Tres estrategias en el ámbito de la infraestructura cuántica: cómo trazar la curva S hacia rendimientos exponenciales

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 8 de enero de 2026, 3:27 pm ET6 min de lectura

El sector de la computación cuántica se encuentra en un punto de inflexión clásico. Está pasando decisivamente de la investigación teórica a las primeras aplicaciones comerciales; este cambio se refleja también en los mercados públicos. Esto crea una oportunidad de alto riesgo, pero con grandes recompensas para los inversores que estén dispuestos a respaldar las bases fundamentales del próximo paradigma tecnológico. El potencial de ganancia es enorme; según McKinsey, el mercado total potencial es…

Pero el camino hacia ese futuro está marcado por empresas que no buscan obtener ganancias inmediatas; en estas empresas, el progreso tecnológico y la capacidad de generar efectivo son mucho más importantes que los ingresos actuales.

Esta es la curva en S en acción. La tecnología está pasando de la fase de adopción inicial, caracterizada por una rápida evolución, a una fase de crecimiento más volátil, pero potencialmente exponencial. Los mercados públicos reflejan este proceso de maduración, con un panorama diversificado pero desigual. Desde empresas puramente dedicadas a la computación, como IonQ y D-Wave, hasta proveedores de soluciones de seguridad post-quantum y desarrolladores de software, el sector se está expandiendo constantemente. Sin embargo, como demuestran los datos…

Esto significa que la tesis de inversión no se refiere a las ganancias a corto plazo, sino más bien al establecimiento de una nueva realidad tecnológica. Los ganadores serán aquellos que construyan la infraestructura esencial necesaria: ya sea en cuanto a las plataformas hardware, los niveles de seguridad o el software que permite aprovechar las ventajas cuánticas.

Por ahora, el mercado tiene en cuenta aspectos como la narrativa y las posibilidades que ofrece cada tecnología. Por ejemplo, las acciones de IonQ han aumentado un 1,200% en los últimos tres años; este aumento se debe más a la promesa de un mercado valorado en 100 mil millones de dólares, que no tanto a su escala actual. Los ingresos recientes de la empresa, de 20,7 millones de dólares, y sus reservas de efectivo, que superan los 1,6 mil millones de dólares, le dan a la empresa una oportunidad de desarrollo durante varios años. Pero la competencia es feroz: gigantes tecnológicos como IBM y Alphabet ya han registrado pedidos por miles de millones de dólares relacionados con tecnologías cuánticas. La competencia no se trata solo de quién construye el primer ordenador cuántico, sino de quién crea una infraestructura lo más confiable, escalable y viable desde el punto de vista comercial. Esta es la situación actual: una tecnología que está en un punto de adopción exponencial, donde las decisiones de asignación de capital hoy determinarán a los ganadores mañana.

IonQ: Escalado de la curva S superconductora

IonQ es una empresa que se especializa exclusivamente en el área de la curva S de iones atrapados. Su reciente avance tecnológico constituye un punto de inflexión clásico en su desarrollo. La empresa ha logrado esto…

Se trata de desbloquear un espacio computacional 36 billones de veces más grande que los principales sistemas superconductorios comerciales. Esto no es simplemente una mejora incremental; se trata de una expansión fundamental del ámbito de problemas que la tecnología puede abordar. Para una empresa que construye la infraestructura necesaria para este tipo de tecnologías, este potencial técnico exponencial representa una etapa crucial en el crecimiento de una “curva S”.

Desde el punto de vista financiero, la trayectoria muestra una aceleración en ese crecimiento. Se proyecta que los ingresos aumentarán de 110 millones de dólares en 2025 a 198 millones de dólares en 2026, lo que representa un casi doble de ingresos, lo cual refleja una escalada desde la fase de investigación hasta la implementación comercial temprana. Sin embargo, la valoración de la empresa sigue estando dentro del rango normal. Con un capitalización de mercado cercano a los 16 mil millones de dólares y expectativas de ingresos para 2025, la empresa se cotiza a un ratio de precio a ingresos de 145. Ese ratio indica que la empresa podría valer mucho más en el futuro, cuando IonQ logre captar una parte significativa de ese mercado potencial de 100 mil millones de dólares, en lugar de su actual nivel de ingresos de 80 millones de dólares.

El camino hacia la escala de esta visión requiere una gran cantidad de capital. IonQ logró obtenerlo recientemente mediante la emisión de 2 mil millones de dólares en nuevas acciones. Este paso le proporciona un período de tiempo suficiente para llevar a cabo su plan tecnológico y establecer alianzas comerciales. Pero también implica un problema importante: la dilución de las participaciones de los accionistas. La empresa apuesta por el crecimiento exponencial de su mercado potencial, lo cual, eventualmente, superará este problema. De este modo, la alta valoración actual se convertirá en un precio justificado para el futuro.

