Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El sector de las monedas de memes ha evolucionado desde una situación caótica de especulación hacia un entorno de inversión estructurado. Proyectos como APEMARS están reinventando los puntos de acceso tanto para inversores minoritarios como para institucionales. A medida que se acerca el año 2025, la diferencia entre el modelo de prelanzamiento cuidadosamente diseñado por APEMARS y el crecimiento orgánico, a menudo no estructurado, de monedas de memes tradicionales como Dogecoin (DOGE) y Shiba Inu (SHIB) se vuelve cada vez más evidente. Este análisis explora cómo el diseño del prelanzamiento de APEMARS, con su sistema de precios escalonados, mecanismos de escasez y incentivos impulsados por la comunidad, crea un marco de retorno sobre la inversión superior en comparación con sus predecesores.
La venta anticipada de APEMARS es un proceso de lanzamiento en 23 etapas, basado en misiones específicas. Comienza con un modelo que utiliza una lista blanca para seleccionar a los primeros usuarios, ofreciendo así el precio más bajo: 0.00001699 dólares en la primera etapa.
Esta etapa funciona según el principio de “quien llega primero, gana primero”, lo que garantiza una venta rápida y un aumento inmediato de los precios. En la Etapa 3, el precio ya ha subido a $0.00002448; el precio proyectado para su listado es de $0.0055.El procedimiento estructurado está diseñado para crear una escasez artificial; la cantidad de cada producto disponible en cada etapa es limitada y avanza automáticamente a la siguiente etapa al agotarse.
Este modelo contrasta claramente con las monedas de memes tradicionales, que carecen de ese sistema de precios establecido de forma deliberada. Por ejemplo, la trayectoria de precios de DOGE en el año 2025 se caracterizó por un descenso en su ritmo de crecimiento, a pesar del aumento en los volúmenes de negociación.
De manera similar, SHIB, aunque cuenta con el reconocimiento institucional (por ejemplo, su inclusión en un ETF propuesto por T. Rowe Price), ha visto cómo su precio cayó a $0.0000073 a finales de 2025.Sin un sistema estructurado de gestión de la oferta.El “ROI” de APEMARS se ve potenciado gracias a sus puntos de verificación y períodos de bloqueo de tokens. Los tokens adquiridos en las primeras etapas son aptos para la participación en la minería, a través del APE Yield Station.
Después de un período de inactividad de dos meses después de la cotización en la bolsa. Este doble mecanismo – reducir la oferta mediante el “burning” y incentivar la tenencia a largo plazo mediante las “stakes” – crea un efecto acumulativo en el valor del activo.Por el contrario, los proyectos de tipo “legacy” se basan en eventos esporádicos de quema de tokens. La tokenómica de SHIB incluye eventos periódicos de quema de tokens.
En 2025, estos esfuerzos no se han traducido en un aumento sostenido de los precios. Por su parte, DOGE carece por completo de un mecanismo formal para controlar su oferta, lo que hace que su dinámica de suministro sea vulnerable a las fuerzas del mercado, sin ninguna intervención estructurada.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios