Dos acciones tecnológicas que se pueden comprar en 2026: Aprovechar la oportunidad ofrecida por la curva de crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial.
El ciclo actual de inversión en IA no es una tendencia pasajera, sino una fase de crecimiento exponencial y fundamental. La escala es impresionante. Los cuatro principales proveedores de servicios de computación en la nube –Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta– tienen la intención de invertir entre…635 mil millones y 665 mil millones en inversiones en IA este año.Esto representa un aumento de aproximadamente del 67% al 74%, en comparación con los gastos combinados de 381 mil millones de dólares en el año 2025. No se trata simplemente de un incremento, sino de un cambio fundamental en la intensidad de capital utilizada, lo que redefine el modelo de negocio para el próximo decenio.
Visto a través del prisma de la “curva en S” tecnológica, nos encontramos en una fase de adopción intensiva de nuevas tecnologías. El paso de un modelo de negocio basado en activos a uno que requiere más capital es una realidad que ya se ha vuelto común en este campo. La relación entre gastos de capital y ingresos de estas empresas ha alcanzado niveles sin precedentes en una generación. Esto indica un cambio fundamental con respecto a los modelos de negocio basados en software de antaño. Los principales factores que impulsan estos gastos son los componentes físicos necesarios para implementar esta nueva infraestructura: chips de inteligencia artificial avanzados, servidores y infraestructura de centros de datos. La gran mayoría de esos 650 mil millones de dólares se destinará directamente a estos componentes hardware.
Esto crea un viento favorable para las empresas que desarrollan la capa de infraestructura. Por ahora, los gastos se financian por sí mismas, gracias a balances financieros sólidos y un flujo de efectivo abundante. Esto indica que el ciclo puede continuar en el corto plazo. Sin embargo, la reacción del mercado muestra un escepticismo considerable. Acciones como las de Amazon y Microsoft cayeron tras las anunciaciones, ya que los inversores exigen rendimientos claros por este gran inversión. Ese escrutinio es señal de que se está entrando en una fase de maduración del ciclo, no de colapso. Esto significa que la atención se está centrando en la monetización y en aplicaciones empresariales tangibles, lo cual, a su vez, fortalece la posibilidad de obtener valor adicional, además de aquel que puede ser aprovechado por las propias hyperscalers. La capa de infraestructura es donde se está generando el crecimiento exponencial.

Microsoft: El nivel de software relacionado con la nube y la inteligencia artificial
Microsoft se encuentra en una posición única, en el punto de intersección entre la infraestructura de IA y la capa de software que se ejecutará sobre esa infraestructura. La empresa no solo es beneficiaria del aumento en los gastos relacionados con este área, sino que también es uno de los principales motores de este desarrollo.En el ejercicio fiscal de 2026, el gasto en capital será de 145 mil millones de dólares.Estas inversiones masivas sirven como “combustible” para el aumento de la demanda por su propia infraestructura en la nube Azure. En otras palabras, se trata de una fuente de energía interna que impulsa el cambio paradigmático. Microsoft está construyendo ese “motor” para lograr este cambio.
Sin embargo, la reacción del mercado muestra una dinámica típica de tipo S: inicialmente, hubo escepticismo a medida que la curva se empinaba. Después de los resultados financieros de Microsoft, las acciones de la compañía cayeron más del 11%. Esto se debió a un crecimiento ligeramente más lento en Azure, así como al gran volumen de gastos en inversiones de capital. Esto representa una precaución razonable, no un colapso. Como señaló el analista Gil Luria, los inversores exigen rendimientos claros por esta inversión intensiva en capital. Lo importante para Microsoft es que su negocio de software y servicios en la nube sea la base necesaria para monetizar esta infraestructura. La empresa constituye la plataforma fundamental para la adopción de la inteligencia artificial en el ámbito empresarial.
El analista Dan Ives sostiene que el mercado está reaccionando de forma exagerada ante los temores de disrupción en el corto plazo, algo que afecta a todo el sector de los software. Él considera que ese “scenario apocalíptico” es algo extremadamente exagerado. Su lógica es convincente: los sistemas empresariales están muy arraigados en las organizaciones, y los nuevos actores en el campo de la IA carecen de la capacidad y confianza necesarias para manejar los datos críticos de las empresas. Esto crea una barrera duradera para los proveedores de software establecidos. Para Microsoft, esto significa que sus servicios de Azure y de inteligencia artificial no son simplemente infraestructura; son el sistema operativo esencial y confiable para el próximo decenio.
La evaluación de una empresa constituye un punto de entrada crucial. Después del reciente descenso en los precios de las acciones, Microsoft cotiza actualmente a…26 veces el ingresoEs un nivel que está por debajo del promedio del S&P 500. Se trata del nivel más bajo desde el año 2022. Esto indica que el mercado está penalizando a la empresa por sus enormes inversiones, mientras que ignora el crecimiento exponencial de su negocio central relacionado con software de computación en la nube y inteligencia artificial. Con el 95% de los analistas considerando que la empresa es “buena”, y con un objetivo de precio medio que implica un importante aumento en el valor de las acciones, parece que las acciones están bien posicionadas para aprovechar la oportunidad que ofrece la curva de crecimiento de la industria de software relacionada con la inteligencia artificial, una vez que el escepticismo inicial sobre las inversiones se disipe.
Oracle: El constructor de infraestructuras estratégicas
Oracle está apostando en gran escala en la infraestructura de IA empresarial. Está invirtiendo recursos a una escala similar a la de las grandes empresas de tecnología, pero con un detalle importante: Oracle está construyendo las bases para que otros también puedan utilizar esa infraestructura. El plan de la empresa es muy ambicioso. En el año 2026, Oracle pretende aumentar su inversión en este área.Entre 45 y 50 mil millones en deuda e capital social.Esto sirve para financiar la expansión en el área de la nube. No se trata solo de crecer internamente, sino también de una estrategia para asegurar la demanda futura, construyendo centros de datos para clientes importantes como OpenAI, AMD y Meta. El objetivo es obtener contratos a largo plazo, convirtiendo así su enorme carga de trabajo en un flujo de ingresos previsible.
Esta estrategia coloca a Oracle en la parte más alta de la curva de adopción de sus servicios. Su carga de trabajo relacionada con contratos ha aumentado en un 438% en comparación con el año anterior; este número indica una demanda exponencial por su capacidad computacional. Al trabajar con estas empresas de nivel superior y pioneros en el área de la inteligencia artificial, Oracle se posiciona como un socio esencial en la infraestructura tecnológica, y no simplemente como un proveedor de software. Sin embargo, la carga financiera que implica esta inversión introduce riesgos significativos. La empresa está asumiendo una cantidad considerable de deuda nueva, lo cual ya ha generado críticas legales por parte de los tenedores de bonos, quienes afirman que fueron engañados respecto a la magnitud del financiamiento necesario. Esta concentración de deuda y su dependencia de unos pocos acuerdos importantes, como el contrato de 300 mil millones de dólares con OpenAI, crean una vulnerabilidad que el mercado está correctamente valorando.
Sin embargo, esta valoración ofrece un punto de entrada convincente para aquellos que estén dispuestos a asumir ese riesgo. Después de una caída pronunciada, Oracle cotiza a…Alrededor de 29 veces el salario mensual.El nivel actual está cerca de un mínimo de 52 semanas. Este nivel es inferior al promedio del S&P 500 y refleja la cautela del mercado con respecto a la intensidad de capital y la carga de deuda de Oracle. El alto potencial de crecimiento, con un objetivo de precios mediano que implica una ganancia del 88%, se basa en el hecho de que Oracle logre llevar a cabo este proyecto con éxito y convertir su carga de trabajo en flujos de efectivo. La apuesta es clara: Oracle está apostando a convertirse en el componente fundamental para la próxima generación de tecnologías de IA. Esta posición implica rendimientos exponenciales, pero también requiere una ejecución impecable y disciplina financiera.
Catalizadores, riesgos y el camino por recorrer
La tesis para el crecimiento sostenible de la infraestructura de IA ahora depende de señales a corto plazo que determinen si se trata de una construcción duradera o de una “burbuja” en proceso. Los factores clave son claros. En primer lugar, las actualizaciones trimestrales sobre los gastos de capital de las empresas de nivel superior serán el indicador real del ciclo económico. Cualquier desviación de las proyecciones…Más de 650 mil millones en gastos este año.Eso sería un claro indicio de problemas. En segundo lugar, para jugadores como Oracle, la prueba crítica radica en la ejecución de las estrategias planteadas. La empresa debe demostrar que puede utilizar la nueva capacidad de su centro de datos, con el financiamiento previsto…45-50 mil millones en el año 2026.Para superar su enorme acumulación de trabajo pendiente, es necesario que se logre un progreso en ese aspecto. El progreso en esta área confirmará la eficacia de sus infraestructuras.
El riesgo principal radica en la sostenibilidad de este ritmo de desarrollo. El modelo actual es intensivo en capital, lo cual constituye una gran desviación con respecto a la era del software que se basa en el uso de activos menores. Este cambio se refleja en un ratio entre gastos de capital y ingresos que ha alcanzado un nivel sin precedentes en una década. Este número pone a prueba los límites del modelo tradicional de crecimiento tecnológico. Mientras que las empresas gigantes actualmente cuentan con fondos internos para financiar sus inversiones, la magnitud de estas inversiones introduce nuevos riesgos financieros y operativos. La reciente escepticismo del mercado, evidente en las bajadas de precios de las acciones tras los anuncios de inversiones, es un signo positivo, pero también significa que la duración del ciclo actual está siendo examinada de cerca.
El camino hacia una fase estable y rentable radica en la monetización de los recursos invertidos. Los gastos deben generar rendimientos claros para las aplicaciones de inteligencia artificial. Como señaló el analista Gil Luria, los inversores esperan ver los rendimientos prometidos antes de aumentar los precios. La narrativa está cambiando: pasa de la construcción de infraestructuras a la creación de valor empresarial tangible. Este proceso determinará si el ciclo se convertirá en una fase de crecimiento sostenible y rentable, o si enfrentará una corrección dolorosa. Por ahora, hay mucho tiempo por delante, pero el foco está claramente en los resultados financieros.



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