El ultimátum de 48 horas de Trump contra Irán podría obligar al mercado a tomar decisiones relacionadas con los precios del petróleo.

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lunes, 23 de marzo de 2026, 5:44 am ET6 min de lectura

La posibilidad de cerrar el Estrecho de Ormuz se produce en un contexto de mercados mundiales del petróleo ya de gran tensión, lo que supone un importante golpe para este sector. La Agencia Internacional de Energía prevé…La demanda mundial de petróleo aumentará en 850 mil barriles diarios para el año 2026.Se trata de una aceleración moderada en comparación con el año pasado. Este crecimiento está impulsado, casi exclusivamente, por las economías que no pertenecen a la OCDE. China lidera este proceso. Las perspectivas de demanda están respaldadas por un cambio hacia los insumos petroquímicos, los cuales representarán más de la mitad de las ganancias de este año.

Sin embargo, el suministro ya estaba bajo presión antes de cualquier escalada geopolítica. En enero, el suministro mundial de petróleo disminuyó en 1.2 millones de barriles al día, hasta llegar a los 106.6 millones de barriles al día. Esta disminución drástica se debió a una combinación de condiciones climáticas extremas durante el invierno, que afectaron las operaciones en América del Norte, y a cortes en el flujo de petróleo proveniente de Kazajistán, Rusia y Venezuela. El mercado ya se encontraba en una situación de escasez de suministros, y los precios del petróleo superaron los 10 dólares por barril en enero solamente.

Esta vulnerabilidad preexistente define el ciclo actual de los precios de los bienes. El mercado opera con una capacidad de reserva limitada, lo que lo hace extremadamente sensible a cualquier tipo de perturbación. La respuesta política propuesta por Estados Unidos es un intento directo de gestionar este impacto dentro del ciclo normal del mercado. El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha indicado que la administración está considerando una posible solución para manejar esta situación.Exención a corto plazo para levantar las sanciones contra el petróleo iraní, que ya se encuentra en el mar.Si se implementa, esto podría liberar aproximadamente 140 millones de barriles para su uso a nivel mundial. Esto representaría una inyección temporal de suministros, lo que ayudaría a estabilizar los precios. Además, las posibles liberaciones del Reservorio Estratégico de Petróleo también contribuirían a contrarrestar el impacto negativo en el mercado. En total, este esfuerzo del gobierno consiste en utilizar los instrumentos políticos existentes para mitigar el impacto negativo y estabilizar el mercado.

La crisis inmediata: un ultimátum de 48 horas y las reacciones del mercado

La crisis ha alcanzado un punto crítico. El presidente Trump emitió una declaración muy contundente al respecto.Ultimátum de 48 horas para IránSe advierte que es necesario reabrir completamente el Estrecho de Ormuz, de lo contrario, Estados Unidos podría lanzar ataques que “destruirían” sus plantas de energía. Este ultimátum, emitido el sábado, establece un plazo hasta el lunes por la noche para que Irán cumpla con las condiciones requeridas. Teherán ha respondido con amenazas propias, prometiendo atacar los activos estadounidenses e israelíes en toda la región si su infraestructura energética fuera atacada. La situación ahora se ha convertido en una confrontación directa, con un plazo muy limitado para resolverla.

La reacción del mercado ha sido inmediata y severa. Los futuros del crudo de Brent han aumentado significativamente, superando los niveles anteriores.$113 por barrilEste lunes, el precio del combustible ha aumentado aproximadamente un 50%, en comparación con los 70 dólares que costaba hace unos meses, cuando comenzó el conflicto. Este aumento es el resultado directo del cierre del Estrecho de Malacca, lo cual interrumpe el 5% del comercio mundial de petróleo. La interrupción de este canal de transporte significa que los precios mundiales del combustible han subido enormemente. En Estados Unidos, el precio promedio por galón de gasolina ha aumentado casi un dólar desde el inicio de la guerra; el domingo, ese precio llegó a los 3.94 dólares por galón.

Este aumento en los precios ocurre al mismo tiempo que una mayor caída en el mercado en general. Las acciones de Asia y Europa cayeron significativamente el lunes: el Nikkei de Japón bajó un 3.4%, mientras que el Dax de Alemania descendió un 1.9%. El dólar estadounidense también se fortaleció ligeramente, lo cual constituye un factor positivo para el petróleo, ya que el dólar se considera un refugio seguro. Esta combinación de altos precios del petróleo y un dólar más fuerte crea condiciones volátiles en los mercados mundiales, lo que aumenta la presión inflacionaria y hace más necesaria la intervención de las autoridades políticas.

