Venta de software: diferenciar los precios excesivamente bajos de las realidades individuales de cada acción.
La reciente disminución en las cotizaciones de las acciones relacionadas con el software ha sido grave y generalizada. La reacción del mercado ante este cambio en el campo de la inteligencia artificial ha sido un enorme ajuste en la valoración de las empresas, lo que ha causado la pérdida de casi…1 billón de dólares en valor de mercado.Esto no es una corrección menor; se trata de una bajada generalizada en todo el sector, que ha llevado a varias empresas importantes a alcanzar sus mínimos anuales. La magnitud de esta situación es evidente: las acciones de Salesforce han caído aproximadamente un 43% en comparación con el año anterior, y este mes han alcanzado un nuevo mínimo en las últimas 52 semanas. El dolor de Atlassian es aún mayor: sus acciones han bajado un 76% en el último año, y también han alcanzado un nuevo mínimo anual. Otras empresas importantes como Workday, Zscaler y Snowflake también han sufrido bajadas significativas en los últimos días.
La opinión general del mercado es de profundo miedo, centrado en una sola amenaza fundamental: la posibilidad de que el modelo de licencias por asiento se vaya obsoviando. Durante dos décadas, este modelo, en el cual los ingresos aumentan con el número de usuarios, ha sido la base de operación de la industria SaaS. Ahora, los inversores están luchando con la idea de que los agentes automáticos de inteligencia artificial podrían reducir drásticamente la cantidad de empleados necesarios en las empresas. La lógica es simple: si dos agentes de inteligencia artificial pueden hacer el trabajo de veinte personas, la demanda de licencias de software podría disminuir en un 90% o más, a menos que las empresas puedan adaptar sus estructuras de precios. Esta “crisis del número de asientos” es el factor principal que genera pánico entre los inversores.
Esto plantea la pregunta central para los inversores: ¿el extremo pesimismo del mercado ya está incluyendo en los precios un escenario de peor rendimiento? La magnitud de las caídas, junto con la amenaza existencial para un modelo de negocio ya probado, sugieren que la opinión general se ha vuelto profundamente negativa. La caída en los precios ha sido tan amplia y profunda que parece como si se estuviera produciendo un “reset” en contra de lo que se esperaba; un movimiento que asume el peor resultado posible para todo el sector. La tesis es que, aunque la disrupción causada por la inteligencia artificial es real, la reacción del mercado podría haber descartado ya la posibilidad de que el modelo de negocio desaparezca de la noche a la mañana. Lo importante ahora es distinguir entre los temores justificados y los exagerados, buscando signos de resiliencia o adaptación dentro de cada empresa.
Análisis de la amenaza creada por la inteligencia artificial: el problema de la obsolescencia frente al exceso de gastos
El pánico reciente en el mercado ha sido causado por dos teorías contradictorias. Por un lado, la narrativa dominante es que la inteligencia artificial representa una amenaza existencial para las empresas de software. El surgimiento de herramientas como Claude Code, que permiten a personas sin conocimientos técnicos crear software, ha intensificado los temores de que toda la industria esté en peligro de quedar desprotegida. Se trata de una “crisis de irrelevancia”: si cualquiera puede desarrollar sus propias aplicaciones, ¿por qué comprar software comercial? Por otro lado, existe una opinión alternativa que considera que esta crisis está motivada por un problema más mundano, pero igualmente grave: las empresas de software están gastando demasiado en la inteligencia artificial, sin obtener suficientes beneficios. Las empresas han invertido miles de millones en el desarrollo de sus propios modelos de inteligencia artificial y en su integración en sus sistemas, pero los beneficios prometidos no se han materializado a tiempo para justificar los costos. En resumen, el mercado está castigando a las acciones de las empresas de software, ya sea porque se vuelvan irrelevantes en el futuro, o porque estén perdiendo dinero en el presente.
Las pruebas sugieren que la venta de activos es indiscriminada, lo cual contradice la teoría de que el gasto excesivo en tecnologías es el único motivo de esta caída. La baja en las valoraciones ha afectado a empresas con un amplio porte financiero y una cartera de negocios diversa, no solo a aquellas empresas de nicho. Por ejemplo, Microsoft y Oracle han experimentado caídas significativas desde sus máximos históricos: Oracle ha bajado un 55%, mientras que Microsoft ha bajado un 28%. Esta uniformidad en la caída indica que se trata de una reacción generalizada en todo el sector, y no simplemente de una corrección dirigida hacia las empresas que están mal gestionadas o sobrevaloradas. Como señaló uno de los analistas, los inversores ven “muchas empresas realmente buenas que están sufriendo daños, de manera indiscriminada”. Si el problema se limitara únicamente al gasto en tecnologías de IA, se esperaría que hubiera una diferenciación entre las empresas que se desempeñan bien y las que no. La uniformidad de la caída indica que existe un miedo más amplio en todo el sector.
Esto lleva a un punto crítico: la opinión general de los analistas no espera que las empresas se vayan a pique por completo. Se cree que, aunque la IA es una herramienta con dos caras, es poco probable que haga que las empresas de software pierdan su importancia de la noche a la mañana. Lo importante es la disminución de las tasas de crecimiento y la reducción de los multiplicadores de ganancias, no la quiebra de las empresas. Esto es crucial para evaluar si el precio actual refleja un riesgo razonable. La reacción del mercado ha sido severa, pero los modelos de negocio subyacentes, especialmente aquellos relacionados con plataformas integradas como Salesforce o empresas que construyen ecosistemas como Intuit, todavía tienen altos costos de transición y ingresos recurrentes. El riesgo es que el crecimiento disminuya y los márgenes se reduzcan, pero no que el motor principal de ingresos desaparezca. En otras palabras, la amenaza de obsolescencia puede estar sobreestimada, mientras que el impacto financiero de los gastos en IA ya está incluido en el precio de las acciones. La situación actual sugiere que el mercado ya ha descontado una parte significativa del riesgo, lo que hace que la relación riesgo/récord sea más equilibrada de lo que podría sugerir el pánico.
La valoración y la realidad en los precios
La magnitud del descenso en los precios de las acciones ha significado que las valoraciones de las empresas relacionadas con el software hayan bajado considerablemente. Ahora, las acciones de este sector se negocian a un precio mucho más bajo que hace solo seis meses. Los inversores están disminuyendo la prima que están dispuestos a pagar por el crecimiento futuro de estas empresas. Esta reducción en los precios es el resultado directo de que los analistas han reevaluado las expectativas de crecimiento, teniendo en cuenta las incertidumbres relacionadas con la inteligencia artificial. El mercado está asumiendo una perspectiva más cautelosa, lo cual, para algunos inversores, representa una posible margen de seguridad.
Tomemos Salesforce como un ejemplo específico. Las acciones de esta empresa han perdido valor.El 27% de su valor este año.La cotización de la empresa ha disminuido aproximadamente un 43% en comparación con el año anterior. Esta marcada caída hace que los precios de las acciones estén actualmente un 28% más baratos en comparación con sus niveles más altos recientes. Algunos analistas consideran que este descenso no es una señal de declive fundamental, sino más bien una oportunidad de compra. La razón es que el amplio margen de beneficios y la plataforma integrada de la empresa todavía ofrecen una ruta de crecimiento sostenible. Por lo tanto, el precio actual podría no reflejar completamente esa resiliencia de la empresa.
La opinión general entre muchos observadores del mercado es que el sector está sobrepreciado. La naturaleza indiscriminada de la caída en las acciones de empresas como Microsoft y Oracle, junto con las de otras empresas más especializadas, indica que el miedo del mercado ha sido excesivo. Como señaló un analista, esta reversión es sorprendente, ya que estas empresas solían considerarse “apuestas seguras”. La venta de acciones puede haber creado oportunidades para los inversores a largo plazo, quienes pueden ignorar los efectos negativos a corto plazo. Para las empresas que tienen una posición competitiva sólida y caminos claros para monetizar la tecnología de IA, las valoraciones actuales podrían representar un punto razonable para entrar al mercado, siempre y cuando los escenarios de desuso ya estén incluidos en los precios.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta
La semana que viene representa una prueba crucial para la validez de las teorías relacionadas con este sector. Los informes financieros clave de las empresas…Salesforce, Snowflake y ZscalerEstos informes proporcionarán los primeros datos concretos sobre cómo las empresas están enfrentando este cambio relacionado con la inteligencia artificial. Los inversores prestarán atención a los comentarios de los ejecutivos respecto a los gastos en tecnologías de IA, las directrices para el año en curso y cualquier indicación sobre el estado del modelo de licenciamiento por puesto. Estos informes son los factores que podrían determinar si el sector experimentará un aumento en la actividad o si se logrará separar las empresas resistentes de las vulnerables.
El riesgo principal sigue siendo que la disrupción causada por la inteligencia artificial se acelerará más rápido de lo esperado. La preocupación del mercado es que los agentes autónomos harán que los contadores de asientos humanos queden obsoletos, lo que causaría el colapso del modelo de ingresos tradicional basado en servicios SaaS. Si las reuniones informativas revelan que la adopción de herramientas de inteligencia artificial por parte de los clientes supera la capacidad de las empresas para adaptar sus modelos de precios, entonces esta situación podría confirmarse. Esto probablemente provocaría más ventas, ya que las valoraciones actuales podrían no reflejar adecuadamente un escenario en el que las tasas de crecimiento cayeran drásticamente.
Un catalizador positivo sería que la gerencia reafirmara las perspectivas de crecimiento y demostrara que la inteligencia artificial es un medio para potenciar los productos básicos de la empresa, y no un sustituto de ellos. Por ejemplo, Salesforce…AgentforceLa iniciativa que se integra con el conjunto de software existente podría considerarse como una forma de aumentar los gastos de los clientes, en lugar de reduirlos. Si las empresas pueden demostrar que la adopción de la IA conduce a un aumento del ingreso promedio por usuario o a la expansión del mercado total abordable, entonces esto desafiaría la teoría de la obsolescencia. El mercado ya incluye una gran cantidad de pesimismo en sus precios; por lo tanto, un cambio hacia una visión más equilibrada de la IA como herramienta de crecimiento podría revertir esta situación.



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