El “Gambito de semiconductores” de Corea del Sur: Cómo enfrentar las amenazas de aranceles estadounidenses y realinear las estrategias militares

Generado por agente de IACyrus ColeRevisado porCarina Rivas
lunes, 19 de enero de 2026, 1:21 am ET4 min de lectura
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El contexto estratégico de la industria de semiconductores de Corea del Sur se caracteriza por una serie de negociaciones detalladas y situaciones en las que los términos pueden cambiar de repente. El año pasado, Seúl logró un acuerdo conjunto con Estados Unidos, en el cual se estableció un principio fundamental: Corea del Sur no enfrentaría condiciones arancelarias peores que las de sus principales competidores en el sector de los chips importados. Este acuerdo proporcionó una base clara para las negociaciones, permitiendo que Seúl lograra obtener condiciones favorables, mientras que Estados Unidos intentaba imponer aranceles a los chips avanzados relacionados con la inteligencia artificial. El ministro de Comercio de Corea del Sur describió esta medida como algo que tendría “un impacto limitado” en los principales fabricantes de chips de ese país en ese momento.

Ese cálculo ha sido completamente alterado. La administración de Trump ha indicado una nueva y severa escalada en la situación. El secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, afirmó que los productores de chips de memoria que no inviertan en la fabricación en Estados Unidos podrían enfrentar problemas graves.Tarifa del 100%Se trata de una amenaza directa y sin precedentes para los negocios principales de Samsung y SK Hynix, que son uno de los mayores fabricantes de memoria DRAM del mundo. La política, presentada como una estrategia industrial, plantea una elección difícil: o pagar aranceles excesivamente altos, o construir instalaciones de producción en Estados Unidos.

La nueva amenaza obliga a una recalibración estratégica. Aunque el acuerdo comercial existente constituye una base para las negociaciones, no protege a Corea del Sur de esta situación tan delicada. Estados Unidos ahora apunta directamente al segmento de la cadena de suministro de semiconductores en el que Corea del Sur tiene una participación dominante en el mercado mundial. Utilizan la promesa de reducir los aranceles como herramienta para obtener compromisos más profundos en favor de las inversiones nacionales. El acuerdo del año pasado proporcionó alguna protección contra los aranceles generales; sin embargo, los nuevos “aranceles de memoria” son un ataque dirigido directamente al punto más débil de esa protección.

Evaluación del impacto directo y estratégico en los actores clave

La amenaza relacionada con los aranceles no es una política abstracta y lejana; se trata de un riesgo financiero directo e inmediato para los principales fabricantes de chips de memoria del mundo. Los resultados de Samsung en el tercer trimestre de 2025 demostraron que…Aumento de las ventas de memoria y mejora de los márgenes de las empresas fabricantes de chips.El segmento en cuestión destaca la importancia de mantener una posición firme frente a los riesgos relacionados con las tarifas y los suministros. Sin embargo, la propia dirección de la empresa ha señalado que estos riesgos representan un obstáculo importante. La amenaza de una tarifa del 100%”, según lo expresó el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, plantea una decisión difícil para Samsung y SK Hynix: o pagar aranceles excesivamente altos, o comprometerse a producir en el mercado interno de Estados Unidos, lo cual resultaría muy costoso.

Se trata de una herramienta estratégica de gran importancia. Micron, el único importante fabricante de DRAM que tiene una presencia clara en Estados Unidos, sigue este camino. Los demás están siendo obligados a considerar un camino que no solo es costoso, sino que además está relacionado con aspectos geopolíticos. Para Samsung, que ha anunciado sus compromisos en materia de semiconductores, esto puede ser un problema.No tengo intención de construir una fábrica de memoria por ahora.La decisión es particularmente crítica. El crecimiento reciente de la empresa se debe precisamente a la demanda de memoria que está impulsada por la inteligencia artificial. Estados Unidos ahora intenta aprovechar esa oportunidad. La amenaza de aranceles impone una costosa reconfiguración geográfica para poder mantener el acceso al mercado.

En resumen, se trata de un aumento significativo en el riesgo soberano y en la complejidad de la cadena de suministro. Estados Unidos ya no es simplemente un cliente; es un regulador con el poder de imponer un impuesto del 100% sobre una línea de productos clave. Esto obliga a replantear fundamentalmente la estrategia de fabricación a nivel mundial. La alternativa para desarrollar productos en América es asumir un costo enorme, lo cual probablemente erosionaría la rentabilidad que Samsung acaba de anunciar. Ahora, la lógica financiera a nivel mundial se enfrenta al imperativo político de mantener la resiliencia de la cadena de suministro. El gobierno de Estados Unidos tiene las cartas en la mano.

La eficiencia en las negociaciones y el camino hacia una posición geopolítica privilegiada

La posición de negociación inmediata de Corea del Sur es de evitación de responsabilidades. El ministro de Comercio afirmó que las nuevas tarifas tendrán un efecto…Impacto limitadoLa actividad de los fabricantes de chips nacionales no es más que una estrategia de apertura, pero no una garantía. Esta actividad presenta la amenaza como algo manejable, ganando tiempo para las negociaciones, mientras que el gobierno de EE. UU. tiene el poder de imponer un impuesto del 100%. Sin embargo, el verdadero poder real proviene de la política industrial que EE. UU. está implementando.

