El “juego de azar” de San Juan, que involucra una inversión de 20 mil millones de dólares en el sector del cobre, depende de los plazos establecidos para el año 2027 y de la ejecución de los planes respaldados por RIGI.

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miércoles, 18 de marzo de 2026, 9:12 pm ET3 min de lectura
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La Provincia de San Juan tiene como objetivo alcanzar altas expectativas en cuanto a las exportaciones. La proyección de las exportaciones de la provincia es…20 mil millones para el año 2035Ese objetivo, si se logra, superará significativamente el objetivo nacional de exportación de cobre, que es de más de 17 mil millones de dólares anualmente, para el mismo año. El alcance de esta ambición es evidente: San Juan se convertirá en el epicentro de la expansión del sector del cobre en Argentina. Allí se encuentran ocho de los nueve proyectos avanzados relacionados con la producción de cobre. En total, estos proyectos requieren una inversión de más de 28 mil millones de dólares.

Esta concentración crea un poderoso motor económico en la región. Las tuberías incluyen proyectos importantes como los de Glencore en El Pachón y las minas de Lundin Mining/BHP en Josemaría y Filo del Sol, todos situados en San Juan. La reciente aprobación gubernamental…Proyecto “Los Azules”, de 2.6 mil millones de dólaresBajo el esquema de incentivos de RIGI, este proyecto es un ejemplo clave de este impulso. Se espera que, una vez que el proyecto comience a funcionar, genere exportaciones anuales por valor de aproximadamente 1.1 mil millones de dólares estadounidenses. Con ocho de los nueve proyectos avanzados ubicados aquí, la contribución de San Juan al objetivo nacional de exportación no solo es significativa, sino que es fundamental. La capacidad de la provincia para lograr esto determinará si se cumplirán las ambiciones de Argentina en cuanto a las exportaciones de cobre.

Incentivos y ejecución de proyectos en RIGI

El programa de incentivos de RIGI es el factor clave que impulsa la industria del cobre en San Juan. El programa ya ha aprobado ocho proyectos, con un total de inversiones planificadas de…15.74 mil millones de dólaresLa adición más reciente es el proyecto de McEwen Copper, valorado en 2.600 millones de dólares, en el área de Los Azules. Este proyecto demuestra claramente cómo este esquema puede atraer capitales. Su aprobación, que se formalizó a finales de 2025, garantiza un período de beneficios de tres décadas para los inversores extranjeros. Además, la empresa se compromete a realizar inversiones mínimas de más de 400 millones de dólares antes de finales de 2027.

Sin embargo, el cronograma de ejecución de estos proyectos es una limitación crucial. Los Azules aún se encuentra en la fase de viabilidad y obtención de permisos necesarios para su implementación. El plan propuesto por la empresa, aprobado por el gobierno, establece como objetivo cumplir con el umbral mínimo de inversión para finales del año 2027. Pero no se espera que la producción comience hasta finales de la década de 2020. Este es el escenario típico para un proyecto de esta magnitud. El éxito del ambicioso objetivo de exportación de la provincia, que asciende a 20 mil millones de dólares, depende completamente de que se complete a tiempo los estudios de viabilidad y las decisiones de inversión para todos los ocho proyectos en el marco de RIGI. Cualquier retraso en estas etapas cruciales hará que el inicio de la producción se retrase, lo que dificultará aún más el logro del objetivo de exportación para finales de la década de 2030.

Riesgos de ejecución y limitaciones en la infraestructura

El camino desde los planes ambiciosos hasta la producción sostenible está lleno de obstáculos específicos. El riesgo más inmediato es el retraso en la obtención de permisos regulatorios, especialmente en lo que respecta a los permisos ambientales. Las operaciones mineras en los Andes requieren grandes cantidades de agua, la cual se obtiene, con frecuencia, de fuentes glaciares. Proyectos como Los Azules, ubicados en el departamento de Calingasta, a gran altitud, enfrentan una intensa supervisión en cuanto al uso del agua y su impacto en los frágiles ecosistemas alpinos. Cualquier conflicto legal o administrativo relacionado con estos permisos podría retrasar las fases de viabilidad y construcción del proyecto, lo cual representaría un peligro para los objetivos de inicio de la producción en la segunda mitad de la década de 2020.

Paralelamente a estos desafíos regulatorios, existe también la tarea monumental de construir nuevas infraestructuras. El auge de la minería no puede desarrollarse en un entorno sin obstáculos. Se requiere una generación significativa de energía para alimentar las plantas de extracción y procesamiento que requieren mucha energía. Mientras se exploran opciones como la energía solar e hidroeléctrica, es posible que sea necesario utilizar una combinación de diferentes fuentes de energía, incluida la energía proveniente de combustibles fósiles. También son cruciales los enlaces de transporte para transportar el mineral desde las áreas remotas de los Andes hasta los puertos. La construcción de estas infraestructuras –carreteras, ferrocarriles y líneas eléctricas– debe llevarse a cabo al mismo tiempo que la construcción de las minas, lo que agrega otro nivel de complejidad y posibles retrasos.

El riesgo financiero es persistente y de gran magnitud. La cantidad total de capital necesario para los nueve proyectos avanzados supera…28 mil millones de dólaresEste enorme gasto debe ser justificado por los precios del cobre, que siguen siendo suficientemente altos como para garantizar que los proyectos sean económicamente viables durante una vida útil de 30 años. Se espera que el mercado crezca, pero la volatilidad de los precios es algo inevitable. Si los precios del cobre disminuyeran significativamente antes o durante la fase de construcción, la rentabilidad de estos proyectos podría disminuir, lo que dificultaría obtener financiación o haría que las empresas retrasaran o redujeran sus planes. El programa RIGI representa un incentivo importante, pero no elimina la necesidad fundamental de contar con un entorno de precios favorables a largo plazo para que estos proyectos puedan dar frutos.

Catalizadores y qué hay que observar

El camino desde el ambicioso objetivo de exportar 20 mil millones de dólares por año, establecido por San Juan, hasta que ese objetivo se convierta en una realidad concreta, está marcado por ciertos hitos importantes. La atención inmediata se centra en los próximos 12 a 24 meses. En ese período, la finalización de los estudios de viabilidad y las decisiones de inversión para los proyectos de Los Azules y otros proyectos clave serán el primer gran test para verificar si todo está funcionando como esperado. La aprobación del gobierno también es algo muy importante en este proceso.Proyecto “Los Azules” de $2.6 mil millonesLa implementación del plan RIGI es un primer paso crucial. Pero la empresa debe cumplir con su compromiso de realizar una inversión mínima para el 31 de diciembre de 2027. Cualquier retraso en la finalización de los planes financieros y técnicos del proyecto podría tener consecuencias negativas, amenazando así el objetivo de comenzar la producción a finales de la década de 2020. Además, esto podría afectar todo el cronograma de exportaciones de la provincia.

Más allá de los pasos de entrada al proyecto, es importante observar si hay avances concretos en la construcción de la infraestructura y en los trámites legales necesarios para el desarrollo. La resolución de los problemas relacionados con las autorizaciones ambientales, especialmente aquellos que tienen que ver con el uso del agua en las altas altitudes de los Andes, constituye un obstáculo importante que puede detener o ralentizar el desarrollo. Al mismo tiempo, es necesario monitorear los avances en la construcción de las nuevas redes de energía y transporte que son necesarias para apoyar el crecimiento de la minería. Estos no son asuntos secundarios; son elementos fundamentales que deben seguir el ritmo del desarrollo minero.

El indicador a largo plazo es el aumento real en la producción de estas nuevas minas. El informe nacional proyecta que, si los nueve proyectos avanzados se llevan a cabo,La producción nacional de cobre podría superar los 1.5 millones de toneladas métricas para el año 2035.Para que San Juan logre su objetivo de exportaciones de 20 mil millones de dólares, esta producción no solo debe realizarse, sino que también debe convertirse en volúmenes de exportación sostenibles. El objetivo implica que el valor promedio anual de las exportaciones sea de aproximadamente 1,25 mil millones de dólares por año, lo cual representa un aumento significativo en comparación con el nivel actual.4,000 toneladas al añoLo importante será verificar si las primeras minas importantes, como Los Azules, comienzan su producción a tiempo, y si los proyectos posteriores seguirán un patrón similar.

En resumen, lo que se necesita es paciencia y precisión en la ejecución de las tareas. Los factores clave son: la finalización de los estudios de viabilidad, las decisiones de inversión, la aprobación de permisos y el inicio de las obras de infraestructura. Los indicadores también son claros: los volúmenes de producción, los datos de exportación y el ritmo de los gastos de capital. El éxito depende de que la provincia pueda llevar a cabo todo esto de manera impecable durante la próxima década.

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