuficiente para lograr sus objetivos.Impuesto del 15%Eso se aplica de manera global y expira en 150 días. Se trata de una solución temporal, no un sustituto de la capacidad de influencia que alguna vez tuvo.

Los mecanismos de esta nueva situación son claros. Al no tener que enfrentarse a las amenazas de aranceles repentinos y perjudiciales, Pekín puede mantener un perfil bajo durante las negociaciones, insistiendo en sus propias prioridades, como el acceso a los semiconductores y la reducción del apoyo estadounidense a Taiwán. La decisión de la Casa Blanca de imponer un arancel mundial del 15% es una respuesta táctica, pero carece de la especifidad e inmediatez de las medidas de emergencia anteriores. Esto genera incertidumbre en los mercados, como se puede ver en la incertidumbre relacionada con los aranceles, lo cual causó reacciones negativas entre los productores de madera y en los mercados minoristas. Por ahora, este es un medio menos eficaz para obtener concesiones. Por lo tanto, cualquier acuerdo alcanzado en Pekín es más probable que sea un empate, en lugar de un triunfo decisivo para Washington.

Implicaciones inmediatas en el mercado y los sectores relacionados

La decisión del Tribunal Supremo y el anuncio de tarifas por parte de Trump han generado una división clara e inmediata en el mercado. La situación es básicamente binaria: los sectores que se benefician de barreras comerciales más bajas ven mejoras en las calificaciones de los analistas, mientras que otros sectores enfrentan presiones contradictorias debido a la incertidumbre y los temores de perturbaciones en el mercado.

Por otro lado, los minoristas que se enfocan en el mercado de consumo son, sin duda, los ganadores. Los analistas de Jefferies destacaron esto.Vendedor de productos electrónicos para consumo: Best BuyMarcas como Ralph Lauren y Nike son las que más se beneficiarán de una reducción en los aranceles. La lógica es simple: un costo de importación más bajo puede aumentar las ganancias o permitir descuentos que impulsen el volumen de ventas. Este sentimiento también se refleja en el sector minorista en general. Cadenas comerciales grandes como Target y empresas más pequeñas como Elf Beauty también han señalado posibles beneficios de esta situación. El mercado ya está anticipando una desviación de las amenazas arancelarias anteriores, que solían presionar a estas empresas.

Lo contrario es cierto para los productores nacionales de materias primas. Las acciones de empresas relacionadas con la producción de papel, madera y embalajes cayeron el lunes, ya que los analistas advirtieron que esta nueva regulación reduciría la ventaja competitiva que tenían gracias a las tarifas arancelarias anteriores. RBC señaló empresas como Clearwater Paper y Smurfit WestRock, cuyas acciones bajaron significativamente, ya que están más vulnerables a la competencia de los productos importados más baratos. Esto representa un costo tangible para estos productores nacionales en el corto plazo, ya que los bienes extranjeros más baratos inundarán el mercado.

Las acciones relacionadas con software y la inteligencia artificial enfrentan una presión negativa más compleja. Aunque no están directamente relacionadas con los mecanismos arancelarios, se encuentran inmersas en una ola general de temores relacionados con la disrupción tecnológica. Las acciones relacionadas con la ciberseguridad cayeron durante dos días consecutivos la semana pasada, ya que los inversores estaban preocupados por los nuevos herramientas de inteligencia artificial que podrían desplazar los modelos tradicionales de seguridad. Este miedo ha afectado negativamente a estas acciones.Microsoft y CrowdStrikeEl mercado considera que existen dos amenazas principales: la incertidumbre relacionada con las tarifas en el comercio mundial, y la disrupción tecnológica en ciertos sectores tecnológicos.

Esta dinámica se está desarrollando en toda Asia, donde los mercados están activamente incorporando el nuevo riesgo geopolítico. Mientras los inversores esperan la decisión de China sobre el tipo de interés de los préstamos, también están considerando la amenaza de Trump de imponer aranceles mucho más altos a cualquier país que “juegue trucos”. Esto crea un contexto volátil, con los mercados asiáticos operando en un ambiente incierto, debido a las políticas internas y a la posición impredecible de Estados Unidos en materia de comercio. Las implicaciones inmediatas para la inversión son claras: este evento ha generado ganadores y perdedores, y la relación riesgo/renta ahora depende de qué sectores estén expuestos a barreras comerciales más bajas, frente a las posibles disruptivas tecnologías.

Catalizadores y riesgos: qué hay que tener en cuenta durante el proceso de cuenta atrás.

El conteo regresivo hacia la cumbre de Pekín ahora representa una prueba de poder. La decisión del Tribunal Supremo ha cambiado el equilibrio, pero los verdaderos signos vendrán durante la propia reunión. Estén atentos a cualquier nueva amenaza arancelaria por parte de Trump durante su visita.Publicación de Truth SocialLa advertencia de que cualquier país que “juegue trucos” enfrentará aranceles mucho más altos es una señal clara y de gran importancia. Si realmente lleva a cabo esa amenaza, quizás en un sector específico como los semiconductores o los vehículos eléctricos, eso confirmaría una sensación de desesperación, un intento desesperado por recuperar algo de presión. Por otro lado, la ausencia de tal amenaza validaría la teoría de que las posibilidades de ese país son muy limitadas.

Más importante aún, es necesario esperar compromisos concretos y verificables de parte de China, no solo licencias generales. El último acuerdo se basó en acciones específicas por parte de China.Suspensión de los controles de exportación relacionados con los materiales ferrosos.Y estamos comprometidos con ello.Comprar grandes cantidades de soja.La Casa Blanca exigirá que se tomen medidas similares y cuantificables esta vez. Se espera que Pekín emita nuevas licencias, con plazos específicos, para los minerales críticos, o que anuncie un cronograma claro para la compra de productos agrícolas estadounidenses. Las promesas vagas de “facilitar el acceso” o “continuar la cooperación” no serán suficientes; el mercado necesita pruebas concretas de las concesiones requeridas.

El riesgo principal es que Pekín, con más poder de influencia, pueda insistir en lograr concesiones en materia de controles tecnológicos u otros temas, lo que podría poner a prueba esa frágil tregua. El último acuerdo fue el que permitió que China…Suspender la ampliación de los controles de exportación.En el caso de las empresas extranjeras, esto representa una gran victoria para la tecnología estadounidense. Esta vez, Pekín podría exigir que Estados Unidos retire las restricciones existentes hacia las empresas tecnológicas chinas, o bien reducir el apoyo que reciben Taiwán. La capacidad de la Casa Blanca para resistir estas exigencias será la prueba definitiva de su poder negociador. Cualquier intento por parte de Pekín de imponer tales condiciones sería un desafío directo a la posición de Estados Unidos. Esto convertiría la cumbre en una confrontación geopolítica más amplia.

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