Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El motor económico de Tailandia está funcionando con poco combustible. El país enfrenta un colapso demográfico tan grave que representa un riesgo soberano, lo cual amenaza directamente su trayectoria de crecimiento a largo plazo y su situación fiscal. Los datos indican que la pirámide poblacional de este país no solo está envejeciendo, sino que también está colapsando. La tasa de fertilidad ha disminuido drásticamente.1.51 niños por mujerEstá muy por debajo del nivel de reemplazo, que es de 2.1. Esto no es un descenso menor; se trata de una ruptura estructural que asegura que la población disminuirá durante generaciones.
La tensión ya es evidente. Para el año 2025…El 21.5% de la población tiene más de 60 años.Esto convierte a Tailandia en una sociedad “completamente anciana”, por delante de sus pares regionales. Este rápido envejecimiento de la población ocurre junto con una disminución histórica en el número de nacimientos: solo aproximadamente 460,000 bebés nacerán en 2024, menos de la mitad del número que se producía hace unos pocos decenios. El resultado es una sociedad en la que los ancianos superan ahora a los niños menores de 15 años. Se trata de un cambio drástico que indica que se está acercando un momento delicado desde el punto de vista demográfico.
La proyección a largo plazo es desastrosa. El exministro Varawut Silpa-archa ha advertido que…Según las tendencias actuales, la población podría disminuir en más de la mitad para el año 2074; habría solo 30 millones de personas.Esto no es una predicción a largo plazo; se trata de una amenaza directa para la base imponible que financia los servicios públicos y el sistema de seguridad social. A medida que la población en edad de trabajar disminuye, la relación entre personas dependientes y aquellas que pagan impuestos empeorará. En otras palabras, cada vez habrá menos contribuyentes que puedan sostener a un número creciente de jubilados. Esta situación representa un obstáculo importante para el crecimiento económico, ya que una mano de obra más reducida limita directamente la productividad y la demanda de consumo.
Para los inversores y los responsables de la formulación de políticas, este es un activo estratégico que está en declive. La disminución de la población socava los cimientos mismos de una economía en crecimiento: una fuerza laboral numerosa y dinámica, así como un mercado interno amplio. Esto introduce incertidumbre en la planificación a largo plazo, desde la inversión en infraestructuras hasta la expansión de las empresas. Los intentos del gobierno por intervenir, como su reciente campaña de colocación de trabajadores, destacan la magnitud del desafío. Sin embargo, sin un cambio fundamental en las políticas nacionales y en las normas sociales, esta crisis demográfica seguirá siendo un obstáculo para el potencial económico de Tailandia y su capacidad para competir en un mundo globalizado.
La respuesta política a la crisis demográfica de Tailandia es una verdadera muestra de contrastes. Desde las campañas oficiales, patrocinadas por el estado, hasta las intervenciones radicales y basadas en el mercado propuestas por los partidos marginales… Ambos enfoques reflejan cómo el gobierno lucha contra un riesgo que amenaza sus intereses nacionales. Al mismo tiempo, el gobierno cuenta con un recurso estratégico crucial: una gran fuerza laboral extranjera, en su mayoría informal.
La posición oficial se refleja en las declaraciones del gobierno.La campaña “El matrimonio para construir la nación”Se trata de una iniciativa de emparejamiento desde arriba, que organiza eventos para personas solteras. Este esfuerzo, presentado como un servicio público destinado a hacer frente al rápido envejecimiento de la población, constituye un instrumento político convencional cuyo objetivo es influir en el comportamiento social. Refleja el reconocimiento de que la crisis es demasiado grave como para permanecer inactivos. Sin embargo, esta iniciativa opera dentro de los límites del bienestar tradicional y de la ingeniería social. La confianza que se deposita en la participación voluntaria de las personas, así como el enfoque centrado en las parejas domésticas, destacan los límites del poder estatal para modificar tendencias demográficas profundamente arraigadas.
