Tres sectores clave para el próximo paradigma: acciones relacionadas con la inteligencia artificial, la energía y la infraestructura espacial.

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 9 de enero de 2026, 10:35 am ET6 min de lectura

Las inversiones a largo plazo más interesantes no se centran en la aplicación de nuevas tecnologías, sino en la infraestructura fundamental que hace posible su uso. Estamos entrando en una época marcada por tres cambios paradigmáticos paralelos, cada uno con su propia curva de adopción exponencial. Los ganadores serán aquellas empresas que construyan las bases para la próxima era: el procesamiento de datos por parte de la IA, las redes de energía limpia y el acceso al espacio.

El primer paradigma es la inteligencia artificial. Los datos indican que ya no se trata de una tendencia meramente especulativa, sino de un proyecto que requiere una gran inversión en capital. La estimación generalizada para el gasto en capital por parte de las empresas de inteligencia artificial hasta 2026 ha aumentado.

La economía mundial ha experimentado un aumento significativo desde el inicio del año. Esto no se trata simplemente de gastos; se trata de una reorganización fundamental de la capacidad de procesamiento de la economía global. La diferencia en los resultados bursátiles entre estos “gigantes” indica que el mercado está filtrando el ruido y recompensando a aquellos cuyas inversiones están claramente relacionadas con los ingresos futuros. Este es el patrón típico de la construcción a gran escala de una infraestructura económica.

El segundo paradigma es la energía limpia. Este cambio consiste en reemplazar la antigua red eléctrica por una nueva, diseñada para utilizar fuentes de energía renovables y lograr mayor eficiencia. El papel crucial del sector energético en la economía mundial es evidente, pero ahora el foco se centra en los componentes que permiten construir un futuro sostenible. Esto incluye todo aquello relacionado con la utilización de energías limpias.

A las acciones de las empresas relacionadas con tuberías y servicios públicos que serán responsables de transportar y distribuir esta nueva energía. La transición es un proyecto de infraestructura de gran envergadura, que consiste en pasar de los combustibles fósiles a un sistema basado en fuentes de energía renovables.

El tercer paradigma es el espacio. Estamos pasando de una exploración dirigida por el gobierno a una infraestructura comercial para la observación de la Tierra, las comunicaciones y la investigación. Hay evidencia que indica que está creciendo un ecosistema de empresas que se centran en los servicios básicos relacionados con el espacio. Estas empresas incluyen aquellas que desarrollan soluciones para el uso del espacio en aplicaciones comerciales.

Para reducir los costos de acceso, empresas como AST SpaceMobile crean redes satelitales para garantizar conectividad global, y otras desarrollan tecnologías de propulsión en el espacio y software relacionado con los satélites. El objetivo es hacer que el espacio sea tan accesible y confiable como Internet, creando así una nueva capa de infraestructura global.

Estas tres áreas – el uso de la inteligencia artificial, las redes de energía limpia y el acceso al espacio – constituyen los pilares fundamentales del próximo paradigma tecnológico. Cada una de ellas se caracteriza por una adopción exponencial, grandes gastos en capital, y una clara necesidad de infraestructura básica. La idea de inversión es sencilla: identificar a las empresas que construyen estos pilares tecnológicos.

Infraestructura de IA: El nivel de poder de procesamiento

La construcción de la infraestructura de IA se está acelerando hacia su fase más importante: la capa física del procesamiento informático. Aunque el interés se centra a menudo en el software y los modelos, el verdadero crecimiento exponencial ocurre en los propios chips y en los métodos de empaquetado avanzados que los conectan. Esta es la capa fundamental donde el silicio se combina con el rendimiento del sistema; los datos muestran que el mercado está en una curva ascendente pronunciada.

La escala es asombrosa. Se proyecta que el mercado mundial de empaque de chips de IA para centros de datos crezca a un ritmo…

La cantidad ha aumentado de unos 15.190 millones de dólares a una cifra asombrosa de 443.950 millones de dólares. Esto no es simplemente un mejoramiento gradual; se trata de una reingeniería fundamental de la forma en que se fabrican los chips, con el fin de satisfacer las exigencias extremas en términos de ancho de banda y potencia necesarios para el entrenamiento e inferencia de algoritmos de inteligencia artificial. Este crecimiento se debe a la necesidad de utilizar técnicas avanzadas de empaquetado, como la integración 2.5D/3D, que combinan múltiples chips y memoria de alto ancho de banda en un único paquete, con el objetivo de minimizar los cuellos de botella en la transmisión de datos.

Este cambio está creando enormes oportunidades para las empresas que se encuentran en el eje central de la industria de semiconductores. Broadcom es un excelente ejemplo de este tipo de giro estratégico. Se espera que sus ingresos relacionados con la tecnología de inteligencia artificial aumenten en el futuro.

Es un resultado directo de su transición hacia la fabricación de chips especializados para las plataformas de alojamiento en gran escala. Esto no se trata simplemente de vender chips, sino de proporcionar componentes especializados y de alto rendimiento para el nivel de procesamiento de inteligencia artificial. El factor clave para el crecimiento de esta industria es el empaquetado avanzado, algo esencial para integrar estos chips especializados y gestionar el calor y la energía generados durante su funcionamiento.

La expansión de las fundiciones para satisfacer esta demanda es otro aspecto crucial. Como se destaca en la información sobre los semiconductores…

Para apoyar la revolución de los chips pequeños, un punto clave es el paso hacia la tecnología de empacado óptico (CPO), en la cual los componentes ópticos se integran directamente con el chip. Esta tecnología estará presente en todo el mercado en el año 2026, lo que permitirá ahorros significativos en energía para las redes de inteligencia artificial, además de reducir la dependencia de los interconectores tradicionales hechos de cobre. Esta convergencia entre el diseño personalizado, el empaquetamiento avanzado y nuevos procesos de fabricación está sentando las bases para la próxima década de desarrollo de la inteligencia artificial.

En resumen, la capa de procesamiento de la IA se está desarrollando a un ritmo sin precedentes. El ritmo de crecimiento proyectado por el mercado, las inversiones estratégicas de los principales fabricantes de chips y el avance tecnológico hacia el uso de paquetes informáticos avanzados indican que se está construyendo una infraestructura sólida. Es aquí donde la adopción exponencial de la IA se traduce en gastos de capital concretos y expansión física.

Infraestructura energética: El nivel de modernización del sistema eléctrico

La transición hacia energías limpias es el proyecto de infraestructura más importante del siglo. No se trata simplemente de reemplazar las centrales eléctricas; se trata de reconstruir toda la red eléctrica desde cero. Este nuevo sistema debe ser capaz de gestionar la generación de energía renovable variable, almacenar grandes cantidades de energía y distribuirla de manera inteligente. Las empresas que construyen esta red moderna son los cimientos sobre los cuales se basará el próximo paradigma energético.

El cambio es evidente. El sector energético sigue siendo vital, pero ahora el foco se centra en los componentes que permiten lograr un futuro sostenible. Esto incluye…

Y también las acciones de empresas relacionadas con oleoductos y servicios públicos que se encargarán de transportar y distribuir esta nueva energía. El principal desafío radica en el hecho de que la energía solar y eólica es intermitente. Para que esta energía sea fiable, necesitamos baterías de almacenamiento a escala de la red eléctrica, además de tecnologías de red inteligente que puedan equilibrar la oferta y la demanda en tiempo real. Esto crea una oportunidad de inversión de varias décadas en líneas de transmisión y capacidades de almacenamiento, lo que constituye la base física de la economía de la energía limpia.

Esta implementación comparte una característica clave con otros proyectos de infraestructura exponenciales: el esfuerzo incansable por reducir los costos. En el campo espacial, empresas como Relativity Space utilizan…

Para reducir la complejidad y los tiempos necesarios para implementar las soluciones. En el ámbito energético, lo que se busca es hacer que las fuentes de energía renovables y los sistemas de almacenamiento de energía sean más económicos y eficientes. Cada dólar ahorrado en paneles solares o baterías acelera la adopción de estas tecnologías y amplía el mercado potencial para su uso. El objetivo es el mismo: hacer que la nueva infraestructura sea tan rentable que se convierta en la opción predeterminada.

La escala de la inversión requerida es impresionante. Modernizar la red eléctrica para manejar este nuevo mix de energías es un proceso que requiere mucho capital y que lleva años en su implementación. Esto implica no solo la construcción de nuevas centrales eléctricas, sino también una completa renovación de las redes de distribución, las subestaciones y los sistemas de control. Esto crea una oportunidad única para las empresas que proporcionan los componentes y servicios esenciales. Desde los productores independientes de energía con grandes cantidades de energía renovable hasta las compañías de servicios públicos que gestionan el flujo de energía, la infraestructura necesaria se está construyendo. Esta es la base fundamental de la red eléctrica que permitirá el funcionamiento del próximo paradigma.

Infraestructura espacial: El nivel de acceso y conectividad

El sector espacial comercial está entrando en una fase de crecimiento sin precedentes, impulsado por la necesidad de una nueva infraestructura. Esta infraestructura se compone de dos aspectos paralelos: el acceso físico a la órbita y la red de conectividad mundial que hará que el espacio sea útil para todos. Juntos, estos elementos constituyen las bases para un cambio paradigmático en el ámbito espacial.

El primer obstáculo es el acceso al espacio. Históricamente, el costo y la complejidad de lograr el ingreso al espacio han sido los principales problemas que dificultaban este proceso. Ahora, las empresas intentan superar este obstáculo mediante el uso de vehículos de lanzamiento reutilizables. Por ejemplo, Vortyx Space está desarrollando soluciones para ello.

Está diseñado para transportar cargas pesadas de manera eficiente, con el objetivo de reducir los costos y permitir un acceso frecuente y sostenible. Esta es la misma lógica exponencial que se observa en el procesamiento de datos por parte de la inteligencia artificial: si se reduce el costo por unidad de acceso, la curva de adopción aumenta significativamente. Este fenómeno es evidente en toda la industria; empresas como Relativity Space están utilizando este enfoque.Para reducir la complejidad y el tiempo, abordando directamente el mismo problema.

El segundo aspecto es la conectividad. A medida que se lanzan más satélites, la necesidad de una red de transferencia de datos rápida, segura y resistente se vuelve crucial. Aquí es donde entran en juego las redes de malla óptica. Por ejemplo, Olee está construyendo una red de malla óptica que conecta los satélites en diferentes órbitas. Esto crea una red de alta velocidad en el espacio, permitiendo que los datos se transmitan de manera eficiente entre las constelaciones, sin depender de estaciones terrestres. Es equivalente a construir una red de fibra óptica para Internet, pero en el espacio.

Por fin, se está desarrollando la capa física necesaria para conectarse a esta nueva red. Compañías como ALL.SPACE están desarrollando dispositivos inteligentes que pueden conectar todos los satélites, redes y dispositivos al mismo tiempo. Estos dispositivos son la interfaz hardware esencial, algo similar a un módem o enrutador en una conexión a Internet doméstica. Ellos permiten una comunicación sin problemas entre diversos sistemas satelitales y dispositivos de los usuarios finales.

En resumen, la infraestructura espacial se construye en diferentes etapas. Los vehículos de lanzamiento reutilizables reducen los obstáculos para el acceso a la tecnología espacial. Las redes de malla óptica proporcionan una conexión de datos de alta velocidad, y los terminales inteligentes actúan como puntos de conexión física. Este modelo de construcción en tres niveles crea la base necesaria para el próximo paradigma espacial, similar a los proyectos de infraestructura que permitieron el desarrollo de Internet y de la economía digital.

Valoración, catalizadores y lo que hay que observar

La tesis de inversión para estos paradigmas de infraestructura se basa en una sola métrica importante y duradera: la capacidad de obtener una porción cada vez mayor del enorme volumen de gastos de capital en cada sector. Olvíense de la volatilidad de los ingresos a corto plazo. Lo verdadero es ganar cuotas de mercado en la construcción de las infraestructuras fundamentales. En el caso de la IA, esto significa lograr diseños innovadores paraASICes personalizados y paquetes de hardware avanzados. En el área de energía, se trata de obtener contratos para sistemas de almacenamiento y transmisión a escala de red. En el área espacial, se trata de asegurarse lugares en los vuelos de lanzamiento de satélites y acuerdos de conectividad. Las empresas que se adapten a la curva de gastos de capital verán que sus ingresos y márgenes aumentan exponencialmente.

Los factores que pueden influir en el futuro son claros y están relacionados con los hitos de adopción de la tecnología. En el ámbito de la inteligencia artificial, es importante prestar atención a las estimaciones de gastos de capital trimestral de las empresas líderes en este campo. La estimación general para el gasto en 2026 ya está disponible.

Y cualquier revisión al alza indicaría una continuación de las inversiones en infraestructura. Más específicamente, es necesario monitorear la tasa de adopción de nuevos estándares, como los conmutadores del Ultra Ethernet Consortium, que son cruciales para la próxima generación de redes de IA. En el ámbito energético, el catalizador son las inversiones impulsadas por políticas en la modernización y almacenamiento del sistema eléctrico, con una mayor velocidad en la implementación de estas medidas. En el campo espacial, el catalizador es el desarrollo de nuevos vehículos de lanzamiento y constelaciones de satélites, lo que convierte los logros en términos de diseño en ingresos reales.

El principal riesgo para esta tesis de crecimiento exponencial es una desaceleración en la adopción de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, o bien un cambio en la asignación de capital hacia otros sectores. Si el ciclo de inversión en infraestructura de las empresas que utilizan la inteligencia artificial disminuye, esto dificultará el crecimiento de las empresas fabricantes de chips y de las empresas que se dedican a la fabricación de componentes electrónicos. De manera similar, si las políticas relacionadas con la energía limpia se retrasan, o si la demanda de lanzamientos espaciales no se materializa como se esperaba, el desarrollo de estos sectores enfrentará obstáculos. Las pruebas muestran que los inversores ya son selectivos, alejándose de las empresas que desarrollan infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial, donde el crecimiento de sus ganancias operativas está sujeto a presiones, y donde la inversión en infraestructura se realiza con fondos provenientes del endeudamiento. Esta selectividad resalta el riesgo: no todas las empresas involucradas en este proceso de desarrollo tendrán éxito.

Para monitorear la situación, es importante centrarse en el crecimiento de los gastos de capital y en la adopción de nuevos estándares. En cuanto a la inteligencia artificial, hay que seguir las indicaciones trimestrales de empresas como Nvidia, así como el avance de proyectos relacionados con circuitos especializados en empresas como Marvell. En materia de energía, hay que prestar atención a las anunciaciones de compañías de servicios públicos y productores independientes de energía sobre nuevos proyectos de transmisión y almacenamiento de energía. En el ámbito espacial, hay que seguir el ritmo de lanzamiento de vehículos reutilizables y la implementación de redes de conectividad por satélite. En resumen, se trata de proyectos de infraestructura a largo plazo. El caso de inversión se basa en el aumento constante de los gastos de capital y en la comercialización exitosa de nuevas tecnologías, no únicamente en los informes trimestrales de resultados financieros.

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Eli Grant

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