La crisis de credibilidad de la U.S. SPR: ¿Por qué el mercado apostó por no realizar la venta? Eso podría resultar en un desastre.
La posición oficial es clara: Estados Unidos no está utilizando su reserva de petróleo de emergencia. Una fuente estadounidense declaró el lunes que la venta del Petróleo de Reserva Estratégica después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán “no se está discutiendo en este momento”. Además, agregó que los mercados de petróleo siguen estando bien abastecidos. Esta información proviene de Washington, en un momento en que el conflicto ha provocado grandes fluctuaciones en los precios del petróleo.
La reacción del mercado fue inmediata y extrema. Los futuros del petróleo crudo de Brent alcanzaron un nivel récord durante esa sesión.$119.50 por barril, el lunes.Forzado por los temores de interrupciones prolongadas en el suministro. Pero el optimismo generado por la sugerencia del presidente de EE. UU., Donald Trump, de que la guerra podría estar cerca de terminar, provocó un fuerte descenso en los precios. Para el martes, los precios habían caído más del 7%, hasta llegar a los 91.71 dólares por barril. Luego, el precio bajó aún más, alcanzando niveles inferiores a…$90 por barrilEn el mismo día. Este cambio de precio, de más de 119 a menos de 90 dólares, refleja la intensa especulación sobre la duración del conflicto y la credibilidad de las garantías ofrecidas por las autoridades.
La capacidad física del SPR es un factor que destaca el potencial de este producto como una importante herramienta para el mercado. La reserva que posee el SPR es de aproximadamente…415 millones de barriles de crudoEso representa menos del 60% de su capacidad autorizada para producir petróleo. Sin embargo, incluso a los niveles actuales, podría producir hasta 1 millón de barriles de petróleo al día, durante casi un año y medio. Este importante respaldo significa que una decisión de vender petróleo sería una señal clara y una forma concreta de responder a la situación. El hecho de que no se esté discutiendo tal posibilidad, a pesar del aumento en los precios, indica que los funcionarios confían en otros medios para manejar la situación: esfuerzos diplomáticos y amenazas de acciones coordinadas por parte del G7. La reacción violenta del mercado demuestra cuánto importancia le da al hecho de que esa reserva pueda ser utilizada en el futuro.
La realidad del equilibrio entre oferta y demanda: sobreoferta frente a shocks geopolíticos
El mercado se encuentra atrapado entre dos fuerzas poderosas: un sistema mundial de petróleo que está sobreabastecido, y un shock físico repentino y severo. Por un lado, las previsiones estructurales a largo plazo indican una abundante oferta de petróleo. La Agencia Internacional de Energía proyecta que la producción mundial de petróleo aumentará.2.4 millones de barriles por día en el año 2026Mientras que se espera que la demanda aumente en 850 mil barriles por día. Esto genera un excedente fundamental, una situación que se ha ido acumulando a medida que los inventarios han aumentado. Solo en el año 2025, las existencias mundiales aumentaron en 477 millones de barriles. Esta tendencia positiva continuó en enero, con otro aumento en los niveles de oferta. Este exceso de oferta es la realidad fundamental que hace que el SPR sea una opción estratégica.
Por otro lado, la grave perturbación en Oriente Medio representa un choque físico que puede sobrepasar este equilibrio. La ruta comercial vital que pasa por el Estrecho de Ormoz ha sido afectada más duramente de lo que cualquiera esperaba. Goldman Sachs señaló que los flujos de petróleo crudo han disminuido considerablemente.El 10% de los niveles normales.Es peor que las expectativas iniciales de un 15% de daño. Este bloqueo afecta directamente al mercado físico, interrumpiendo una de las principales vías de suministro mundial. La magnitud del problema es alarmante: la banca afirmó que este impacto es 17 veces mayor que el que ocurrió en abril de 2022, cuando se produjo un daño grave en la producción rusa.
El mercado ya está sintiendo este problema. La escasez física es real y cada vez más evidente. A medida que los tanques se bloquean y los almacenes se llenan, los productores clave se ven obligados a tomar medidas. Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak todos están enfrentando este problema.Comenzó a reducir la producción.Es una señal clara de que la cadena de suministro está bajo presión. Esto ocurre incluso cuando se prevé que el sistema global en su conjunto estará sobreabastecido. El conflicto ha causado un déficit localizado, y ese déficit ahora se está extendiendo.
La tensión que existe en este contexto es el núcleo de la volatilidad actual del mercado. El exceso de oferta estructural sirve como un respaldo, pero ese exceso no es infinito. El impacto físico es severo e inmediato, y ya está causando que los productores reduzcan su producción. Esto crea las condiciones para un mercado volátil, donde los movimientos de precios están determinados por las fluctuaciones diarias en la oferta y la demanda. Mientras tanto, el equilibrio entre oferta y demanda a largo plazo sigue favoreciendo el excedente.
Restricciones prácticas en la venta de un SPR
Incluso si existiera la voluntad política para hacerlo, la venta de petróleo desde la Reserva Estratégica de Petróleo de los Estados Unidos enfrentaría obstáculos prácticos significativos. La reserva se redujo significativamente durante la guerra entre Rusia y Ucrania, cuando el gobierno de Biden ordenó que se utilizara ese petróleo en apoyo de las necesidades militares.La mayor venta que se ha realizado en toda la reserva hasta ahora: 180 millones de barriles en seis meses.Desde entonces, los esfuerzos por reconstruir el sistema han sido mínimos. La administración solo ha podido recompra una pequeña cantidad de petróleo. Además, al presidente Trump también le resulta difícil reponer las reservas, ya que el Congreso debe aprobar los fondos necesarios para ello. Como resultado, las reservas del SPR se mantienen en aproximadamente 415 millones de barriles, lo cual representa menos del 60% de su capacidad autorizada. Las limitaciones operativas y financieras impiden una reposición rápida de las reservas, lo que hace que la venta de petróleo sea una opción costosa y compleja.
De forma más inmediata, la respuesta del mercado a las señales políticas suele superar la influencia de los factores relacionados con la oferta física de bienes. El reciente colapso de los precios, de más de 119 dólares a menos de 90 dólares, no se debió a una nueva entrega de petróleo, sino al anuncio del presidente Trump de que planea…La Marina de los Estados Unidos escolta a los petroleros a través del Estrecho de Ormuz.Este paso para garantizar las vías de navegación proporcionó una fuerte seguridad psicológica y práctica al mercado. Esto demostró que los Estados Unidos están utilizando herramientas diplomáticas y militares para enfrentar el impacto físico causado por esta situación. En este contexto, una declaración pública del SPR sería un instrumento insuficiente para transmitir esa seguridad. Por el contrario, la presencia de buques navales o las declaraciones coordinadas del G7 podrían transmitir una señal más inmediata y creíble sobre la estabilidad en el suministro.
La magnitud del desastre también representa una clara falta de correspondencia entre las necesidades reales y los recursos disponibles. La escasez de recursos en el Medio Oriente es enorme. Goldman Sachs señaló que las cantidades de petróleo que fluyen a través del Estrecho de Ormuz han disminuido drásticamente.El 10% de los niveles normales.El impacto fue 17 veces mayor que el que sufrió la producción de Rusia en el año 2022. Esa bloqueo representa una pérdida de aproximadamente 20 millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo desde esa región. Una reserva de 415 millones de barriles podría servir como un respaldo temporal, pero no sería suficiente para compensar tal déficit. La reserva de 415 millones de barriles es una opción estratégica, pero no constituye una solución adecuada para un shocks del tipo que se está viviendo ahora.
En resumen, las limitaciones del SPR son múltiples. Está operativamente agotado, y es difícil para él reponer sus recursos financieros. Además, su impacto físico es insignificante en comparación con el shock que representa la situación actual del mercado. Por ahora, el mercado busca soluciones a través de medidas políticas, como escoltas navales y presión diplomática, para gestionar la crisis, y no a través de la venta de reservas.
Catalizadores y lo que hay que observar
El camino hacia una venta creíble de SPR depende del equilibrio entre el impacto físico del conflicto y la respuesta del mercado a las políticas aplicadas. Por ahora, la posición de la administración es clara, pero las condiciones que podrían cambiarla son específicas y medibles.
El catalizador más directo es un aumento continuo en los precios. Goldman Sachs ha advertido que, si no se toman medidas, los precios podrían superar los 100 dólares por barril en pocos días, y llegar a los 150 dólares para finales del mes. La volatilidad reciente del mercado demuestra que este nivel de precios es crítico. Si los precios se mantienen o suben por encima de los 100 dólares, la presión política para tomar medidas se intensificará. El indicador clave a observar no es solo el nivel de precios, sino también la cantidad de petróleo que realmente está bloqueado. La circulación por el Estrecho de Ormuz actualmente está en un nivel muy bajo.El 10% de los niveles normales.Un choque 17 veces mayor que el que experimentó Rusia en el año 2022. Cualquier reducción adicional o bloqueo prolongado agravaría la escasez de recursos físicos, lo que haría que el “búfer” del SPR sea aún más importante.
Otro factor crítico es si otros productores pueden cubrir la brecha en la producción. El bloqueo actual impide que se exporten aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo. Si los principales productores no pertenecientes a OPEP+, como Brasil o Guyana, aumentan su producción, tal como se prevé, o si Rusia encuentra rutas alternativas para las exportaciones, la sobreoferta global podría absorber este impacto negativo. Por el contrario, si estos aumentos en la producción no se logran, el déficit aumentará, lo que hará que sea necesario utilizar reservas coordinadas para compensar esta situación.
Por último, es necesario supervisar la situación del inventario. Las proyecciones del mercado indican que se continuará con el acopio de existencias. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos también prevé lo mismo.Los precios del petróleo crudo en el mundo han caído a los 58 dólares por barril en el año 2026.A medida que aumentan las acciones a nivel mundial, si los inventarios continúan aumentando, a pesar del conflicto, eso indicaría que la escasez física aún no se está traduciendo en un mercado desfavorable. Esto reduciría la urgencia de realizar ventas para cubrir esos inventarios. Además, esto podría indicar una disminución en la demanda, lo cual podría socavar la lógica económica que justifica la intervención.
En resumen, el SPR sigue siendo una opción estratégica, pero no una solución inmediata. El mercado actualmente espera que los esfuerzos diplomáticos y militares para garantizar las vías de navegación fracasen. Si esos esfuerzos fallan y los precios aumentan, la credibilidad del SPR como opción viable también aumentará. Por ahora, los indicadores clave son el nivel de precios, la cantidad real de exportaciones bloqueadas y la trayectoria de los inventarios mundiales.



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