Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El caso de inversión de SpaceX y Tesla en el proyecto Robotaxi no se trata de obtener beneficios en el presente. Se trata más bien de apostar por la infraestructura fundamental que permitirá el desarrollo del próximo paradigma tecnológico. Ambas empresas están construyendo las bases para un mundo en el que los datos, la movilidad y la conectividad ya no estén limitados por factores geográficos o limitaciones físicas.
Cathie Wood considera que el potencial de SpaceX es el mejor ejemplo de una empresa que puede convertirse en la primera compañía con un valor de mil millones de dólares. Según ella, este objetivo ya está al alcance de SpaceX, ya que en su última ronda de financiación, su valor se estimó en 800 mil millones de dólares. El catalizador para esto es el concepto emergente de…
Esto no es ciencia ficción; se trata de una respuesta directa a los obstáculos físicos y políticos que enfrentan los centros de datos basados en tierra. Al superar esos obstáculos, SpaceX podría establecer una nueva capa de capacidad computacional y conectividad, creando así un nuevo mercado para sus servicios de lanzamiento y redes satelitales.Para Tesla, el cambio de paradigma es más inmediato y está impulsado por el software. Su situación actual…
Se trata del prototipo de un modelo de ingresos recurrentes. Este cambio, que pasa de vender hardware a operar una flota de vehículos autónomos, representa un cambio fundamental en la economía del sector automotriz. El mercado comienza a valorar esta transición. Wood señala que el foco se está dirigiendo hacia el modelo de ingresos recurrentes de Robotaxis, lo cual podría mejorar significativamente las márgenes de ganancia. El objetivo es lograr una economía basada en servicios de software, con márgenes que podrían alcanzar el 70% al 80%.El modelo de ARK Invest resuelve esta tesis. Proyecta que las acciones de Tesla podrían alcanzar los 2,600 dólares para el año 2029. Esta valoración supone que el servicio de taxis autónomos contribuye con el 90% del valor empresarial de la compañía. Esto no es una predicción basada en las ventas actuales de automóviles. Se trata más bien de una proyección de adopción exponencial; la infraestructura de movilidad autónoma abre nuevas oportunidades comerciales con altos márgenes de ganancia. En resumen, ambas iniciativas se basan en el crecimiento exponencial en un nuevo paradigma. SpaceX está desarrollando la capa de procesamiento basada en el espacio, mientras que Tesla está desarrollando la capa de movilidad autónoma. Las valoraciones actuales de ambas compañías dependen de la tasa de adopción de estos sistemas fundamentales.
Las recientes acciones de ARK Invest son un ejemplo perfecto de cómo asignar capital de manera eficiente, en línea con la curva exponencial S. El peso del portafolio de la empresa en Tesla es casi…
Con un valor de mercado de 1.500 millones de dólares, esta inversión representa una clara muestra de confianza en la teoría de los Robotaxis. No se trata de una apuesta especulativa; es una apuesta estratégica en favor del cambio de paradigma desde una economía basada en el hardware hacia una economía basada en el software. El rango amplio de este modelo –desde una situación desfavorable de 2,000 dólares hasta una situación favorable de 3,100 dólares– refleja la alta incertidumbre que existe en las fases iniciales de adopción. Sin embargo, la magnitud de esta inversión indica que ARK ve el potencial de una adopción exponencial que pueda superar las limitaciones actuales en las fases piloto.
La reciente adquisición de Kodiak AI por parte de la empresa representa una expansión estratégica más allá del prototipo de Robotaxi para pasajeros. Al adquirir las acciones de la empresa justo después de su debut en la bolsa de valores Nasdaq, ARK está ampliando su apuesta en el sector de la movilidad autónoma para el transporte de cargas. Se trata de un movimiento calculado, ya que Kodiak se enfoca en el uso de vehículos autónomos en el transporte de cargas, un mercado que podría adoptar esta tecnología más rápidamente y de manera más predecible que el sector de los servicios de transporte para pasajeros. Parece que ARK busca aprovechar al máximo la infraestructura de la movilidad autónoma, de modo que esta pueda ser utilizada de manera más directa en la logística y en las cadenas de suministro.
