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La red de pequeñas y medianas empresas de Alemania siempre ha sido la columna vertebral del poder manufacturero y de la economía basada en las exportaciones del país. Sin embargo, un creciente vacío entre las tasas de adopción de la inteligencia artificial y el crecimiento de la productividad en este sector está generando riesgos sistémicos que podrían socavar su competitividad mundial. Mientras que la industria manufacturera europea enfrenta un punto de inflexión crítico, la falta de inversiones en inteligencia artificial por parte de las pequeñas y medianas empresas amenaza con ampliar las brechas de productividad, erosionar las cuotas de mercado y desestabilizar la posición de Alemania como líder industrial.
El sector manufacturero de Alemania ha superado históricamente a sus homólogos europeos.
En comparación con el promedio de la UE, que es del 16%, esta resiliencia se debe al enfoque del Mittelstand en la ingeniería de precisión, la calidad y los mercados especializados. Sin embargo, datos recientes revelan una diferencia preocupante: aunque la producción del sector sigue siendo robusta, su transformación digital está muy rezagada.Muchas empresas de la clase media habían adoptado la tecnología de IA, en comparación con el 41% de las grandes empresas europeas (con más de 250 empleados). Este diferencia no es simplemente una deficiencia tecnológica, sino también una vulnerabilidad estratégica.Las consecuencias ya se están materializando.
De un 17,3% a un 31%, pero este progreso queda eclipsado por las tendencias generales en Europa.En 2024, se espera que la situación mejore claramente en todos los tamaños de empresas. Mientras tanto, la clase media en Alemania sigue enfrentándose a problemas relacionados con la infraestructura digital fragmentada, la escasez de trabajadores calificados, y otros desafíos.Estos obstáculos no son insuperables, pero están acelerando la pérdida de la ventaja en cuanto a productividad de Alemania.El panorama económico europeo en su conjunto agrava estas dificultades. Se está produciendo un cambio estructural hacia los servicios, especialmente en sectores de baja productividad como los servicios empresariales.
El empleo en estas áreas ha aumentado, mientras que la productividad se ha estancado. Esta tendencia se repite en toda la UE. En cambio, las industrias que requieren un alto nivel de conocimiento, como las del sector financiero, las tecnologías de la información y la farmacia, están creciendo más rápidamente en los Estados Unidos y otras economías europeas. Esto genera una “división de la productividad” que la clase media alemana no está preparada para superar.Esta división se ilustra claramente en las tendencias recientes de la producción manufacturera.
Esto representa el cuarto año consecutivo de declive, mientras que…La producción de automóviles, un sector importante para las empresas pequeñas y medianas.Estos declives no son algo aislado en Alemania, sino que también están ocurriendo a un ritmo más lento en otros centros manufactureros europeos. Por ejemplo…Mientras que la participación de Alemania sigue siendo del 20%. Sin embargo, esta estabilidad relativa oculta un problema más grave: la incapacidad de la clase media para utilizar la inteligencia artificial y la automatización para compensar la escasez de mano de obra y el aumento de los costos.Para los inversores, los riesgos de una inversión insuficiente en la tecnología de inteligencia artificial por parte de las empresas pequeñas y medianas son dos. En primer lugar, esto agrava la brecha de productividad entre Alemania y sus competidores europeos.
El trabajador europeo promedio ahora produce solo un 76% de lo que hace su homólogo estadounidense. Se considera que la falta de inversión en tecnología es la causa principal de esto. Si los trabajadores europeos no adoptan la inteligencia artificial a gran escala, esta brecha se ampliará aún más, reduciendo su capacidad para competir en los mercados mundiales, donde la automatización y la toma de decisiones basadas en datos son elementos esenciales.En segundo lugar, la renuencia de las empresas familiares a adoptar la inteligencia artificial amenaza su viabilidad a largo plazo. Las empresas de propiedad familiar, que dominan a las empresas del sector Mittelstand, suelen dar prioridad a la estabilidad en lugar de la innovación. Este enfoque contrasta con el rápido ritmo de los cambios tecnológicos. Esta inercia se ve agravada por…
Como resultado, las pequeñas y medianas empresas alemanas corren el riesgo de ser superadas por empresas europeas más grandes y competidores no europeos que se están integrando activamente la inteligencia artificial en sus operaciones.Para enfrentar estos riesgos, es necesario adoptar un enfoque dual: reformas políticas para reducir los costos y la complejidad de la adopción de la IA, y un cambio cultural dentro de la clase media para dar prioridad a la digitalización. El gobierno alemán ya ha tomado medidas en esta dirección, pero el progreso sigue siendo desigual. Por ejemplo, iniciativas como el programa “Digital Compass” tienen como objetivo promover la adopción de la IA entre las pequeñas y medianas empresas.
Los inversores también deben desempeñar un papel importante, dirigiendo su capital hacia startups basadas en la inteligencia artificial y proyectos de infraestructura que apoyen a las pequeñas y medianas empresas.Los riesgos son inmensos. El sector manufacturero de Alemania es un eje fundamental de la economía europea, pero su futuro depende de la capacidad del Mittelstand para adaptarse. A medida que la inteligencia artificial remodela las cadenas de valor mundiales, la falta de inversión en esta tecnología ya no se considera un problema técnico, sino una desventaja estratégica. Para los inversores, el mensaje es claro: la oportunidad para actuar se está acabando.
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