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La venta masiva de acciones se debió a dos factores distintos pero poderosos. En el sector de software, el motivo fue una oleada de ansiedad competitiva. La mala calificación de Adobe como empresa líder en el sector de software afectó gravemente al sector. Poco después, Snowflake también sufrió una mala calificación, debido a la presión ejercida por gigantes tecnológicos como Amazon y Oracle, quienes intentaban vender sus propias herramientas de procesamiento de datos basadas en inteligencia artificial. La idea de que el software empresarial se estaba convirtiendo en un bien común también afectó a empresas como Salesforce, DocuSign y Asana. En el caso de las tarjetas de crédito, el motivo fue una amenaza política directa. El presidente Trump exigió que los tipos de interés de las tarjetas de crédito se mantuvieran en un 10% durante un año, a partir del 20 de enero de 2026. El mercado reaccionó rápidamente: las acciones de importantes compañías como JPMorgan, Bank of America y Citigroup cayeron significativamente. La venta masiva de acciones en ambos sectores fue tan grave que incluso afectó al mercado general; el índice Dow Jones Industrial Average perdió 400 puntos el martes.
Esta postura agrega la cuestión táctica principal: ¿están generando estas acciones oportunidades de mala calificación? La caída del precio del software parece ser una reacción clásica impulsada por narrativas en nombres con alto valor. La noticia de la reducción de calificación es real, pero la reacción del mercado a la estupefaciente propensión a la comoditización puede exagerar la amenaza a corto plazo de los modelos de negocios. La desaceleración en los créditos, mientras tanto, es una reacción impulsada por la policía. Mientras que un tope del 10% efectivamente golpearía las ganancias, los analistas han expresado su firme cuestión sobre si es probable que suceda, señalando que requeriría una Declaración de la Cámara y enfrenta considerables obstáculos legales. El desplome de 8% a 11% inmediato de los mercados en puristas como Capital One y Synchrony Financial sugiere que la probabilidad de que el tope sea efectivo en corto plazo se estima exageradamente elevado. La postura aquí es un vacío clásico que se genera en eventos donde hay riesgo en los titulares y no hay políticas que puedan ser implementadas.
Los mecanismos de la caída de valor revelan dos patrones distintos de vulnerabilidad. En el software, el dolor se concentra en los líderes del área de las nubes a los que se les ha asignado una puntuación alta donde el riesgo narrativo supera los fundamentos. Salesforce, la maquinaria del sector, cayó
after a wave of competitive anxiety. This move is a direct reaction to analyst downgrades warning that AI tools aren't boosting sales as hoped, a narrative that quickly spread to other names like Snowflake and DocuSign. The market's focus is on the perceived threat of commoditization from tech giants, causing a sharp repricing of growth expectations for these premium stocks.En cuanto a las tarjetas de crédito, la caída es más pronunciada y afecta especialmente a aquellos prestamistas que solo ofrecen servicios relacionados con tarjetas de crédito.
El lunes, otros importantes prestamistas como American Express y Citigroup también tuvieron sus acciones bajas. Esto refleja un pánico político total, ya que el mercado ya ha tomado en consideración la amenaza inmediata de un límite del 10% en las tasas de interés propuesto por el presidente. La gravedad de esta medida indica que los inversores consideran que se trata de un evento inminente y realizable, independientemente de los obstáculos legales y legislativos que aún existen.
Pero la cuestión es si estos cambios de precios se justifican por cambios fundamentales. En el software, los analistas sostienen que el narrativa de "muerte del software" ha sido
La industria atraviesa su tercer año de la transición hacia la IA y, si bien existen ciertas dudas entre los clientes, no hay todavía "asesinos comerciales" claros. El sell-off parece una reacción exagerada a un cambio de narrativa, no una ruptura fundamental en los modelos de negocio. En el caso de las tarjetas de crédito, el impacto sería real, pero probablemente temporal. Wells Fargo estima que la tarifa podría destruir los resultados de las instituciones de crédito puras, pero el mercado tiene una alta probabilidad que la política avance, lo que los analistas consideran poco probable sin el congreso. El 8% de caída en Synchrony, por ejemplo, puede ser un precio sobrevalorado del riesgo ejecutable de la política.En resumen, ambas acciones de venta están creando brechas tácticas en el mercado. La decisión de vender software es una clásica reacción exagerada al miedo. En cambio, la caída de las acciones de los prestamistas de tarjetas de crédito se debe a un error de valoración debido al pánico causado por una amenaza política. Las cifras muestran que existen vulnerabilidades en ciertos segmentos del mercado: las acciones de las empresas de nube con alto crecimiento y los prestamistas de tarjetas de crédito. Pero la magnitud de las fluctuaciones de precios indica que el mercado está subestimando el daño fundamental que podría ocurrir a corto plazo en ambos casos.