La situación es, en efecto, una apuesta de alto riesgo pero alto retorno, dirigida a lograr un cambio paradigmático en el campo de la tecnología. IonQ está avanzando rápidamente en su desarrollo de la curva S de superconductividad, pero su precio de acción ya refleja ese potencial. El próximo año será un momento crucial para ver si la empresa puede transformar sus ideas en logros tangibles que generen ingresos, de manera suficientemente rápida como para justificar su valor elevado. Por ahora, IonQ se enfoca únicamente en el uso de iones atrapados como herramienta tecnológica; el camino que tiene por delante es largo, y la valoración de la empresa es elevada.

D-Wave Quantum: El motor para la adopción comercial

D-Wave está desarrollando el motor de adopción comercial para la computación cuántica. Los resultados más recientes muestran que este motor funciona a toda potencia. La empresa informó sobre esto.

Una aceleración asombrosa que indica un cambio desde la fase de investigación inicial hacia una efectividad real en el mercado. Este crecimiento está respaldado por un saldo de efectivo récord de más de 836 millones de dólares, lo que le proporciona un enorme recurso financiero para financiar sus esfuerzos de expansión. La estructura de D-Wave es clara: no se trata simplemente de un proveedor de hardware, sino de un proveedor completo de servicios. Su impulso se refleja directamente en sus indicadores financieros.

Un factor clave para esta adopción es su integración en la capa de infraestructura en la nube dominante. D-Wave es una empresa especializada en este campo.

El servicio cuántico en la nube que permite a los clientes acceder a múltiples plataformas de hardware. Esta alianza es crucial. Permite que la tecnología de annealing de D-Wave se encuentre junto con otros sistemas líderes, lo que le da acceso a un gran número de usuarios potenciales y acelera el ciclo de comercialización. Para una empresa que busca aumentar su adopción, estar integrada en la interfaz principal del procesamiento cuántico representa una ventaja estratégica importante.

Sin embargo, la situación financiera también refleja la realidad de que el sector aún no ha alcanzado un nivel de rentabilidad significativo. A pesar del aumento en los ingresos, el margen bruto de D-Wave sigue siendo negativo. Esto no representa un fracaso, sino más bien una característica típica de la fase inicial de crecimiento. La empresa está invirtiendo enormemente para expandir sus operaciones, obtener contratos con empresas importantes y ampliar su presencia global. El objetivo principal es ganar cuota de mercado y demostrar el valor comercial de las soluciones cuánticas, no lograr una rentabilidad inmediata. Este es el precio que se debe pagar por estar en la parte más rápida de la curva S: el rápido crecimiento viene acompañado de costos iniciales significativos.

En resumen, D-Wave funciona como un motor para la adopción comercial de sus servicios. Su ingresos están creciendo de forma exponencial, y está ganando una posición dominante en el sector de acceso a la nube. Además, cuenta con recursos financieros suficientes para financiar la próxima fase de su desarrollo. El margen bruto negativo es un factor que dificulta este proceso de cambio, pero se trata de un costo necesario para construir las bases del negocio. Para los inversores, lo importante es ver si este modelo puede mantener su ritmo de crecimiento durante suficiente tiempo, hasta que el mercado cuántico entre en una fase de crecimiento exponencial.

Alfabeto: El Nivel de Infraestructura Diferenciado

Mientras que compañías como IonQ y D-Wave se esfuerzan por escalar sus arquitecturas cuánticas, Alphabet representa un tipo diferente de infraestructura cuántica. No se trata de una empresa independiente dedicada exclusivamente al área cuántica, sino de un conglomerado diversificado que cuenta con los recursos financieros y la plataforma estratégica necesarios para financiar investigaciones a largo plazo, sin las presiones relacionadas con la falta de liquidez. En 2026, Alphabet se considera la opción más atractiva en el ámbito cuántico, gracias a la continua tendencia positiva en el campo de la inteligencia artificial, lo que impulsa aún más su investigación en el área cuántica.

El papel de la empresa es fundamental. Google Cloud es un actor importante en el ecosistema cuántico, ya que proporciona acceso al hardware cuántico a través de servicios como Google Quantum AI. Esto permite que los esfuerzos cuánticos de Alphabet se integren directamente en la infraestructura de nube dominante, lo que le da un canal de distribución integrado y una posición estratégica como proveedor clave para clientes empresariales que exploran esta tecnología. Para Alphabet, el cuántico es una capa estratégica a largo plazo, dentro de su plataforma de IA y nube dominante, y no un centro de beneficios independiente.

