Mientras Super Micro Computer (SMCI) enfrenta su próximo obstáculo el martes, los inversores están al borde de sus asientos, esperando a ver si el fabricante de servidores puede evitar ser excluido de la bolsa de valores Nasdaq. La compañía ha estado lidiando con meses de incertidumbre después de retrasar la presentación de su informe anual en medio de acusaciones de problemas contables en agosto pasado. Ahora, con la fecha límite para presentar un plan de cumplimiento al Nasdaq acercándose rápidamente, el futuro de Super Micro pende de un hilo.
La acción de Super Micro ha recibido una paliza en los últimos meses, cayendo en picado un 85% desde su pico en marzo. Las acciones de la compañía han estado en una montaña rusa, superando a Palantir para convertirse en el mejor desempeño del S&P 500 de 2025 esta semana, solo para volver a caer debido a que las preocupaciones sobre sus informes financieros retrasados y la posible exclusión de la lista pesan sobre el sentimiento de los inversores. La capitalización de mercado de la empresa también se ha visto afectada significativamente, cayendo a 15.700 millones de dólares a partir del 25 de febrero de 2025.
El proceso de exclusión de Nasdaq representa una encrucijada para Super Micro, que ha sido uno de los principales beneficiarios del auge de la inteligencia artificial debido a su larga relación con Nvidia y la creciente demanda de las unidades de procesamiento de gráficos del fabricante de chips. Si la empresa no presenta un plan viable antes de la fecha límite del lunes o si el Nasdaq rechaza su presentación, podría enfrentarse a un reembolso anticipado de sus bonos, lo que podría poner a prueba su situación financiera. Además, ser excluido de la lista podría dañar la reputación de Super Micro y su posición con sus clientes, quienes pueden preferir evitar el drama y comprar servidores de IA de rivales como Dell o HPE.
Super Micro tiene hasta el lunes 18 de noviembre para presentar un informe anual 10-K retrasado o enviar un plan para presentar el formulario a Nasdaq para cumplir con las reglas de la bolsa. La compañía ha estado trabajando diligentemente para abordar las preocupaciones planteadas por los inversores y los organismos reguladores, y ha declarado que tiene la intención de tomar todas las medidas necesarias para lograr el cumplimiento de los requisitos de cotización continua de Nasdaq lo antes posible. Sin embargo, el auditor de la compañía, Ernst & Young, renunció en octubre, citando preocupaciones sobre el gobierno y la transparencia de Super Micro, lo que ha agregado otra capa de complejidad a la situación.
A medida que Super Micro se enfrenta a este plazo crítico, los inversores se preguntan si la empresa puede evitar el hacha del Nasdaq y continuar su viaje como entidad que cotiza en bolsa. Los próximos días serán cruciales para el fabricante de servidores, ya que trabaja para recuperar la confianza de los inversores y abordar las preocupaciones planteadas por sus informes financieros retrasados y su posible exclusión de la lista. Solo el tiempo dirá si Super Micro puede navegar con éxito este período desafiante y emerger más fuerte del otro lado.
Comentarios
Aún no hay comentarios