Computación cuántica: La asignación de la capa de infraestructura en la curva exponencial

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porShunan Liu
domingo, 18 de enero de 2026, 3:54 am ET3 min de lectura

La computación cuántica no es un sustituto de los ordenadores clásicos. Es, más bien, una infraestructura fundamental que se integrará en la estructura existente de computación de alto rendimiento y centros de datos. Este cambio representa un paso desde la “supremacía” teórica hacia una utilidad práctica. De este modo, la computación cuántica se convierte en un procesador complementario para tareas complejas y específicas.

La definición central de esta nueva era es el “ventajo cuántico”. Esto significa que un sistema híbrido, que combina elementos cuánticos y clásicos, puede superar, de forma demostrable, los resultados obtenidos con métodos puramente clásicos. La comunidad científica ya ve ahora sus primeras pruebas de este tipo de ventajas comerciales. En 2025, Q-CTRL anunció haber logrado la primera ventaja cuántica verdadera en la navegación, utilizando sensores cuánticos para superar las alternativas convencionales.

Ese es la señal de que la tecnología está pasando de los experimentos en el laboratorio a la resolución de problemas del mundo real, donde se aplican los límites clásicos de la tecnología.

Esta herramienta práctica está ganando en viabilidad comercial. El mercado mundial de la computación cuántica se estima en…

Se proyecta que crecerá a una tasa anual promedio del 20.5%, hasta alcanzar los 4.24 mil millones de dólares para el año 2030. Este fuerte ritmo de crecimiento indica que el mercado ya ha superado las etapas de especulación y se está preparando para una fase de expansión de la infraestructura y las aplicaciones relacionadas con este sector.

Estamos en el punto inicial de esta curva S de adopción. Aunque la supremacía cuántica a nivel completo sigue siendo un objetivo a largo plazo, el foco se ha desplazado decididamente hacia la creación de software y sistemas que hagan que los cuantos sean útiles en la práctica. Como señaló uno de los líderes del campo, la ventaja cuántica está “más cerca del inicio” de este proceso. La fase actual consiste en escalar estas ventajas iniciales e integrar los procesadores cuánticos como una capa especializada dentro de los entornos de HPC, al igual que lo hicieron las GPU para las cargas de trabajo relacionadas con la IA. La infraestructura está siendo establecida para el próximo cambio de paradigma.

Alimentando el “motor exponencial”: el capital, el talento y la curva de crecimiento

El capital que fluye hacia la computación cuántica es el combustible necesario para que este sector continúe creciendo de forma exponencial. En el año 2025, el sector ha alcanzado un punto de inflexión crítico, y las inversiones se han acelerado considerablemente. Solo en el primer trimestre de ese año, se registraron más de…

Se registró un aumento del 128% en comparación con el año anterior. A finales de septiembre, la cantidad total invertida durante ese año había alcanzado los 3.770 millones de dólares. Esto no es simplemente una situación en la que el capital de riesgo busca oportunidades prometedoras; se trata de un modelo híbrido en el que la dinámica privada se combina con el compromiso estratégico de los gobiernos. La financiación pública, que representó el 34% de las inversiones en startups en 2024, está aumentando rápidamente. Los gobiernos mundiales ya han comprometido más de 10 mil millones de dólares para este fin hasta abril de 2025. Este ingreso masivo de capital a lo largo de varios años constituye la base para el desarrollo de hardware, software e infraestructuras físicas necesarias para lograr el crecimiento deseado.

Sin embargo, el capital por sí solo no es suficiente. El principal obstáculo es el capital humano. El sector enfrenta una grave escasez de talento calificado, lo que crea una competencia feroz entre los pocos expertos disponibles, lo cual limita la capacidad de expansión del negocio. Esta brecha en el talento es una de las principales incertidumbres en la trayectoria de crecimiento del negocio. Como muestra el análisis de Deloitte, la disposición de la fuerza laboral y el entorno operativo de una organización son dos de los principales factores que determinarán el futuro de ese negocio en los próximos cinco años. En un escenario “de sorpresas”, donde el hardware escalable llegue antes de lo esperado, un ecosistema de talento poco desarrollado provocaría una intensa competencia entre los inversores, quienes intentarían establecer relaciones con terceros. La carrera está en marcha: no se trata solo de construir máquinas, sino también de formar equipos calificados para operarlas.

