El Tribunal Supremo tendrá que evaluar el intento del presidente Trump de destituir a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook.

Generado por agente de IAAinvest Macro NewsRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 11:20 am ET2 min de lectura

El Tribunal Supremo de los Estados Unidos escuchará las argumentaciones el 21 de enero de 2026, en un caso relacionado con el intento del presidente Donald Trump de destituir a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, de su cargo en agosto de 2025. Este es el último y más importante desafío legal contra la independencia de la Reserva Federal, una agencia que debe operar libremente, sin estar bajo el control directo del presidente.

Trump citó las acusaciones de fraude en relación con hipotecas como motivo para destituir a Cook. Afirmó que sus acciones “demuestran…”[Se trata de una clase de negligencia grave en las transacciones financieras, lo cual pone en duda su competencia y fiabilidad como reguladora financiera. Cook ha negado las acusaciones, afirmando que puede refutarlas en el tribunal. También ha argumentado que su continuo cargo en el Consejo de Gobernadores no ha afectado las operaciones de la Reserva Federal ni la estabilidad del mercado.

Los tribunales de menor instancia ya han bloqueado la eliminación de Cook del cargo. Un juez del Tribunal Federal de Distrito dictaminó que era probable que Cook tuviera razón en su reclamo de que el despido violara las disposiciones relacionadas con el principio de “por causa justificada”, establecido en la Ley de la Reserva Federal, así como sus derechos al debido proceso, según lo dispuesto por la Quinta Enmienda de la Constitución. Un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia respaldó esta decisión. La próxima audiencia en la Corte Suprema no determinará los méritos del caso, sino que simplemente decidirá si se permite que la administración elimine a Cook hasta que se presente un pleito legal completo.

El Tribunal Supremo ya ha permitido que Trump elimine a funcionarios de otras agencias independientes, como la Junta Nacional de Relaciones Laborales y la Comisión Federal de Comercio. En esos casos, el tribunal destacó la amplia autoridad del presidente para destituir a los funcionarios ejecutivos. Sin embargo, la Reserva Federal es una entidad única; históricamente, está diseñada para mantener la política monetaria alejada de los ciclos políticos. Ahora, el tribunal tendrá que decidir si ese aislamiento sigue siendo válido frente a la posibilidad de que el presidente intente controlar una institución económica importante.

Los riesgos para la economía en general son elevados. Si el tribunal decide a favor de Trump, esto podría sentar un precedente que permitiría que las administraciones futuras puedan destituir a los funcionarios del Fed por motivos dudosos. Esto podría socavar la capacidad del Fed para actuar de manera independiente en materia de política monetaria. Esto podría llevar a una mayor influencia política sobre las tasas de interés e la inflación, con consecuencias negativas para los mercados financieros y la estabilidad económica.

El interés de Trump en reestructurar la Reserva Federal ha sido evidente durante meses. Su atención se ha centrado en nombrar a un sucesor leal para el presidente actual, Jerome Powell. Aunque ya hay una lista de candidatos posibles, su decisión final todavía está pendiente. El resultado del caso Cook podría influir en su estrategia, especialmente si eso indica que existe resistencia contra las excesivas acciones del banco central.

Los argumentos legales se centran en si la Ley de la Reserva Federal permite que el presidente destituya a un gobernador por su comportamiento que va más allá de las funciones oficiales que le corresponden. La administración de Trump sostiene que el poder del presidente para destituir a los gobernadores es amplio, y que los tribunales no deberían cuestionar la razonabilidad de las razones dadas para dicha destitución. Cook y su equipo legal, en cambio, argumentan que la destitución debe estar relacionada con conductas oficiales inapropiadas, y que ella tiene derecho a un proceso legal adecuado antes de ser destituida de un cargo que fue confirmado por el Senado, con un mandato de 14 años.

Se espera que la decisión del Tribunal Supremo sobre este asunto se emita a finales de junio de 2026. Hasta entonces, Cook seguirá formando parte del Consejo de Gobernadores y continuará participando en las decisiones clave del banco central, incluyendo los recientes recortes de los tipos de interés. La batalla legal resalta la tensión que existe entre el poder ejecutivo y la independencia institucional, lo cual tiene implicaciones importantes para el futuro de la política monetaria de Estados Unidos.

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