El cuarto trimestre de Shell: Cómo superar el desequilibrio entre oferta y demanda, así como la volatilidad en los mercados financieros.
El informe financiero del cuarto trimestre de Shell presentó un resultado claramente negativo. Los ingresos netos ajustados de la empresa disminuyeron.Un 11% en comparación con el año anterior, lo que se traduce en un monto de 3.26 mil millones de dólares.Esta cifra es inferior a la estimación promedio de los analistas, que era de 3.510 millones de dólares. Este resultado refleja un período en el que la fortaleza operativa de la empresa fue superada por las dificultades del mercado.
Los principales factores que contribuyeron a esta declinación eran evidentes. A pesar de una producción ligeramente mayor, la empresa sufrió una caída drástica en los precios del petróleo crudo. Esto se vio agravado por un rendimiento débil en el comercio de petróleo y por problemas en el negocio de productos químicos. En otras palabras, los bajos precios de las materias primas y la volatilidad en las operaciones comerciales de Shell fueron los principales factores que causaron este declive, y no algún fallo en la producción física de la empresa.
Sin embargo, la empresa mantuvo un compromiso notorio para devolver efectivo a los accionistas. Shell continuó con su programa de recompra de acciones por valor de 3.5 mil millones de dólares al mes, incluso cuando los bajos precios del petróleo pusieron en duda su plan general de aumentar las ganancias de los inversores hasta el año 2030. Este constante programa de recompra demuestra la confianza que la dirección tiene en la capacidad de la empresa para generar flujos de caja, a pesar de las dificultades derivadas de los precios de las materias primas y de las operaciones comerciales.
El equilibrio de mercancías: el exceso de oferta presiona los precios.
La debilidad en los precios que ha afectado los resultados financieros de Shell no es un problema específico de la empresa en sí. Esto refleja un desequilibrio fundamental en el mercado, donde el suministro mundial de petróleo crudo ha superado constantemente la demanda. Este exceso de oferta ha sido el principal factor que ha contribuido a las bajas en los precios durante este año, creando así una situación desfavorable para las empresas energéticas integradas.
Los números cuentan la historia. El precio promedio anual del crudo Brent se fijó en…69 dólares por barril en el año 2025.Ese es el nivel anual más bajo desde el año 2020. Lo que es aún más significativo es la trayectoria de los precios: los precios cayeron desde un máximo de 79 dólares en enero, hasta un mínimo de 63 dólares en diciembre. Esta caída continua indica que la situación del mercado se ha caracterizado por un aumento constante en las existencias de petróleo y otros combustibles líquidos. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos señala que la producción mundial de petróleo crudo y otros combustibles líquidos superó la demanda durante todo el año. En los dos últimos trimestres, el aumento en las existencias superó los 2.5 millones de barriles diarios. Este es el mayor aumento registrado desde el año 2000, además del año de la pandemia.
Este exceso de suministro tiene un impacto directo y medible en las operaciones de refino y producción de productos químicos de Shell. Para una empresa integrada como Shell, el valor de sus productos está relacionado con la diferencia entre los costos de insumo del petróleo crudo y los precios de venta de los productos refinados. En el cuarto trimestre, el margen de beneficio de la empresa en el sector de refino disminuyó.$11.6 por barrilDe manera similar, los márgenes químicos se han reducido a 160 dólares por tonelada. Estos no son simplemente cifras contables; representan la disminución de las ganancias obtenidas al convertir el petróleo crudo en gasolina y diésel, así como en la producción de productos petroquímicos. Cuando los inventarios mundiales aumentan, como ocurrió en 2025, eso indica que la demanda no puede seguir el ritmo de la producción, lo que genera una presión constante hacia abajo sobre estos márgenes.

En resumen, el déficit en los ingresos de Shell fue resultado de este equilibrio general entre las mercancías que vendía la empresa. La producción física de la compañía se mantuvo estable, pero los ingresos se vieron reducidos debido a un mercado donde la oferta superaba la demanda, lo que provocaba bajadas en los precios. Este es el contexto en el cual la empresa debe operar ahora, a pesar de que sigue enfocándose en la eficiencia de su cartera de inversiones y en los retornos para los accionistas.