Este modelo diversificado constituye la principal ventaja de Alphabet. Como conglomerado, Alphabet cuenta con los recursos financieros necesarios para financiar décadas de investigación y desarrollo, sin la necesidad inmediata de obtener beneficios comerciales. Esto contrasta claramente con las inversiones puramente tecnológicas, que deben equilibrar el progreso técnico con el consumo de efectivo. La escala de Alphabet le permite considerar esta inversión como algo a largo plazo, de varias décadas, lo cual se ajusta al cronograma real de desarrollo tecnológico. La empresa puede permitirse invertir en infraestructuras mientras que otros se apresuran a construir los primeros vehículos.

En resumen, Alphabet es una inversión a largo plazo en infraestructura tecnológica. No busca ganancias cuantitativas a corto plazo, sino que pretende convertirse en la plataforma fundamental cuando la tecnología llegue a adoptarse de forma exponencial. Su fortaleza radica en su capacidad para utilizar su dominio en áreas como la IA y el cloud computing para acelerar la investigación en materia cuántica, transformando así sus vastos recursos en una ventaja competitiva duradera. Para los inversores, esta es una apuesta por el propio cambio de paradigma, respaldada por la capacidad financiera necesaria para llevarla a cabo.

Catalizadores, Riesgos y el Camino hacia Rendimientos Exponenciales

La tesis de la infraestructura cuántica ya es un experimento en curso. El próximo año separará la narrativa de la realidad, verificando si estas empresas están construyendo las bases para un cambio de paradigma, o simplemente gastando dinero en un sueño lejano. Los inversores deben monitorear una lista clara de señales y riesgos relacionados con la adopción de esta tecnología, para poder manejar este momento de gran importancia.

El indicador más importante a corto plazo es la tasa de adopción de los servicios cuánticos en la nube. Plataformas como…

Son la principal interfaz para los clientes empresariales, y sus patrones de uso serán la primera medida real de la demanda comercial. Si el mercado de computación cuántica sigue una curva exponencial en forma de “S”, deberíamos ver un aumento constante en el uso de estos servicios en la nube. Un descenso en este índice indicaría que la tecnología aún no está resolviendo los problemas para los cuales las empresas están dispuestas a pagar, lo cual es un gran problema para todos los proyectos relacionados con infraestructura.

El principal riesgo es el incumplimiento de los plazos técnicos o de adopción de las soluciones propuestas. Las altas valoraciones de acciones basadas en narrativas, como IonQ, se basan en la idea de que estas empresas podrían obtener una parte significativa del potencial económico futuro.

Si el progreso técnico se detiene o la adopción comercial es más lenta de lo esperado, estos premios se verán afectados negativamente por una fuerte deflación. La reciente caída del 60% en el precio de las acciones de Rigetti Computing, desde su nivel más alto hasta ahora, sirve como un claro recordatorio de cuán rápido puede desaparecer el entusiasmo cuando los fundamentos no se cumplen.

Para empresas que se especializan en sus funciones principales, como D-Wave e IonQ, el camino hacia la validación de su potencial exponencial depende de dos factores clave: el crecimiento sostenido de los ingresos y una clara ruta hacia la rentabilidad.

Es una señal poderosa de adopción en gran escala, pero la empresa debe demostrar ahora que este crecimiento puede traducirse en un aumento de la margen bruto. El aumento proyectado de los ingresos de IonQ a 198 millones de dólares en 2026 es un hito importante, pero sus enormes pérdidas –superando los 1 mil millones de dólares en los nueve primeros meses de 2025– muestran el alto costo de construir esta infraestructura. El mercado exigirá evidencia de que su gasto en efectivo se está convirtiendo eficientemente en cuota de mercado y ventaja tecnológica.

En resumen, esta es una lista de comprobación final para los inversores. La estrategia es simple: monitorear la adopción de tecnologías en la nube como señal de demanda, buscar oportunidades de ejecución técnica que justifiquen altas valoraciones, y seguir la trayectoria financiera de las inversiones hacia la rentabilidad. La curva S es pronunciada, pero el camino hacia retornos millonarios es estrecho y lleno de riesgos. El éxito pertenece a aquellos que pueden distinguir entre el ruido causado por las expectativas exageradas y el crecimiento exponencial de una tecnología que finalmente comienza a convertirse en realidad comercial.

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Eli Grant

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