Una visión más radical, y probablemente más pragmática, proviene del Partido Nueva Alternativa. Su propuesta es la siguiente:Proporcionar esposos o esposas a personas que no tienen pareja adecuada.Incluso proporcionar un sustituto en caso de que la relación fracase es una forma extrema de intervención estatal. El candidato del partido afirma que esto podría ayudar a duplicar el número de nacimientos, hasta llegar a 800,000 bebés al año. Aunque esta idea parece ser parte de un teatro político, en realidad destaca una realidad muy concreta: las políticas convencionales están fallando. La propuesta incluye también apoyo para…Procedimientos de labioplastia y medicamentos mensuales para estimular la fertilidad.Esto ilustra aún más la importancia de la intervención biológica directa. No se trata simplemente de aumentar la fertilidad; se trata de que el estado intervenga en los aspectos más íntimos de la vida personal, con el fin de lograr un objetivo nacional estratégico.
Sin embargo, tanto la campaña oficial como la propuesta radical son, en última instancia, intentos de arreglar un sistema doméstico que está roto. El verdadero recurso estratégico que compensa esta disminución demográfica es la existente fuerza laboral extranjera del país, que consta de 5.2 millones de personas, principalmente provenientes de Myanmar. Esta fuerza laboral no es una elección política, sino una realidad impuesta por el mercado, y que se ha vuelto esencial para…Mantener la población laboral.Además, su presencia constituye una forma de resiliencia en la cadena de suministro, frente al declive de la fuerza laboral nacional. Sin embargo, esta dependencia conlleva importantes desafíos regulatorios y riesgos geopolíticos. Dado que aproximadamente un tercio de estos trabajadores opera de manera irregular, la economía de Tailandia se basa en una base de vulnerabilidad, expuesta a cambios en las relaciones bilaterales y en las políticas migratorias de los países vecinos.
En resumen, existe una tensión entre dos estrategias posibles. El estado puede intentar lograr una recuperación demográfica mediante técnicas de ingeniería social, pero las pruebas sugieren que esta es una opción poco viable. Por otro lado, el estado puede manejar los recursos estratégicos relacionados con la mano de obra extranjera, pero esto requiere superar complejas regulaciones y desafíos geopolíticos. Por ahora, la estrategia política de Tailandia consiste en combinar gestos simbólicos con una actitud pragmática, basada en contar con un personal que sirve como vínculo entre la estabilidad y la inestabilidad futura.
Las tendencias demográficas definen ahora el futuro económico y geopolítico de Tailandia. No se trata de una desaceleración cíclica, sino de un factor estructural que afecta al país. Los cambios demográficos son la causa de este problema.Más de la mitad de la disminución proyectada en el crecimiento a largo plazoEl resultado es que una nación se enfrenta a una trampa única: está envejeciendo rápidamente, mientras sigue desarrollándose. Esta situación amenaza con encerrarla en un período prolongado de estancamiento, sin que pueda lograr la riqueza necesaria para poder superar esta transición.
El impacto fiscal ya es medible y seguirá aumentando. Se proyecta que el costo total de las pensiones y los servicios de salud para ancianos aumentará del 6.2% del PIB en 2020 al 11.3% para el año 2060. Esto representa un gran obstáculo para las finanzas públicas, ya que se deben tomar decisiones difíciles entre reducir los servicios, aumentar los impuestos o incrementar la deuda. Además, el patrón de ahorro privado en Tailandia está relacionado positivamente con la velocidad de envejecimiento de la población. Por lo tanto, es probable que las familias ahorren más dinero para su jubilación a medida que la población envejece. Aunque esto aumenta el ahorro nacional, lo hace a expensas del consumo actual, lo que disminuye aún más la demanda interna y afecta negativamente el crecimiento económico.
