El resurgimiento de las pequeñas empresas: una perspectiva de los inversores de valor hacia el panorama para el año 2026
El mercado ha enviado una señal clara ya a principios de 2026. Las acciones de pequeña capitalización ya han aumentado en casi un 8% en enero, lo cual representa un comienzo positivo que ha llamado la atención de los inversores. Esta fortaleza reciente contrasta marcadamente con la tendencia general de los últimos 15 años, durante los cuales el índice Russell 2000 siempre ha estado rezagado respecto a sus pares más grandes. Durante el último año completo, el índice de pequeñas capitalizaciones ganó un 12%, mientras que el S&P 500 ganó un 17%. Este diferencia forma parte de una anomalía histórica más amplia.
Para darle mayor contexto, el rendimiento a largo plazo de las acciones de pequeña capitalización ha sido positivo. Desde el año 1927, estas acciones han superado al rendimiento de las acciones de gran capitalización, con una diferencia promedio del 2.85% anual. Este patrón histórico sugiere que el período actual de bajo rendimiento no es un cambio permanente, sino más bien un desvío prolongado de la media. El período actual en el que las acciones de gran capitalización lideran el mercado comienza en el año 2011, y es el período más largo que se haya registrado hasta ahora. Para un inversor de valor, esta situación es clásica: un período prolongado de descuido, seguido por un fuerte aumento en el rendimiento. Esto plantea la pregunta de si esto representa un cambio fundamental o simplemente un fenómeno estacional pasajero.
La situación de valoración constituye un indicador crucial para evaluar las oportunidades de inversión. Mientras que el Russell 2000 tiene un P/E futuro de 25.39, el S&P 500 está en 31. En otras palabras, las pequeñas empresas están cotizadas a un precio inferior en comparación con las grandes empresas. Esta relación entre el precio actual y los valores históricos sugiere que el mercado considera que la situación económica seguirá estancada. Sin embargo, las acciones recientes indican que existe una creciente confianza de que el ciclo económico podría estar cambiando. El verdadero caso de inversión depende de si este repunte está respaldado por mejoras duraderas en los fundamentos económicos, como el crecimiento de las ganancias y una mayor competitividad. Por ahora, esta situación ofrece un punto de entrada potencial, pero el inversor paciente esperará a que haya confirmación de que los modelos de negocio realmente están fortaleciéndose.
Los factores fundamentales que impulsan el crecimiento son: los ingresos, las oportunidades especiales y los factores que favorecen la reubicación de las empresas en sus países de origen.
El reciente aumento en los precios de las empresas de menor capital es una señal positiva. Pero el caso de inversión depende de si este aumento está respaldado por fundamentos empresariales sólidos y duraderos. Para un inversor de tipo “value”, la pregunta clave es si el poder de generación de ingresos y la posición competitiva de estas empresas están mejorando. Los datos sugieren que podría haber un punto de inflexión en el futuro.
El factor más importante es el ritmo de crecimiento de las ganancias. Después de un período de presión en 2024, las ganancias de las empresas de pequeña capitalización comenzaron a aumentar.Rebote estable en 2025Mirando hacia el futuro, existe consenso sobre la posibilidad de que haya un importante impulso en los resultados financieros para el año 2026. Este aceleramiento proyectado es algo esencial. Para que una empresa pueda ser reevaluada desde una valoración baja, es necesario que haya un claro aumento en sus resultados, lo cual justifica una mayor relación precio/ganancias. El ratio P/E de 25.39 implica que este crecimiento ya está incorporado en los precios de las acciones, por lo que la ejecución del plan es extremadamente importante.
Más allá de esa línea superior, el cambio estructural hacia la reubicación de las actividades empresariales en el país de origen representa un gran beneficio. Las pequeñas empresas, por naturaleza, están más orientadas hacia el mercado interno que sus homólogos de mayor capitalización. Como se ha mencionado anteriormente…Tienen una proporción mucho mayor de sus ingresos provenientes de fuentes nacionales.Esto les permite beneficiarse de las políticas y estrategias corporativas que tienen como objetivo llevar la producción y los servicios de nuevo a los Estados Unidos. Este es un fenómeno que ha ido ganando impulso durante varios años. No se trata de algo pasajero; se trata de un cambio en la industria que puede mejorar directamente la visibilidad de los ingresos y la resiliencia operativa de muchas empresas de pequeña capitalización.