Esta asignación de capital revela una estrategia disciplinada y basada en el uso de catalizadores. La transparencia radical de ARK, que publica las transacciones diarias, permite que sus seguidores puedan seguir los movimientos del mercado en tiempo real, lo que aumenta el impacto de sus acciones en el mercado. La empresa no solo detiene activamente las inversiones; también reasigna activamente las inversiones, eliminando aquellos activos que no son rentables, como Kratos y Roblox, a pesar de sus fuertes valoraciones. En un mundo donde las curvas de adopción son lo más importante, las acciones de ARK muestran que su portafolio se centra en los aspectos fundamentales de la próxima era tecnológica, desde el procesamiento de datos en el espacio hasta el transporte autónomo. En resumen, ARK apuesta a que el crecimiento exponencial de estos sistemas fundamentales eventualmente validará sus inversiones de alta confianza y alta concentración.
La posible salida a bolsa de SpaceX es el claro catalizador a corto plazo para la implementación de la “tesis exponencial” de la empresa. El plan, según se informa, es audaz: una salida al mercado público con un objetivo claro…
Y con el objetivo de obtener más de 30 mil millones de dólares. Si se lleva a cabo, esta será la mayor oferta pública de capitalización bursátil de todos los tiempos. Se trataría de un paso monumental hacia el objetivo de alcanzar una capitalización de miles de millones de dólares, algo que Cathie Wood ya había predicho desde hace tiempo.Sin embargo, el momento exacto de la lanzamiento es algo muy incierto. Según los informes, la empresa planea lanzar su producto a finales del próximo año. Pero este plazo es muy limitado y depende de las condiciones del mercado. El evento podría posponerse hasta el año 2027, dependiendo de la situación del mercado y del interés de los inversores en este tipo de ofertas públicas. Este retraso representa un riesgo importante. Esto significa que la valoración de la empresa será evaluada en un contexto de mercado que podría no ser tan favorable como el actual, donde el índice S&P 500 ha logrado tres años consecutivos de ganancias.
La escala de la oferta destaca la ambición de esta empresa. Recaer más de 30 mil millones de dólares representaría una enorme inyección de capital para financiar la siguiente fase de desarrollo de infraestructuras. Esto incluye el desarrollo de centros de datos basados en tecnologías de inteligencia artificial en el espacio, así como la implementación a gran escala del vehículo Starship. Para los inversores, la oferta pública de acciones representa una oportunidad única para invertir en una empresa que ya es rentable: se estima que tendrá ganancias operativas de 4.5 mil millones de dólares en el año 2024. Además, los inversores podrán tener acceso a sus proyectos relacionados con el espacio. El aumento de la valoración, desde aproximadamente 800 mil millones de dólares en la oferta reciente, hasta 1.5 billones de dólares, sería una apuesta importante en favor de la adopción de su tecnología de computación basada en el espacio.
En resumen, la salida a bolsa de SpaceX es un evento de alto riesgo y gran recompensa. Podría validar la eficacia de la infraestructura de la empresa y proporcionar el capital necesario para acelerar su crecimiento. Pero el éxito no está garantizado. El posible retraso hasta el año 2027 destaca la vulnerabilidad de este tipo de inversión ante las fluctuaciones del mercado. Por ahora, la salida a bolsa sigue siendo un factor importante, pero su impacto dependerá de la capacidad de la empresa para manejar los mercados públicos en el momento adecuado.
El servicio de Robotaxi de Tesla ya está en funcionamiento. Sin embargo, su estado actual es un ejemplo perfecto de cómo se adopta esta tecnología en las primeras etapas. La empresa ya ha comenzado a ofrecer este servicio en Austin, avanzando hacia una mayor accesibilidad para todos los usuarios. Pero, como se mencionó anteriormente, hasta ahora el servicio sigue siendo algo experimental y solo disponible para ciertos grupos de personas. Esta es la primera fase importante: una prueba controlada de la tecnología, sus operaciones y el marco regulatorio en un único entorno urbano. El paso de un negocio basado en hardware a un servicio basado en software representa un cambio fundamental que podría transformar la economía del sector automotriz. Este piloto es, precisamente, una prueba clave de este concepto.