Visto desde una perspectiva geopolítica, la “trampa demográfica” de Tailandia refleja el mismo camino hacia el estancamiento que Japón. Pero Tailandia no cuenta con la base tecnológica avanzada ni con la riqueza que tiene Japón. Esto crea una gran vulnerabilidad en el sudeste asiático. La reducción de la población y el envejecimiento de la población socavan los recursos estratégicos del país: un mercado interno grande y dinámico, además de una fuerza laboral abundante. Para los inversores, esto representa un riesgo soberano a largo plazo, lo que hace que Tailandia sea un destino menos atractivo para proyectos que requieren mucho capital y que buscan el crecimiento económico. La dependencia de la mano de obra extranjera, aunque proporciona estabilidad a corto plazo en las cadenas de suministro, también representa un riesgo regulatorio y geopolítico, exponiendo a la economía a la inestabilidad de los países vecinos.
En resumen, se trata de un país que se encuentra en una situación difícil. Sin reformas urgentes y completas para aumentar la participación de la fuerza laboral y su productividad, Tailandia corre el riesgo de enfrentar un futuro marcado por baja tasa de crecimiento económico, gran presión fiscal y una disminución de su influencia regional. La crisis demográfica no es solo una cuestión económica; representa también una transformación fundamental en el poder nacional y en el potencial económico del país.
Los próximos meses pondrán a prueba si las estrategias políticas y económicas de Tailandia pueden seguir el ritmo del colapso demográfico que enfrenta el país. Tres factores clave determinarán la viabilidad de las políticas actuales y de la tesis general sobre las inversiones en el país.
En primer lugar,Elecciones Generales de 2026Es el catalizador político más inmediato. Faltan menos de cinco semanas para que los partidos presenten sus políticas relacionadas con la fertilidad. Pero las propuestas específicas de cada partido revelarán su enfoque estratégico. El Partido Alternativo Nuevo tiene un enfoque radical…Plan de encuentros entre personasY su promesa de duplicar la tasa de natalidad es una señal clara de desesperación. Los partidos políticos más establecidos se están concentrando en formas convencionales de apoyo, como pagos en efectivo. El resultado de las elecciones determinará qué visión de supervivencia nacional prevalecerá, lo que a su vez tendrá un impacto directo en las regulaciones y en los esfuerzos de ingeniería social que determinarán el próximo decenio.
En segundo lugar, las propias autoridades gubernamentales…Campaña de búsqueda de parejasEs necesario monitorear los resultados tangibles obtenidos. El evento “Matrimonio para construir una nación”, programado para mayo, representa una prueba importante de la capacidad del estado para influir en el comportamiento social. La medida real será la tasa de natalidad para los años 2025 y 2026. Si esta tasa permanece por debajo de 1.5, eso confirmará que incluso las estrategias de ingeniería social más agresivas no son efectivas contra las tendencias económicas y culturales arraigadas. Esto validaría las proyecciones de crecimiento a largo plazo y aumentaría la presión sobre el gobierno para que adopte medidas más drásticas, aunque estas puedan ser costosas.
En tercer lugar, y lo más importante de todo, hay que prestar atención a cualquier cambio en la situación en Tailandia.Política de migraciónLa economía del país se basa en la presencia de 5.2 millones de trabajadores extranjeros, un recurso estratégico que contribuye a mantener la resiliencia de la cadena de suministro, especialmente cuando la fuerza laboral interna disminuye. Sin embargo, dado que aproximadamente un tercio de estos trabajadores opera de manera irregular, esta dependencia introduce un importante riesgo para el estado. Cualquier endurecimiento de las reglas relacionadas con los permisos de trabajo o cualquier acuerdo bilateral con Myanmar podría perturbar este sistema de apoyo, lo que llevaría a una crisis de escasez de mano de obra y a una presión inflacionaria inmediata. Para los inversores, esto representa un factor geopolítico importante que debe ser monitoreado constantemente: la estabilidad de este mercado laboral informal depende directamente de la diplomacia regional y de la seguridad fronteriza.
En resumen, la crisis demográfica de Tailandia se ha convertido en una “bomba de tiempo” política y económica, con detonadores cercanos. Las elecciones determinarán el camino político que se seguirá. Los datos sobre la tasa de natalidad medirán el impacto inmediato de esta situación. La política de migración, por su parte, determinará la estabilidad del eje económico del país. Cualquier error en estos puntos clave podría acelerar el colapso que el país intenta evitar.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios