Los jubilados enfrentan el “riesgo de secuencia de retornos”, ya que los mercados se preparan para una mayor volatilidad.
La mayor amenaza para sus ahorros para la jubilación no es un solo colapso del mercado. Es una serie de resultados negativos en el mercado, que ocurren justo cuando comienza a gastar su dinero ahorrado. Este es el verdadero peligro, y este peligro se ve agravado por un entorno financiero que, según los expertos, está listo para causar problemas.
En este momento, hay signos de alerta. Inversores importantes como Ray Dalio y Jim Rogers han emitido advertencias, señalando que una combinación de mercados sobrevalorados, un aumento masivo de la deuda global y tensiones geopolíticas cada vez más graves podrían ser el panacea para una grave crisis financiera.Estas advertencias reflejan un entorno económico y financiero internacional cada vez más complejo.Los riesgos han estado acumulándose durante años. Aunque aún no se puede garantizar un colapso sistémico total, la situación es inestable. Sectores como el de las criptomonedas y el crédito privado, que han crecido gracias al dinero barato y a una supervisión débil, ahora muestran signos de debilidad.Un descenso drástico en las valoraciones de las acciones los elimina de la escena financiera, y eso contribuye aún más a los ventas precipitadas.Y el riesgo es que los problemas en estos rincones puedan extenderse y amenazar la estabilidad en un nivel más amplio.
Sin embargo, la verdadera vulnerabilidad de los jubilados radica en un concepto llamado “riesgo de secuencia de retornos”.
Piénselo así: imagine que está construyendo una casa. Si los cimientos son inestables, toda la estructura correrá peligro. Para un jubilado, los “cimientos” son los primeros años de su jubilación. Si el mercado ofrece bajos rendimientos durante ese período crítico, eso puede dañar permanentemente sus ahorros, incluso si, con el tiempo, el mercado vuelve a funcionar normalmente.
Aquí está el motivo. Mientras todavía estés trabajando, puedes soportar las bajas en tus ingresos, ya que sigues añadiendo dinero a tu cuenta. Pero una vez que comienzas a gastar dinero para cubrir tus gastos de vida, te ves obligado a vender activos. Si vendes cuando los precios están bajos, estarás incidiendo en esas pérdidas. Es como tener que liquidar la valoración de tu casa a un precio reducido, solo para poder pagar la hipoteca. Esto te obliga a vender más acciones para cubrir los mismos costos, lo que hace que tu capital se agote más rápido de lo esperado. Cuanto más tiempo duren las malas rentabilidades al inicio de la jubilación, más difícil será recuperarse.
Por lo tanto, las nubes de tormenta se están acumulando. La amenaza no es solo una crisis lejana; se trata del riesgo específico de que una serie de resultados negativos puedan afectar tu portafolio justo en el momento en que más lo necesitas. Ese es el desafío al que debemos enfrentarnos.



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