Las implicaciones financieras de ese cambio son significativas. El mercado ya está comenzando a valorar esta transición. Cathie Wood ha sostenido desde hace tiempo que Robotaxis transformará la economía del sector automotriz en un modelo de ingresos basado en servicios de software. Actualmente, el mercado está enfocándose en este modelo de ingresos recurrentes. Este es el punto clave: la actividad actual del negocio de vehículos opera con márgenes muy bajos, y está expuesta a ciclos económicos y competencia. En cambio, una red de Robotaxis exitosa generaría ingresos basados en suscripciones, a partir de una flota de vehículos autónomos. El modelo de ARK supone que este cambio hará de Robotaxis la fuente dominante de valor, contribuyendo con el 90% del valor empresarial de Tesla para el año 2030. El objetivo es lograr una economía basada en servicios de software, con márgenes que podrían alcanzar el 70% o el 80%.
Esto crea un camino claro desde el piloto hasta la implementación del modelo en la práctica. La implementación en Austin se centra en la recopilación de datos, el perfeccionamiento de la tecnología AI y el desarrollo de las capacidades operativas del sistema. El siguiente paso es expandir esta solución a otras ciudades, lo que permitirá probar la capacidad de replicación del modelo. La validación definitiva se dará cuando cambie la forma en que se valora la empresa. En este momento, Tesla cotiza en bolsa según un indicador relacionado con sus ventas de automóviles. A medida que el servicio Robotaxi gane popularidad y demuestre su potencial para generar ingresos recurrentes, la atención del mercado y su valoración cambiarán. El valor de la empresa podría calcularse en función de la tasa de adopción de su tecnología de movilidad autónoma, no solo según el número de automóviles vendidos. Para los inversores, este piloto es solo el comienzo de una curva de adopción exponencialmente rápida.
Las inversiones exponenciales en infraestructura que realizan SpaceX y Tesla dependen de algunos factores clave. Además, existen grandes riesgos de ejecución en este proceso. Para los inversores, el camino a seguir es claro: es necesario monitorear los hitos específicos que permitirán validar la teoría de adopción de la curva S.
Para SpaceX, el principal catalizador es el anuncio oficial de la oferta pública inicial y su momento adecuado para llevarse a cabo. Se informa que la empresa tiene como objetivo…
Y un lanzamiento oficial para finales del próximo año, aunque el plazo es bastante restringido y el evento podría posponerse hasta el año 2027. La fecha oficial de lanzamiento será una prueba importante del interés del mercado público por este cambio tecnológico. Lo más importante es que los inversores deben seguir de cerca los avances en la infraestructura necesaria para este proyecto. El plan de la empresa para desarrollar centros de datos de IA en el espacio es fundamental para su tesis de crear algo que valga miles de millones de dólares. El desarrollo de esta capa de poder computacional, que utilizará satélites modificados de Starlink, representa la próxima frontera en el ámbito de las comunicaciones. Cualquier información concreta sobre este proyecto indicará si la empresa está logrando construir las bases necesarias para una nueva capa tecnológica.Para Tesla, el catalizador para el desarrollo de su servicio de Robotaxi es la expansión y escalado de este servicio. La empresa ya ha comenzado a operar su servicio de Robotaxi en Austin, pero su área de intervención sigue siendo limitada y está disponible únicamente para aquellos que lo soliciten. El próximo hito importante será…
Esto permitirá probar la capacidad de replicación del modelo y su escalabilidad operativa. Al mismo tiempo, los inversores deben estar atentos a cualquier actualización relacionada con la implementación del software de conducción autónoma. La viabilidad del servicio depende de las capacidades de la inteligencia artificial utilizada. El enfoque del mercado ya se está orientando hacia este modelo de ingresos recurrentes, como señala Cathie Wood. Esto significa que el ritmo de expansión será un indicador directo de la aceleración en la adopción de este modelo.El riesgo más importante para ambas empresas es el alto nivel de exigencia en cuanto a la ejecución de sus proyectos. Ambas compañías necesitan inversiones de capital masivas y sostenidas para construir su infraestructura. SpaceX debe financiar el desarrollo de su Starship y los centros de datos espaciales. Por su parte, Tesla necesita expandir su flota de vehículos autónomos. Este capital debe ser utilizado de manera eficiente; cualquier error en la fase inicial podría ralentizar el crecimiento exponencial de las empresas. Además, la aprobación regulatoria es un factor crucial. Tanto la comercialización de servicios espaciales como la implementación generalizada de vehículos autónomos son áreas que están muy reguladas. Superar estas regulaciones será un punto de conflicto importante. En resumen, la teoría del crecimiento exponencial no está garantizada. Depende de una ejecución impecable, de continuas inversiones de capital y de condiciones regulatorias favorables.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios