RBA enfrenta una creciente expectativa de inflación: los aumentos en el mercado están predestinados, frente a la realidad de un incremento del 5.2%.
La opinión del mercado es clara: se espera que en la reunión de la Reserva Federal de Australia la próxima semana se anuncie un aumento del tipo de interés en 25 puntos básicos. Pero el aumento en las expectativas de inflación por parte de los consumidores está creando una gran tensión entre esa opinión consensuada y la realidad actual. Los datos más recientes indican que existe una fuerza poderosa que podría obligar al RBA a tomar medidas más agresivas de lo que el mercado actualmente espera.
Las expectativas de inflación entre los consumidores han aumentado significativamente. La tasa de inflación ha subido hasta un nivel elevado.5.2% en marzoEse es el nivel más alto desde julio de 2023. Se trata de un aumento significativo en comparación con los niveles anteriores.Un aumento semanal del 0.8 por cientoEse es el mayor aumento en una sola semana desde que la encuesta comenzó a medir esta métrica semanalmente, en el año 2014. No se trata simplemente de un incremento menor; se trata de un cambio significativo en cómo los australianos perciben que los precios van a evolucionar. Todo esto ocurre en medio de una situación de incertidumbre geopolítica.

La proyección de febrero hecha por el RBA, que sirvió de guía para la mayor parte de las opiniones del mercado, indicaba que la inflación se mantendría en un rango determinado.4.2%El vicegobernador Andrew Hauser ha advertido explícitamente que la opinión interna del banco central ha cambiado a favor de una posición más favorable. Mencionó el creciente conflicto en Oriente Medio y los aumentos en los precios del petróleo como riesgos potenciales para esa proyección. Su mensaje es una clara crítica al statu quo actual: si las expectativas de inflación se mantienen por encima del objetivo establecido, la credibilidad del RBA y su capacidad para controlar la inflación podrían verse comprometidas.
En resumen, se trata de una brecha entre las expectativas del mercado y la realidad. El mercado espera que haya un aumento significativo en marzo, seguido por otro en mayo. Sin embargo, los datos muestran que las expectativas de inflación están aumentando hacia el 5%, un nivel que supera con creces las propias previsiones del RBA y su rango objetivo. Esto crea una situación en la que los precios podrían bajar si el RBA actúa como se espera. Pero si la banca central considera que este aumento en las expectativas de inflación es una señal de que la inflación está fuera de control, podría ser necesario aumentar los tipos de interés más de una vez para restablecer las expectativas. El mercado ya ha incorporado en sus cálculos un aumento de 25 puntos porcentuales; sin embargo, la realidad sugiere que el RBA podría tener que actuar con mayor fuerza para mantener las expectativas de inflación bajo control.
Una revisión de la realidad de la política: las directrices frente a los datos
La falta de coherencia entre las indicaciones previstas y los datos más recientes se ha convertido en un riesgo importante. Los comentarios recientes del gobernador Michele Bullock indicaron que la inflación en el tercer trimestre fue…Un poco más fuerte de lo que se esperaba.Con signos de persistencia. Sin embargo, el camino que siguió el mercado fue determinado por las propias decisiones tomadas por el RBA en febrero.Aumento de 25 puntos básicos, hasta el 3.85%.Esa decisión, tomada después de un período de tasas de inflación estables, tenía como objetivo demostrar el control que el banco central ejercía sobre la situación económica. Pero el aumento en las expectativas de inflación desde entonces indica que el banco central podría haber subestimado la durabilidad de los presiones inflacionarias.
La perspectiva de ANZ Research sigue indicando que habrá un aumento similar en mayo, con una subida de un 25% hasta el 4.1%. Este pronóstico se basa en la idea de “comprar cuando salgan noticias positivas”, teniendo en cuenta una trayectoria política predecible. El riesgo es que las expectativas de inflación continúen aumentando hacia el 5%, como ocurrió en marzo. La opinión interna del RBA podría cambiar más rápidamente de lo que el mercado espera. La banco central ha declarado explícitamente que mantendrá un seguimiento atento de las expectativas de inflación al determinar las tasas de interés. Un desborde continuo del nivel del 5% pondría en tela de juicio la idea de una pausa gradual en los niveles de inflación.
En resumen, se trata de una situación que genera volatilidad en el mercado. La opinión general del mercado es que se procederá a un aumento de las tasas de interés en dos etapas. Pero los datos muestran que las expectativas son cada vez más altas, posiblemente más rápidamente de lo que indican los modelos internos del RBA. Si la banco central considera esto como una señal de que la inflación está saliendo del control, podría ser necesario tomar medidas más agresivas de lo que sugieren las directrices actuales. Las directrices apuntan a un aumento de las tasas de interés en mayo; pero en realidad, existe una creciente brecha entre las expectativas y la situación actual, lo que podría obligar a un movimiento más rápido o mayor por parte del banco central para estabilizar el mercado.
Catalizadores y riesgos: La decisión del 17 de marzo y lo que viene después
El catalizador inmediato será la próxima decisión del RBA, que está programada para…17 de marzoEl consenso en el mercado es que se repetirá el movimiento de febrero: un aumento de 25 puntos básicos, hasta alcanzar el 3.85%. Bank of America ya ha pronosticado esto, citando el choque en el mercado del petróleo como una razón clara para dicho aumento. La situación es clásica: el mercado ya ha anticipado este paso predecible. La verdadera prueba será si la opinión interna del RBA, según dice el vicegobernador Hauser, ha cambiado hacia una postura más agresiva.
El riesgo principal es que las expectativas de inflación sean poco flexibles. Incluso si la inflación general disminuye desde sus niveles actuales, el aumento en las expectativas de los consumidores seguirá siendo significativo.5.2% en marzoEsa vulnerabilidad puede persistir. Esta es la principal debilidad del sistema. Como advirtió Hauser, permitir que las expectativas de inflación se desvíen es un “problema claro” que podría socavar la credibilidad del RBA. Si las expectativas permanecen cercanas al 5%, el banco central podría necesitar mantener las tasas de interés más altas por más tiempo del que sugiere la orientación actual, simplemente para restablecer la visión del mercado.
Estén atentos a cualquier cambio en las directrices de política monetaria relativas al momento en que se realizará el próximo aumento de los tipos de interés. ANZ Research sigue esperando que se produzca un movimiento similar en mayo, pero los datos actuales dificultan esa perspectiva. El RBA ha declarado explícitamente que seguirá de cerca las expectativas sobre la inflación. Cualquier indicio en la reunión de marzo de que el RBA considere estas expectativas como una amenaza más grave, quizás al indicar un ritmo más rápido de aumentos de los tipos de interés o una pausa más larga en niveles elevados, sería una señal clara de que la trayectoria prevista por el mercado ya no es la dirección probable del RBA.



Comentarios
Aún no hay comentarios