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Los números son alarmantes. Los empleadores de los Estados Unidos anunciaron que…
, un salto del 58% respecto del año anterior. No se trató de una maniobra; era el cuarto trimestre consecutivo de despidos, elevando el total a uno de los niveles más altos desde la Gran Recesión. El trimestre más reciente fue particularmente duro, con casi 260,000 puestos de trabajo eliminados, que fue el peor cuarto trimestre desde 2008.La industria tecnológica soportó una parte desproporcionada de la miseria.
Esto sigue un ciclo de boom y caída, ya que las empresas actualizan el número de empleados después de años de expansión mientras cada vez más se orientan hacia la automatización. Esta ola no se limita al Valle del Silicio, pero las empresas de telecomunicaciones, comercio minorista, medios y servicios están dejando de emplear a trabajadores en incrementos del doble o triple al porciento.En el mismo tiempo, una encuesta del Foro Económico Mundial encontró que
Esto apunta a una tendencia clara: el cambio tecnológico es un motor importante de estas reducciones, no solo un regreso a corto plazo de la reducción de costos.Entonces, ¿esta es una señal de que la seguridad laboral está obsoleta? No exactamente. Estos despido son un síntoma de un momento en particular-una fase dolorosa pero necesaria de reducción de costes corporativos en medio de un cambio tecnológico rápido. Los datos muestran que se trata de una ola dirigida, que golpea a sectores específicos y que está impulsado por presiones específicas como la reestructuración del gobierno y las condiciones económicas. Es una prueba de realidad, no un alarma de muerte para todas las carreras. La clave es entender que el juego está cambiando, y que la ruta a seguir implica adaptarse a este nuevo panorama.
Vayamos al punto y veamos la simple matemática. Para una compañía, un trabajador es una partida en la cuenta de pérdidas y ganancias. Cuando esa partida se hace demasiado grande en comparación con los ingresos que genera, el cálculo se torna sencillo: reduzca el costo, y la rentabilidad aumenta. Ese es el núcleo de la lógica de negocios que está impulsando esta ola de despido.
Las empresas tratan los despidos como una herramienta para aumentar sus ganancias. La lógica es clara: el pago por despido en una sola ocasión suele ser menor que los ahorros que se obtienen gracias al salario, las beneficios y los gastos operativos del empleado. Es como cuando un propietario decide vender una casa de vacaciones que no puede mantener. La cantidad recibida por la venta puede ser inferior al valor real de la casa, pero elimina los costos mensuales relacionados con el préstamo hipotecario, los impuestos y los gastos de mantenimiento. Para una empresa, despedir a un empleado con salario fijo también representa una decisión similar desde el punto de vista del flujo de efectivo. Como señala el Foro Económico Mundial…
Un movimiento estratégico para controlar los costes.Se trata de una respuesta directa a la presión económica. Las empresas intentan mantener sus márgenes de beneficio, a pesar de enfrentarse a una demanda incierta. En un mercado difícil, cada dólar que se ahorra en gastos laborales es un dólar que permanece dentro de la empresa. Los “despidos parciales” que vemos son señales de que las empresas intentan mantenerse ágiles y ajustar el número de empleados en tiempo real, para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado. Es una forma de conservar efectivo y proteger el balance general durante períodos de incertidumbre económica.
Un ejemplo concreto ilustra esta escala. En diciembre, la gigante española del sector de las telecomunicaciones, Telefónica, anunció que reduciría sus gastos.
Esa cifra representa el total de los gastos relacionados con la reducción de empleos y las transiciones que se deben llevar a cabo. Pero el objetivo de la empresa es ahorrar dinero con el tiempo. Lo importante aquí es el flujo de efectivo futuro: los 2.5 mil millones de euros son un costo inicial conocido, mientras que las economías obtenidas gracias a la reducción de salarios y beneficios se verán en el transcurso de varios años. Si las economías anuales resultantes de esta medida superan el costo de la reducción de empleos, entonces este cambio mejorará la rentabilidad a largo plazo de la empresa. Se trata de una estrategia clásica de reducción de costos, aplicada a gran escala.El aviso de Robert Kiyosaki es claro y directo: la antigua promesa de “seguridad laboral” ya no se cumple. Él señala el enorme alcance de las despidos como prueba de que ni siquiera los trabajadores calificados están a salvo. Los datos respaldan su punto de vista. Solo en el año 2025, los empleadores estadounidenses anunciaron…
Hay un terremoto que no muestra signos de debilitarse. No se trata simplemente de estabilizarse en el frente de las recesiones pasajeras; es una transformación fundamental en la que la estabilidad de un sueldo de un único empleador ya no es un fundamento confiable para la seguridad a largo plazo.Su alternativa consiste en realizar un giro completo en la forma de gestionar el tiempo. En lugar de invertir tiempo en buscar un empleo para ganar un salario, Kiyosaki recomienda construir “una parte del negocio”. Esto implica desarrollar habilidades financieras, ser emprendedor y realizar actividades de inversión. De esta manera, uno puede crear activos que generen ingresos, en lugar de depender únicamente del dinero que le paga el empleador. Como señaló uno de los comentaristas:
Y comprender cómo desarrollar poder adquisitivo con inversiones, no solamente con un sueldo.Sin embargo, este nuevo camino requiere un tipo de preparación diferente. No se trata de memorizar las respuestas de los libros de texto para pasar un examen estandarizado. Se trata de crear un “fondo de emergencia” y aprender cómo hacer que el dinero funcione en tu favor. Se trata de considerar tu educación financiera como el curso más importante que podrás seguir en tu vida. El modelo tradicional ofrecía un salario constante; el nuevo modelo exige una gestión proactiva de tu propio futuro financiero. La cuestión no es si debes ir a la escuela, sino qué tipo de escuela necesitas para prosperar en este entorno cambiado.
La ola de despidos no es simplemente un tema de actualidad; representa un cambio fundamental en la forma en que pensamos sobre el trabajo y el dinero. Tanto para los inversores como para los trabajadores, el camino a seguir requiere adaptarse a una realidad en la que la automatización y la inteligencia artificial son las fuerzas dominantes. Estas tecnologías destruyen algunos empleos, pero al mismo tiempo crean nuevos puestos de trabajo.
Para los inversores, la lección es clara: es necesario analizar detenidamente la estructura de costos de una empresa y su modelo de crecimiento. Los datos muestran que…
Esto no es una amenaza a largo plazo; se trata de una herramienta actual para reducir costos. Una empresa que depende de despidos masivos y recurrentes para aumentar sus ganancias está jugando un juego a corto plazo. Su salud a largo plazo depende de si puede crecer lo suficiente como para financiar su expansión, sin tener que despedir constantemente empleados. Busque empresas que inviertan en automatización, no solo para reducir costos, sino también para expandirse de manera eficiente y aprovechar nuevos mercados. El objetivo es encontrar empresas que puedan crecer mientras manejan su fuerza laboral de manera sostenible, en lugar de tratar los costos laborales como algo que se puede reducir sin más.Para los trabajadores, la clave es la capacidad de adaptarse y el aprendizaje continuo. El modelo de "trabajo por toda la vida" está perdiendo vigencia, pero no desaparece por completo. La tendencia es hacia una carrera con múltiples funciones, industrias, e incluso autogestión. Como señaló un analista:
Esto significa tratar su educación financiera como el aspecto más importante. Se trata de crear un “fondo para emergencias” y aprender cómo hacer que el dinero funcione a favor nuestro, no simplemente para obtener salarios. La seguridad financiera proviene de tener habilidades diversas y la capacidad de adaptarse a los cambios. El Foro Económico Mundial señala que para el año 2030, se espera que los empleos relacionados con tecnologías como big data, fintech e IA se dupliquen. Esa es una oportunidad: concentrarse en desarrollar habilidades en estas áreas, y estar preparado para aprender nuevas habilidades a medida que llegue la próxima ola de tecnología.La razón es que las viejas reglas ya no funcionan. Ya sea que estés invirtiendo en acciones o construyendo una carrera, el sistema de juego ha cambiado. Ahora el éxito va a los que pueden manejar las fluctuaciones, entender la lógica de negocio detrás de los cortes y actualizar continuamente su valor en un mundo donde el único constante es la evolución.
La ola de despidos es una fuerza poderosa, pero no es un estado permanente. La dirección que tomará en el futuro depende de algunos indicadores claros. El primero de ellos es el ritmo de contratación planificado. A nivel anual, las empresas siguen reduciendo su número de empleados.
Pero hay un resquicio de esperanza en los datos. Dicte mostró un apagón positivo, con un plan de contratación que subió 31% respecto al mismo mes del año anterior. Ese pequeño destello sugiere que algunas empresas están comenzando a mirar hacia el futuro, quizás viendo una estabilización o preparándose para una consignación estacional. Por ahora, la tendencia sigue siendo negativa, pero lo que importa es la dirección del apagón.Las industrias que vean la próxima ola de recortes o contrataciones serán las más importantes. El sector tecnológico sigue siendo un campo de batalla clave, ya que ha anunciado…
Algunas empresas han reiniciado sus actividades después de un fuerte crecimiento. Lo mismo se aplica a la industria de la venta al por menor y los servicios, donde las reducciones del personal han pasado de un 123% al 68%. Al mismo tiempo, las agencias gubernamentales son una fuente importante de despidos, con la reducción de empleos gubernamentales que aumentó en un 703% después de la huida de los DOGE. Es preciso observar a estos sectores; son los que más probablemente experimentarán reducciones de costos o una cautelosa contratación.Sin embargo, la verdadera prueba es el crecimiento económico. La actual ola de despidos es una respuesta directa a las condiciones del mercado y de la economía en general. Cuando la demanda es baja, las empresas reducen sus gastos salariales para proteger sus ganancias. Lo único que puede revertir realmente esta tendencia es un aumento sostenido en los negocios. Si la economía vuelve a crecer, las empresas necesitarán más trabajadores para satisfacer la demanda, lo que hará que las medidas drásticas de reducción de costos sean menos necesarias. Hasta que eso ocurra, la presión para reducir los gastos salariales seguirá existiendo. En resumen, la ola de despidos es un síntoma de una economía débil. Su reversión será una señal de que la situación está mejorando.
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