Siria lanza una licitación para proyectos de telecomunicaciones por valor de 1 mil millones de dólares. Pero el control operativo sigue estando en manos de Damasco.
El gobierno interino del presidente Ahmed al-Sharaa está tomando una decisión audaz y de gran importancia, con el objetivo de demostrar su compromiso con las reformas económicas. En el Mobile World Congress celebrado en Barcelona a principios de este mes, el Ministerio de Comunicaciones de Siria anunció oficialmente…Licitación competitiva para obtener una nueva licencia de operador de red móvil.Esto no es una actualización rutinaria relacionada con las regulaciones legales. Se trata, en realidad, de un llamado directo al capital mundial, con el objetivo de atraer más de 1 mil millones de dólares en inversiones, con el fin de reconstruir ese sector que está en ruinas.
Los términos clave son ambiciosos. El proyecto en cuestión…Dura hasta el 15 de junio de 2026.La nueva licencia sustituirá la licencia actual que posee el grupo MTN. El operador ganador obtendrá una participación controladora del 75% en las actividades comerciales locales, mientras que el fondo soberano sirio conservará el 25% de las acciones. La demanda financiera es elevada: el nuevo operador debe pagar al menos 500 millones de dólares por los derechos de uso del espectro, además de comprometerse a invertir otros 500 millones de dólares en infraestructura. La licencia en sí tiene una duración de 20 años, y incluye un paquete de espectro orientado hacia el futuro, que permite el uso de toda la banda de 800 MHz, algo muy importante para la cobertura en áreas rurales. Incluso incluye la banda de 6 GHz, con lo que se garantiza que el sistema sea adaptable a futuras necesidades.
Esta medida se produce después de la eliminación de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Forma parte de un esfuerzo más amplio por reconstruir el país, tras casi una década de conflicto. El gobierno presenta esto como una oportunidad para “abrir nuestro mercado a los mejores operadores del mundo”. En ese sentido, el concurso es una clara señal de intención. Sin embargo, como demuestra la historia, tales señales de gran importancia suelen preceder a un proceso largo e incierto hacia la ejecución de las medidas propuestas. Los obstáculos estructurales y operativos que se presentarán en el camino pondrán a prueba si esta es realmente una apertura verdadera o simplemente una gestión simbólica.
La realidad estructural: un sector en ruinas
La exigencia ambiciosa del técnico se ve reducida por la enorme magnitud de la tarea que tiene que llevar a cabo. Se estima que los costos de reconstrucción en Siria son…216 mil millonesDespués de más de una década de conflicto, casi un tercio de la capital antes de la guerra resultó dañada. El sector de las telecomunicaciones es un microcospo de esta devastación. La infraestructura fue el objetivo principal de los ataques; como resultado, la red de telecomunicaciones se ha visto gravemente afectada.Desolado/TristeEs un sistema altamente descentralizado. Los bombardeos y los actos de sabotaje lo han dejado en ruinas. Por eso, las personas que viven en áreas afectadas por conflictos tienen que recurrir a señales extranjeras y conexiones satelitales costosas para poder comunicarse.

No se trata de una reparación menor. El propio gobierno ha reconocido la gravedad del problema y ha prometido invertir en soluciones para resolverlo.Hasta 200 mil millones de dólares.En la reconstrucción de las telecomunicaciones, esa cifra por sí sola demuestra cuánto capital se necesita para comenzar a reparar los daños causados. Esto incluye no solo la reconstrucción de torres y cables, sino también la importación de nuevos equipos y tecnologías, así como la contratación de expertos no sirios. El colapso del sector ha generado una dependencia de las redes vecinas, especialmente de Turquía, que ha estado expandiendo gradualmente su alcance a lo largo de la frontera norte. Esta realidad destaca un desafío fundamental: el nuevo operador heredará un mercado donde la conectividad básica ya está parcialmente externalizada, y donde reconstruir la confianza y el control es tan importante como instalar fibra óptica.