El riesgo inmediato en ambos sectores es una mala valoración de la amenaza que representan las tarjetas de crédito. En el caso de las tarjetas de crédito, el pánico político es real, pero la realidad legal representa un gran obstáculo. Los analistas de UBS Global afirman que establecer un límite del 10% requeriría una ley aprobada por el Congreso, lo cual implica enfrentarse a “numerosas dificultades legales” para implementar dicha medida mediante una orden ejecutiva. No se trata de un proceso legislativo largo; la propuesta entrará en vigor el 20 de enero, lo que genera incertidumbre a corto plazo. Sin embargo, la caída del mercado, del 8% al 11%, en empresas como Synchrony y Capital One sugiere que existe una alta probabilidad de que el límite se apruebe. La situación actual es clásica: existe una brecha entre el riesgo real y la viabilidad legal de esta medida. La amenaza es inmediata, pero probablemente temporal, ya que el mercado todavía está luchando con la incertidumbre en torno a las tasas de interés y con los cambios en los valores de las acciones.
En cuanto a los softwares, el riesgo es la reacción exagerada basada en los relatos.
Según el D.A. Davidson's Gil Luria. La industria se encuentra ahora en su tercer año de la transición hacia la IA, y aunque algunos clientes han desconfiado, todavía no existen casos claros de "asesinos de negocios". El descenso parece una reacción exagerada a una transformación narrativa, no a una caída fundamental. La resiliencia cualitativa de los fundamentos del software se hace evidente en las selecciones de los analistas para una recuperación. Estos nombres se centran en modelos de infraestructura especializados y de consumo basados en la apuesta de que, con la adopción de la IA, el volumen de datos procesados compensará más que cualquier declive en los asientos humanos. Esta evolución favorece a los proveedores con medidores transparentes y rendimientos de inversión mensuales, no a los proveedores con productos de naturaleza común.En resumen, existe una clara asimetría entre los riesgos y las recompensas. La amenaza relacionada con la política de tarjetas de crédito es un riesgo tangible a corto plazo, pero su manejo legal es complicado. Por otro lado, la venta del software representa un mal valoración de algo que no cuenta con ningún soporte fundamental. Para los inversores tácticos, la oportunidad radica en el espacio que existe entre estas dos realidades. El mercado sobreestima el daño a corto plazo que pueden causar ambos factores, lo que crea una situación en la que una inversión de opinión podría llevar a un movimiento brusco hacia un valor justo.
Para los inversores tácticos, la teoría de los precios incorrectos requiere ahora un plan claro para su implementación. Todo depende de los umbrales de precios en el corto plazo y de los factores específicos que puedan confirmar o contradecir esta narrativa sobre las reacciones excesivas por parte de los inversores.
En las tarjetas de crédito, el nivel clave es el camino ejecutable de la política. La disminución de mercado del 8% al 11% de los prestamistas de pura manufactura como Synchrony y Capital One refleja una alta probabilidad de que el límite de 10% entre en vigor el 20 de enero. El catalizador a observar es el movimiento legislativo. Cualquier presentación formal de una propuesta en el Congreso sería un signo importante de que el ordenamiento se acerque a una ley, lo que validaría la temor del mercado. Por el contrario, si se estanca o se enfrenta con retos legales inmediatos, el rápido declive del sector sería una reacción típica. Monitore los resultados de los bancos esta semana para la resiliencia del sector; el informe de JPMorgan del martes, que mostró un rendimiento ajustado que superó el objetivo pero con una menor facturación, será una prueba clave. Sus acciones cayeron más del 4%, lo que indica que incluso las sólidas fundamentales están siendo eclipsadas por la nube política.
En el caso de los software, el catalizador para la recuperación es la vuelta del “dinero asustado”. La caída del sector fue motivada por el miedo, y no por problemas fundamentales en la economía. El indicador táctico será si la compresión de las valoraciones continúa o si el mercado comienza a reevaluar la situación relacionada con la inteligencia artificial. Es importante observar si el sentimiento negativo hacia las empresas especializadas en infraestructura disminuye. Si las acciones de empresas como Commvault, Datadog o Box comienzan a estabilizarse o a subir desde los niveles bajos recientes, eso podría indicar que el pánico causado por los temores se está disipando. El nivel clave aquí es el nivel de soporte establecido durante la caída del mercado. Una caída por debajo de ese nivel confirmaría un miedo aún mayor, mientras que un aumento por encima de ese nivel podría indicar una inversión táctica.
El punto final es un conjunto binario. En tarjetas de débito, el riesgo es un catalizador de política que podría obligar a una revalorización si se gana el impulso legislativo. En un software, la oportunidad es un catalizador de sentimientos que podría provocar un movimiento repelidor hacia el valor justo si el "dinero asustado" vuelve. Por el momento, el mercado está prestando atención al peor escenario para ambas. El manual táctico es observar estos niveles específicos y eventos para confirmar.
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