La oferta monetaria y el aviso de valoración del 306%
La oferta monetaria en los Estados Unidos ha alcanzado un nuevo pico, pero el ritmo de su crecimiento se ha desacelerado considerablemente. En diciembre de 2025, la oferta monetaria en forma de M2 llegó a un nivel récord.$22.4 billonesLa expansión se produce a un ritmo del 4.6% anual. Este número, aunque es importante desde el punto de vista histórico, refleja un cambio crítico en la situación actual. El nivel actual está mucho más bajo que el promedio histórico de 6.3% para los años 2000-2025. Esto indica una desaceleración constante en el crecimiento.
Esta desaceleración es el signo clave. Refleja la tensión persistente entre la enorme liquidez que se inyectó durante la pandemia y la posterior normalización de la política monetaria. El nivel récord de liquidez es, en realidad, un efecto estructural de esa época. Pero la tasa de crecimiento reducida indica que la economía ya no se encuentra en una fase de expansión monetaria rápida. En cambio, la economía está en una nueva etapa en la que el crecimiento del suministro de dinero va más lento que las fuerzas combinadas de la actividad económica real y la inflación.
La Reserva Federal opera dentro de un marco que incluye dos mandatos principales.Empleo máximo y estabilidad de preciosEsta situación crea un desafío para las políticas monetarias. Con el crecimiento del crédito M2 disminuyendo, la Fed está manejando efectivamente una sobreoferta de liquidez que ha existido durante años. La pregunta que se plantea a los mercados es: ¿por cuánto tiempo podrá continuar esta situación sin que sea necesario reevaluar la valoración de los activos? La desaceleración en el crecimiento del crédito sugiere que la liquidez fácil disponible para los mercados de valores está disminuyendo. Esto puede llevar a una sobreoferta de valoraciones, lo cual podría afectar negativamente los rendimientos futuros.
La desconexión en la valoración del 306%: Una advertencia histórica
La señal más evidente de la situación actual del mercado es la gran discrepancia entre la cantidad de dinero en circulación y los precios de las acciones. El valor total de todas las acciones en Estados Unidos es ahora más del triple que la cantidad de dinero en circulación, es decir, el ratio entre el valor de las acciones y la cantidad de dinero en circulación ha alcanzado un nivel récord.306%Este valor ha aumentado casi tanto como lo hizo durante el mercado bajista de 2022. Oficialmente, supera con creces el pico del 303% que se registró antes de la crisis de las empresas de internet. En otras palabras, el valor total de las acciones ahora alcanza un nivel que solo se había visto en las situaciones de sobrevaloración más extremas de la historia.
No se trata de un fenómeno nuevo, pero su persistencia es notable. La proporción ha sido más alta solo en dos períodos: finales de la década de 1920 y el año 2000. Lo importante es que los registros históricos muestran claramente que, después de períodos como estos, los rendimientos del S&P 500 son significativamente más bajos, en comparación con los períodos en los que el mercado estaba subvaluado. El problema es estructural, no simplemente cíclico.
El contexto que explica esta desconexión es crucial. El mercado alcista se ha visto impulsado por fuerzas poderosas que no tienen que ver con los recursos monetarios. Entre ellas, destaca el optimismo en torno a la inteligencia artificial, así como las expectativas de recortes futuros en los tipos de interés. Estos factores han permitido que los precios de las acciones aumenten, incluso cuando el crecimiento general del suministro de dinero ha disminuido significativamente. El nivel récord de M2…22.4 billones de dólaresEs un testimonio de la enorme liquidez que existe en el mercado. Pero la valoración de las empresas ha superado ese crecimiento durante años. El resultado es una prima de valor que, según la historia, no es sostenible.
En resumen, se trata de un aumento en el riesgo. Cuando la relación entre el capitalización de mercado y M2 supera el 200%, esto suele ser un indicio de volatilidad significativa y de retrocesos en el mercado. Por lo tanto, el valor actual del mercado, que es de 306%, no es solo una señal de alerta, sino un verdadero indicador de peligro. Esto significa que la subida del mercado ya no está vinculada con el dinamismo monetario real, lo que implica que es necesario reevaluar las cotizaciones de las empresas.
Impulsores estructurales y escenarios futuros
El reciente aumento en el crecimiento de M2 representa un claro cambio en comparación con la contracción económica posterior a la pandemia. Esto reactiva la discusión sobre la inflación, que había estado inactiva durante años. Después de un período de contracción monetaria intensa, la oferta monetaria vuelve a expandirse, aunque a un ritmo más lento.ReboteEs el primer factor estructural que influye en la perspectiva a largo plazo. Indica que la enorme cantidad de liquidez que existe no está disminuyendo, pero su tasa de crecimiento ahora es el factor crítico. La discusión ya no se trata de si hay exceso de dinero, sino de si este nuevo crecimiento puede acelerarse significativamente para sostener el precio actual de las acciones.