En resumen, esta licencia representa una señal de alerta en un contexto de destrucción total. Los 1 mil millones de dólares que se requieren para obtener esta licencia son una mera cantidad insignificante en comparación con los cientos de miles de millones de dólares que se necesitan para desarrollar todo el sector. La realidad estructural es la de un mercado donde las bases físicas para una red moderna han sido destruidas. Para cualquier inversor, la cuestión no se reduce simplemente a los términos de la licencia, sino también al costo abrumador y a la complejidad que implica crear un negocio viable en un entorno desolado.
El Riesgo Operativo: Control y Disrupción
Más allá de las enormes necesidades de capital, la amenaza más inmediata para cualquier inversor es el control operativo sobre las infraestructuras digitales del país. El gobierno sirio mantiene un control absoluto sobre la red digital del país. Como lo confirman los hechos…El Ministerio de Comunicaciones de Siria conserva la autoridad gubernamental sobre Internet.Este poder no es algo teórico; se trata de una herramienta documentada para la acción estatal. Un informe reciente detalla cómo, durante una escalada militar en Sweida en julio de 2025,Cierres generalizados y repetidos de los servicios de Internet, líneas fijas y comunicaciones móviles.Estos cortes de energía coincidieron con los bombardeos y los desplazamientos masivos de personas. Estos cortes no fueron fallos técnicos, sino acciones deliberadas destinadas a impedir que los civiles tuvieran acceso a información y ayuda. Esto demuestra claramente que el control de la comunicación se utilizaba como una herramienta para lograr objetivos militares durante las operaciones.
El riesgo no se refiere únicamente a las acciones militares en el futuro. También afecta al propio manejo de la red. El enfoque del gobierno interino para el desarrollo suele basarse en acuerdos de entendimiento generales, en lugar de contratos vinculantes. Esto crea una situación de vulnerabilidad, ya que incluso un operador comprometido puede enfrentarse a decisiones repentinas y unilaterales. El caso reciente de una empresa de telecomunicaciones respaldada por el estado, cuyo director ejecutivo fue reemplazado después de que retrasara la cancelación de las operaciones de la red durante una campaña de control, es una clara advertencia. Demuestra que la autonomía operativa no está garantizada, y que el cumplimiento de las directivas estatales puede prevalecer sobre la lógica comercial.
Este contexto hace que la promesa hecha por el gobierno sea intrínsecamente precaria. El gobierno solicita una inversión de 1 mil millones de dólares para construir una red moderna. Sin embargo, sigue teniendo el poder de cerrar esa red en cualquier momento. Para un inversor extranjero, esto representa un conflicto fundamental entre la necesidad de contar con una red confiable y rentable, y la realidad de operar bajo un régimen que demuestra su intención de perturbar las comunicaciones con fines militares o políticos. Los desafíos estructurales relacionados con la reconstrucción de la red se veían agravados por este riesgo operativo constante y elevado. La inversión puede ser para obtener una licencia, pero el control sigue estando en manos de Damasco.
Análisis históricos: El resurgimiento de las telecomunicaciones en situaciones postconflicto
Para determinar si el proceso de licitación en el sector de las telecomunicaciones en Siria puede tener éxito, debemos analizar más allá de los términos actuales y comparar su estructura con las situaciones de recuperación posterior a conflictos en el pasado. La historia nos enseña algo importante: es posible lograr un rápido crecimiento en el sector de las telecomunicaciones, pero solo bajo condiciones que Siria actualmente no cuenta con.
Los paralelos más relevantes son las reconstrucciones que se llevaron a cabo en Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial. En ambos casos, la expansión de las telecomunicaciones fue un elemento clave para la reconstrucción, gracias a gobiernos estables y liberalizadores, con instituciones sólidas y una ayuda internacional significativa. El Plan Marshall de Estados Unidos aportó miles de millones a la infraestructura europea, creando así las condiciones necesarias para el desarrollo de redes telefónicas fijas y móviles. La diferencia principal es que estos proyectos eran proyectos de construcción estatal, no proyectos dirigidos por el estado para revivir un sistema colapsado. La autoridad interina en Siria no es un gobierno estable y liberalizador, sino un cuerpo transitorio que ha utilizado el control de la comunicación como herramienta para sus objetivos.