Esto crea una situación de alta incertidumbre. El camino de crecimiento es incierto, ya que depende del desarrollo simultáneo de dos sistemas complejos: el hardware escalable y un entorno operativo maduro. La financiación en abundancia proporciona las condiciones necesarias para el desarrollo, pero el ritmo de adopción depende de si los recursos humanos pueden seguir el ritmo de los avances tecnológicos. En resumen, el crecimiento exponencial de la tecnología no es algo automático; depende de cómo se resuelvan estos dos desafíos. El capital está fluyendo hacia la tecnología, pero el verdadero obstáculo radica en el factor humano. Las empresas y naciones que logren superar este obstáculo podrán aprovechar las ventajas de ser los primeros en utilizar esta tecnología, a medida que esta se traslade desde el laboratorio hacia el mercado.

Catalizadores y riesgos: validación de la tesis sobre la infraestructura

La teoría de la infraestructura relacionada con la computación cuántica ahora enfrenta su primer gran testeo de validación. El camino desde el laboratorio hacia el mercado depende de logros a corto plazo que demuestren que esta tecnología puede generar valor tangible, más allá de las promesas teóricas. El factor clave es la viabilidad comercial de esta tecnología en el campo de la química cuántica y la ciencia de los materiales. Los líderes de la industria predican que…

Para demostrar esto, se necesita un método de prueba convincente en sistemas electrónicos complejos, donde los métodos tradicionales no son suficientes. El éxito en este ámbito implicaría una ventaja medible en términos de costos o tiempo de simulación. Esto permitiría pasar de experimentos aislados a soluciones integradas que sean útiles en la práctica.

Esta validación está estrechamente relacionada con la cronología del hardware. El camino crítico sigue siendo el logro de sistemas tolerantes a errores. La hoja de ruta de Microsoft describe una secuencia clara para el desarrollo de tales sistemas.

Representar el objetivo: un sistema capaz de resolver problemas avanzados en química y ciencia de los materiales más rápidamente que los ordenadores clásicos. La tasa de errores debe ser inferior al 1 en mil millones. Cada paso hacia este objetivo, como el logro reciente de la empresa en la creación de qubits protegidos por hardware, contribuye a establecer la confiabilidad necesaria para la construcción de infraestructuras eficientes. La carrera está en marcha para integrar estos componentes tolerantes a errores en sistemas escalables, antes de que llegue la próxima ola de proyectos comerciales.

Sin embargo, este progreso también conlleva un doble efecto negativo. La amenaza constante de la decodificación cuántica está acelerando el desarrollo de un mercado paralelo. Como señala un experto, las organizaciones deben invertir en criptografía postcuántica para proteger su infraestructura. Esto crea un mercado de miles de millones de dólares en el corto plazo, pero también plantea riesgos a largo plazo para los sistemas clásicos. Se trata de una transición costosa y compleja que debe llevarse a cabo en diferentes industrias. El mismo crecimiento exponencial que impulsa el desarrollo de la computación cuántica también puede amenazar la economía digital, que es precisamente lo que se pretende mejorar.

En resumen, no se puede garantizar que el camino exponencial sea el adecuado. Todo depende de un margen muy limitado en el cual los avances en hardware, las demostraciones comerciales y la preparación en materia de seguridad se alineen. Cualquier retraso en la creación de sistemas tolerantes a fallos podría detener todo el proceso de desarrollo. Por otro lado, una validación exitosa en 2026 confirmaría la viabilidad de esta infraestructura, atrayendo así los recursos necesarios para escalar la industria desde un nicho hacia un paradigma. El próximo año será decisivo para distinguir lo importante de lo no importante.

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Eli Grant

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