La Reserva Federal opera dentro de un marco de dos mandatos principales.Empleo máximo y estabilidad de preciosEsta configuración determinará la política monetaria futura. El principal instrumento utilizado por la Fed es la tasa de los fondos federales. Sus decisiones dependen de los datos disponibles y de cómo evoluciona la situación económica. La pregunta clave es si el actual ritmo de crecimiento del 4.6% en las tasas de M2 es suficiente para alcanzar los objetivos de la Fed, sin que esto provoque una nueva ronda de medidas de ajuste monetario. Si la inflación vuelve a acelerarse, la Fed podría verse obligada a mantener una postura restrictiva, limitando así la expansión monetaria. Si el empleo disminuye o la inflación disminuye, entonces se podría adoptar una postura más acomodaticia.
Esto nos lleva al escenario central. Las condiciones del mercado de valores son muy difíciles, como se refleja en los niveles récord.Ratio entre el capital de mercado y el M2: 306%Estas situaciones no son sostenibles a largo plazo. La historia nos muestra claramente que los períodos de sobrevaloración extrema van seguidos por períodos de rendimientos más bajos. El ascenso del mercado ha estado desconectado del factor monetario subyacente durante años. El futuro del mercado depende de si el crecimiento de M2 puede acelerarse significativamente para sostener las valoraciones actuales, o si persistirán condiciones de mercado “costosas” durante un período prolongado.
El resultado más probable es un período de tensión constante. El crecimiento del M2 podría estabilizarse alrededor de un nivel inferior, quizás en el rango de 4-5%. Este nivel es insuficiente para justificar la prima de valor actual que se observa actualmente. En este escenario, las ganancias de las acciones estarían presionadas para alinearse con el crecimiento más lento de la masa monetaria. El mercado tendría que encontrar un nuevo equilibrio en el cual los valores sean más bajos o donde el crecimiento de las ganancias se acelere para compensar esa brecha. La alternativa, una aceleración sostenida en el crecimiento del M2, es posible, pero probablemente requeriría un cambio significativo en las políticas del Fed, quien actualmente se concentra en mantener la estabilidad. Por ahora, parece que la era de la liquidez excesiva que impulsa a los mercados de valores ha terminado, dejando así una verdadera dificultad estructural para los inversores.
Catalizadores y puntos clave de atención
La tesis de que existe una sobrevaluación persistente depende ahora de algunos datos específicos y señales políticas. El monitoreo de estos datos permitirá determinar si el mercado está entrando en un período de corrección, o si la situación actual puede continuar así.
El dato principal que hay que observar es la publicación mensual del volumen de dinero en efectivo. Este informe se publica…Cuarto martes de cada mesEs la medida más directa del “combustible monetario” disponible para la economía. Lo importante en esta perspectiva futura es si el crecimiento puede acelerarse hacia…Promedio histórico del 6.3%Un movimiento continuo por encima del 5% indicaría un significativo aumento en la liquidez, lo que podría representar un impulso positivo para las valoraciones de las acciones. Por el contrario, si la tendencia continúa hacia el actual nivel del 4.6%, eso confirmaría la teoría de que se está creando una presión adicional sobre las condiciones actuales del mercado, lo cual haría que las acciones sean más caras.
La relación entre el S&P 500 y M2 es una métrica de evaluación crucial que debe ser vigilada para detectar cualquier cambio en la tendencia del mercado. Como muestra este indicador, los períodos de altas extremas en esta relación han sido históricamente seguidos por rendimientos más bajos. El nivel actual de esta relación, aunque no está en el punto más alto alcanzado en el año 2000, sigue estando en una zona peligrosa. Un aumento continuo hacia o por encima de ese nivel podría representar un peligro real para los inversionistas.Niveles históricos de alta que se registraron en los años 1929 y 2000.Sería una clara señal de que la desconexión entre la oferta monetaria y las valoraciones de las acciones se está agravando. Sin embargo, un pico en este ratio podría indicar el inicio de un proceso de reajuste en las valoraciones de las acciones.
Por último, el catalizador para un cambio fundamental provendrá de la Reserva Federal. La doble misión de la Fed…Empleo máximo y estabilidad de preciosLa Fed guiará sus decisiones políticas. Las comunicaciones del FOMC y cualquier cambio en el rango objetivo de la tasa de los fondos federales serán el factor decisivo. Un cambio hacia una postura más acomodaticia, quizás como respuesta a datos económicos cada vez más débiles, podría proporcionar el apoyo político necesario para justificar las cotizaciones actuales. Un retorno a una postura más restrictiva, motivado por preocupaciones renovadas sobre la inflación, podría limitar aún más la expansión monetaria y probablemente acelerar la presión sobre los precios del mercado. Por ahora, el enfoque basado en datos de la Fed significa que sus próximas acciones serán una reacción directa a esos mismos datos que se están monitoreando.



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