El proyecto de ley relacionado con las criptomonedas está estancado, y esto tiene implicaciones importantes para la competencia entre los bancos y las empresas que trabajan en el sector de las criptomonedas.

Generado por agente de IAAdrian HoffnerRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 9:21 am ET3 min de lectura

El panorama de las criptomonedas en los Estados Unidos en el año 2025 está marcado por un paradojo: la adopción institucional de las criptomonedas es sin precedentes, pero al mismo tiempo, existe un estancamiento legislativo. La Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales de 2025, que fue aprobada por la Cámara de Representantes en julio de 2025, todavía se encuentra bloqueada en el Senado. Esta ley se ha convertido en un punto de tensión importante. Aunque el objetivo de esta ley es aclarar los límites jurisdiccionales entre la SEC y la CFTC, su retraso en la aprobación ha generado ambigüedades regulatorias, lo que a su vez fomenta tanto la innovación como las estrategias de arbitraje. Para los inversores, esta incertidumbre no representa una barrera, sino más bien un catalizador que abre oportunidades en áreas como la tokenización y las estrategias transfronterizas. Los bancos y las empresas especializadas en criptomonedas compiten por dominar el ecosistema financiero en constante evolución.

La Ley CLARITY: Un estancamiento con consecuencias graves

El objetivo principal de la Ley CLARITY es establecer un marco para clasificar los activos digitales en tres categorías: bienes digitales, contratos de inversión y stablecoins que cuenten con autorización para operar en el mercado. Al otorgar al CFTC la autoridad reguladora exclusiva en los mercados de bienes digitales, y mantener el control de la SEC sobre los contratos de inversión, el proyecto de ley busca resolver las disputas jurisdiccionales que han existido durante mucho tiempo. Sin embargo, sus disposiciones revisadas –en particular, las restricciones impuestas a las rentabilidades de los stablecoins y a los activos reales tokenizados– han provocado fuerte oposición por parte de empresas como Coinbase. Según Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase, estas disposiciones fomentan la innovación y favorecen los intereses del sector bancario tradicional.

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Este estancamiento legislativo ha dejado el entorno regulatorio en Estados Unidos en una situación de incertidumbre. Aunque la votación de julio en la Cámara de Representantes indicó un avance hacia la aprobación del proyecto de ley, la renuencia del Senado a proceder con el mismo ha creado un vacío en el proceso legislativo. Como resultado, los participantes del mercado se ven obligados a operar en un entorno fragmentado, donde la claridad regulatoria a nivel mundial (como las normas MiCA de la UE y el DTSP de Singapur) supera con creces los avances en el ámbito nacional. Esta divergencia no es solo teórica; realmente está influyendo en el comportamiento de los inversores y en las estrategias institucionales.

Tokenización: La nueva frontera en tiempos de incertidumbre

A pesar de los retrasos en la implementación de la CLARITY Act, la tokenización se ha convertido en un elemento clave de la innovación financiera en el año 2025. Activos del mundo real, como bienes inmuebles, materias primas e incluso créditos de carbono, están siendo fraccionados y negociados en redes blockchain. Esto permite lograr liquidez y accesibilidad que antes eran impensables. Por ejemplo, los títulos del Tesoro de los Estados Unidos y el oro, al ser tokenizados, han alcanzado cifras notables en cuanto al volumen de activos gestionados.Para diciembre de 2025.

La adopción institucional se ha acelerado en aquellas jurisdicciones que cuentan con marcos reguladores claros. Los fondos de mercado monetario tokenizados de JPMorgan y el proyecto piloto de soluciones de pago basadas en stablecoins de Visa son ejemplos de esta tendencia. Estas iniciativas aprovechan la eficiencia de la cadena de bloques, mientras se mantienen dentro de los marcos existentes para la gestión y custodia de valores.

No se trata de una forma tradicional de financiación, sino más bien de una evolución de esa forma tradicional.

Sin embargo, las restricciones impuestas por la Ley CLARITY en cuanto a los derechos de propiedad intelectual tokenizados, que los críticos consideran como una verdadera prohibición, han creado un área reguladora poco clara. Esto ha motivado a las empresas a buscar jurisdicciones con reglas más favorables. Por ejemplo…

Bajo la Ley de Servicios Financieros y Mercados, esto ha atraído a empresas que desean tokenizar activos, sin tener que enfrentarse a las incertidumbres regulatorias que existen en Estados Unidos.

Arbitraje regulatorio: Explotación de las lagunas legales

La demora en la implementación de la CLARITY Act ha ampliado las oportunidades para el uso de prácticas regulatorias para obtener beneficios ilícitos. Las rentabilidades de las stablecoins, por ejemplo, se han convertido en un campo de batalla. Aunque las restricciones propuestas por el proyecto de ley tienen como objetivo evitar que las stablecoins saquen depósitos de los bancos tradicionales, las plataformas basadas en criptomonedas han respondido de manera diferente.

Al igual que en los Emiratos Árabes Unidos y las Islas Seychelles, donde las regulaciones son menos restrictivas.

De manera similar, los protocolos DeFi están aprovechando las oportunidades de arbitraje regulatorio para mantener su ventaja competitiva. A pesar de la intensificación de las inspecciones por parte de las autoridades reguladoras estadounidenses, las plataformas DeFi continúan expandiéndose a mercados donde existen marcos reguladores más claros, como en las jurisdicciones que cumplen con las normas MiCA de la UE.

Se trata de aprovechar las ventajas estructurales de los sistemas descentralizados y sin requisitos de autorización, en un mundo donde la armonización regulatoria sigue siendo algo difícil de lograr.

Rivalidad entre bancos y criptoactivos: una nueva era de colaboración y competencia

El retraso en la implementación de la CLARITY Act también ha cambiado la relación de competencia entre los bancos tradicionales y las empresas que trabajan con criptomonedas. Mientras que inicialmente los bancos veían a las criptomonedas como una amenaza, en el año 2025 decidieron adoptar los activos digitales como una clase de activos estratégicos. La cancelación de los reglamentos de la SEC que prohibían los servicios de custodia de activos digitales ha permitido que bancos como Bank of America y JPMorgan entrenen en el sector de las criptomonedas.

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Sin embargo, esta colaboración no carece de tensiones. Las restricciones propuestas por la Ley CLARITY en cuanto a los rendimientos de las stablecoins y a las tokens de activos reales son vistas por algunos como una forma de proteccionismo bancario, destinada a preservar los modelos tradicionales de depósitos. Por otro lado, las empresas de criptomonedas argumentan que estas disposiciones son innecesarias.

En la infraestructura financiera de próxima generación.

Oportunidades para los inversores: Cómo navegar en las áreas grises

Para los inversores, el retraso en la implementación de la CLARITY Act representa una oportunidad para aprovechar los activos con precios incorrectos y las asimetrías regulatorias. A continuación, se presentan tres estrategias clave para aprovechar esta situación.

  1. RWAs tokenizadas en jurisdicciones permisivasLas empresas de Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y algunas partes de la Unión Europea están tokenizando propiedades inmobiliarias, materias primas y proyectos de infraestructura, con el mínimo de obstáculos regulatorios posibles.

    Aprovechando las ventajas de la liquidez que ofrece la cadena de bloques, al mismo tiempo que se evita la incertidumbre regulatoria en los Estados Unidos.

  2. Arbitraje de StablecoinsLos productos de stablecoins con altas rentabilidades en jurisdicciones como Seychelles y Dubái ofrecen retornos que superan a los de los instrumentos bancarios tradicionales.

    Los inversores pueden beneficiarse de estos rendimientos, al mismo tiempo que reducen su exposición a posibles cambios en las políticas gubernamentales.

  3. Institucionalización del DeFiA medida que el DeFi se convierte en un sistema de nivel institucional, los protocolos que se integran con las finanzas tradicionales (por ejemplo, plataformas de valores tokenizados) están listos para crecer.

    Esos requisitos deben estar en línea con las tendencias regulatorias mundiales, como aquellos que cumplen con las normas de MiCA o las reglas del DTSP de Singapur.

Conclusión: El camino a seguir

La demora en la implementación de la CLARITY Act no es un obstáculo, sino más bien un catalizador para la innovación. Mientras que los reguladores estadounidenses luchan con disputas jurisdiccionales, los mercados mundiales continúan avanzando, creando un entorno regulatorio en el que los inversores pueden aprovecharse. La tokenización y el arbitraje regulatorio no son solo soluciones temporales; son los motores de un nuevo paradigma financiero. Para aquellos que comprenden la interacción entre políticas, tecnología y mercados, esta incertidumbre no representa un riesgo, sino una oportunidad.

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Adrian Hoffner

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