Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
La tecnología de cadena de bloques ya no es un experimento especulativo en los mercados de capitales. Se trata de una fuerza que está transformando la forma en que las instituciones realizan transacciones, gestionan riesgos y operan en el mundo financiero. En el año 2024, los pagos relacionados con bonos tokenizados pasaron de ser algo experimental a algo real, gracias a la demanda institucional por eficiencia e innovación. Este cambio no se refiere únicamente a la digitalización de activos, sino también a la redefinición de la infraestructura que sustenta las finanzas mundiales.
El ejemplo más destacado de adopción institucional en el año 2024 provino de UBS. Esta empresa emitió una obligación digital por un valor de 375 millones de francos suizos en la plataforma SIX Digital Exchange. Esta transacción demostró cómo la tokenización puede eliminar la necesidad de intermediarios, permitiendo así una liquidación casi instantánea.
Para tener un contexto, los procesos tradicionales de liquidación de bonos pueden llevar días, y implican la participación de múltiples custodios, casas de cajas y procedimientos manuales para la conciliación de datos. En cambio, los bonos tokenizados utilizan contratos inteligentes para automatizar los procesos de cumplimiento normativo, transferencia de propiedad y generación de informes regulatorios en tiempo real.
Esta iniciativa de UBS refleja una tendencia más general: los principales bancos y gestores de activos ya no consideran la tokenización como un experimento de nicho. En cambio, están construyendo infraestructuras para apoyar la utilización de activos en formato tokenizado a escala.
El surgimiento de estándares como el ERC-3643-a, un protocolo de tokens diseñado para valores negociables regulados, ha sido crucial para garantizar el cumplimiento con los requisitos de lucha contra el lavado de dinero y de conocimiento del cliente. Estos estándares sirven como un puente entre la programabilidad de la cadena de bloques y los marcos regulatorios estrictos de la financiación tradicional.Aunque la adopción institucional está acelerándose, sigue existiendo un desafío importante: la interoperabilidad. Los activos tokenizados suelen estar dispersos en ecosistemas separados, y su liquidez se distribuye entre diferentes blockchains y protocolos. Por ejemplo, un bono tokenizado en Ethereum podría no poder interactuar fácilmente con un bono en una blockchain con control de acceso, como Hyperledger. Esta fragmentación limita la escalabilidad y crea obstáculos para las transacciones transfronterizas.
Entran en juego proyectos como el Guardian Wholesale Network (GWN) y GL1.
GWN es una colaboración entre importantes instituciones financieras. Funciona como un “puente” entre diferentes entornos blockchain, permitiendo transferencias de activos de manera sencilla, mientras se mantiene el cumplimiento de las normas legales. De forma similar, GL1, una infraestructura descentralizada, proporciona un mecanismo de liquidación universal para los activos tokenizados, reduciendo así la dependencia de intermediarios centralizados. Estas innovaciones son cruciales para crear un mercado coherente, donde los bonos tokenizados puedan negociarse a nivel mundial, sin estar vinculados a una sola cadena blockchain.El aumento de los pagos mediante bonos en formato tokenizado tiene implicaciones profundas para el futuro de las finanzas. En primer lugar, amenaza con deshacerse de sistemas tradicionales de liquidación, como SWIFT y DTCC, cuyos servicios requieren tarifas elevadas, algo que la tecnología blockchain puede automatizar. En segundo lugar, permite operar y liquidar transacciones las 24 horas, lo que libera liquidez en mercados que antes estaban limitados por las zonas horarias y las horas de operación. En tercer lugar, abre el camino a una financiación programable: los bonos pueden incluir cláusulas para pagos de intereses, condiciones de reembolso, o incluso ajustes dinámicos del rendimiento basados en datos en tiempo real.
Sin embargo, esta transición no está exenta de riesgos. La incertidumbre regulatoria, las vulnerabilidades en materia de ciberseguridad y la necesidad de normas globales siguen siendo obstáculos importantes. No obstante, como lo demuestran instituciones como UBS y empresas de construcción de infraestructuras como GWN, el camino hacia adelante es claro: la tokenización no es un sustituto de las finanzas tradicionales, sino más bien una evolución de ellas.
Los pagos por bonos en formato tokenizado ya no son una idea marginal. Representan una redefinición fundamental de los mercados de capitales, impulsada por la demanda institucional de velocidad, transparencia y eficiencia. Aunque persisten los desafíos relacionados con la interoperabilidad, la aparición de soluciones transchaines y estándares que cumplen con las normativas regulatorias indica que estos obstáculos pueden superarse. Para los inversores, lo importante es que el futuro de la infraestructura financiera mundial se construirá sobre la plataforma blockchain. Aquellos que se adapten a esta nueva realidad estarán a la vanguardia de la innovación en los mercados de capitales.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios