Venta de software: una perspectiva histórica sobre los temores relacionados con la disrupción causada por la inteligencia artificial.
La caída del sector de software ha alcanzado proporciones típicas de una “caída en picada”. La semana pasada, la industria entró oficialmente en un mercado bajista. El índice iShares Expanded Tech-Software ETF ha disminuido significativamente.El 27% de esa cantidad se corresponde con el pico alcanzado en septiembre de 2025.El dolor ha sido terrible y generalizado. El valor total del sector mercado se ha reducido en una cantidad asombrosa: 1 billón de dólares este año. En medio de todo ese desastre, los vendedores a corto plazo han logrado obtener beneficios.Un beneficio de 24 mil millones en papel.Apostando contra un espacio que consideran adecuado para su venta indiscriminada.
El último catalizador fue una nueva ola de pánico causada por la nueva herramienta de IA desarrollada por Anthropic. Esta herramienta puede manejar tareas administrativas en el sector legal. Esta noticia no solo afectó a aquellos actores del sector que operaban en áreas específicas, sino que también desencadenó una mayor caída en los precios de las acciones de las empresas que ofrecían servicios de automatización básicos. El patrón es estructural: los fondos de cobertura se han concentrado en tomar posiciones cortas contra las empresas más expuestas a los efectos negativos de la tecnología de IA. En resumen, el sector se ha convertido en un objetivo ideal para inversiones de tipo “momentum-driven”.
La situación actual es similar a las bajadas de precios que ocurrieron en el pasado, cuando el miedo a la obsolescencia tecnológica se combinó con una reducción extrema en los valores de las acciones. Los precios de las acciones relacionadas con software han disminuido significativamente, y las empresas que han tenido los peores resultados han perdido más del 50% de su valor inicial. Por ahora, el mercado se encuentra en un estado de “culpa hasta que se demuestre lo contrario”. Incluso los resultados financieros sólidos podrían no ser suficientes para detener esta tendencia negativa, a menos que las empresas demuestren claramente cómo adaptar sus modelos de negocio.
Paralelismos históricos y comportamiento del mercado
El pánico actual se parece mucho a los cierres tecnológicos anteriores. En esos casos, el miedo a la obsolescencia alimenta una situación en la que las acciones bajan constantemente. Los fondos de inversión, conocidos por aprovechar las oportunidades durante los momentos de auge, ahora buscan esas oportunidades para comprar acciones de empresas en declive, aumentando así sus posiciones cortas contra dichas acciones.A medida que el valor de mercado total del sector colapsa.Este patrón de comportamiento, en el cual los shorts intentan exacerbar las debilidades del mercado, es una característica típica de las reacciones excesivas. Este fenómeno se ha observado en anteriores caídas del mercado tecnológico.
Un signo clave de que se trata de una perturbación más profunda es cómo se está comportando Microsoft, la empresa tradicional líder del sector. Históricamente, esta compañía ha actuado como un “stock de reversión”, es decir, los short sellers cubren sus posiciones cuando el mercado va en declive. Pero esa dinámica ya no existe ahora.La interés en Microsoft ha aumentado en un 20% este año.Los analistas señalan que ahora la empresa cotiza en bolsa como una empresa de bajo valor, impulsada por el movimiento del mercado. Las posiciones cortas aumentan constantemente, lo que contribuye a la debilidad de la empresa. Este cambio en el comportamiento de esta gran empresa tecnológica indica que el miedo ya no se refiere únicamente a la automatización en áreas específicas, sino también al valor fundamental de todo el modelo de software en su conjunto.
Es crucial destacar que la declinación se concentra en el sector de los software, y no en el sector tecnológico en general. Esta especificidad indica que se trata de un riesgo relacionado con un modelo de negocio específico, y no de una revaluación generalizada de todo el sector tecnológico. Como señaló S3 Partners: “Se trata de un fenómeno específico del sector de los software; el resto de la economía tecnológica no ha cambiado”. La venta de acciones es, en realidad, un ataque dirigido contra aquellos modelos de negocio vulnerables a la replicación por parte de las herramientas de IA. Esto afecta únicamente a aquellos sectores que dependen de la infraestructura cloud y del hardware para mantener la economía digital. El mercado está castigando a quienes son más vulnerables, y no al conjunto del ecosistema tecnológico.