La principal dificultad para la administración de Estados Unidos es manejar este choque dentro del ciclo habitual de los precios de los productos básicos. El mercado ya estaba tenso antes del conflicto, y esta nueva perturbación ha llevado los precios a niveles que podrían provocar un importante desaceleramiento económico. Los instrumentos disponibles para la administración son limitados, pero eficaces. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha propuesto…Exención a corto plazo para levantar las sanciones contra el petróleo iraní que ya se encuentra en el mar.Esto podría liberar aproximadamente 140 millones de barriles de petróleo. Este esfuerzo, junto con las posibles liberaciones adicionales desde la Reserva Estratégica de Petróleo, representa el esfuerzo del gobierno para estabilizar el mercado y reducir la suba de precios. Las próximas horas serán decisivas para ver si estos medios políticos logran estabilizar el mercado antes de que pase el plazo establecido.

Herramientas de política vs. Factores cíclicos

La respuesta política inmediata es una medida temporal, cuyo objetivo es contener el impacto del shock dentro del ciclo actual. La administración está considerando la posibilidad de…Exención a corto plazo para levantar las sanciones contra el petróleo iraní, que ya se encuentra en el mar.Es una herramienta clásica para enfrentar crisis: se trata de inyectar suministros en el mercado, con el objetivo de reducir la subida de los precios. Este recurso, junto con las posibles liberaciones de las Reservas Estratégicas de Petróleo, tiene como objetivo ganar tiempo. Sin embargo, estas medidas no pueden cambiar la estructura fundamental del mercado, que determina los límites de precios a largo plazo.

Visto desde una perspectiva más amplia, el mercado se encuentra en un momento de cambio drástico. El aumento actual de precios es simplemente un punto céntrico en una tendencia cíclica. Pero este aumento se produce sobre la base de un reajuste estructural mucho más profundo. La narrativa predominante…El pico de la demanda mundial de petróleo ocurrirá alrededor del año 2030.La situación está empeorando. A medida que esa ilusión de alta demanda desaparece, la falta de inversiones en el sector para el crecimiento futuro se convierte en el principal riesgo. Esto genera un escenario típico de “sobresaturación antes del auge”: las presiones de sobreoferta probablemente darán paso a una mayor tensión estructural, a medida que la demanda continúe aumentando después de 2030. El shock causado por la caída de los precios del petróleo en 2014-16, que destruyó la confianza en la capacidad de OPEC para mantener los precios, podría reflejarse ahora en una menor confianza en la teoría de la alta demanda.

Los analistas ya están evaluando estas fuerzas opuestas. Goldman Sachs sugiere que los altos precios causados por esta crisis son algo negativo.Podría durar hasta el año 2027.Mientras tanto, Trading Economics estima que el precio objetivo a largo plazo es de 126.42 dólares. El mercado ahora se centra en el posible pico de precios en el año 2027. En ese momento, las intervenciones políticas y los factores cíclicos se compararán entre sí. La intervención actual es un intento de gestionar el impacto inmediato del mercado. Sin embargo, la trayectoria a largo plazo está determinada por la realidad cíclica de la subinversión y por el crecimiento constante de la demanda mundial de energía.

El telón de fondo macroeconómico: las tasas de interés reales y el dólar

La sostenibilidad del aumento de los precios del petróleo hoy en día depende de un ciclo macroeconómico fundamental: la relación entre las tasas de interés reales y los precios de los productos básicos. Históricamente, las tasas de interés a corto plazo más altas han ejercido una presión negativa sobre los productos básicos como el petróleo. Esta correlación negativa se manifiesta a través de varios canales. De manera directa, las tasas de interés más altas aumentan…Costo de la gestión de las existenciasEste mecanismo puede disuadir a las empresas de mantener grandes reservas de activos. De esta manera, se puede frenar el aumento de los precios. En general, las tasas de interés reales elevadas pueden incentivar la extracción de recursos no renovables en lugar de dejarlos en el suelo. Además, esto puede motivar a los inversores institucionales a trasladar su capital de los activos comunes hacia activos más seguros y con mayor rendimiento, como los bonos gubernamentales.

Esta dinámica constituye una prueba crucial para la respuesta política actual. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha propuesto algo al respecto.Exención a corto plazo para levantar las sanciones contra el petróleo iraní, que ya se encuentra en el mar.Esto podría liberar unos 140 millones de barriles de petróleo. Este es un intento clásico de manejar el impacto inmediato del problema, mediante el aumento de la oferta de petróleo. De hecho, su éxito en estabilizar los precios a medio plazo depende en gran medida del contexto monetario general. Si la normalización de las políticas de la Reserva Federal continúa y las tasas de interés reales aumentan, esa política podría ir en contra de los objetivos del gobierno. El mayor costo de transportar el petróleo amplificaría la presión de precios debido a la interrupción en el suministro. Por lo tanto, los 140 millones de barriles de petróleo iraní liberados podrían ser solo una solución temporal, y no una solución duradera.

En contraste con este contexto monetario, la previsión de crecimiento del suministro básico representa un punto de referencia importante. La Agencia Internacional de Energía pronostica que la producción mundial de petróleo aumentará.2.4 Mb/días en 2026, hasta llegar a 108.6 Mb/días.Este crecimiento se distribuye, aproximadamente, de manera equitativa entre los productores pertenecientes a OPEC+ y aquellos que no forman parte de este grupo. Este crecimiento representa la expansión estructural necesaria para satisfacer la creciente demanda. Sin embargo, también destaca la fragilidad de la situación actual. Los niveles de inventario físico del mercado ya están bajo presión; las existencias mundiales han aumentado en casi 50 millones de barriles solo en enero. En este contexto, la inyección de 140 millones de barriles, impulsada por políticas gubernamentales, constituye una intervención importante, pero limitada. Puede aliviar la crisis inmediata, pero no cambia la trayectoria a largo plazo, que está determinada por la interacción entre las tasas reales, los ciclos de inversión y el crecimiento constante de la demanda energética mundial. El ciclo macroeconómico, y no las políticas gubernamentales, será el factor que determine si los precios altos actuales son simplemente un picor temporal o el inicio de una nueva tendencia alcista.

Catalizadores, escenarios y lo que hay que observar

La crisis inmediata se ha convertido en una carrera contra un plazo muy estricto. El resultado de esta carrera…Ultimátum de 48 horasSerá el primer importante catalizador para ello. Si Irán cumple con las condiciones requeridas, el Estrecho podría volver a abrirse, lo que podría provocar un aumento significativo en los precios del petróleo. Sin embargo, es posible que las políticas de la administración ya estén en marcha. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha propuesto algo al respecto…Exención a corto plazo para levantar las sanciones contra el petróleo iraní, que ya se encuentra en el mar.Se trata de una medida que podría liberar 140 millones de barriles de petróleo. El mercado estará atento a cualquier anuncio oficial sobre la implementación de esta exención, ya que el éxito de esta iniciativa será una prueba clave de la capacidad del gobierno para manejar este tipo de situaciones de emergencia.

La respuesta de Irán es un factor decisivo. El régimen ya ha prometido atacar la infraestructura energética y de comunicaciones de los Estados Unidos e Israel, en caso de que sus plantas de energía sean atacadas. Un ataque de represalia que perturbe aún más el transporte marítimo o dañe los activos energéticos regionales probablemente provoque otro aumento en los precios, extendiendo así la crisis. La atención del mercado se centrará en cualquier nueva escalada militar o en una clausura definitiva del Estrecho, lo que confirmaría el peor escenario posible para la disminución en el suministro de energía.

Más allá de la situación de desacuerdo inmediato, lo que determina el curso a largo plazo son las fuerzas macroeconómicas. El factor principal que debe tenerse en cuenta es la tendencia en…Tasas de interés realesComo se ha establecido anteriormente, las tasas de interés reales más altas suelen ejercer una presión negativa sobre los precios de las materias primas, ya que aumentan el costo de mantener inventarios y desplazan los flujos de capital. La política monetaria de la Reserva Federal será un factor clave para determinar si los altos precios actuales son simplemente un fenómeno temporal o si representan el inicio de una nueva tendencia alcista.Dólar estadounidenseA menudo, este fenómeno es un subproducto del aumento de las tasas reales. Por lo tanto, también tendrá un impacto negativo en el precio del petróleo en dólares.

En resumen, el mercado está atravesando una transición volátil. Las pruebas de 48 horas ponen a prueba la capacidad del mercado para gestionar las crisis de manera inmediata. La cancelación de los pagos por parte de Irán representa la primera prueba de si las políticas aplicadas son efectivas en la contención de las crisis. Pero, en términos macroeconómicos, las tasas de interés reales y el valor del dólar serán los factores que determinarán el rango de precios a largo plazo. Por ahora, la situación es de alta volatilidad; los eventos geopolíticos pueden sobreponerse temporalmente a los fundamentos cíclicos. Pero, con el tiempo, el ciclo macroeconómico volverá a ganar importancia.

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