El dispositivo de retardo de 108 cuocitos de Rigetti: una apuesta estratégica en favor de la curva de desarrollo de la infraestructura cuántica.
La decisión de Rigetti de lanzar su sistema de 108 qubits no es un error, sino un paso calculado hacia adelante en la trayectoria de adopción cuántica. La empresa está revisando su plan de desarrollo y ahora espera que el sistema esté disponible para el uso general.Sistema Cepheus-1-108Q, hacia el final del primer trimestre de 2026.Este retraso es un cuidadoso empeño en la infraestructura fundamental que se requiere para que el cómputo cuántico se desplace para pasar de la curiosidad de laboratorio a una vía comercial viable.
El factor técnico es claro: lograr la fidelidad necesaria para las aplicaciones prácticas. El director ejecutivo, Dr. Subodh Kulkarni, mencionó esto.complejidades con conexión modificableComo un desafío clave, se requiere la creación de una nueva versión del chip. El objetivo es…99.5 % mediana de fiabilidad de la puerta de dos qubitEsto no tiene que ver con la búsqueda de un número grande de qubits; se trata de construir un sistema estable y fiable. El rendimiento actual de la empresa, con una fiabilidad del 99% en el sistema de 108 qubits, indica que están en una trayectoria de mejoramiento constante. Pero el tiempo adicional que invierten es una apuesta por la calidad sobre la velocidad.
Este enfoque se alinea perfectamente con el paradigma maduro de la industria. Como se indica en el último seguimiento de tecnología cuántica de McKinsey, 2024 fue un año en el queCambio de la fase de crecimiento de los bits cuánticos a una fase de estabilización de los qubits.Se trata de un punto de inflexión. Concentrándose ahora en la fiabilidad, Rigetti se está preparando para la próxima fase de adopción, en la que las industrias críticas necesitan computación fiable y con corrección de errores. La arquitectura modular de Cepheus-1-108Q, construida a partir de doce chiplets de nueve qubits, está diseñada para este futuro. El retraso asegura que, cuando se presente el sistema, no solo será el mayor sistema cuántico modular, sino también el más capaz, consolidando así el papel de Rigetti como fabricante de la capa de infraestructura cuántica.
Ejecución técnica: Verificación del paradigma modular para el escalamiento.

El retraso estratégico es tan bueno como la ejecución técnica detrás de él. Las métricas de rendimiento actuales de Rigetti muestran a una compañía en una curva de fidelidad pronunciada, validando su enfocarse en la calidad en vez de la velocidad. El sistema ya está logrando unFidelidad de la puerta de dos qubits: 99%En la plataforma de 108 qubits. Resultados más reveladores se obtuvieron en sistemas más pequeños y más controlados: 99,7% en su sistema de 9 qubits y 99,6% en su sistema de 36 qubits. Este patrón sugiere que la compañía está logrando dominar la física subyacente a escala más pequeña, lo cual proporciona una base sólida para aumentarla. El objetivo de 99,5% de fiabilidad mediana de dos qubits está dentro de la capacidad, y el tiempo adicional es un inversión prudente para cerrar esa brecha antes de que se lleve a cabo el sistema más grande.
La arquitectura en sí es la clave para lograr una escalabilidad exponencial. El sistema Cepheus-1-108Q está compuesto por doce chips de 9 qubits cada uno. Se trata de un diseño modular que va mucho más allá de ser simplemente un truco de ingeniería. Este enfoque representa un cambio fundamental hacia una infraestructura escalable. Esto permite a Rigetti utilizar componentes de alta fiabilidad y integrarlos en sistemas más grandes. Se trata de un método basado en principios fundamentales para gestionar la complejidad. Además, esto abre un camino claro hacia la hoja de ruta de la empresa.Sistema de más de 150 qubits, hacia el final del año 2026.y un sistema de 1.000 o más qubits para 2027. El paradigma modular convierte la escalabilidad cuántica de un desafío de ingeniería monolítico en un proceso basado en componentes que se puede repetir.
De forma crítica, esta infraestructura está siendo construida con el objetivo de crear conexiones entre diferentes sistemas. Rigetti apoya explícitamente a NVIDIA NVQLink, la nueva plataforma abierta de la empresa para la integración de computadoras de supercomputación con tecnología cuántica. Esto representa una alineación estratégica con el paradigma computacional dominante. Al diseñar sus sistemas de manera que puedan conectarse a la infraestructura de computación de supercomputación, Rigetti asegura que su hardware cuántico no sea simplemente un instrumento de laboratorio aislado, sino que funcione como un procesador adicional en la próxima generación de sistemas híbridos de computación. Esta integración es esencial para que la tecnología cuántica se acelere; proporciona los casos de uso prácticos y los puntajes de rendimiento necesarios para que las industrias adopten esta tecnología.
La conclusión es que el retraso es comprimir tiempo para desarrollar un planeta escalable. Los números actuales de fiabilidad en sistemas más pequeños son un gran señal de que el enfoque modular funciona. Concentrándose en este arquitectura ahora y alineándose con los líderes de infraestructura de IA, Rigetti está construyendo las bases fundamentales para la fase exponencial del computación cuántica. La empresa no solo está retrasando el lanzamiento de un producto; está estableciendo la plataforma para el cambio de paradigma en la computación.