Sin embargo, para que cualquier movimiento de inversión sea sostenible, debe estar liderado por empresas que cuenten con una ventaja competitiva duradera. Es aquí donde el enfoque clásico de inversión en valor se vuelve indispensable. El objetivo es identificar a las empresas que posean esa ventaja competitiva.Un muro económico amplio o estrecho.Una ventaja competitiva duradera que les permite obtener rendimientos excepcionales sobre el capital a largo plazo. Estas ventajas pueden ser difíciles de detectar únicamente a través de los estados financieros. Como señaló un analista, descubrirlas a menudo requiere…Interacción directa con una industria específica.Por ejemplo, hablar con instaladores o asistir a ferias comerciales. La historia de XPEL, por ejemplo, revela un modelo de franquicia impulsado por el branding, algo que podría pasar desapercibido en un análisis financiero tradicional. Para el inversor cuidadoso, la tarea es distinguir las empresas que tienen una base sólida y defendible, de aquellas que simplemente aprovechan las tendencias del sector. El retorno económico y la recuperación de los ingresos son condiciones necesarias, pero la base sólida es lo que realmente determina el rendimiento de una empresa.
Valoración, política y el camino hacia la acumulación de beneficios
La reciente reunión de inversores ha contribuido a la subida de los precios de las empresas de menor capitalización. Pero lo que preocupa al inversor disciplinado es si estos precios son razonables, teniendo en cuenta el panorama futuro. Los datos sugieren que la situación será difícil. A partir del inicio de 2026, el Russell 2000 cotiza a un precio…Precio por P/E: 25.39Un nivel de rentabilidad elevado implica que las ganancias se ejecutan con eficiencia. Lo más sorprendente es el ratio CAPE, que se sitúa en 58.42. Este indicador, que tiene en cuenta las ganancias de un decenio, indica que las valoraciones no son baratas según los estándares históricos. Para que se produzca una reevaluación desde este nivel elevado, es necesario que la dinámica de ganancias en 2026 se materialice y se mantenga. Cualquier desaceleración en esta dinámica pondría a prueba la resiliencia de estos niveles de precios.
Esto lleva a un punto crítico en relación con la política monetaria. Existe la creencia general de que las pequeñas empresas necesitan tasas de interés más bajas para poder prosperar. Sin embargo, los datos históricos ofrecen una imagen más detallada de la situación. La mejor década para el rendimiento de las pequeñas empresas en la historia de Estados Unidos fue la década de 1970.Inflación más alta y tipos de interés más elevados, por un período más prolongado.Esto indica que, aunque las tasas de interés más bajas pueden ser beneficiosas, no son un requisito indispensable para lograr un mejor rendimiento. El contexto actual, con la Fed haber reducido las tasas de interés en 175 puntos básicos desde septiembre de 2024, ofrece un entorno favorable. Se espera que el banco central continúe con sus acciones correspondientes.Se deben reducir las tasas de interés desde el rango actual de 3.50% a 3.75%, hasta llegar a cerca de 3% durante el año 2026.Sin embargo, el ritmo y el nivel final dependerán de los datos disponibles. Las perspectivas del Fed también estarán sujetas a las condiciones económicas relacionadas con la inflación y la situación laboral.
Para el inversor que busca la acumulación de ganancias a largo plazo, la trayectoria de los resultados de las empresas es un factor importante, pero no el único determinante. La verdadera prueba radica en la calidad del crecimiento de las ganancias y en la solidez de los modelos de negocio que generan dichos resultados. El aumento de las actividades de reubicación de las empresas en sus países de origen y el incremento en las actividades de fusiones y adquisiciones proporcionan un apoyo estructural, pero esto debe traducirse en ganancias más altas y predecibles. El alto ratio CAPE indica que el mercado está pagando por ese futuro crecimiento. Por lo tanto, el inversor paciente debe concentrarse en empresas que cuenten con una fuerte barrera económica, donde la ventaja competitiva pueda proteger los márgenes de beneficio y los flujos de efectivo durante diversos ciclos de tipos de interés. En este contexto, la actual valoración no es motivo para evitar completamente las pequeñas empresas. Sin embargo, es una señal clara de que el margen de seguridad se ha reducido. Para lograr la acumulación de ganancias, es necesario identificar aquellas empresas que tengan un valor intrínseco que crece más rápido que el precio de sus acciones.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta
Para el inversor que actúa con cautela, el actual aumento en las acciones de pequeña capitalización no representa una conclusión definitiva, sino más bien un momento oportunista para invertir. El camino que se abrirá en el futuro depende de algunos eventos y métricas específicas que determinarán si se trata de una tendencia fundamental o simplemente de una fluctuación estacional pasajera. Monitorear estas variables será clave para distinguir las oportunidades reales de los elementos erróneos en el mercado.
