Sony’s Music Rights Play: Una apuesta estratégica en favor de la IA y del valor de los catálogos musicales
El plan de Sony Music está cambiando. Ya no se conforma con ser simplemente un administrador pasivo de su vasto catálogo musical. La empresa se posiciona ahora como el verdadero guardián y facilitador de la era de la inteligencia artificial. Se trata de un giro estratégico deliberado, basado en dos objetivos principales: proteger diligentemente su propiedad intelectual y generar nuevos valores a través del licenciamiento de dichos derechos, dentro de condiciones éticas claramente definidas.
La escala de las medidas legales que se han tomado demuestra la gravedad de este cambio. Sony Music ha notificado oficialmente…Más de 700 empresas de inteligencia artificial generativa y plataformas de transmisión de contenido.Es imposible entrenar modelos de aprendizaje sobre el contenido de este sitio web sin contar con una licencia adecuada. No se trata de una advertencia vaga; se trata de una campaña cuyo objetivo es imponer un control sobre cómo se utiliza la música en este sitio web. Esto constituye una amenaza directa contra las normas de la industria relacionadas con el uso no autorizado de datos. La lógica detrás de esto es clara:Deepfakes y réplicas digitales de la realidadYa se han producido numerosas ejecuciones de las pistas falsas, y la empresa ha solicitado que se eliminen más de 75,000 de ellas, en beneficio de sus artistas más importantes. Esta medida de control constituye la primera línea de defensa para proteger tanto a los artistas como a los intereses comerciales de la empresa.
Sin embargo, Sony está pasando de la defensa hacia la creación de una nueva arquitectura de licencias. Su acuerdo histórico con…Compañía de tecnología musical: KLAY VisionEs un modelo a seguir para este nuevo sistema. Al licenciar su catálogo a una plataforma que utiliza música licenciada exclusivamente para entrenar su modelo de inteligencia artificial, Sony está estableciendo un marco para el desarrollo ético de la IA. Esta alianza demuestra que las herramientas de IA pueden mejorar las experiencias de los fans y la creatividad humana, siempre y cuando se basen en un marco de compensación adecuada y gestión de derechos.
Este movimiento forma parte de una coalición más amplia cuyo objetivo es institucionalizar ese marco. Sony Music se ha unido a esta coalición.La campaña “Robar no es innovación”Se trata de un esfuerzo conjunto entre artistas y creadores, con el objetivo de presionar al Congreso y a las empresas que trabajan con tecnologías de IA para que respeten la ley de derechos de autor. El principio central de esta campaña es que el uso de obras creativas sin su consentimiento constituye un robo. Este enfoque se enriquece directamente con los intereses comerciales de Sony. Se trata, en definitiva, de una alineación estratégica entre los aspectos legales, éticos y comerciales.
En resumen, se trata de una tesis en proceso de desarrollo. Al combinar la aplicación agresiva de las leyes con alianzas proactivas y la creación de coaliciones, Sony Music está transformando su catálogo musical de un recurso estático en una fuente dinámica y licenciable para la economía de la inteligencia artificial. Están apostando a que el valor de su música se pueda aprovechar no solo a través de las ventas tradicionales, sino también a través de los honorarios pagados para capacitar a la próxima generación de herramientas de inteligencia artificial.
Motor financiero: Resiliencia y el hito de los 3 mil millones de dólares
El giro estratégico hacia la inteligencia artificial no es una apuesta basada en suposiciones; se trata de un movimiento calculado, financiado por las actividades principales de la empresa. El motor financiero de Sony Music funciona a todo lo largo, generando ingresos significativos y con márgenes altos, lo cual es necesario para poder financiar sus nuevas iniciativas ambiciosas.
Los números son históricos. En los tres meses hasta finales de diciembre de 2025, las operaciones relacionadas con la música y la publicación de la empresa generaron un total de…3.01 mil millones de dólares en ingresosEsto marcó el primer momento en que el total superó los 3 mil millones de dólares, lo cual representa un resultado muy positivo.Crecimiento del 13% en comparación con el año anterior.Ese crecimiento no es algo único; es el resultado de una demanda resistente y diversificada. Los ingresos por streaming continúan aumentando, mientras que el segmento de entretenimiento en vivo, que incluye conciertos y productos relacionados con ese sector, ha demostrado ser muy sólido, lo cual constituye un importante respaldo frente a las fluctuaciones económicas generales.
Esta fortaleza financiera se está utilizando de manera estratégica. Un ejemplo clásico es la alianza que existe entre la empresa y Spotify. Los dos gigantes han ampliado su acuerdo global, el cual ahora incluye nuevas oportunidades.Acuerdo de licencia directa en los Estados Unidos para Sony Music Publishing.Esta medida tiene como objetivo asegurar que los compositores participen más directamente en el crecimiento del streaming. Este cambio se alinea con la tendencia general de la industria, que consiste en obtener mejores estructuras de regalías. Además, esto garantiza un flujo de ingresos estable y de alta calidad para el departamento de publicación de Sony, fortaleciendo así su base financiera.
La conclusión es clara: los 3.010 millones de dólares no son simplemente una cifra importante, sino la prueba concreta de un modelo de negocio que está creciendo y adaptándose constantemente. Este crecimiento constante proporciona el capital y la credibilidad necesarios para llevar a cabo proyectos de gran envergadura, como la licenciación de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial. Esto convierte a Sony Music en una empresa capaz de transformar sus derechos de autor en una herramienta económica para construir el futuro, donde el valor de su catálogo puede ser monetizado de maneras completamente nuevas.
El panorama de la monetización basada en la inteligencia artificial: modelos cerrados vs. modelos abiertos
La batalla estratégica por la música generada por la IA se convierte ahora en un conflicto de modelos de negocio. En su esencia, se trata de una disputa fundamental sobre el control: ¿debemos crear entornos cerrados que confinen a los usuarios, o preferir establecer ecosistemas abiertos que prioricen el acceso más amplio y los derechos de los creadores? El enfoque de Sony Music representa una distinción deliberada con respecto a los caminos que siguen sus principales competidores.
Universal Music Group y Warner Music Group son las empresas que promocionan este concepto de “jardín cerrado”. Sus recientes acuerdos de licencia con plataformas de IA como Udio y Suno restringen explícitamente el descargan y la distribución de la música generada. De esta manera, la música se mantiene dentro de los límites del servicio proporcionado por estas plataformas. Como lo expresó el director digital de UMG:Se establece, mediante la IA, un componente del servicio que permite una interacción profunda con los artistas y con el contenido del mismo. Pero esto no implica que…Esta estrategia prioriza el control del ecosistema y la obtención de ingresos directos, con el objetivo de capturar valor en el punto de creación y consumo, dentro de un ciclo cerrado. Se trata de una forma defensiva de gestionar los riesgos asociados al contenido generado por la IA, al mismo tiempo que se asegura una fuente de ingresos constante para la plataforma en sí.
Por el contrario, Sony Music apuesta por una arquitectura más abierta. Sus alianzas, como la que tiene con…Compañía de tecnología musical KLAY VisionEstos servicios se basan en el principio de licenciar todo su catálogo de contenidos para que puedan utilizarse en los modelos de entrenamiento. Esto crea una plataforma en la que la experiencia de uso de la IA se ve mejorada gracias a la música licenciada. Sin embargo, el resultado final no está restringido de alguna manera. Las negociaciones de licencia directas realizadas por la empresa involucran a empresas importantes como…SpotifyEsto destaca aún más esta preferencia por una distribución más amplia y una integración con los servicios existentes y abiertos. Este modelo se enmarca dentro de la postura general de Sony en el ámbito regulatorio. La empresa ha adherido a esta política.La campaña “Robar no es innovación”Se presenta todo el debate como una cuestión de derechos fundamentales, donde el uso de obras creativas sin el consentimiento del autor constituye un acto de robo. Esta coalición sitúa a Sony no solo como un licenciador, sino también como un portavoz de las normas morales y legales.
Las implicaciones para los ingresos son evidentes. El jardín cercado ofrece una fuente de ingresos más predecible y centrada en la plataforma. Pero limita el potencial de distribución basada en usuarios, así como reduce el mercado total al que se puede llegar. El modelo abierto de Sony, respaldado por su enorme catálogo y sus medidas de ejercicio legal, busca lograr una escala diferente. Su objetivo es obtener ingresos no solo de la plataforma, sino también de todas las empresas de IA que deseen utilizar su música para entrenar sus sistemas. La compensación es clara: control del ecosistema frente a los máximos ingresos por licencias. Por ahora, Sony opta por esta última opción, confiando en el valor de su catálogo y en sus medidas agresivas para hacer que el modelo abierto funcione. Al final, será el mercado quien decida qué enfoque genera más valor sostenible.
Catalizadores, riesgos y el camino a seguir
La apuesta estratégica ya está en marcha. Para los inversores, el futuro depende de algunos factores críticos y riesgos que pondrán a prueba la viabilidad de la estrategia de Sony centrada en la inteligencia artificial. El principal factor a corto plazo es el lanzamiento comercial de plataformas de música basadas en la inteligencia artificial en el año 2026. Los recientes acuerdos de licencia con empresas como…SpotifyY…KLAY VisiónEstos son elementos fundamentales, pero la verdadera prueba llegará cuando estas plataformas comiencen a operar y a cobrar por el acceso a sus servicios. El éxito del modelo de arquitectura abierta de Sony –su capacidad para obtener tarifas de licencia de parte de una amplia gama de desarrolladores de inteligencia artificial– se verá validado por la cantidad de clientes que se registren y los ingresos que generen estas plataformas. La batalla en torno a las relaciones públicas con empresas como Suno, que defienden un enfoque de “estudios abiertos”, demuestra lo importante que es este proceso de entrada en el mercado. El resultado indicará si la industria se dirigirá hacia un modelo fragmentado y abierto, o si se consolidará alrededor de plataformas cerradas.
Un riesgo importante y poco valorado es la posibilidad de que surja un competidor dominante desde China. La división filosófica dentro de la industria occidental no es solo algo académico; tiene implicaciones estratégicas. Como señaló un observador de la industria,Pronto habrá un modelo proveniente de China que podrá llenar ese vacío.No se trata de una amenaza lejana. Una plataforma china de música desarrollada con inteligencia artificial, que opera bajo diferentes marcos regulatorios y de derechos de autor, podría ofrecer un servicio completamente abierto e irrestricto, algo que las empresas occidentales no pueden ofrecer legalmente. Tal competidor podría ganar una parte significativa del mercado, al atraer a aquellos usuarios que buscan la máxima libertad creativa. De este modo, podría desafiar el dominio de los modelos de licencias utilizados por Sony y sus competidores. Este riesgo geopolítico añade un elemento de incertidumbre a toda la situación comercial.
Mirando más allá, el factor que impulsa el valor a largo plazo es la alianza estratégica con GIC para adquirir y desarrollar catálogos musicales de gran calidad. Este nuevo instrumento de capital, anunciado en enero, combina…El capital a largo plazo de GICCon la experiencia operativa de Sony, se puede crear una base de activos potentes y optimizados para el uso de IA. El objetivo es adquirir catálogos de alta calidad y potenciar su valor, creando así un portafolio que no solo contenga contenidos exitosos, sino que también sea ideal para el entrenamiento de modelos de IA de próxima generación. Esta alianza respeta directamente la tesis de Sony: un catálogo más grande y valioso significa una mayor capacidad de negociación en materia de licencias, además de contar con una cantidad mayor de contenido para fomentar la innovación en el área de la IA. Esto convierte al catálogo de algo más que una simple fuente de royalties; se trata de una inversión dinámica y orientada al crecimiento.
En resumen, se trata de un plan a largo plazo. El éxito depende de cómo se maneje el lanzamiento inmediato de las plataformas de inteligencia artificial, de cómo se controle la competencia disruptiva proveniente de fuentes externas a la esfera regulatoria occidental, y de cómo se implemente la visión a largo plazo de crear un catálogo de productos de alta calidad. Por ahora, Sony apuesta por su combinación de enfoque agresivo en la aplicación de derechos legales, alianzas de licencias abiertas y capital estratégico, con el fin de poder obtener la mayor parte del valor en la economía de la inteligencia artificial musical. El próximo año será el momento en que se presenten los primeros indicios claros de progreso.

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