Resiliencia financiera y posicionamiento del mercado en una industria concentrada
La ambiciosa estrategia de infraestructura de Rigetti se guía por una sólida salida financiera, pero el camino hacia la comercialización se ha vuelto más selectivo. La compañía terminó el tercer trimestre con una posición de efectivo558.9 millones de dólaresEsto va a sumar un total de liquidez de aproximadamente $600 millones, lo que constituye un fondo muy importante, que permite al negocio financiar su plan de acción de varios años con el objetivo de llegar a un sistema de 1.000 qubits para 2027, al tiempo que navega por la actual etapa de pesado I+D y de modestos ingresos. El modelo financiero es claro: es una apuesta a largo plazo en infraestructuras, no un juego de rentabilidad en corto plazo.
La oportunidad de mercado coincide con esta perspectiva a largo plazo. Se proyecta que el mercado mundial de la computación cuántica crecerá a un ritmo elevado.CAGR de 20,5% hasta $4,24 millardos en 2030Más importante aún, la industria está convergiendo hacia aplicaciones específicas, donde se puede obtener valor de manera más rápida. Los datos lo demuestran.La optimización y la financiación son las áreas de aplicación temprana más importantesEsta concentración es una tendencia clave. El financiamiento y las asociaciones en etapas finales están remodelando el sector, con capitales fluyendo hacia arquitecturas y plataformas de software que prometen retornos comerciales más cercanos. Se está desviando el foco de la gran experimentación hacia apostando por productos concentrados y aptos para ser desplegados.
Eso crea una dinámica doble para Rigetti. Por un lado, la estrategia de la compañía se encuentra en una posición sólida. Su arquitectura modular y su enfoque en la fiabilidad apuntan a la clase de infraestructura estable y escalable que será necesaria para que esas aplicaciones iniciales logren sus objetivos. Sus asociaciones con entidades como el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y su alineación con la plataforma de integración AI-quantum de NVIDIA son movimientos estratégicos para asegurar una base en este ecosistema concentrado. Por otro lado, la pista financiera, si bien amplia, no es infinita. La disminución de su pérdida operativa trimestral se elevó a 20,5 millones de dólares. El enfoque cada vez más concentrado del mercado significa que Rigetti debe demostrar un camino claro desde su sistema de 108 qubits hacia instalaciones comerciales tangibles en esos sectores con prioridad, para mantener la confianza de los inversores y posiblemente extender su pista de manera a través de sus rondas de financiamiento futuras.
En resumen, Rigetti cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo su estrategia de crecimiento en el corto plazo. Pero el cambio en la industria hacia objetivos de retorno a corto plazo significa que la capacidad financiera de la empresa será puesta a prueba por su capacidad para convertir los logros técnicos en resultados comerciales concretos. Los 600 millones de dólares son un recurso importante para ganar tiempo, pero el tiempo se está agotando rápidamente. Es crucial que su infraestructura sea la adecuada para la próxima fase de adopción de sus productos.
Valoración, catalizadores y el camino hacia la adopción exponencial
La valoración de Rigetti ahora depende de un único factor crucial: la exitosa entrega del sistema Cepheus-1-108Q, junto con la fidelidad que se prometió en su desarrollo. La empresa ya ha demostrado que puede cumplir con sus compromisos.Un aumento de 151 por ciento en lo que va del añoSe trata de un movimiento que supone la posibilidad de una tecnología cuántica de alta fidelidad y modular. Sin embargo, las acciones recientes indican que los inversores están reevaluando esa perspectiva positiva, después de un tercer trimestre difícil, marcado por una disminución en los ingresos y por continuos pérdidas. El camino a seguir es binario: o se logra una ejecución exitosa para finales del primer trimestre de 2026…99,5% de fidelidad de puertas de dos qubit como metaEsto validaría el retraso y permitiría que el sistema se pusiera en práctica de manera comercial. Se trataría de una prueba fundamental de que la infraestructura de la empresa funciona correctamente, lo que podría impulsar aún más su adopción por parte de los usuarios.
El riesgo primordial es la ejecución. La compañía ya ha adelantado una fecha limitativa para ejecutar una nueva iteración de chips para los cuadros tunables. Un retraso adicional podría testar la paciencia de los primeros adoptores y erosionar la posición competitiva frente a los gigantes superconductores con mejor capital. El mercado espera marcas importantes, no únicamente promesas técnicas. La reciente infracción de la fase B por parte de DARPA puso de relieve el espacio entre progresos internos y validación externa, una vulnerabilidad que cualquier regresión podría amplificar.
Sin embargo, el verdadero punto de referencia es la adopción de esta tecnología más allá del plan de desarrollo propio de Rigetti. El éxito de su arquitectura de chips modulares y su integración con la plataforma de NVIDIA determinarán si se convertirá en la infraestructura estándar para este campo. Las alianzas con entidades como el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea son importantes, pero la verdadera prueba será si esta arquitectura es adoptada por un ecosistema más amplio de desarrolladores y empresas. En resumen, el tiempo disponible para Rigetti para desarrollar su tecnología es importante, pero la paciencia del mercado se mide en hitos comerciales concretos. Los próximos cuatro trimestres mostrarán si la empresa logra construir una base sólida para su tecnología o si se trata de algo frágil.

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