Cambios estructurales y un descenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro
La situación técnica relacionada con los rendimientos de los bonos del Tesoro es la de una presión contenida, lo que establece las condiciones para un movimiento decisivo. El rendimiento del bono a 10 años cerró en…4.24%El 16 de enero, se realizaron transacciones directas entre sus…Promedio móvil de 50 días: 4.125%Y su media móvil de 200 días es de 4.233%. Esta compresión dentro de un rango estrecho indica que el mercado está en equilibrio, donde los compradores y vendedores están en igualdad de condiciones. La situación actual sugiere que un corte de precios es inminente. El rendimiento simplemente está esperando un factor que permita que el precio rompa definitivamente por encima del nivel de resistencia o por debajo del nivel de soporte.
La perspectiva de mercado es clara: no se prevé que la Fed realice un cambio en su política monetaria en el corto plazo.La diferencia de 10 años menos 2 años sigue siendo positiva.Se trata de un indicador clave que demuestra que los inversores todavía esperan que el banco central mantenga tasas de interés más altas a largo plazo. Este margen entre las tasas de interés es un indicador importante para predecir los ciclos económicos. Su valor positivo actual contradice la idea de que se produzca un recorte inminente en las tasas de interés. Por lo tanto, esta compresión técnica no es señal de una actitud defensiva por parte del banco central, sino más bien un momento de pausa antes de un posible cambio en la forma de la curva de tipos de interés.
La volatilidad geopolítica reciente ha constituido una fuente concreta de presión sobre los rendimientos. Existen preocupaciones en relación con esto.Disputa entre Estados Unidos, Dinamarca y GroenlandiaLa incertidumbre generalizada en torno a la independencia del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, también ha contribuido a aumentar los costos de riesgo en el mercado. Estos acontecimientos, aunque no son el factor principal que determina la trayectoria a largo plazo de los rendimientos, sí han contribuido a la inestabilidad del mercado, manteniendo los rendimientos entre diferentes medias móviles importantes. Todo esto sirve como recordatorio de que los mercados financieros no están inmunes a los shocks externos, los cuales pueden ser el punto de partida para una reacción inesperada en el mercado.
La inflación y los cambios en las políticas monetarias
La compresión técnica en los rendimientos del Tesoro no representa una solución definitiva, sino más bien un período de espera. Los factores fundamentales que determinan el futuro son, precisamente, las tendencias inflacionarias y la política monetaria de la Reserva Federal. Estos factores serán los elementos decisivos que determinarán la dirección del mercado en el futuro. El mercado está esperando una señal clara sobre si las presiones de precios están finalmente disminuyendo, o si el riesgo de desaceleración se está convirtiendo en la fuerza dominante.
Las proyecciones de inflación indican una desaceleración, lo cual podría justificar una pausa en las medidas de apretón monetario. La última estimación del índice de precios del consumo personal, el indicador preferido de la Fed, muestra una tasa mensual de…0.23%Para enero, se registró una tasa de 0.22%. Esto coincide con la tasa del 0.22% registrada en diciembre. Esto sugiere que la tendencia general está disminuyendo. Para comparar, la tasa anual del indicador PCE fue del 2.64% en diciembre. Este nivel sigue siendo superior al objetivo del 2% establecido por la Fed. El próximo dato importante será…Informe sobre la inflación del PCE, con fecha de publicación prevista para el 22 de enero.Un dato que confirme que la tendencia mensual se mantiene o incluso se acelera, reforzaría la posibilidad de obtener rendimientos más altos. Esto significaría que la desinflación aún no ha terminado. Por el contrario, si los datos son más débiles de lo esperado, podría provocar un aumento en los precios de los bonos y una disminución en los rendimientos.
Las expectativas relacionadas con las políticas monetarias también son importantes. No se espera que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés en su reunión de enero. Los últimos datos del mercado laboral han contribuido a una mayor coherencia en las decisiones del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal. Con la tasa de desempleo…EstabilizadorJ.P. Morgan Global Research considera que la Reserva Federal permanecerá sin cambios en su decisión de enero. Se proyecta que la tasa de los fondos federales se mantendrá en el rango de 3.5 a 3.75% durante todo el año 2026. Una posible subida de la tasa podría ocurrir en el tercer trimestre de 2027, con un aumento de 25 puntos básicos. Este consenso político carece del enfoque más a la baja, lo cual podría favorecer una disminución sostenida de las tasas a largo plazo. La ausencia de un posible recorte en las tasas elimina uno de los factores positivos que podrían apoyar los precios del Tesoro.