El precedente establecido por el acuerdo con Taiwán es crucial. Ese acuerdo otorgó…Rebajas arancelarias basadas en cuotas para las empresas que se comprometan a invertir en la fabricación en Estados Unidos.Corea del Sur ahora cuenta con un modelo claro para las negociaciones: cumplir o superar los compromisos de inversión necesarios para obtener condiciones favorables para Taiwán. Esto le da a Seúl la posibilidad de buscar exenciones, implementación gradual o alguna otra forma de alivio. Estados Unidos utiliza la promesa de evitar aranceles como una forma de incentivar las inversiones. Corea del Sur puede argumentar que ya es una importante inversora en este país. El país ha comprometido…350 mil millones de dólares en inversiones en Estados Unidos.A través de diferentes sectores, esta empresa posee una enorme influencia económica, lo que le permite mejorar su posición en el mercado. La reciente reducción de las tarifas generales aplicables a las importaciones coreanas al 15% demuestra que Washington está dispuesta a ajustar las condiciones comerciales para sus socios estratégicos.

La recompensa potencial es un “premio geopolítico”. Al lograr un acuerdo que evite las tarifas arancelarias del 100%, Corea del Sur podría obtener condiciones favorables que protejan su cuota de mercado y sus márgenes de beneficio. Esto permitiría a sus fabricantes de chips mantener su ventaja en el mercado mundial, al mismo tiempo que enfrentan la resistencia del ecosistema de suministro estadounidense. Sin embargo, la alternativa es muy grave: si no se logra llegar a un acuerdo, Samsung y SK Hynix tendrán que soportar costos exorbitantes o asumir la enorme carga de construir fábricas de memoria en Estados Unidos, sin garantías de acceso al mercado. El riesgo no se limita a los altos costos, sino también a la posibilidad de perder su posición competitiva frente a Micron, que ya cuenta con una base de producción nacional. El premio geopolítico es real, pero se trata de algo que debe negociarse, no asumirse de forma automática.

Catalizadores, escenarios y lo que hay que vigilar

La tesis de inversión para los gigantes del sector de semiconductores de Corea del Sur depende ahora de unos pocos acontecimientos críticos en el corto plazo. Las semanas venideras pondrán a prueba si la diplomacia puede evitar un shock arancelario costoso, o si la industria tendrá que enfrentarse a un cambio geográfico disruptivo y costoso.

El primer factor importante que contribuye a esto es el resultado de las negociaciones formales entre Corea del Sur y Washington. Seúl ha dejado claro su intención de buscar…Trato preferencial para sus exportaciones de semiconductores.Se está siguiendo el anuncio de las tarifas de los EE. UU. Los Estados Unidos han presentado esto como una negociación, donde el presidente Trump ha pospuesto la aplicación de las tarifas sobre los chips fabricados en el extranjero, mientras que los funcionarios…Se pide a Lutnick y al representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, que negocien.La clave será si Seúl puede aprovechar sus 350 mil millones de dólares en inversiones en Estados Unidos, así como su acuerdo comercial existente, para obtener una exención o un trato más favorable que el arancel del 100%. Si se logra un acuerdo exitoso, se asegurará ese beneficio geopolítico mencionado anteriormente. Pero si no se logra, se dejará pasar la oportunidad.

El segundo catalizador es cualquier anuncio concreto por parte de Samsung o SK Hynix sobre sus planes de producción en Estados Unidos. La amenaza de aplicación de aranceles del 100% representa una elección binaria: o pagar los impuestos o fabricar en América. Aunque ambas empresas han hecho compromisos relacionados con la producción de semiconductores…Samsung aún no tiene intención de construir una fábrica de memoria.La reciente inversión de 4 mil millones de dólares que ha realizado SK Hynix en Indiana se refiere a proyectos relacionados con envases y I+D, no a la producción de memoria DRAM. El mercado estará atento a cualquier cambio en los gastos de capital o a un anuncio oficial sobre la construcción de una fábrica de memoria en Estados Unidos. Tal medida sería una señal de aceptación de la nueva realidad y representaría un gran desembolso de capital. Pero también sería el camino más directo para evitar las tarifas arancelarias.

El tercer escenario, y el más disruptivo de todos, es el caso en el que Estados Unidos continúe aplicando las tarifas arancelarias del 100%. Esto representaría un severo choque político, lo que obligaría a realizar reformas complejas y costosas en la cadena de suministro. Además, esto afectaría directamente la demanda de memoria impulsada por la inteligencia artificial, que ha sido un factor clave para el crecimiento reciente de la industria. El riesgo no se limita a los altos costos, sino también a una competencia intensiva por obtener recursos en Estados Unidos, frente a empresas nacionales como Micron. Este escenario probablemente causaría un reajuste en toda la trayectoria de crecimiento y rentabilidad de la industria.

Para los inversores, la situación es clara. Las próximas semanas de negociaciones serán el momento más importante. Es importante estar atentos a cualquier declaración oficial hecha por Seúl o Washington. Además, es necesario observar si las empresas cambian su retórica o sus planes de asignación de capital. En resumen, el “premio” geopolítico no está garantizado; se trata de algo que debe ganarse a través de negociaciones. La alternativa sería imponer aranceles que podrían cambiar fundamentalmente las condiciones económicas de las mayores fabricantes de chips de memoria del mundo.

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