Un ejemplo más que sirve como advertencia es la situación después de la disolución de la Yugoslavia. En algunas regiones, el desarrollo de las telecomunicaciones estuvo marcado por la apropiación estatal y una gobernanza fragmentada. El control sobre las redes se convirtió en un instrumento de poder político, en lugar de ser un factor que promoviera el desarrollo de servicios universales. Esto refleja la realidad actual en Siria.El Ministerio de Comunicaciones de Siria mantiene la autoridad gubernamental sobre Internet.Tiene una historia documentada de veces en las que se ha cerrado durante operaciones militares. El riesgo es que cualquier nuevo operador pueda convertirse en un instrumento del estado, en lugar de ser una plataforma neutral para el comercio y la comunicación.
La magnitud del desafío en Siria también supera con creces a los esfuerzos realizados en otros países recientemente después de conflictos. Se estima que…La inversión necesaria para reconstruir el sector de las telecomunicaciones es de “hasta 200 mil millones de dólares”.Una sola figura supera en importancia todo el esfuerzo realizado después de la guerra en Irak para la reconstrucción del país. Ese esfuerzo se vio obstaculizado por la inestabilidad prolongada y las amenazas de seguridad, situaciones que todavía existen en Siria. El llamado “licitación” de 1 mil millones de dólares es un primer paso simbólico, pero representa apenas una pequeña parte de los recursos necesarios para reconstruir un país desde el estado en ruinas. En recuperaciones anteriores, el papel del Estado era facilitar las inversiones privadas; en Siria, sin embargo, el Estado se convierte en el principal peligro para dichas inversiones. Las analogías históricas sugieren que, si no se produce un cambio fundamental en la forma de gobernar y garantizar la seguridad, esa licitación podría ser solo un preludio costoso para otro ciclo de desastres.
Catalizadores y puntos de control
El camino desde una licitación de alto perfil hasta que se convierta en una inversión viable es muy breve. El principal catalizador para ello es…15 de junio de 2026: plazo límite para la presentación de propuestas.La anunciación del ganador será el primer paso concreto hacia el objetivo deseado. Pero los inversores deben prestar atención no solo al resultado inicial, sino también a lo que sucederá después. La verdadera prueba comienza con la firma de los primeros contratos vinculantes y con la movilización de capital tangible. En este punto, se verá si el compromiso declarado por el gobierno con los estándares internacionales se corresponde con la realidad de su capacidad de gestión operativa.
Un punto clave es el paquete de inversiones anunciado por Arabia Saudita la semana pasada.Un compromiso de 799.96 millones de dólares por parte de STC para construir una red de fibra óptica.Es una señal importante de la confianza regional en este proyecto. Si este proyecto se lleva a cabo con rapidez, podría servir como un modelo para la ejecución de otros proyectos similares y dar un impulso necesario a la infraestructura de telecomunicaciones del país. Su éxito o fracaso será un indicador clave para el futuro de las telecomunicaciones en el país.
Sin embargo, la prueba más importante será la operativa. La primera gran dificultad que enfrentará el nuevo operador será establecer un servicio fiable y sin interrupciones. Esto representa un marcado contraste con el patrón de problemas que se han registrado en el pasado.Cierres generalizados de las comunicaciones durante la ofensiva en Sweida, en julio de 2025Esto podría crear un precedente peligroso. Los inversores deben estar atentos a si el nuevo participante en el mercado puede construir una red que funcione como una empresa comercial, y no como un instrumento político. Cualquier repetición de actos de interferencia intencionados por parte del estado podría confirmar el riesgo operativo inherente a esta situación, y probablemente disuadir a otros de invertir en este sector.
En resumen, el catalizador es la decisión tomada en junio. Los puntos clave son la velocidad con la que se finaliza el contrato, el flujo de capital apoyado por Arabia Saudita, y, sobre todo, la capacidad del nuevo operador para garantizar una conectividad ininterrumpida. La licitación es un indicador importante; los próximos 12 a 18 meses revelarán si se trata de una oportunidad real o simplemente de una distracción costosa.



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