Riesgo de stagflación en la economía estadounidense: La máscara de la resiliencia

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porRodder Shi
sábado, 17 de enero de 2026, 12:11 pm ET5 min de lectura
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La economía de los Estados Unidos presenta una situación típica de stagflación: la resiliencia aparente de la economía oculta una debilidad subyacente. En teoría, el crecimiento parece robusto. Goldman Sachs realiza previsiones al respecto.Crecimiento del PIB en 2026: 2.5%Se trata de un resultado significativo, en contraste con las estimaciones del consenso, que eran de un 2.1%. El impacto positivo esperado debido a las reducciones impositivas para empresas y personas individuales debería compensar el efecto negativo causado por los aranceles. Esto crea una situación precaria, donde el modelo de crecimiento depende en gran medida de la política fiscal inestable y de los avances en la productividad generados por la IA, en lugar de de una demanda sólida y sostenible.

Sin embargo, debajo de esta aparente fortaleza, el mercado laboral está en un estado de deterioro constante. El crecimiento de los empleos ha disminuido significativamente.Se redujo significativamente desde mediados de 2024 hasta mediados de 2025.Lo que es más importante es que esta desaceleración aún no se ha traducido en un aumento en la tasa de desempleo. La constante tasa de desempleo es simplemente un artefacto estadístico, resultado de una desaceleración equilibrada, donde tanto la oferta de trabajo como la demanda de trabajo han disminuido a un ritmo similar. Este equilibrio oculta vulnerabilidades más profundas. La mayor parte de los empleos recibidos recientemente se han concentrado en un solo sector, mientras que las tasas de participación laboral han ido disminuyendo, lo que indica un entorno cada vez más difícil para los trabajadores. Por lo tanto, la “resiliencia” del mercado no es más que un equilibrio frágil, y no un signo de estabilidad.

La pregunta central respecto a las inversiones es si este equilibrio puede mantenerse. La tesis es que la resiliencia económica, impulsada por las políticas fiscales y las inversiones en inteligencia artificial, oculta un mercado laboral que está deteriorándose gradualmente. Para los bancos centrales, esto crea una situación difícil. Deben controlar la inflación sin provocar un desaceleramiento más drástico en el mercado laboral, que ya se encuentra en declive. El riesgo es que el modelo de crecimiento, basado en impulsos fiscales volátiles y en gastos relacionados con la inteligencia artificial, no podrá mantener su dinamismo si la demanda laboral sigue disminuyendo. Se trata de una situación de estabilidad precaria, donde cualquier nuevo shock podría llevar fácilmente a la economía hacia un escenario de estagflación.

La inflación y la política de ajuste fiscal

La Reserva Federal se encuentra en una situación difícil, atrapada entre las dos amenazas principales: la inflación elevada y el mercado laboral frágil. Goldman Sachs pronostica que la inflación real disminuirá.2.1% hasta diciembreSe trata de una disminución significativa en comparación con los picos recientes, pero sigue estando por encima del objetivo del 2% establecido por la Fed. Se espera que esta retirada gradual sea impulsada por la disminución del impacto de las tarifas comerciales y por la reducción de las presiones sobre los precios de los servicios. Sin embargo, el banco central no puede permitirse celebrar todavía. Las perspectivas de inflación no son simples y directas; están relacionadas con la crecimiento económico y las incertidumbres en el mercado laboral, lo cual aumenta el riesgo de estagflación.

La postura oficial de la Fed es de paciencia. Dado que la tasa de los fondos federales ya está en…3.5–3.75%J.P. Morgan Global Research no prevé ningún reducción de las tasas de interés en enero. Se espera que el banco central mantenga su posición actual hasta el año 2026. Esta postura “hawkish” es la línea base, pero no está exenta de opiniones contrarias. La vicepresidenta Michelle Bowman ha emitido una advertencia clara, argumentando que el mercado laboral…Se vuelve cada vez más frágil.Podría deteriorarse rápidamente. Ella sostiene que la Fed debe permanecer dispuesta a ajustar su política para fomentar el empleo, advirtiendo contra cualquier señal prematura de detención de las reducciones de tipos de interés. Este debate interno destaca las limitaciones de la Fed. No puede reducir agresivamente los tipos de interés para estimular la crecimiento, sin arriesgarse a un resurgimiento de la inflación. Tampoco puede aumentar los tipos de interés para luchar contra la inflación, sin potencialmente empeorar aún más la situación del mercado laboral, que ya está debilitándose.

Ese es el verdadero riesgo relacionado con la estagflación. El escenario no consiste en un crecimiento excepcional junto con una alta inflación, sino en un crecimiento débil y un aumento del desempleo, combinados con presiones de precios elevadas. En tales circunstancias, las herramientas tradicionales del Banco Central pierden su eficacia. Reducir las tasas de interés para combatir el desempleo probablemente no ayude a reducir la inflación, que ya está cerca del objetivo deseado. Por otro lado, aumentar las tasas de interés para luchar contra la inflación solo empeoraría la desaceleración económica y aumentaría el desempleo. Las pruebas indican que las respuestas políticas son muy limitadas. Como señaló Bowman, el banco central debe ser ágil, pero su capacidad para actuar de manera decisiva se ve obstaculizada por la propia fragilidad que intenta abordar. La solución parece ser mantener una situación estable, con la esperanza de lograr una “aterrizaje suave”. Pero el riesgo de caer hacia la estagflación sigue siendo alto.

La dependencia de la IA y las debilidades de los consumidores

La actual trayectoria de crecimiento se basa en dos pilares: un aumento significativo pero incierto en la inversión de capital, y un sector consumidor que enfrenta dificultades estructurales. El primer pilar es la inteligencia artificial. La inversión en IA ya está teniendo efectos positivos…Tiene un efecto considerable en la economía.Esto fomenta el gasto empresarial y aumenta los precios de las acciones. Esto crea un efecto positivo en la riqueza, lo que contribuye a un crecimiento del gasto de los consumidores más rápido que el aumento de los salarios. Sin embargo, la sostenibilidad de este impulso es una vulnerabilidad importante. La previsión básica supone que la inversión en IA seguirá siendo fuerte. Pero el modelo incluye explícitamente una posible retracción en la inversión en IA como una hipótesis clave para el escenario negativo. No se trata de una posibilidad lejana. El ritmo rápido de gasto en nuevas tecnologías es inestable, y cualquier cambio en la actitud de las empresas o una disminución en los rendimientos podría agotar esta fuente de crecimiento rápidamente.

El segundo pilar, es decir, el gasto de los consumidores, se espera que disminuya significativamente. Se prevé que la tasa de crecimiento descienda al 1.6% en el año 2026. Esta desaceleración está directamente relacionada con las características demográficas de la economía. Una disminución rápida en la inmigración ha llevado a una revisión a la baja de las estimaciones sobre la migración neta. Esto, a su vez, ejerce una presión negativa sobre la producción económica. Con menos trabajadores entrando al país, el crecimiento de la base de consumidores potenciales se debilita, lo que dificulta que el gasto aumente.

Esta desaceleración en el consumo se refleja en la fragilidad subyacente del mercado laboral. La imagen de una tasa de desempleo constante es engañosa. Los datos revelan una marcada concentración sectorial en el mercado laboral.La gran mayoría del crecimiento laboral en la primera mitad de 2025 se ha limitado a una sola industria: los servicios educativos y de salud.Otros sectores han experimentado una disminución en su crecimiento o incluso no han mostrado ningún aumento. Este desigual desarrollo indica una falta de demanda generalizada. Esto se ve agravado por la disminución en las tasas de participación de la fuerza laboral, lo que sugiere un entorno desfavorable para los trabajadores. El mercado laboral no está colapsando, pero sí se encuentra en un estado de estancamiento en áreas clave, lo que crea una base frágil para el gasto de consumo a largo plazo.

En resumen, se trata de un modelo de crecimiento que depende cada vez más de un ciclo de inversión en capital volátil. Además, la base de consumidores enfrenta limitaciones demográficas. Esta combinación representa un claro riesgo de caída. Si las inversiones en IA fracasan, no habrá mercado laboral ni demanda de consumo sobre lo que pueda servir como apoyo. La resiliencia económica es solo una ilusión; las grietas comienzan a aparecer en los sectores que deberían ser los motores del crecimiento.

Catalizadores, escenarios e implicaciones de la inversión

La visión a largo plazo depende de unas pocas variables críticas que pondrán a prueba el frágil equilibrio del sistema actual. Para los inversores, lo importante es no analizar estas variables de forma aislada, sino como señales interconectadas que determinarán el camino hacia el crecimiento, la inflación y las políticas económicas.

El principal catalizador es la evolución del mercado laboral. La situación actual, caracterizada por una tasa de desempleo constante, no es más que un espejismo estadístico que oculta una degradación sectorial y cíclica en el mercado laboral. La verdadera prueba será si esta fragilidad se traduce en una aceleración sostenida en la tasa de desempleo. Como advirtió la vicepresidenta Michelle Bowman, el mercado laboral…Se ha vuelto cada vez más frágil y podría seguir deteriorándose en los próximos meses.Un cambio claro en esta situación de desaceleración equilibrada: donde el crecimiento del empleo disminuye más rápidamente que la participación de la fuerza laboral, haría necesario un cambio decisivo en las políticas monetarias. Esto validaría el riesgo de stagflación, obligando a la Fed a dar prioridad al apoyo al empleo, en lugar de luchar contra la inflación, incluso si las presiones de precios siguen siendo altas.

Uno de los principales riesgos es una retracción brusca en las inversiones en IA. La previsión de crecimiento base supone que esta tendencia positiva se mantendrá, pero el modelo incluye explícitamente un escenario en el que esto no ocurra.Un retracción repentina en las inversiones en IA, en nuestro escenario negativo.Esto no es una posibilidad lejana. El ritmo acelerado en la inversión de capital en nuevas tecnologías es inherentemente volátil. Si las ganancias de las empresas no son satisfactorias o si cambian las opiniones de los mercados, una desaceleración rápida en este ciclo de inversión podría agotar una de las principales fuentes de impulso económico. Esto ejercería presión sobre el crecimiento económico, sin necesariamente reducir la inflación, ya que el costo de la infraestructura y los servicios relacionados con la IA sigue siendo un factor importante en la economía. El resultado sería una situación de stagflación: un rendimiento económico más débil, combinado con presiones de precios persistentes.

En este contexto, los inversores deben prestar atención a la forma en que la Fed comunica sus decisiones. La postura oficial del banco central es de paciencia; el tipo de interés se mantiene estable.3.5–3.75%La señal clave que debemos monitorear es si este enfoque “dependiente de los datos” se mantiene o si las autoridades comienzan a indicar una pausa en las medidas de reducción de tasas. Como enfatizó Bowman, no es una buena idea indicar una pausa en las medidas de reducción de tasas sin tener pruebas claras de una mejora sostenida en el mercado laboral. Cualquier señal prematura podría llevar a políticas restrictivas en un momento en que la fragilidad del mercado laboral sugiere la necesidad de flexibilidad. El contexto de la política monetaria estará determinado por esta tensión: mantener una política estable para controlar la inflación, pero también estar preparado para actuar si el mercado laboral se debilita aún más.

Las implicaciones de esta inversión radican en la alta sensibilidad al comportamiento del mercado laboral y a las declaraciones del Banco Federal. La situación actual no ofrece ningún lugar seguro para la inversión. El crecimiento económico se ve respaldado por inversiones de capital volátiles y factores demográficos negativos. Por otro lado, la inflación está en declive, pero aún no ha desaparecido completamente. El camino que se tiene por delante es estrecho, y los factores que pueden influir en el mercado están bien definidos. La resiliencia del mercado es solo una apariencia; cualquier dato importante o declaración política podría revelar la verdadera fragilidad del sistema.

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