El principal factor que hay que tener en cuenta es el crecimiento de los ingresos. La valoración del sector ya refleja un importante impulso, lo que hace que los informes del primer trimestre sean una prueba crucial. Los inversores deben encontrar confirmación de que…Rebote estable en el año 2025Se prevé que esta tasa de crecimiento se acelerará en el año 2026. Cualquier desaceleración en los beneficios reportados pondría a prueba la alta relación P/E, que actualmente es de 25.39. Además, el alto índice CAPE también representa una presión adicional sobre las ganancias obtenidas recientemente.
Al mismo tiempo, la política monetaria del Banco Federal seguirá siendo un factor externo clave. Se espera que el banco central continúe…Reducir las tasas de interés del rango actual, que va desde el 3.50% hasta el 3.75%, hacia alrededor del 3% durante el año 2026.Sin embargo, este ritmo depende de los datos, ya que está relacionado con la inflación y la fortaleza del mercado laboral. Las perspectivas del Fed, junto con la posibilidad de que haya un nuevo presidente en mayo, crean una incertidumbre en las políticas monetarias, lo cual puede influir en las opiniones del mercado y en el costo del capital para las pequeñas empresas.
El riesgo más significativo es que la situación actual es solo una fluctuación estacional, y no un cambio estructural en las condiciones del mercado. Las pruebas indican que las ventas por pérdidas fiscales, que afectaron desproporcionadamente a las acciones más pequeñas, terminaron en diciembre. Esto podría generar un rebote a corto plazo. Como señala uno de los analistas:La fuerza relativa de las empresas de pequeña capitalización no tiene importancia a largo plazo, ya que se debe a factores estacionales a corto plazo.La tesis se confirmará solo si esa mejoría en los resultados continúa durante el segundo y tercer trimestre. Esto demostrará que los fundamentos subyacentes son los que están impulsando este movimiento.
Por lo que respecta al catalizador, hay dos tendencias específicas que ofrecen posibilidades de obtener ganancias duraderas. En primer lugar, existe…Avanzamiento en el área de adquisiciones y fusiones y adquisiciones, especialmente en el sector de la biotecnología.Las grandes empresas farmacéuticas buscan nuevos canales de distribución. Las pequeñas empresas que operan en esta área están bien posicionadas para ser objetivos de adquisiciones. En segundo lugar, la tendencia a la reubicación de las actividades productivas en el país ofrece un importante beneficio para las pequeñas empresas que se centran en el mercado nacional. Esto mejora la visibilidad de sus ingresos y su capacidad de respuesta a los cambios del mercado.
La lista de comprobaciones para el monitoreo es clara. Es necesario observar los datos de resultados financieros del primer trimestre, en busca de señales de aceleración en las tendencias económicas. También es importante seguir las comunicaciones de la Fed y los datos económicos, para obtener indicaciones sobre la trayectoria de los tipos de interés. Se debe buscar que la rentabilidad siga aumentando después del primer trimestre, para descartar posibles reversiones estacionales. Además, hay que prestar atención a las actividades de fusión y adquisición en los sectores objetivos, así como al progreso de las políticas relacionadas con la reubicación de empresas en otros países. Para el inversor de valor, el objetivo es identificar aquellas empresas excepcionales, cuyas fortalezas económicas les permitan crecer durante estos ciclos, convirtiendo así un aumento general en el rendimiento del sector en una oportunidad de crecimiento personal.



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