Conecte estos factores con la narrativa estructural del mercado. La tensión entre la inflación persistente y el riesgo de desaceleración económica se resuelve a través de estos datos fundamentales. El informe PCE será el catalizador inmediato, poniendo a prueba la confianza del mercado en la reducción de la inflación. Si la inflación continúa disminuyendo, la suspensión por parte de la Fed podría extenderse, lo que podría permitir que los rendimientos bajen, ya que el riesgo de nuevas subidas de las tasas de interés disminuye. Si la inflación se mantiene alta, la decisión de la Fed de mantener las tasas de interés altas durante un largo período probablemente llevará a que los rendimientos aumenten, reflejando así un período prolongado de tasas de interés elevadas. Por lo tanto, la ruptura de esta situación técnica no es un evento aleatorio; es el veredicto del mercado sobre este debate fundamental en desarrollo.

Catalizadores, escenarios y monitoreo de riesgos
La liberación de la compresión técnica ahora depende de los factores catalíticos a corto plazo y de la resolución de las tensiones estructurales. El próximo movimiento decisivo del mercado dependerá de la interacción entre los datos de inflación, los comentarios sobre las políticas y la reevaluación fundamental del crecimiento y el riesgo.
Una caída del PCE más pronunciada de lo esperado podría reactivar los temores relacionados con la inflación y llevar a que las tasas de interés aumenten, lo que pondría a prueba el nivel de resistencia del 4.30%. Las proyecciones mensuales más recientes para el PCE básico indican que…0.23%Se trata de una cifra que se ha mantenido estable desde diciembre. Si el informe oficial de enero, que se espera que sea publicado el 22 de enero, confirma este nivel o lo eleva aún más, eso indicaría que la desinflación aún no está consolidada. Esto reforzaría la posición del Fed de mantener un tipo de interés más alto por un período más largo, tal como proponía J.P. Morgan Global Research. Además, probablemente haga que el rendimiento de los bonos a 10 años alcance su nivel más alto de los últimos tiempos.4.30%El riesgo aquí es que las presiones de precios persistentes fuerzan una reevaluación del camino que seguirá la política monetaria. Esto prolonga el período de tipos de interés bajos y hace que la curva de tipos de interés sea más pronunciada.
Por el contrario, si la inflación es más baja de lo esperado, o si los comentarios del Fed son más cautelosos, esto podría provocar una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro a plazo largo. El rendimiento del bono a 10 años podría probar el nivel de soporte de 4.00%. La configuración técnica actual indica que el rendimiento se encuentra entre las medias móviles de 50 días y 200 días. El nivel de 4.00% representa un punto clave de soporte. Si los datos del PCE muestran una aceleración significativa en la tendencia de disminución de la inflación, o si los funcionarios del Fed indican una postura más cautelosa de lo esperado, eso podría socavar la posibilidad de que los rendimientos se mantengan altos. Esto podría desencadenar un aumento en los precios de los bonos, llevando el rendimiento del bono a 10 años a niveles más bajos, y probando el nivel de soporte en 4.00%.
Es necesario monitorear la relación entre el rendimiento a 10 años y el rendimiento a 2 años. Una disminución o inversión en esta relación podría indicar un cambio significativo en las expectativas de crecimiento económico. La diferencia entre estos dos plazos es un indicador importante para predecir los ciclos económicos. Hasta el 16 de enero, el rendimiento a 10 años era de 4.24%, mientras que el rendimiento a 2 años era de 3.59%. Esto significa que existe una diferencia positiva de aproximadamente 65 puntos básicos. Si esta diferencia disminuye o se vuelve negativa, sería un señal de alerta. Esto indicaría que los participantes del mercado están asumiendo un riesgo significativo de desaceleración económica. Esto, a su vez, cambiaría fundamentalmente la forma de la curva de rendimientos, lo que probablemente llevaría a una disminución en los rendimientos a largo plazo, ya que la Fed se verá obligada a tomar medidas para evitarlo.
El riesgo de que la independencia del Fed se vea comprometida es un posible factor que podría reducir los rendimientos de los bonos. Aunque se espera que la Fed mantenga su política actual, con la tasa de interés fija en el rango de 3.5–3.75% hasta el año 2026, la discusión sobre la autonomía de los bancos centrales sigue siendo un riesgo latente. Las peticiones de personas como Kevin Hassett para que se reduzcan las tasas de interés introducen una dimensión política que, con el tiempo, podría influir en las expectativas políticas. Esto no representa una amenaza inmediata, pero sí constituye una vulnerabilidad estructural que podría socavar la confianza del mercado en la capacidad del Fed para mantener la estabilidad de precios. Si se pierde esa percepción de independencia, podría provocar una huida hacia los bonos del Tesoro, lo que llevaría a una disminución en los rendimientos, a medida que aumente el riesgo de una eventual relajación monetaria.
En resumen, esta ruptura será una clara indicación de cómo se desarrollará el debate estructural en el futuro. El informe PCE es el catalizador inmediato, pero la dirección final dependerá de si el mercado ve una situación de desinflación duradera o un aumento del riesgo de debilidad económica. La forma de la curva de rendimiento, medida por la diferencia entre los tipos de interés a 10 años y a 2 años, será el indicador más claro de cuál de las dos narrativas tendrá éxito.



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