Resiliencia operativa y financiera en medio de la tormenta
En un mercado de materias primas tan complejo como el actual, la capacidad de Shell para superar estas dificultades depende de dos factores clave: la ejecución operativa y la solidez financiera de la empresa. La producción en la etapa de extracción del petróleo es una indicación clara de lo que puede lograr Shell en este sentido. A pesar del entorno de negociación inestable, Shell espera que su producción en el cuarto trimestre aumente.1.94 millones de barriles de petróleo equivalente por díaEste leve aumento en comparación con el trimestre anterior demuestra la capacidad de recuperación de su negocio principal. Se trata de una producción constante, que continúa fluyendo, independientemente de las fluctuaciones en los precios.
Esta estabilidad operativa se basa en una estructura de costos bien organizada. Shell ha reducido sistemáticamente sus gastos, logrando así…5.1 mil millones de dólares en reducciones de costos estructurales desde el año 2022.Las economías no son algo que ocurre una sola vez; la empresa logró ahorrar 2 mil millones de dólares solo en el año 2025. Esta disciplina constante es crucial, ya que ayuda a mitigar los efectos negativos causados por los bajos precios de las materias primas y por los márgenes reducidos en la refinación de petróleo. De esta manera, se protege el flujo de caja, especialmente en un momento en el que cada dólar cuenta.
Desde el punto de vista financiero, los resultados son excepcionales. A pesar del fallo en los beneficios trimestrales, Shell logró generar un flujo de efectivo libre de $42.9 mil millones durante todo el año. Este número, respaldado por un flujo de efectivo procedente de las operaciones de $9.4 mil millones en el último trimestre, constituye la base fundamental de su programa de retorno a los accionistas. Este fondo se utiliza para financiar el plan de recompra de acciones por valor de $3.5 mil millones, así como el aumento del dividendo en un 4%, anunciado esta semana. Además, se mantiene una tasa de pagos constante del orden del 52% del flujo de efectivo generado por la empresa.
En resumen, Shell está manejando el desequilibrio entre oferta y demanda de manera equilibrada. No se está retirando de la producción; por el contrario, está reduciendo activamente los costos y generando suficiente dinero para cumplir con sus compromisos financieros. Esta combinación de producción física, control de costos y generación de efectivo constituye una base sólida para enfrentar las dificultades actuales en el mercado de los productos básicos.
El negocio de comercio de Rocky y el vacío en la valoración de sus activos
Aunque las operaciones físicas de Shell mostraron resistencia, su división de negocios resultó ser un factor importante que dificultaba sus actividades empresariales. La empresa…Pérdidas en las operaciones de comercio de petróleo.Fue un factor clave en la disminución de las ganancias trimestrales. Esto contrasta directamente con el fuerte crecimiento de la producción y las ganancias obtenidas en todo el continente americano. Esta diferencia está aumentando actualmente, ampliando así la brecha entre Shell y sus competidores en Estados Unidos.
La historia del último año es una historia de trayectorias claramente diferentes. Mientras que las acciones de Shell pasaron de ser las más exitosas entre las cinco principales compañías petroleras del mundo en términos de valoración en dólares el año pasado, hasta ahora en 2026 se ha convertido en la peor situación para esta empresa. En cambio, los rivales estadounidenses de Shell han experimentado un gran crecimiento. Este aumento se debe a una producción sólida de campos de bajo costo en Guyana, la cuenca Permiana y Kazajistán. Todo esto ha generado un fuerte flujo de efectivo y ha aumentado la confianza de los inversores. El objetivo de Shell, según lo expresado por el CEO Wael Sawan, es reducir la gran diferencia de valoración con Exxon y Chevron. Pero esto se ha vuelto más difícil debido a las circunstancias actuales.