Impacto financiero y operativo
El pánico en el mercado aún no se ha traducido en problemas reales para las empresas. A pesar de la violenta venta de activos, no hay señales de que haya una crisis de crédito en el sector. Un banquero familiarizado con este área señaló que…Las líneas de crédito rotativas aún no han sido establecidas.Es un indicador clave de que las empresas no enfrentan problemas inmediatos de liquidez. Esto sugiere que el caos actual es un fenómeno causado por factores de sentimiento, y no una crisis relacionada con los aspectos operativos de la empresa.
En la práctica, la brecha entre las opiniones del mercado público y la realidad de las empresas es bastante grande. Los ejecutivos y analistas del sector de software informan que los compradores de soluciones de software no están abandonando este mercado. Como lo describió el CEO de Box, Aaron Levie, existe una…“Disminución cognitiva”Dentro de la industria, las empresas ven el potencial de la IA para mejorar sus productos. Pero al mismo tiempo, enfrentan el temor de que la IA pueda destruir sus productos. Sin embargo, sigue existiendo una necesidad fundamental de soluciones software especializadas y confiables. Los ejecutivos de empresas como Salesforce y ServiceNow sostienen que sus productos son “capas semánticas” esenciales que la IA no puede replicar fácilmente. Además, las empresas prefieren pagar por soluciones desarrolladas por proveedores, en lugar de utilizar soluciones propuestas por ellas mismas.

La venta de estas empresas es una forma de castigar a aquellas que tienen modelos de negocio más vulnerables. Los fondos de cobertura se concentran en las empresas que ofrecen servicios básicos de automatización para clientes, servicios que pueden ser fácilmente reemplazados por nuevas herramientas de IA. Las empresas que han tenido los peores resultados este año son aquellas que operan en el área de software de oficina, gestión de documentos y sistemas de relación con clientes. Justamente, estos son los campos en los que los agentes de IA ya demuestran sus capacidades concretas. Esta presión selectiva confirma que el mercado se centra en el riesgo relacionado con los modelos de negocio. La caída del sector no es un pánico generalizado, sino más bien un ataque dirigido contra ciertas áreas específicas, donde la amenaza de disrupción es real.
Catalizadores y puntos de control
La postura del mercado, que consiste en mantenerse “culpable hasta que se demuestre su inocencia”, pronto enfrentará su primer gran desafío. El factor clave en el corto plazo es la ola de informes financieros que se publicarán próximamente. Para que esta situación no genere pánico temporal, es necesario que estos resultados confirman la brecha entre la opinión pública y la realidad de las empresas. Los ejecutivos han argumentado que las empresas todavía necesitan software especializado y respaldado por proveedores. Pero el mercado ya está considerando la posibilidad de una disrupción significativa. Si los resultados financieros son buenos y las expectativas son positivas, eso podría cambiar la narrativa. Por el contrario, cualquier indicio de presión sobre las márgenes o vacilaciones por parte de los clientes probablemente confirmaría los temores relacionados con los cambios estructurales.
Tenga en cuenta cualquier cambio en las condiciones de crédito o un aumento en el número de clientes que abandonan la empresa. Estos indicadores podrían señalar que la situación se está convirtiendo en una crisis real. Actualmente, no hay signos de presión crediticia.Líneas de crédito en circulación que aún no se han establecido.Se trata de un sistema de alerta temprana de gran importancia. Un aumento repentino en el endeudamiento indicaría que las empresas enfrentan problemas de liquidez. Este es un señal de alerta, ya que demuestra que los efectos negativos del uso de agentes de IA han superado los niveles de preocupación previstos. De manera similar, cualquier informe temprano sobre una pérdida significativa de clientes, especialmente entre las empresas que se ocupan de tareas administrativas y de gestión de documentos, sería una señal concreta de que los riesgos relacionados con la aplicación de tecnologías como la IA se están convirtiendo en realidad en el mundo empresarial.
Por último, es importante monitorear qué modelos de negocio son resilientes o, por el contrario, vulnerables en los próximos trimestres. El mercado ya está anticipando una división entre las diferentes empresas. Las pruebas indican que existe una clara diferencia entre las empresas como Salesforce y ServiceNow, que, según los ejecutivos, son fundamentales para el desarrollo de la inteligencia artificial. Estas empresas han experimentado una disminución del aproximadamente 25% este año. Por otro lado, las empresas que se dedican a la automatización básica están sufriendo pérdidas significativas. Los próximos trimestres nos mostrarán si esta es una compresión temporal de las valoraciones o si se trata de una reducción permanente de las cotizaciones de estas empresas. La resiliencia de estos modelos de negocio determinará si esta situación es un pánico generalizado en todo el sector o si se trata de una reasignación del capital en forma más focalizada.

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