La consecuencia es un claro desnivel en el rendimiento de las empresas. Las acciones de Shell han tenido un rendimiento inferior, debido a la volatilidad en su negocio de comercio y al entorno de precios de los productos químicos, que es más difícil de manejar. En contraste, las empresas estadounidenses han mantenido un rendimiento constante y han experimentado crecimiento en su producción. Esto ha llevado a que sus valoraciones sean más altas. Este abismo no se debe únicamente al rendimiento relativo de las empresas; también refleja un cambio fundamental en la percepción del mercado. Los inversores recompensan a las empresas que tienen un rendimiento predecible y alto, mientras que el modelo integral de Shell, con su exposición a fluctuaciones en el comercio y en los productos químicos, enfrenta condiciones de valoración más difíciles.
En resumen, el camino que tiene Shell para reducir la brecha de valoración ahora pasa por un mercado más complicado. Su naturaleza integrada, que incluye un portafolio de inversiones volátil, se está convirtiendo en un obstáculo en un año en el que el crecimiento de las operaciones de producción es lo que realmente importa.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que vigilar
La visión de Shell para el futuro se basa en dos factores opuestos: un riesgo a corto plazo constante y un posible catalizador que podría cambiar todo el equilibrio del mercado de materias primas. El riesgo a corto plazo es claro: precios bajos de las materias primas. Hasta ahora, el precio del crudo Brent se mantiene en un nivel bajo.$68 por barrilSe trata de un nivel de precios que ha estado bajo presión. Este precio es el resultado directo de un mercado global en el que la oferta siempre ha superado la demanda. Esta situación ha reducido las ganancias de las empresas dedicadas a la refinería y la industria química, lo cual ha afectado negativamente los resultados financieros de Shell. El riesgo es que esta situación de sobreoferta continúe, manteniendo los precios en un rango que dificulta la rentabilidad, incluso de las empresas más eficientes.
El factor más importante que debe tenerse en cuenta es el geopolítico. El resultado de las negociaciones entre los Estados Unidos e Irán, que están en curso en Omán, podría perturbar el delicado equilibrio entre oferta y demanda. Los precios del petróleo habían aumentado más temprano esa semana, debido a las tensiones en Oriente Medio. Sin embargo, los precios cayeron significativamente el jueves, después de que se confirmaran los resultados de las negociaciones. Esto disminuyó los temores de un conflicto más amplio. Esta volatilidad demuestra la sensibilidad del mercado ante tales acontecimientos. Un acuerdo exitoso podría reducir aún más las preocupaciones relacionadas con el suministro de petróleo. Por otro lado, si las negociaciones fracasan, podría reinar un mayor riesgo, lo que podría impulsar aún más los precios. El alcance de las negociaciones sigue siendo incierto; Teherán intenta limitar las negociaciones al programa nuclear, mientras que Washington busca lograr un acuerdo más amplio.
Para los inversores, las áreas clave que deben ser monitoreadas son la trayectoria de los resultados comerciales relacionados con el petróleo y la capacidad de la empresa para mantener un crecimiento en la producción. El departamento de comercio de Shell ha sido un factor importante que dificulta los objetivos de la empresa. La compañía ha advertido sobre esto.Resultados significativamente más bajos.En el cuarto trimestre, no se puede garantizar que la empresa logre una recuperación en este sector tan volátil. Todo dependerá en gran medida de la estabilidad de los precios y de las condiciones del mercado. Al mismo tiempo, la capacidad operativa de la empresa es evidente, ya que se proyecta un aumento en la producción a 1.94 millones de barriles de petróleo equivalente al día. Mantener o aumentar esta producción en un entorno de precios difíciles representa una prueba crucial para su capacidad de gestión de costos y calidad de sus activos. La combinación de estos dos factores —si las transacciones pueden estabilizarse y si la producción puede seguir creciendo— será la clave para determinar si Shell podrá superar las dificultades actuales y cerrar la brecha de valoración con sus competidores en Estados Unidos.

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